Archivo mensual: noviembre 2015

-Senior-couple-in-winterUN ORFIDAL? MEJOR, PASEE POR EL CAMPO

MADRID, 22 (SERVIMEDIA)

Reduce el riesgo de desarrollar enfermedades cardiovasculares, aumenta la respuesta inmune y favorece nuestra recuperación tras una convalecencia. No hablamos de ningún fármaco milagroso ni de ninguna terapia alternativa. Nos referimos a la biofilia, la pasión innata por todo lo que tiene vida y el contacto directo con la naturaleza, cuya represión, además, se asocia con diversas patologías. Quién sabe, quizás en un futuro no muy lejano salgamos de la consulta del médico con paseos por el campo en la receta.
El término lo acuñó a mediados de los años 80 del siglo XX el biólogo y entomólogo estadounidense Edward Osborne Wilson, el primer formulador del concepto de biodiversidad. “Se trata de una explicación evolucionista del comportamiento humano que nos dice que el bienestar humano depende de la conexión con signos y elementos que, por alguna razón, han sido cruciales para la supervivencia humana”, asegura José Antonio Corraliza, catedrático de Psicología Ambiental de la Universidad Autónoma de Madrid.
Y, según Corraliza, existen dos explicaciones que demuestran que la biofilia “funciona”. “Los estudios de percepción de paisajes confirman que nos decantamos por aquellos que presentan indicios de vida y por los que contienen agua y/o vegetación y esto ocurre, básicamente, porque el agua y la vegetación han sido fundamentales para la perpetuación de nuestra especie. Por el contrario, los que son demasiado desérticos nos generan tensión”, apunta Corraliza.
Por otra parte, este experto hace referencia a la teoría de “la panorámica-refugio”, según la cual los humanos sentimos predilección por los paisajes “que permiten ver mucho sin ser vistos”. De nuevo, la variable supervivencia.
“En términos evolutivos, nuestro cerebro vive en la ciudad desde hace muy poco, y por eso conecta muy bien con los estímulos de la naturaleza. Agua, vegetación, visiones panorámicas y lugares de refugio son las cuatro funciones biofílicas que nos han ayudado a sobrevivir como especie y que explican lo que somos”, sentencia Corraliza.
Entonces, żqué ocurre cuando no mantenemos ningún contacto con paisajes ni entornos naturales? Según César López, profesor del departamento de Ecología de la Universidad Autónoma de Madrid, “en ese caso pueden aparecer problemas de desequilibrio mental, estrés y conflictos en la convivencia”.
Hoy en día se habla, incluso, del trastorno por déficit de naturaleza, un problema que sufren muchos de los que viven en permanente desconexión con entornos naturales. Como la mayoría de los habitantes de las ciudades.
PAISAJES DESDE LA VENTANA
Por lo general, basta con un simple contacto visual para aliviar los síntomas del llamado trastorno por déficit de naturaleza. Lo demostró en los años 80 el investigador sueco Roger S. Ulrich, tras comprobar que lo que veían los pacientes de un hospital a través de las ventanas de sus habitaciones influía en su postoperatorio.
Ulrich se centró en personas a las que se había extirpado la vesícula y observó que quienes se encontraban en el ala del hospital que daba a un bosque se recuperaban tres o cuatro días antes que aquellos cuya estancia se abría a un patio de hormigón.
En España, sin embargo, aún no se diagnostica el trastorno por déficit de naturaleza. “Aquí vamos siempre con retraso, pero en otros países, como en Estados Unidos, el médico de cabecera te puede recetar visitas a parques naturales”, prosigue el profesor César López.
BENEFICIOS PROBADOS
Europarc-España, organización en la que participan las instituciones implicadas en la planificación y gestión de los espacios protegidos en nuestro país, publicó en 2013 un informe sobre los efectos positivos directos sobre la salud de los espacios naturales, titulado ‘Salud y áreas protegidas en España’. La lista es larga: disminución de la frecuencia cardiaca y de la presión arterial, reducción del riesgo de desarrollar enfermedades cardiovasculares, aumento de nuestra respuesta inmune y de la producción de vitamina D…
Además, según Europarc, estos espacios promueven la mejora de la autoestima, “ya que muchas actividades suelen conllevar un plus de dificultad o suponen metas simbólicas”, y “ayudan a la recuperación de la fatiga mental, el estrés emocional, la depresión y la ansiedad”, entre otros trastornos.
(SERVIMEDIA) 22-NOV-15 LLM/caa

La sexualidad en entornos residenciales: una cuestión de derechos y calidad de vida

La sexualidad en entornos residenciales: una cuestión de derechos y calidad de vida Por Feliciano Villar

 

Un artículo de Feliciano Villar
Universidad de Barcelona

 

 

Al menos desde la adolescencia, la sexualidad es una dimensión muy importante de la vida, una fuente de placer, un espacio de comunicación e intimidad y un factor importante que influye en nuestro bienestar personal.

Sin embargo, entre los prejuicios que tradicionalmente se han atribuido a la vejez y a los mayores, contamos con algunos referidos a su sexualidad. De acuerdo con estos estereotipos, la vejez es una etapa asexual, en la que la persona pierde la capacidad e incluso el interés en el sexo. Incluso cuando algunas personas mayores muestran abiertamente este tipo de intereses la tendencia es a pensar que es algo no apropiado o moralmente reprobable (¿por qué existen si no los ‘viejos verdes’, pero no los ‘jóvenes verdes’?).

Geriatricarea sexualidad en entornos residenciales

Aunque la práctica sexual disminuye con la edad, una mayoría de mayores continúa disfrutando de su sexualidad hasta edades muy avanzadas

Los resultados de los estudios realizados en este ámbito desmienten estos prejuicios. Aunque la práctica sexual disminuye con la edad, una mayoría de mayores continúa disfrutando de su sexualidad hasta edades muy avanzadas. Además, se ha de tener en cuenta que el sexo no se remite únicamente al coito, sino que existen otras prácticas (masturbación, besos, caricias, etc.) que pueden tener un papel importante en la vejez, como también lo tienen en otros momentos de la vida. La presencia cada vez de manera más abierta de la sexualidad en la vejez probablemente se incrementará en las próximas generaciones, en las que la educación y los valores en relación al sexo ya fueron mucho menos restrictivos.

