Archivo mensual: diciembre 2015

Martin Seligman, precursor de la psicología positiva moderna y profesor de la Universidad de Pensilvania, habla de tres niveles de felicidad:

1. El primero se referiría a la vida placentera, que ya hemos descrito: comer, beber, reír y disfrutar de los placeres que la naturaleza nos proporciona bajo el sol.

2. El segundo nivel sería una vida en la que realizamos actividades que nos involucran, comprometen y absorben hasta el punto de casi fundirnos con ellas y estar absortos –también disfrutando.

3. El tercer nivel sería llevar una vida con significado, en la que nos implicamos en proyectos y causas que son mayores que nosotros, trascendemos nuestra individualidad y encontramos nuestro disfrute a través de actividades que dan un sentido a nuestra vida.

mente-despejada-relajacion-en-casa1

En los tres niveles hay bienestar, incluso mucho, y los tres son necesarios para alcanzar un buen nivel de bienestar psicológico. Sin embargo, cada uno de los tres niveles proporciona un bienestar de diferente tipo y cantidad.

¿Sabéis cuál es ranking? Según Seligman, lo que menos felicidad da es la vida placentera -el primer nivel- porque todos sabemos que el placer, por intenso que sea, suele ser pasajero: nos acostumbramos rápido a lo bueno.

Por el contrario, el nivel que mayor bienestar proporciona es el tercero: una vida significativa en la que ponemos nuestras capacidades al servicio de algo mayor que nosotros mismos, encontrándonos con proyectos trascendentes que nos permiten tener relaciones satisfactorias con otras personas y que implican al máximo nuestras capacidades y que, por supuesto, incluyen actividades de las que disfrutamos, aunque sea a un nivel menos sensorial que con otras.

No sabemos cuál es el camino exacto hacia la felicidad, pero la ciencia nos está indicando que, por lo menos, la felicidad es cosa de tres.

gestion del tiempo 3

Según este estudio, las personas felices se sienten más responsables de lo que dejarán a las generaciones futuras, están más motivados y preparados para cambiar lo que sea necesario en ese legado, y se implican más en iniciativas solidarias.

Por su parte, Gretchen Rubin, autora norteamericana del best-seller The Happiness project, argumenta en la misma línea a favor de la relación entre voluntariado y felicidad:

La gente feliz se interesa más por los problemas de la gente a su alrededor. Dedican más tiempo a ayudar a los demás y son más proclives a hacer voluntariado que a donar dinero. La felicidad le da a la gente la estabilidad emocional para mirar a su alrededor mientras que la gente menos feliz están más predispuestos a la desconfianza, la soledad y la preocupación por sus propios problemas.

 

¿Y ESO FUNCIONARÍA TAMBIÉN EN ESPAÑA?

La solidaridad nos hace más felices, desde el altruismo. Aunque uno a nivel individual piense que está haciendo poca cosa, está contribuyendo al bienestar de las personas y eso es algo que se distribuye y acaba construyendo una sociedad más solidaria y, por tanto, más feliz.

Elsa Punset, directora del Laboratorio de Aprendizaje Social y Emocional de la Universidad Camilo José Cela. ha desarrollado, dentro de la campaña Somos, la Teoría de la Solidaridad que confirma la relación que se da en los humanos entre solidaridad y felicidad.

El altruismo es a la vez innato y aprendido. Nacemos empáticos, con la capacidad de ponernos en la piel de los demás y de sufrir y disfrutar con ellos y podemos aprender a potenciar esta capacidad o, al contrario, a ahogarla. Los modelos sociales que muestran comportamientos altruistas ayudan mucho a la sociedad

 

Elsa Punset ha realizado un estudio para comprobar la hipótesis sobre la solidaridad humana a través de un cuestionario de diez preguntas que ha sido respondido por más de 40.000 personas de nuestro país en muy pocos días. Entre las conclusiones destaca la afirmación de que los mejores momentos de felicidad de las personas están relacionados con la solidaridad y las relaciones afectivas.

En tiempos de crisis, donde vemos que los gobiernos no llegan a todo, es fundamental despertar la capacidad activa de ayuda de las personas que forman parte de una sociedad. Nos necesitamos, y cada día más porque somos más, y para sobrevivir y prosperar tendremos que colaborar más”.

 

La solidaridad es la base de una sociedad próspera y humana, el lienzo en el que pintan la amistad y el amor sus mejores cuadros y, en definitiva, la razón por la que nos levantamos cada mañana pensando que todavía podemos cambiar el mundo y convertirlo en un lugar más bello.

