Archivo mensual: abril 2012

El Pésame es la  ayuda o acompañamiento del difunto o de su familia entristecida por la perdida de un ser querido. En el velatorio recordamos las vivencias con el finado, oímos consejos para trascender el trauma y escuchamos muchas palabras de consuelo de amigos, conocidos, compañeros y familiares.

La muerte de un familiar de primer grado (padre, hijo, hermano) suele ser muy traumatizarte y es fácil caer en la depresión profunda. Cuando es una persona muy mayor o un enfermo terminal, la familia ha tenido  tiempo de asimilarlo y se asume mejor.

Con los Ritos y Ceremonias están los Actos Sociales del Duelo, distintos en cada cultura. Antes  aquí  se vestía al difunto son sus mejores ropas y ornamentos, Había plañideras que lloraban y alababan al difunto con escándalo, se velaba al difunto  en la noche  con rosarios, afuera  solía haber demasiada  charla ajena  al tema de los que se ven pocas veces, chismorreo, fumar y beber alcohol,  los crepones negros del luto en toda la ropa o en detalles sencillos, los ojos llorosos, etc.

Según van llegando  hasta el féretro (abierto o tapado) solo algunos le mirar, luego unas palabras y un saludo para la viuda-o, huérfanos  y /o hermanos.

El protocolo dice que hay que ser cortes y educado. También  debemos  ser sinceros y espontáneos con nuestros sentimientos de afecto. A veces demostramos  nuestra compasión con el silencio, aunque la frase mas oída sigue siendo: te  acompaño en el  sentimiento.

El duelo es  para despedirnos del difunto, honrarle a  el y a su familia y amigos acompañándoles en el sepelio

Todos  nosotros nos enfrenamos a la muerte de  familiares, amigos, conocidos y desconocidos y algún día será la nuestra. Nunca sabemos cuando ni como vendrá.

Vemos la muerte como el fracaso humano, no controlamos  nuestra vida biológica, ni el destino, ni el dolor mental.

Los sanitarios de hoy  intentan alargar  el tiempo de vida, eliminar el dolor  y la conciencia de morir. El paciente  en sus últimos días tiene necesidades  espirituales, racionales, afectivas, etc., quizás no satisfechas.

Se suele  morir desprevenido, aislado, saturado de maquinas, tubos y drogas-fármacos.

Hay crisis en la muerte, sufrimiento físico o mental, angustia  y falta de trascendencia.

En toda las tradiciones hay unos Ritos de Transito funerario, de renacimiento, espirituales, de despedida… Aceptamos  que  solo mueren cuerpo  y  cerebro.  Queda nuestra identidad  eterna.

El Sufrimiento existe por nuestra ignorancia, pensando  que somos el cuerpo y el ego, nuestro papel social, nuestros bienes…

La Ley de causa y efecto dice que debemos  experimentar los frutos de nuestras acciones, pensamientos, palabras. Nacer y morir  es parte del proceso evolutivo.

Hay dolor porque nos  identificamos  con el cuerpo y mentalmente nos sentimos  imperfectos, separados del Todo, autores de las acciones  que realizamos.

Mirando  al Interior, contemplando la esencia  de nuestro Ser Absoluto,  meditando, contemplando al Observador interno,   nos liberamos del miedo a la muerte.

Hoy muchos  mayores en sus Residencias Geriátricas  ya tienen  talleres de: Yoga, acercamiento a la Muerte,  Relajación, Vivir en Contemplación, Meditación activa,  Dominando la Muerte, El   éxtasis de la relajación, Descubriendo mi Yo.

La experiencia  de identificación  total con el Absoluto, puede durar solo unos segundos  o muchos días, es fuerte, reveladora, trascendente,  relajante. El Amor,  la Belleza, la Paz en nosotros mismos es indescriptible. Nos libera de los temores de siempre y nos sentimos realmente libres y felices, sin apoyos materiales engañosos.

Él vive en tu interior, ve allí  y recréate.

El reino de los Cielos esta en el corazón humano.

Solo el  hombre puede conocerse a sí mismo, ningún animal  puede. Somos siempre el mismo,  aunque el cuerpo cambie con la edad y la mente cambie constantemente, incluso nuestro  humor y animo  es muy cambiante.  Estamos atados  mentalmente  a un cuerpo y un ego o posición familiar y  social-laboral-espiritual-.Cambiantes, pero  el Observador interior es el mismo.

De la misma forma  que  un hombre desecha la ropa gastada y compra ropa  nueva, El Ser  desecha los cuerpos gastados (de carne) y entra en otros nuevos (de luz).

La  fuerza  vital (la luz de la vida) se va por alguno de los nueve orificios del cuerpo humano, como una luz, que algunos pueden ver salir del cuerpo y de la habitación.

En el momento de la muerte debemos  estar (amigos y familiares) acompañando,  con serenidad, respeto y dignidad;   evitando lloros, lastima, angustias, quejas y reproches.

Podemos ayudar  en su partida  cantando el nombre de Dios, recitando las escrituras, rezando  en grupo (o en privado), escuchando la  música religiosa  que le gustaba. El moribundo enfocado así esta mas sereno, le eleva sentirse bien acompañado en  la presencia de su Dios, sus  antepasados, su Virgen, su Santo, su Maestro. Tendrá una muerte  dulce.

El en  los últimos momentos repasa mentalmente  sus acciones   buenas y malas. Hay dos  caminos  después de la muerte, uno lleno de luz y de alegría, otro lleno de  oscuridad y temor. De forma natural elegiremos, según nuestras acciones, uno u otro.

A veces   tiene  alucinaciones  de personas del pasado o del futuro  que le vistan  en su lecho.