Pese a ello, hay situaciones en las que la práctica de la sexualidad, o incluso el reconocimiento de los derechos sexuales de los mayores, se encuentran particularmente en entredicho. Una de ellas es la institucionalización, es decir, los mayores que viven en entornos residenciales. En estos casos, los impedimentos que los mayores encuentran para expresarse sexualmente, si así lo desean, son muy numerosos.

Barreras a la sexualidad de los mayores institucionalizados

Algunas barreras con las que se encuentran los mayores que viven en residencia para expresar intereses y comportamientos sexuales tienen que ver con el propio diseño y organización de las residencias de personas mayores. Todavía hoy, las instalaciones con las que contamos tienen mucho de hospital, donde la norma son los pasillos largos y amplios para acceder rápidamente a las habitaciones, o las habitaciones compartidas, sin una adecuada privacidad y sin mecanismos para regular el acceso (pestillos, cartelitos de ‘no molesten’) que dependan del usuario.

Los mayores que viven en estas instituciones pasan la mayor parte del tiempo en zonas comunes, supervisados por profesionales y siguiendo muchas veces unos horarios y actividades estandarizados. En este tipo de contexto, continuar con la práctica sexual que uno desea, y que quizá únicamente supone continuar lo que ya se hacía antes del ingreso, es francamente difícil.

Pero además de estas cuestiones de diseño y organización, las actitudes ante la sexualidad en la residencia también tienden a restringirla. Por una parte, las actitudes de los profesionales, quienes pueden ver en la expresión sexual de los mayores un problema que complica su trabajo y les provoca incomodidad (y por ello es mejor que no aparezca), o un motivo de burla o de cotilleo con los compañeros, sin respetar la intimidad de la persona mayor.

Actitudes también de la familia, para quienes en ocasiones no resulta fácil aceptar que su padre o madre, por ejemplo, puede seguir teniendo una vida sexual activa y que tiene derecho a ello. A veces, además, los profesionales trasladan a la familia situaciones que quizá pertenecen exclusivamente a la intimidad del residente, y las familias se atribuyen decisiones para las que se debería contar con la persona afectada.

Por último, también es necesario reconocer que las actitudes de los propios residentes tampoco siempre son siempre favorables cuando descubren o intuyen que un compañero o compañera expresa interés o comportamientos sexuales. El temor al qué dirán, o la presencia de prejuicios muy arraigados entre las actuales generaciones de mayores no ayuda a normalizar ese tipo de intereses y comportamientos.

Estas dificultades para seguir mostrando de modo natural una dimensión humana fundamental en ocasiones llegan claramente a una violación de los derechos de la persona. Estos casos son particularmente frecuentes para ciertos colectivos de personas mayores institucionalizadas. Estamos hablando, por ejemplo, de los mayores homosexuales, gays y lesbianas, que en muchas ocasiones no tienen sólo que renunciar a su sexualidad, sino incluso han de ‘volver al armario’ cuando ingresan en una residencia, y ocultar su identidad sexual por temor a ser rechazados o estigmatizados.

También supone un desafío la sexualidad de las personas con demencia. Algunas de ellas pueden mostrar comportamientos desinhibidos en relación al sexo, y determinar hasta qué punto la persona consiente o si hay riesgo de abuso, es complejo. Implica, además, ciertos problemas éticos cuya solución no debería ser, por defecto, restringir o impedir la expresión sexual y los derechos sexuales de estas personas simplemente en previsión de que pudiera haber algún problema.

¿Qué podemos hacer?

Como podemos observar, hay mucho que hacer todavía en relación a este tipo de situaciones. Quizá en primer lugar debemos reconocer que la sexualidad no sólo está presente en muchas de las personas que viven en entornos residenciales, sino que es un derecho que no se pierde al entrar en una residencia.

Geriatricarea sexualidad en entornos residenciales: una cuestión de derechos y calidad de vida. Por Feliciano Villar

La sexualidad no sólo está presente en muchas de las personas que viven en entornos residenciales, sino que es un derecho que no se pierde al entrar en una residencia

Pero además de esto, a nuestro juicio existen al menos dos tipos de medidas deberían tomarse para tratar esta cuestión. En primer lugar, formar mejor a los profesionales en cuestiones relacionadas con la sexualidad en la vejez, y con la sexualidad en entornos residenciales en particular, es fundamental. Hemos de tener en cuenta que son los profesionales (dirección, equipo técnico, auxiliares, etc.) quienes están en contacto directo con los mayores y deben asesorarles y apoyarles en relación con su sexualidad. Son ellos quienes, en último término, van a garantizar los derechos sexuales de los residentes.

En segundo lugar, esta labor de los profesionales debe tener lugar en un entorno institucional adecuado. Así, hemos de avanzar hacia la presencia de políticas y regulaciones, por parte de la dirección de las residencias y de las instancias que las supervisan, que explícitamente recojan medidas para formar, informar, garantizar y promover los derechos sexuales de los residentes, así como la aceptación de la diversidad sexual dentro de las residencia, dentro de un contexto de respeto mutuo y convivencia.

Reconocer la importancia de la sexualidad para las personas mayores que viven en residencia no es más que un elemento a incorporar en la atención centrada en la persona, con lo que supone de mejora en la calidad del cuidado y en promoción de una dimensión de la calidad de vida, la sexualidad, de la que frecuentemente nos olvidamos en la vejez.

Para saber más

Por desgracia, los estudios sobre la sexualidad de los mayores institucionalizados son muy escasos. Además del interés y relevancia del tema, esta fue una de las motivaciones de nuestro grupo de investigación en la Universidad de Barcelona para iniciar una línea de investigación en este sentido.

En español, el lector interesado puede profundizar en el tema a partir de las siguientes referencias:

· Villar, F., Triadó, C., Celdrán, C. y Fabà, J. (2012). Sexualidad y personas mayores institucionalizadas: La perspectiva del residente y la perspectiva del profesional. Informe para el IMSERSO, proyecto de investigación 25/11.
· Villar, F., Celdrán, M., Fabà, J. y Serrat, R. (2014). Regulación de la expresión sexual de los mayores ingresados en residencias. La visión de los profesionales. Revista Española de Geriatría y Gerontología, 49(6), 272-278.
· Villar, F., Celdrán, M., Fabà, J. y Serrat, R. (2014). Staff attitudes towards sexual relationships among institutionalized people with dementia: Does an extreme cautionary stance predominate? International Psychogeriatrics, 26, 406-412.
· Villar, F., Celdrán, M., Fabà, J. y Serrat, R. (2014). Barriers to sexual expression in residential aged care facilities: Comparison of staff and residents’ views. Journal of AdvancedNursing, 70(11), 2518-2527.