En el mundo actual, en el que “dar” parece ser sinónimo de “recibir”, ya no se contemplan las ideas altruistas como parte del día a día. Sin embargo, las posibilidades son infinitas: se puede ser solidario en el ámbito familiar, en el trabajo o en tu comunidad, ser solidario también significa transmitir valores positivos a las personas que te rodean y participar de su felicidad. ¿Qué solidaridad practicas tú?

“No hay bien alguno que nos deleite si no lo compartimos”
Séneca.

Otro rasgo más del sentimiento o la emoción de felicidad es que no depende tan sólo de la experiencia o de las elecciones individuales, también es una propiedad de los grupos. Los cambios en la felicidad individual pueden atravesar las conexiones sociales y crear agrupaciones de gran escala dentro de la sociedad, dando pie a grandes grupos de individuos felices o infelices.

 

FELICES: MEJOR JUNTOS QUE POR SEPARADO

Al igual que otros rasgos de la personalidad, la felicidad personal parece estar muy marcada por nuestros genes. Los estudios sobre gemelos y mellizos demuestran que los gemelos tienen mayor tendencia a exhibir el mismo nivel de felicidad que los mellizos o los hermanos. Pero como veíamos en el primer tema, nuestras experiencias y nuestra determinación en la vida pueden influir decisivamente en nuestro estado de ánimo.

Dentro de esa herencia genética tenemos una gran variedad de sentimientos y emociones. Pero la ciencia ha podido determinar gracias a estudios realizados en personas que realizan meditación y  en especial meditación budista, que permitir aflorar la compasión y la naturaleza buena que todo ser humano lleva dentro puede ayudarnos a convivir con una mente más clara y más hábil a la hora de lidiar con las emociones negativas y fomentar las emociones positivas.

La felicidad no es una sucesión interminable de placeres que terminan por agotamiento, sino una forma de ser, una actitud ante la vida.

 

Un antropólogo estudiaba las costumbres de una tribu de África. Estaba siempre rodeado de niños y un día decidió proponerles un juego para que se divirtieran entre ellos. Consiguió una buena porción de caramelos en la ciudad y colocó todos ellos en un cesto, decorado con cintas y otras cosas, luego dejó el cesto debajo de un árbol.

Empezó a llamar a los niños y les explicó el juego: cuando él dijese “ya”, ellos deberían correr hasta aquel árbol y el primero que agarrase el cesto sería el vencedor y tendría el derecho de comerse todos los dulces.

Los niños se pusieron en linea esperando la señal. Cuando el antropólogo dijo “ya”, inmediatamente todos los niños se dieron las manos y salieron corriendo juntos en dirección al cesto.

Todos llegaron juntos y empezaron a dividir los dulces, y sentados en el suelo, se los comieron entre todos.

El antropólogo fue al encuentro sorprendido e indignado porque no hubieran entendido el juego y preguntó por qué fueron todos juntos, cuando si se esforzaban, uno sólo, el mejor, podría conseguir todo el cesto entero.

Los niños respondieron:
“¿Cómo uno de nosotros podría estar feliz si todos los demás están tristes?… ¡UBUNTU!”.

UBUNTU significa:
SOY PORQUE SOMOS

ubuntu diseño social felicidad

#SOYSOLIDARIO – EL DON DE REGALAR

Primera gran curiosidad: regalar nos hace más felices que recibir regalos. Así lo ha demostrado un estudio, que relaciona la generosidad con el hemisferio derecho del cerebro, experimentando una mayor sensación de felicidad cuando hacemos regalos a las personas que queremos que cuando nos los hacen. En otro estudio, realizado en 2010 por Elisabeth Dunn y su equipo, se demostró que los adultos eran más felices cuando se gastaban el dinero en otras personas que cuando lo hacían en ellos mismos.

Y es que aunque todos necesitamos de vez en cuando darnos algún capricho, al parecer ver la expectación y el agrado que experimentan las personas regaladas nos provoca una satisfacción mayor que autoregalarnos.

 

Muchas personas se han preguntado si ésta es sólo una conducta relacionada con los adultos y lo cierto es que no. Un artículo publicado por PLOS One indicaba que este fenómeno puede apreciarse también en los niños más pequeños. Aunque éstos no están en edad de regalar como tal, la Universidad de British Columbia quiso hacer el experimento utilizando golosinas.

Estos niños, a pesar de estar encantados de recibir presentes, mostraban mayor felicidad cuando les daban ellos mismos una golosina propia a un peluche. Por encima incluso de cuando el experimentador se las daba a los niños o cuando el experimentador le daba al peluche una de las suyas. La felicidad de estos niños era independiente de las “emociones” expresadas por el peluche, que era manejado por el experimentador. Con ello quedaba claramente demostrado que los niños eran más felices compartiendo sus propias chucherías. ¿Y tú? ¿Preparado para ser feliz?