Ya libre del cuerpo, vienen a buscarle otras almas  para ayudarle  en su camino, unas veces son sus antepasados y amigos,  que le precedieron; otras veces son seres de luz, los santos de su devoción. Para los seres malvados  vienen seres horribles.

Antes tras la defunción  la familia solía  dar  limosna, festejar la partida  con comida, repartiendo dinero, ropa y bienes  a los necesitados, encargar misas y rezos,  para acumular mas meritos  al difunto, en  su viaje al mas allá.

Cada tradición tiene sus rituales y ceremonias   para estos  momentos póstumos  con la intención de  servir de  guía  y orientación para que  el difunto pueda encontrar el nuevo mundo. Los virtuosos, alcanzan el cielo, disfrutan por un tiempo limitado por  los méritos y buenas acciones realizadas en vida. Los que van al infierno  sufren  por un tiempo. Ambos  se rencarnarán otra vez   y volverán a este mundo para  evolucionar.

Cosechamos los frutos  de nuestras acciones  (físicas,  mentales, verbales)  que  producen una reacción (méritos o deméritos)  y a esto llamamos destino.

Por esto cuando  nacemos ya somos distintos  en  salud, talentos, fortuna, familia, posición, etc.

No tenemos  edad, nacimos y hemos muerto muchas veces, pero no lo recordamos.

Cuando descubrimos  al Ser interior, abandonamos el  ego (yo imperfecto, pecador, limitado, distinto del Todo)  Por el ego  sentimos deseos  y rechazos, alegría y enfado, miedo y dolor.

Cuando uno medita más y más, te estableces en el estado trascendental, matas al ego  y la muerte deja de existir como tal. Cuando se conoce al Ser  desaparecen  el miedo a la muerte y el sufrimiento al   vivir.

Meditar es interiorizarse, contemplar  la esencia del Todo,  Absorberse en el Absoluto, unirse a la Eternidad en el corazón. El Ser supremo eterno e incambiable, vive en tu interior.

Pregúntate:  ¿quien soy, de donde vengo, adonde voy,  para que vivo?

Para elegir residencia, compruebe que el centro geriátrico tiene:

  • Normas de Régimen Interno (derechos y deberes del residente y de la residencia).
  • Hojas de Reclamaciones.
  • Terapia Ocupacional efectiva y demostrable.
  • Gimnasia desde la silla para todos y rehabilitación con fisioterapeuta si lo necesita.
  • Plan Semanal de Comidas: variado, completo, adaptado y firmado por él medico.
  • Horario de Visitas mínimo de 6 horas, salvo para comer y dormir.
  • Contrato de ingreso y orden de pago continua con o sin fianza.
  • Autorización de Apertura para válidos y/o asistidos.
  • Subida anual del precio igual al IPC si no hay cambio de asistencias.
  • Servicios incluidos y excluidos en el precio.
  • Lleve todo su historial médico y análisis para confirmar su medicación y tratamientos.

VÁLIDO O ASISTIDO

BIEN CON
AYUDA
NADA
Camina 1 2 3
Controla la orina 1 2 3
Come solo 1 2 3
Se baña solo 1 2 3
Se viste solo 1 2 3

Sume los puntos: de 5 a 7 es valido; de 8 a 9 es semi-válido; de 10 a 15 es asistido

RESERVA DE PLAZA, FIANZA, CONTRATO, SUBVENCIONES Y AYUDAS

La reserva se debe hacer siempre por escrito y con una señal (pago del 0 -50%) del coste mensual, este papel es una garantía de ingreso en el centro y se pierde la fianza si luego no se ingresa. El contrato doble (de admisión al centro y de pago de la estancia mensual) debe ir siempre por duplicado con el membrete del centro, firmado y sellado por ambas partes: residencia y anciano y/o familiar responsable.

Ciertos colectivos de ancianos y minusválidos pueden tener derecho a subvenciones y ayudas de diverso tipo, como las siguientes:

Para solicitarlo es necesario una fotocopia de sus documentos personales y de salud, un informe médico y un presupuesto de la residencia que ha elegido.

EQUIPAJE, ROPA Y OBJETOS PERSONALES PARA LLEVAR A LA RESIDENCIA

DNI, Cartilla de la Seguridad Social, informe médico reciente si viene del hospital, radiografías, análisis, tratamiento médico y medicinas de uso, y última receta de pañales (si usa).

SEÑORAS CABALLEROS

  • 6 Bragas, 6 Camisetas, 4 Combinaciones,
  • 4 Camisones, 6 Vestidos, 6 pares de Medias
  • 2 pares de Zapatillas, 2 pares de Zapatos
  • 2 Chaquetas, Ropa de Abrigo

  • 6 Calzoncillos, 6 Camisetas, 4 Pijamas,
  • 6 Pantalones, 4 Chaquetas, 6 Camisas
  • 6 Pares de Calcetines, 2 Pares de Zapatillas
  • 2 Pares de Zapatos, Ropa de Abrigo

Las mudas serán blancas de algodón y el resto del vestuario de colores que no destiña. Todo (salvo el calzado) deberá ir marcado en rojo con las letras de las iniciales o el número de habitación. Esponja, cepillo de dientes, vaso para la dentadura, dentífrico, peine, cepillo de uñas, jabón, colonia, champú, crema hidratante, dos toallas de baño y otras dos de ducha.

El informe médico para personas asistidas que solicitan el ingreso en la residencia contendrá: Datos Personales, Enfermedades Activas, Alergias y Contraindicaciones, Medicación Prevista, Régimen Dietético, Atenciones Sanitarias, Valoración de minusvalías y Fecha, firma y sello del médico.