En nuestro país, el tema de la sexualidad en la vejez también ha sido tratado por Félix López, profesor de la Universidad de Salamanca:
· López, F. y Olazábal, J.C. (2005). Sexualidad en la vejez. Madrid: Pirámide.

Este artículo de Feliciano Villar ha sido publicado en http://acpgerontologia.blogspot.com

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Tecnología y dispositivos móviles para la tercera edad, un reto aún por superar.

by on 13 February, 2014

 

Decir que vivimos dentro de una auténtica revolución tecnológica, no es una novedad. Internet ha cambiado nuestra concepción del mundo, el espacio y el tiempo son elementos secundarios en la comunicación, emergiendo la inmediatez en el intercambio de mensajes entre personas.

En los últimos años, podemos destacar la distribución y desarrollo de  dispositivos móviles, siendo cada vez más influyente su presencia en nuestras vidas. Hay una infinidad de aplicaciones y prestaciones desarrolladas para Tablets y Smartphones, y muchas más que están por venir; unido a que dichos dispositivos se vinculan con Internet, y así por tanto, con redes sociales, correo electrónico,… Es fácil ver la cantidad de facilidades que estos dispositivos llevan consigo pudiendo utilizarlos en cualquier lugar que queramos.

Aquellos que han nacido bajo la sociedad del conocimiento, asumen la realidad tecnológica de un modo natural, son los llamados nativos digitales. Su cultura y educación están directamente influidas por este escenario tecnológico; sin embargo, en el polo opuesto, nuestros mayores han vivido y se han educado sin la presencia de estas tecnologías. Uno de los objetivos del proyecto SEACW es acercar estos recursos a los mayores y que ellos puedan disfrutar de ventajas derivadas de estos.

El comentario más común de nuestros mayores, suele ser: “esto no es para mí, yo esto no lo comprendo y no lo necesito”. Bajo esta afirmación se oculta entre líneas, el desinterés, el miedo y la desconfianza derivada de la falta de conocimiento sobre estas tecnologías; ésta es la causa principal de que muy pocos accedan a las tecnologías. En este sentido, la industria ha realizado un gran esfuerzo por crear interfaces amigables e intuitivas a fin de que todos nos beneficiemos de su uso; la inmediatez y comodidad del Internet móvil está acaparando el mercado a nivel mundial; millones de usuarios en todo el mundo hacen un uso cada vez mayor de este servicio con mejores condiciones de usabilidad. Asimismo, el cuidado y el detalle que los desarrolladores prestan en el desarrollo de interfaces mejora día a día la experiencia del usuario. Sin embargo, ¿se puede afirmar que cualquier persona que acceda a una aplicación móvil tiene la misma experiencia como usuario? Claramente no y, especialmente, entre el colectivo de personas mayores de 65 años la experiencia tiende a ser más limitada y poco satisfactoria.

Quizá, con el fin de  acercar esta tecnología a nuestros mayores, lo primordial sea dotarles de una educación básica en el manejo de estas herramientas y servir de soporte para las dudas que surjan; pero también, tendremos que tener en cuenta que hay personas con algunas ciertas dificultades físicas y cognitivas, a las que tenemos que facilitar el acceso a las tecnologías teniendo en cuenta estas barreras.

Para poder acercarles a la tecnología, lo primero que debemos hacer es originar su interés. Puede haber múltiples reclamos para que las personas que pertenecen a la llamada “tercera edad” se sientan atraídas a probar herramientas tecnológicas.

Por ejemplo, con: video llamadas (donde podrán conversar cara a cara con sus familiares y amigos con la facilidad de no tener que salir de casa o desde cualquier otro sitio donde se encuentren); poder guardar y acceder a fotografías, (infinidad de imágenes de las personas que quieren o de lo que les interese, pudiéndolo almacenar incluso en la red); acceso a noticias e información actualizadas en cada momento, (así como información del tiempo, servicios de su ayuntamiento, hospital, etc.); todo el ocio al que quieran acceder, (como vídeos, música, juegos, pasatiempos…); acceso a aplicaciones relacionadas con su día a día (por ejemplo servicios de clínicas y hospitales, gestión de citas con su médico, contacto con médicos, servicios asistenciales, centros de día, etc…); recordatorios de citas o eventos (ellos mismos o terceras personas podrán definir un calendario donde aparezcan fechas importantes como cumpleaños, citas médicas e incluso alarmas para toma de medicamentos, etc…) El uso de las tecnologías digitales depara grandes beneficios para cualquier persona y, en el caso de los mayores, la satisfacción de necesidades muy concretas podría resultar aún más evidente que en otros colectivos.

Con la edad aparecen limitaciones que dificultan que una persona pueda acceder a las tecnologías. Aún queda mucho camino por recorrer para que la tecnología sea accesible a todo el mundo. Desde luego aunque la tendencia sea esta esta, (sobre todo con nuevas aplicaciones, manejo más sencillo e intuitivo, opciones de accesibilidad para deficiencias visuales y auditivas, etc…), todavía falta mucho camino por recorrer. En ocasiones, hay personas que por problemas visuales les es muy difícil operar con una aplicación sencilla, que sin embargo, con unos ajustes, como la posibilidad poder cambiar su interfaz con configuración de pantalla para alto contraste (fondo oscuro y letras blancas), podría hacer que estas personas pudieran acceder a las mismas.

Es cierto que Smartphones y Tablets, cuentan con un uso más sencillo e intuitivo,  pero desde luego todavía tienen limitaciones. De hecho, si para personas que no tienen ningún problema, ya son incomodas las pequeñas pantallas y teclados, imaginaos lo que tiene que ser para una persona con problemas visuales y de coordinación óculo manual o psicomotor, etc…

Por ello, vamos a dar unas pautas de cómo ayudar a la mayoría de personas mayores, que tienen ciertos problemas derivados de la edad a acceder a dispositivos móviles, (de hecho podemos encontrar algunas en nuestros dispositivo en los ajustes del dispositivo, pulsando sobre el apartado de accesibilidad):

 

           TEXTO EN LA PANTALLA

-      Aumentar el tamaño del texto.