“Uno a uno todos somos mortales. Juntos, somos eternos”
Apuleyo

Navidad puede detonar depresión en adultos mayores

Navidad causa depresión en adultos mayores

La época de navidad es un momento para compartir en familia los logros que un año más nos deja; sin embargo, existen personas que no disfrutan de esos momentos.

 

La Facultad de Medicina de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), define la depresión es una enfermedad que altera de manera intensa los sentimientos y los pensamientos  de quien la padece, además de la pérdida de interés en actividades que previamente resultaban placenteras.

 

También te puede interesar: Convivir con adultos mayores, mejora expectativas de vida

¿Cómo afecta la depresión a los adultos mayores?

 

De acuerdo con la American Psychological Asociation, la depresión en adultos mayores se hace presente cuando se tiene la sensación de una pérdida de control sobre su vida debido a problemas con la vista, pérdida de la audición y otros cambios físicos.

 

Las fiestas decembrinas suelen ocasionar depresión en adultos mayores, debido a  que suman las pérdidas de sus seres queridos, de su salud, carecen de redes sociales, de apoyo, viven situaciones de dependencia o abandono; además de padecer limitaciones funcionales.

 

La licenciada Cynthia Pereyda Herrera, Consejera en Tanatología en el Centro Bariátrico Metabólico Dalinde, explica que este tipo de trastorno ocurre en el invierno.

 

La disminución de luz  durante el día ocasiona una alteración de dos sustancias químicas en el cerebro que son la melatonina y la serotonina, encargadas de regular los ciclos de sueño y alerta, la energía, el apetito y el estado de ánimo.

 

¿Cómo detectar depresión en adultos mayores? Aquí te compartimos algunos síntomas:

 

1. Lentitud en el pensamiento.

 

2. Distracción u olvidos.

 

3. Disminución de las actividades de la vida diaria.

 

4. Desesperación, tristeza o apatía.

 

5. Insomnio por la noche y largos periodos de sueño durante el día.

 

6. Alto consumo de alimentos dulces.

 

7. Baja autoestima.

 

8. Pensamientos suicidas o asociados con la muerte.

 

Cifras del Instituto Nacional de Geriatría indican que 15% de los adultos mayores de más de 65 años sufren trastorno depresivo el cual en la mayoría de los casos no es diagnosticado o tratado debidamente.

 

¿Cómo ayudar?

 

Se estima que de 30% a 50% de todos los adultos mayores tendrán un episodio de depresión durante el transcurso de sus vidas.  Por ello te compartimos algunas  recomendaciones del Centro Bariátrico Metabólico Dalinde para que los ayudes a superar esa etapa:

 

1. Realiza actividades. Integra al adulto mayor en las actividades familiares

 

2. Compartir con la naturaleza. Es recomendable tomar baños de sol diarios por periodos de 15 minutos.

 

3. Sé parte del mundo. Si la persona está en cama, deja entrar la luz del sol por la ventana

 

4. Actívate. Incrementa la actividad física con breves caminatas al exterior.

 

5. Higiene del sueño. Toma siestas de veinte minutos como máximo.

 

Un diagnóstico y tratamiento temprano ayudan a contrarrestar y prevenir las consecuencias emocionales de la depresión en adultos mayores. ¡Cuídalos!


Conflictos familiares en la tercera edad.

Mediación familiar en casos de dependencia.

 

A consecuencia de la gestión que el gobierno está haciendo de la crisis económica, nuestro sistema de bienestar ha quedado muy debilitado. A medida que disminuyen los recursos sociales proporcionados, las responsabilidades de la asistencia a las personas mayores recaerán cada vez más sobre los/as hijos/as. La mayoría de las familias con el tiempo tendrán que hacer frente a este desafío que por lo general provoca tensiones que puede conducir a conflictos y crear obstáculos en la toma de decisiones.

Los padres cuando llegan a una edad avanzada y sus facultades comienzan a verse mermadas, requieren de la ayuda de los/as hijos/as, volviéndose dependientes de estos para realizar las tareas básicas del día a día. Esta nueva situación puede provocar el surgimiento de conflictos entre los hermanos adultos o que vuelvan a aparecer enfrentamientos que han estado ocultos durante años. Las controversias y disputas acerca del cuidado de los padres hace que las relaciones familiares se compliquen, apareciendo tensión, posturas encontradas y dificultad a la hora de dialogar y tomar decisiones. Todo ello ocasiona que se pierda de vista el objetivo principal, que es garantizar que los progenitores dependientes reciban una atención adecuada.

