Archivo mensual: noviembre 2012

La Guardia Civil de Cádiz ha procedido a la explotación de la operación ‘Pócima’, por la que se ha puesto a disposición judicial a 15 personas como presuntos autores de los delitos de estafa y usurpación del estado civil. Estas personas eran responsables de 11 residencias de ancianos repartidas por la provincia de Cádiz. Los imputados llegaron a retirar hasta 140 toneladas de víveres del Banco de Alimentos con los que alimentaban a los mayores, que pagaban hasta 1.800 euros por una plaza privada en una residencia. Además utilizaron las tarjetas sanitarias de 66 de estos residentes ya fallecidos para retirar productos sanitarios a coste cero.

La operación se inició cuando los agentes tuvieron conocimiento de unas supuestas irregularidades en la retirada de productos sanitarios que se podían haber realizado utilizando las tarjetas sanitarias de pacientes de residencias de ancianos que habrían fallecido con anterioridad.

Las investigaciones de los agentes de la benemérita, según recoge DIARIO Bahía de Cádiz de fuentes de Interior, permitieron determinar que no se trataría de una trama organizada, sino de una coincidencia en la forma de gestionar estos centros, y que se habrían retirado fármacos por importe de más de 9.000 euros, utilizando tarjetas sanitarias de 66 mayores ya muertos. Para el esclarecimiento de este ilícito se contó con el apoyo de una un equipo de inspección de la Junta de Andalucía y del propio Banco de Alimentos.

Por otro lado, la segunda línea de investigación, determinó que 10 de las 11 residencias investigadas, proporcionaban a sus residentes comida procedente del Banco de Alimentos de Cádiz, llegando a retirar de esta Institución 140.000 kilos de productos de primera necesidad.

Y eso que los responsables de estos geriátricos repartidos por la provincia cobraban hasta 1.800 euros por una plaza en las residencias que gestionaban, y los organismos que retiran productos del Banco de Alimentos, se comprometen a repartirlos entre aquellas personas más desfavorecidas y necesitadas y  no negociar con dichos productos; por lo que su uso en residencias de ancianos, en las que para más inri la Junta completa el pago de la plaza de un mayor desde el 75% del importe de su pensión, o por el que de forma particular se abona esta cantidad, “no se corresponde con el espíritu para el que se creó instituciones como el Banco de Alimentos”.