-      Subir el brillo en la configuración.

-      Utilizar la opción de alto contraste en ciertos programas.

 

TAMAÑO DE ICONOS Y TECLADOS EN PANTALLA

-      Descargar aplicaciones como Launcher 7 que personaliza y aumenta el tamaño de los iconos para lanzar acciones y es muy simple.

-      Para evitar el diminuto tamaño de los teclados de Tablets y Smartphone   s, se puede buscar programas que reconozcan por voz las órdenes que queramos dar, o igualmente se pueden descargar aplicaciones que aumentan las teclas del teclado para introducir textos, (por ejemplo Big Buttons Keyboard).

 

OTRAS APLICACIONES ÚTILES

-      Algunos hospitales y servicios de urgencias ya están desarrollando e instalando aplicaciones para facilitar el contacto de personas mayores con dichas instituciones. Por ejemplo el Sacyl, de Castilla y León, ha desarrollado una aplicación oficial que permite la cita previa y otras prestaciones, así cómo información relacionada.

-      En esta línea hay aplicaciones pensadas para los más mayores y también para personas dependientes  como es Prime Alert. Permite con una única pulsación, enviar una alarma a través de mail o un SMS con coordenadas GPS.

-      Medisafe Virtual Pillbox es una aplicación gratuita que ayudará a nuestros mayores a tener configuradas una serie de alarmas y recordatorios, que les visarán por ejemplo de cuándo deben tomar un medicamento u otro.

 

CONCLUSIÓN

La tecnología es algo que nos afecta a todos, no podemos perder la oportunidad de hacer llegar a nuestros mayores muchas de sus ventajas.

A estas personas les cuesta acceder a la tecnología, en parte, por el miedo que tienen muchas personas a enfrentarse con elementos que les suponen una novedad, y también, porque sinceramente piensan que esa tecnología no les puede aportar nada que les interese. Debemos eliminar barreras educando a nuestros mayores a utilizar ordenadores y dispositivos móviles y aprovechando herramientas que facilitan el acceso por las posibles dificultades que presentan dichas personas.

Desde SEACW lanzamos un reto a aquellos desarrolladores de software, community managers y expertos en social media, para que hagáis un esfuerzo por la inclusión digital de todos, vuestros desarrollos y mensajes no llegan a uno de cada cuatro europeos, ¿vosotros qué pensáis hacer para llegar a todos?

residencia

Envejecimiento, residencias y habitaciones adaptadas

 

El aumento de la esperanza de vida, debido a las mejoras económicas y sanitarias, ha hecho que el envejecimiento sea un fenómeno creciente en nuestra sociedad. Pero, por primera vez, nos encontramos colectivamente con un número muy grande de personas mayores, algunas con buenos niveles de salud y con capacidad para mantener una vida autónoma y otras no. Un buen reflejo de esta diversidad entre los ancianos se da en las residencias, que se han tenido que ajustar a las necesidades de dependencia de algunas de estas personas.

 

Las habitaciones se convierten en puntos clave de mejora ya que, en muchas ocasiones, estas personas cuentan con movilidad reducida y éste se convierte en su espacio vital. Así, según la Ley de promoción de la autonomía personal y la atención a las personas en situación de dependencia, todas las residencias deben disponer como mínimo de una habitación adaptada para grandes dependientes (GD), aquellos que necesitan la presencia indispensable y continua de otra persona que les ayude a realizar las distintas actividades de su vida diaria.

De hecho, el número de habitaciones de este tipo se calcula en función de la cantidad de camas de que dispone el centro. Así, para cada 49 plazas, la residencia deberá tener una cama para grandes dependientes.

Destacamos algunas de las condiciones que deben cumplir:

  • Cada habitación debe contar con un armario, una cama con motor y carro elevador, y una butaca basculante que será de ayuda para levantar al paciente.

  • Debe existir un círculo de 120cm de diámetro libre de obstáculos para que el personal interno pueda trabajar de forma segura.
  • La cama debe disponer de mecanismos elevadores y de ruedas para facilitar el movimiento.

  • Entre la pared y las camas debe haber una distancia de 80 cms que faciliten el acceso para asistir y mover al residente.

  • El baño debe responder a unas medidas especiales para acceder con silla de ruedas y debe contar con un lavamanos, un wc y una ducha.

  • El pavimento debe ser blando, seguro y antideslizante para evitar resbalones y accidentes.

ley

Les adjuntamos la Resolución publicada en el BOE sobre el Acuerdo del Consejo Territorial de Servicios Sociales y del Sistema para la Autonomía y Atención a la Dependencia, que modifica parcialmente el acuerdo de 27 de noviembre de 2008, sobre acreditación de centros y servicios del Sistema para la Autonomía y Atención a la Dependencia (descargar) https://www.boe.es/boe/dias/2015/11/16/pdfs/BOE-A-2015-12394.pdf

 

 Los puntos más reseñables de dicha resolución son:

 - El que hace referencia a los mayores de 55 años: No obstante, las personas que tengan una edad igual o superior a 55 años a 31 de diciembre de 2015, que estén desempeñando sus funciones en las categorías profesionales de Cuidador/Gerocultor y de Auxiliares de Ayuda a Domicilio y acrediten una experiencia de al menos tres años, con un mínimo de 2.000 horas trabajadas en esas categorías profesionales en los últimos 10 años, quedarán habilitadas de forma excepcional en la categoría que corresponda, en el ámbito de su comunidad autónoma. Esta habilitación solo tendrá efecto para el trabajador en el ámbito de esa comunidad autónoma donde presta sus servicios.

 - Plazo de acreditación: Los requisitos relativos a las cualificaciones profesionales anteriormente reseñados serán exigibles a 31 de diciembre de 2017, y en todo caso, cuando finalicen los procesos de acreditación de la experiencia laboral que se hayan iniciado en esa fecha

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Es importante tener un plan en caso de que usted sufra una enfermedad, incapacidad o en el caso de su muerte.