A pesar de las particularidades que tiene cada familia, podemos extraer dos asuntos que suelen aparecer en la mayoría de las disputas entre hermanos/as relacionadas con el cuidado de los padres, que son, el sentimiento de injusticia y los asuntos económicos o de herencias.

Cuando uno de los/as hermanos/as tiene la sensación de estar haciéndose responsable de forma desigual de la atención de los padres y cree estar asumiendo sin ayuda la carga que supone esta tarea, el sentimiento de injusticia que experimenta le puede fomentar resentimiento y resquemor hacia el resto de los/as hermanos/as, que no se están haciendo responsables de una labor que también les pertenece. Suele ocurrir que los/as hijos/as que se encuentran a mayor distancia se desvinculen de la situación y sean los que están más cercanos a sus padres los que se ven obligados a adoptar el compromiso, a veces sin contar con apoyo y sin que se les reconozca la labor que están realizando.

Otro de los asuntos que suele ser con bastante frecuencia foco de generación de conflictos es el relativo a los temas económicos y la  herencia.  Cuando un/a hermano/a siente que está asumiendo en gran parte el cuidado de los padres, y tiene que renunciar a su tiempo y su bienestar para llevar a cabo esta labor, puede creerse en el derecho de merecer una mayor parte de la herencia como pago por su sacrificio. Otras veces los/as hermanos/as se enfrentan porque discrepan en cómo emplear el dinero en el cuidado de los padres, resistiéndose algunos a buscar atención profesional, como el ingreso en una residencia, con el fin de preservar la herencia. Esto puede ocasionar que sea uno de ellos el que finalmente se vea forzado a cumplir con un papel de cuidador para el cual no está preparado, y esto va a repercutir directamente en la calidad de la asistencia que van a recibir los progenitores ancianos.

La atención y el cuidado de las personas mayores es una tarea difícil que genera estrés y requiere de mucha dedicación y buena voluntad. Si a ello le añadimos los problemas de injusticia y los enfrentamientos por los asuntos económicos, tenemos el caldo de cultivo idóneo para el desarrollo de conflictos intrafamiliares que puede llevar a una situación insostenible y difícil de resolver sin una intervención por parte de profesionales.

Ventajas de la Mediación Familiar para resolver este tipo de conflictos.

En ocasiones las relaciones entre los hermanos están muy deterioradas y apenas tienen comunicación entre ellos, es por ello que la intervención de una tercera parte  es necesaria y puede ayudar a apaciguar la controversia. Un profesional que tiene mucho que decir en este asunto es el Mediador Familiar, experto en impulsar a las personas a construir un acuerdo que les lleve a solucionar su disputa.

La mediación familiar es una herramienta adecuada para facilitar la toma de decisiones y acercar las posiciones que en principio parecían insalvables. El proceso va a facilitar la toma de conciencia de los implicados en la necesidad de salvaguardar en todo momento el bienestar de las personas mayores, proporcionando un lugar seguro en el que trabajar de manera conjunta en la búsqueda de una estrategia que funcione para todos los miembros de la familia. Colaborar en la construcción de un acuerdo de reparto justo de responsabilidades preservando sus relaciones fraternales, es posible.

Un mediador familiar es un profesional neutral que ayuda a la familia a que alcancen por si mismos un acuerdo sobre las decisiones relativas al cuidado de sus padres ancianos. Es importante dejar claro, que todos los temas que aparecen en el proceso de mediación son totalmente confidenciales y no podrán ser utilizados como pruebas en otros procesos de resolución de conflictos. Es necesario que los participantes sientan plena confianza para poder expresarse de forma abierta y exponer cuáles son sus inquietudes y sus intereses.

La mediación ayuda a aclarar malentendidos al predisponer a todos los participantes a escuchar  el punto de vista de los demás sin interrupciones, facilita la expresión de sentimientos y guía a la familia hacia la búsqueda de soluciones nuevas que no habían sido capaces de contemplar antes y además posibilita futuras modificaciones en el acuerdo en caso de cambiar las circunstancias familiares. Permite desarrollar soluciones creativas a los retos a los que tiene que hacer frente.

Si la disputa se estuviera resolviendo en los juzgados, el proceso sería muy diferente. En los tribunales no se exploran las diferentes opciones para obtener la mejor solución que refleje el mejor interés para las personas mayores.  El juez toma las decisiones basándose en una interpretación de las leyes, y estas decisiones con frecuencia no son satisfactorias para nadie de la familia. Otra de las consecuencias perjudiciales de la resolución de disputas de índole familiar en los juzgados es que las relaciones acaban totalmente destruidas y el coste emocional de todos los implicados suele ser bastante alto.