  • Consulte con un abogado con respecto a una “patria potestad” (poder legal) en vida, un poder autorizando
    a alguien para que decida por usted en lo referente a su salud y sus finanzas, y otros medios para estipular sus deseos si se enferma o muere.
  • Consulte con la familia y los amigos cercanos para decidir quien aceptará la responsabilidad de la persona con AD. También sería aconsejable que busque información acerca de su departamento local de tutela pública, el departamento de conservación de la salud mental, los servicios de protección a los adultos u otros servicios de asistencia social. Estas organizaciones pueden tener programas que le presten asistencia a la persona con AD en su ausencia.
  • Mantenga una libreta de notas para la persona que se ha hecho responsable y que va a asumir el cuidado. Dicha libreta debe contener la siguiente información:
    • Números de emergencia
    • Actuales problemas de comportamiento y posibles soluciones
    • Formas de calmar a la persona que padece de AD
    • Asistencia que requiere para ir al baño, alimentarse o vestirse
    • Actividades o alimentación preferidas
  • Visite instituciones en su comunidad que ofrecen residencia y cuidados, o estadía a corto y largo plazo, y escoja algunas posibilidades. Si la persona con AD ya no es capaz de vivir en la casa, a la persona responsable de ella le quedará más fácil cumplir los deseos suyos sobre el cuidado a largo plazo.

Evaluar los servicios desde la Atención Centrada en la Persona

Un artículo de Teresa Martínez Rodríguez, psicóloga experta en gerontología social y autora de www.acpgerontologia.net

Hoy día, casi nadie pone en duda la importancia de evaluar los servicios gerontológicos. Evaluar y asegurar su calidad son objetivos que han ido cobrando importancia tanto desde la responsabilidad del buen hacer institucional, empresarial y profesional como por la obligación inherente a las administraciones públicas de garantizar unos mínimos de calidad asistencial. Evaluar permite conocer, mejorar, documentar y reforzar los logros, así como detectar áreas de mejora.

En la evaluación de la calidad de los servicios relacionados con el cuidado personal se vienen contemplando dos componentes, complementarios, que necesariamente deben integrados: la atención dispensada y la gestión. En muchas ocasiones, el esfuerzo e interés se ha centrado más en la gestión del centro o servicio que en la calidad de la atención. Además, en la evaluación de la calidad asistencial han tenido gran peso las dimensiones más objetivas y biosanitarias (mejoras clínicas, seguridad, higiene, etc.) frente a las referidas a la calidad de vida de la persona y, concretamente a los aspectos más emocionales y subjetivos (preferencias, elecciones, respeto a las propias decisiones, bienestar subjetivo, etc.) que apenas han sido contemplados.

Geriatricarea Atención Centrada en la Persona

La Atención Centrada en la Persona debe estar presente en el diseño de los sistemas de evaluación de la calidad asistencial

La  AGE Platform Europe junto con la European Association for directors of residential homes for the ederly (AGE & EDE, 2012), en su documento de consenso El marco europeo para la calidad de los cuidados de larga duración a personas mayores, han enunciado los principios que definen un servicio de calidad, incorporando tanto consideraciones relacionadas con la gestión como con la atención y señalando la orientación a la persona como un eje clave en la calidad de los servicios.

Ciertamente, hoy día no podemos conformarnos con el objetivo de lograr una determinada cobertura de crecimiento de recursos o con que los recursos cumplan ciertas condiciones objetivas de tipo técnico. Hemos de dar respuesta a una exigencia ciudadana en aumento que demanda nuevas formas de hacer que garanticen el derecho a decidir de quienes precisan cuidados, que conozcan los modos de vida y preferencias individuales, que apoyen que las personas tengan control sobre su vida y cuidados favorezciendo su  bienestar subjetivo. La Atención Centrada en la Persona (ACP), eje internacionalmente reconocido en la definición de la calidad asistencial de los servicios de cuidados de larga duración, debe estar también presente en el diseño de los sistemas de evaluación de su calidad.

En estos últimos años, publicaciones internacionales dan muestra del creciente interés por el diseño de nuevos  instrumentos de evaluación orientados desde el enfoque ACP en el campo de la salud y de los cuidados de larga duración. De especial interés es  la revisión realizada por Devora de Silva (2014), publicada por The Health Foundation en el documento que lleva por título Helping measure person-centred care.

Los instrumentos de evaluación orientados desde la ACP son diversos. Se han desarrollado desde distintas aproximaciones entre las que cabe destacar la observación sistemática de la atención dispensada y del bienestar de las personas, la evaluación del espacio físico así como  la evaluación desde la opinión de quienes participan en la atención (personas usuarias, familias y los profesionales de atención directa). También se han diseñado herramientas para medir el  progreso del cambio de modelo en los servicios (mediante auto-evaluación y evaluaciones externas) a través de descriptores e indicadores del mismo.

La ACP es un enfoque todavía escasamente implantado en los servicios sanitarios y gerontológicos españoles. En la actualidad, los instrumentos traducidos y adaptados al español para poder ser usados con las garantías psicométricas pertinentes, son escasos.  En esta breve lista cabe citar, en primer lugar  la  validación del Dementia Care Mapping al español para su uso en residencias de personas con demencia (Villar, Vila-Miravent, Celdrán, & Fernández, 2015). Una herramienta que permite llevar a cabo una observación sistemática de distintos aspectos conductuales de las personas con demencia y de la comunicación de los cuidadores con éstas.

En segundo lugar cabe mencionar la reciente validación que ha sido realizada en una amplia muestra de residencias y centros de día españoles de dos instrumentos que evalúan el grado de ACP dispensado (Martínez, Suárez-Ávarez, Yanguas, y Muñiz, 2015). En este estudio nacional hemos realizado la versión española de dos instrumentos destinados a conocer en qué grado las residencias y centros de día para personas mayores ofrecen una atención centrada en la persona según la opinión de los propios profesionales de atención directa. El primero es The Person‐centered Care Assessment Tool (P‐CAT), cuya versión original, en inglés, fue elaborada por Edwardsson, Fetherstonhaugh, & Gibson (2010).  El segundo es The Staff Assessment Person‐directed Care (PDC) e (PDC), creado originalmente por White, Newton‐Curtis, & Lyons, (2008), prueba algo más extensa que la primera y compuesta por ocho factores.

Los resultados obtenidos (su resumen puede ser consultado en el Informe Nº 2 de la serie Informesacpgerontologia), señalan que ambas pruebas presentan unas adecuadas propiedades psicométricas, lo que avala su uso tanto en la evaluación de los servicios como en investigación. Recomendamos, no obstante, en la evaluación de la ACP, utilizar distintas aproximaciones y no limitarla a la opinión de los profesionales para evitar de este modo el sesgo de subjetividad, incluyendo además de la opinión de las personas usuarias, familiares y observación de la atención, algunos indicadores que permitan registrar el progreso en la implementación del modelo.

En este sentido, es oportuno reflexionar sobre si los indicadores de calidad asistencial que vienen siendo utilizados tanto en la evaluación de servicios como en la investigación son válidos para evaluar la calidad desde la óptica de la ACP. Las baterías de indicadores de calidad asistencial vienen siendo diseñadas desde una visión fundamentalmente biomédica integrando dimensiones relacionadas con la salud y el funcionamiento, la higiene, la seguridad o la eficacia clínica/terapéutica, entre otras. Sin embargo, los componentes esenciales de la ACP (autodeterminación en la vida y el cuidado,  bienestar subjetivo, el reconocimiento de su singularidad  y los elementos de un entorno facilitador) apenas tienen presencia.

Si se reconoce la ACP como uno de los ejes clave de la calidad asistencial es preciso incluir indicadores que completen  los habitualmente utilizados permitiendo una visión global y realmente integral de la atención, así como matizar algunos de los que se vienen utilizando (como por ejemplo, el nivel de actividad observado o las caídas registradas) para que no se sitúen en contradicción con los objetivos de la ACP.

La ACP debe integrarse en la evaluación de la calidad de los servicios junto con otros ejes que vienen definiendo la calidad asistencial como son  la accesibilidad al servicio, la seguridad, las prácticas basadas en la evidencia o la eficiencia. No tendría mucho sentido entender la evaluación de la ACP como algo “a parte” de los diferentes aspectos relacionados con la calidad asistencial que venimos comprobando. La ACP permite una  mirada más global a la calidad de los servicios y cuidados dispensados poniendo en el centro las preferencias y la autonomía personal del individuo que precisa y recibe cuidados. Todo un reto que plantea  mucho trabajo, de gran complejidad, pero  absolutamente necesario.

Para acabar, a modo de resumen, algunas consideraciones y recomendaciones finales que pueden servir de ayuda en el diseño de una evaluación de servicios gerontológicos integrando la perspectiva de la ACP:

– No olvidar que la evaluación es un medio y no debe planificarse de una forma aislada  al modelo de atención propuesto.

– Es importante integrar la ACP dentro de una evaluación más global, revisando los actuales indicadores de calidad asistencial y combinando  métodos de evaluación cuantitativa y cualitativa.

– Es preciso  llegar a un consenso sobre  los principales componentes de la ACP y una batería de  indicadores para evaluar el progreso de su implementación.

– No hay un instrumento ni modelo de evaluación “ideal” ni consensuado para evaluar la ACP. Es recomendable contemplar las distintas visiones (personas mayores, familias, profesionales de atención directa y evaluadores externos) así como la observación  de la atención dispensada y la evaluación a través de indicadores de progreso consensuados.

– Es necesario utilizar instrumentos validados en población española que cuenten con unas adecuadas propiedades psicométricas.

-Es importante diferenciar la utilización de instrumentos de intervención y de evaluación.

Geriatricarea Teresa Martínez Rodríguez ACP.jpgSobre la autora: Teresa Martínez Rodríguez

Teresa Martínez Rodríguez es Licenciada en psicología por la Universidad Complutense. Dra. en Ciencias de la Salud por la Universidad de Oviedo y experta en gerontología social. Autora de distintas publicaciones en el ámbito de la gerontología aplicada, entre ellas la guía para profesionales, La atención gerontológica centrada en la persona, editada en el 2011 por el Departamento de Empleo y Asuntos Sociales del Gobierno del País Vasco, y de la web www.acpgerontologia

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¿QUÉ IVA DEBERÍAN PAGAR LAS RESIDENCIAS GERIÁTRICAS PRIVADAS?Hace unos días leí en la prensa que la Fundación Edad y Vida reclama un tipo de IVA único del 4% para las residencias de tercera edad privada, sea cual sea el tipo de prestación y la titularidad del servicio.

Para entender lo que pide la Fundación hay que entender que actualmente el IVA que pagan las residencias  en España depende de varios factores por lo que, según quién presta y quién paga, este puede oscilar entre la exención y el 10% (este fue el título que puse a un post de 2012 donde explico este perverso abanico).

Ahora Edad y Vida razona que “es necesario considerar los servicios de atención a la dependencia (centros residenciales, centros de día, teleasistencia y servicios de atención a domicilio) como servicios de primera necesidad y, como tales, establecer el IVA súperreducido para los mismos, lo que “contribuiría a mejorar el acceso a este tipo de servicios” (fuente)

Estoy totalmente de acuerdo con esta propuesta que se ha presentado a los diferentes partidos políticos de cara a las próximas elecciones generales.  Y de hecho me iba a poner a escribir argumentos a favor de tal reducción, como el del retorno que supone, el alejamiento que se ha producido en los últimos años entre la capacidad adquisitiva de los posibles usuarios y el precio de las residencias, entre otros.

Pero resulta que de todo eso ya he escrito en este blog por lo que me permito invitar a los lectores a releer algunos de los posts de hace algún tiempo y a dar su opinión (si de paso alguien quiere difundirlo en su perfil de redes sociales, mejor).

Sobre por qué el IVA debería ser único y del 4%  (diciembre de 2012)

A FAVOR DEL IVA DEL 4% UNICO PARA DEPENDENCIA

Lo he defendido varias veces y, aunque parece de lógica, todavía tenemos dos IVAs diferentes para los servicios de atención a la dependencia (tres si incluímos el IVA cero de algunos establecimientos benéficios).

Si una plaza en una residencia es concertada paga el 4% pero si es privada paga el 10%, salvo que el cliente reciba una ayuda pública en forma de Prestación Económica Vinculada (PEV) que suponga más de un 75% del precio de la plaza, en ese caso, también paga el 4%. ¿Resulta complicado?  La verdad es que lo es de una forma artificiosa.

Hasta 2010 los servicios a la dependencia compartían un único tipo de IVA, pero entonces, en lo que llamé en este blog “La Rebaja Interrupta del IVA” el gobierno del señor Zapatero decidió subir un punto el IVA a las plazas privadas en residencias y bajarle tres puntos a las concertadas.  Como quien paga básicamente las plazas concertadas son las comunidades autónomas la medida supuso una propina a esas comunidades mientras se subía el precio real que pagan los usuarios de las residencias privadas.  Todo ello a costa de introducir un elemento de ilógica en el sistema.

A partir de mediados de 2010 dos personas mayores que comparten habitación en una residencia con plazas privadas y concertadas generan tipos de IVA diferentes por recibir exactamente el mismo servicio.

El sistema se complicó en la siguiente subida del IVA, gobernando ya el Sr. Rajoy ya que se mantienen los diferentes tipos de IVA pero con un matiz: quienes reciban una Prestación Económica Vinculada que suponga más de un 75% del precio de la plaza pagan el 4% en vez de el 10% ¿Saben qué es lo más divertido de la medida?  ¡Que nadie recibe PEV que cubran más del 75% del coste de la plaza!

¿No sería más lógico que se unificase el tipo de IVA para todos servicios a la dependencia en el 4%?

Así lo han creído las asociaciones de residencias.  AERTE en la Comunidad Valenciana o ACRA en Cataluña incluso recogieron firmas para pedirlo.  También desde Cataluña surgió una iniciativa intermedia, que consiste en pedir que las plazas “de colaboración” (una figura anterior a la Ley de Dependencia parecida a la PEV pero asimilada en la gestión con el concierto) tuviesen un IVA del 4%, algo que se planteó como una “muy buena noticia” aunque algunos, entre los que me encuentro, veamos de muy difícil encaje en la legalidad.

Hace pocos días he recibido una nueva iniciativa que me ha gustado especialmente por ser muy “de internet”.  Upimir, asociación que agrupa a pequeñas y medianas residencias, ha decidido lanzar una campaña de petición de firmas a través del portal Change.org, una de esas páginas que movilizan a internautas sobre una causa.  Hoy mismo, más de 210.000 personas han dicho que no quieren que los organizadores de la fiesta de Halloween donde murieron cuatro chicas organicen una fiesta de fin de año.

La campaña de Upimir pide de forma escueta  ”IVA del 4% para todas las plazas de residencia en centros geriatricos” y en el momento en que escribo esta entrada lleva 44 firmas (una es la mía).  Animo a todos los que leen este blog a sumarse a la recogida.

No creo que Upimir consiga mucho más de lo que han conseguido otras asociaciones con sus recogidas de firmas pero estaría muy bien que se siguiese hablando de este tema que, aunque no sea el más relevante cuando tratamos de dependencia, sí lo podría ser para muchas familias que podrían, con un IVA más reducido, asumir el pago de una residencia privada para un ser querido que la necesita.

Publicado por en 9:25
Sobre el calculo del retorno económico que produce gastar en dependencia (Octubre de 2012)

RECORTAR EN DEPENDENCIA O ELIMINAR LA INEFICIENCIA

En Junio de 2010, gobernando Rodríguez Zapatero, la Federación Empresarial de Asistencia a la Dependencia (FED) presentó al gobierno un informe en el que ofrecía una fórmula para reducir el déficit público en tres años por un valor de 5.100 millones de Euros.  Una de las medidas era concertar todas las plazas desocupadas en España en residencias geriátricas privadas, unas 50.000, medida que generaría un retorno de 300 millones de euros.  Había otras medidas interesantes (leer opinión de Josep de Martí sobre aquél estudio).

Alberto Echevarría y Alberto GiménezInmune al desánimo,  la Federación ha elaborado un nuevo informe, que todavía no ha difundido en su integridad que ya ha presentado en Moncloa.  Alberto Echevarría, presidente de la FED, ha manifestado en relación a ese informe que “Resulta ineficiente que los enfermos crónicos estén atendidos en hospitales cuando perfectamente pueden estar atendidos en centros socio-sanitarios, con más calidad y a un coste sensiblemente menor”,  la FED insiste en que la disminución del déficit público debe hacerse por la vía del impulso económico en aquellos sectores capaces de consolidar fiscalmente en el año los retornos superiores al gasto.

Esperemos que esta vez encuentre la FED unos oidos más receptivos a su mensaje.

De momento el informe íntegro no se ha hecho público, tendremos que esperar a leerlo en detalla mientras leermos lo que los medios nos dicen.

  diabeticos

 

Datos y cifras

En el mundo hay más de 347 millones de personas con diabetes*.

1 Se calcula que en 2012 fallecieron 1,5 millones de personas como consecuencias del exceso de azúcar en la sangre en ayunas. 2 Más del 80% de las muertes por diabetes se registran en países de ingresos bajos y medios.

3 Según proyecciones de la OMS, la diabetes será la séptima causa de mortalidad en 2030.

4 La dieta saludable, la actividad física regular, el mantenimiento de un peso corporal normal y la evitación del consumo de tabaco pueden prevenir la diabetes de tipo 2 o retrasar su aparición.

 

¿Qué es la diabetes?

La diabetes es una enfermedad crónica que aparece cuando el páncreas no produce insulina suficiente o cuando el organismo no utiliza eficazmente la insulina que produce. La insulina es una hormona que regula el azúcar en la sangre. El efecto de la diabetes no controlada es la hiperglucemia (aumento del azúcar en la sangre), que con el tiempo daña gravemente muchos órganos y sistemas, especialmente los nervios y los vasos sanguíneos. En el mundo hay más de 347 millones de personas con diabetes. Se calcula que en 2012 fallecieron 1,5 millones de personas como consecuencias del exceso de azúcar en la sangre en ayunas. Más del 80% de las muertes por diabetes se registran en países de ingresos bajos y medios.

 

Diabetes de tipo

1 La diabetes de tipo 1 (también llamada insulinodependiente, juvenil o de inicio en la infancia). Se caracteriza por una producción deficiente de insulina y requiere la administración diaria de esta hormona.

Se desconoce aún la causa de la diabetes de tipo 1, y no se puede prevenir con el conocimiento actual. Sus síntomas consisten, entre otros, en excreción excesiva de orina (poliuria), sed (polidipsia), hambre constante (polifagia), pérdida de peso, trastornos visuales y cansancio. Estos síntomas pueden aparecer de forma súbita. Diabetes de tipo

 

2 La diabetes de tipo 2 (también llamada no insulinodependiente o de inicio en la edad adulta). Se debe a una utilización ineficaz de la insulina. Este tipo representa el 90% de los casos mundiales y se debe en gran medida a un peso corporal excesivo y a la inactividad física. Los síntomas pueden ser similares a los de la diabetes de tipo 1, pero a menudo menos intensos. En consecuencia, la enfermedad puede diagnosticarse sólo cuando ya tiene varios años de evolución y han aparecido complicaciones. Hasta hace poco, este tipo de diabetes sólo se observaba en adultos, pero en la actualidad también se está manifestando en niños.

 

Diabetes gestacional

La diabetes gestacional se caracteriza por hiperglucemia (aumento del azúcar en la sangre) que aparece durante el embarazo y alcanza valores que, pese a ser superiores a los normales, son inferiores a los establecidos para diagnosticar una diabetes. Las mujeres con diabetes gestacional corren mayor riesgo de sufrir complicaciones durante el embarazo y el parto, y de padecer diabetes de tipo 2 en el futuro.

 

Suele diagnosticarse mediante las pruebas prenatales, más que porque el paciente refiera síntomas.

 

Deterioro de la tolerancia a la glucosa y alteración de la glicemia en ayunas El deterioro de la tolerancia a la glucosa y la alteración de la glicemia en ayunas son estados de transición entre la normalidad y la diabetes, y quienes los sufren corren mayor riesgo de progresar hacia la diabetes de tipo 2, aunque esto no es inevitable.

 

¿Cuales son las consecuencias frecuentes de la diabetes?

Con el tiempo, la diabetes puede dañar el corazón, los vasos sanguíneos, ojos, riñones y nervios.

La diabetes aumenta el riesgo de cardiopatía y accidente vascular cerebral (AVC). Un 50% de los pacientes diabéticos mueren de enfermedad cardiovascular (principalmente cardiopatía y AVC).

 

La neuropatía de los pies combinada con la reducción del flujo sanguíneo incrementan el riesgo de úlceras de los pies y, en última instancia, amputación.

La retinopatía diabética es una causa importante de ceguera, y es la consecuencia del daño de los pequeños vasos sanguíneos de la retina que se va acumulando a lo largo del tiempo.

La diabetes se encuentra entre las principales causas de insuficiencia renal.

 

En los pacientes con diabetes el riesgo de muerte es al menos dos veces mayor que en las personas sin diabetes.

 

 Cómo reducir la carga de la diabetes

Prevención

Se ha demostrado que medidas simples relacionadas con el estilo de vida son eficaces para prevenir la diabetes de tipo 2 o retrasar su aparición. Para ayudar a prevenir la diabetes de tipo 2 y sus complicaciones se debe:

  • Alcanzar y mantener un peso corporal saludable.
  • Mantenerse activo físicamente: al menos 30 minutos de actividad regular de intensidad moderada la mayoría de los días de la semana; para controlar el peso puede ser necesaria una actividad más intensa.
  • Consumir una dieta saludable que contenga entre tres y cinco raciones diarias de frutas y hortalizas y una cantidad reducida de azúcar y grasas saturadas.
  • Evitar el consumo de tabaco, puesto que aumenta el riesgo de sufrir enfermedades cardiovasculares.

 

Diagnóstico y tratamiento

El diagnóstico se puede establecer tempranamente con análisis de sangre relativamente baratos.

El tratamiento de la diabetes consiste en la reducción de la glucemia y de otros factores de riesgo conocidos que dañan los vasos sanguíneos. Para evitar las complicaciones también es importante dejar de fumar.

 

Entre las intervenciones que son factibles y económicas en los países en desarrollo se encuentran:

  • El control moderado de la glucemia. Los pacientes con diabetes de tipo 1 necesitan insulina, y los pacientes con diabetes de tipo 2 pueden tratarse con medicamentos orales, aunque también pueden necesitar insulina;
  • El control de la tensión arterial;
  • Los cuidados podológicos.

Otras intervenciones económicas son:

  • Las pruebas de detección de retinopatía (causa de ceguera).
  • El control de los lípidos de la sangre (regulación de la concentración de colesterol).
  • La detección de los signos tempranos de nefropatía relacionada con la diabetes.

Estas medidas deben acompañarse de una dieta saludable, actividad física regular, mantenimiento de un peso corporal normal y evitación del consumo de tabaco.

Actividades de la OMS para prevenir y controlar la diabetes

El objetivo de la OMS consiste en estimular y apoyar la adopción de medidas eficaces de vigilancia, prevención y control de la diabetes y sus complicaciones, especialmente en países de ingresos bajos y medios. Con este fin, la Organización:

  • Formula directrices científicas sobre la prevención de la diabetes.
  • Elabora normas y criterios sobre la atención a la diabetes.
  • Fomenta la toma de conciencia sobre la epidemia mundial de diabetes, en particular con la celebración del Día Mundial de la Diabetes (14 de noviembre).
  • Realiza tareas de vigilancia de la diabetes y sus factores de riesgo.

La labor de la OMS en materia de diabetes se complementa con la Estrategia Mundial OMS sobre Régimen Alimentario, Actividad Física y Salud , cuyo centro de atención son las medidas poblacionales para fomentar la dieta saludable y la actividad física regular, reduciendo así el creciente problema del sobrepeso y la obesidad a escala mundial.

Fuente: http://www.who.int/mediacentre/factsheets/fs312/es/

 

Como ahorrar en el precio de la Residencia Geriátrica

Consejos para no excederse con gastos innecesariosLogo

1-     El gasto más importante suelen ser los desplazamientos para ver a nuestro familiar. El transporte nos cuesta dinero, tiempo, problemas…

2-     Las residencias más retiradas de las capitales son más baratas

3-     Elige habitación doble y si es posible con baño fuera, el ahorro es considerable

4-     Los geriátricos grandes de más de 50 plazas son más caros y los más pequeños son más económicos y el servicio puede ser el mismo

5-     No pagar los servicios extras si no los habéis pedido; cremas hidratantes, vitaminas, proteínas, podólogo, peluquería…

6-     Muchas ofertas son engañosas y suben los precios al 2º mes pues saben que nadie cambia a su familiar si está a gusto. En los contratos debe venir claro que no tendrán subidas de precio si no cambia de estado de salud y dependencia

7-     Para cambiar al familiar de residencia no olvidar dar un preaviso de 15-30 días al geriátrico, sino cobrarán la fianza o un extra proporcional, esto viene en los contratos.

8-     Los geriátricos pierden ropa en la lavandería o allí mismo tiran las que se rompen por el lavado tan enérgico que usan. Pide la reposición de tus prendas (para eso tienen un seguro de responsabilidad civil)