Francisco Góngora.

 

  |

Nos defendemos del mundo.¿Cómo?mecanismos-de-defensa-presentacio-19-01-13-2-638

miércoles, 16 de diciembre de 2015

7 estrategias con las que nos defendemos del mundo

En este mundo de cambios constantes y en el que conocer personas nuevas forma parte de nuestro día a día sentimos que es fundamental salvaguardar nuestra propia identidad. Pero en este intento por protegernos, construimos una coraza que nos termina asfixiando a nosotros mismos.

Intentamos ocultar nuestros verdaderos deseos y motivaciones por miedo a la censura social, el rechazo o el aislamiento para evitar etiquetas que nos estigmaticen…y lo hacemos con una serie de estrategias con las que nos defendemos del mundo.

En el psicoanálisis Sigmund Freudlos llamó mecanismos de defensa: Formas de transformar algunos deseos o sentimientos en algo que creemos socialmente aceptado.

Algunos de los mecanismos de defensa que utilizamos son adecuados mientras que otros lo único que hacen es reprimir más nuestro “verdadero yo”. Vamos a describir algunas de estas estrategias o mecanismos de defensa que pueden ayudarnos a dilucidar el porqué de nuestro comportamiento y actitudes en un sinfín de circunstancias, señalando también cuáles son más adecuadas y cuáles son perjudiciales

“La neurosis es la inhabilidad para tolerar la ambiguedad”

-Sigmund Freud-

La Represión

En la represión nuestro yo pone una barrera a los sentimientos que nos causan ansiedad e impide que entren a la conciencia,lo que puede derivar en que aparezca en nosotros unaneurosis.

Por ejemplo, reprimimos continuamente el deseo hacia otra persona sin hacer algo más realista que nos acerque a ella o sincerarnos con nosotros mismos…

La Proyección

La proyección es una atribución de características propias que no reconocemos o que nos molestan a otras personas u objetos. Por ejemplo, atribuir a los demásnegatividad y ansiedad cuando somos nosotros mismos los que estamos experimentando esas sensaciones. Puede derivar en psicosis, neurosis y en una actitud perversa hacia los demás.

La Formación reactiva

Los pensamientos censurables se reprimen y se expresan con sus opuestos. Puede explicar episodios maníacos y posturas radicales que adoptamos ante algo. Por ejemplo, alguien que desea practicar sexo y opta por el celibato o alguien que es homosexual y para reprimirse adopta una actitud de defensa muy radical de rechazo ante lahomosexualidad.

La Sublimación

Sustituimos un objeto o actividad por otro que posea un valor social o ético más elevado. Por ejemplo si sentimos atracción por la sangre,elegir una actividad de investigación médica en la que ésta esté presente. Si sentimos agresividad e ira, practicar algúndeporte de contacto como boxeo o artes marciales. Es un mecanismo válido y que no causa malestar.

La Identificación

Es la tendencia a aumentar nuestros sentimientos de valía personal por medio de la adopción o copia de las características de alguien que admiramos. Por ejemplo, adaptamos gestos y actitudes de alguien que vemos como exitoso en nuestro entorno. No es muy problemático para nuestra salud mental si esta copia no se produce por un período excesivo de tiempo.

El Desplazamiento

Sustituir nuestro verdadero deseo que provoca ansiedad y es intolerable hacia otro blanco que no produce ansiedad pero que es aceptable. Este mecanismo puede explicar el porqué de sentir sorpresivamente fobia por algo, por ejemplo si nos sentimos sucios y nos avergüenza decirlo expresamos nuestro asco y fobia a las cucarachas.

La Intelectualización

Cuando intentamos dar un discurso muy elaborado e intelectual acerca de nuestros sentimientos con el fin de controlarlos. Tratamos de neutralizar nuestros sentimientos de verdad y alejarnos de ellos. Por ejemplo,adoptamos un discurso muy lógico y organizado cuando en realidad estamos hablando de nuestros sentimientos más íntimos y primarios.

” Las emociones inexpresadas nunca mueren. Son enterradas vivas y salen más tarde de peores formas”

-Sigmund Freud-

Como reducir los mecanismos de defensa ante el mundo

Nuestro comportamiento es muy complejo porque no solo debemos estructurar todo lo que pensamos y sentimos en un todo coherente, sino que además dependiendo de la situación y de las personas con las que nos encontremos adoptaremos una actitud de mayor o menor censura hacia nosotros mismos.

La mejor manera entonces de lograr una coherencia y un bienestar en nuestra psique esestablecer una serie de prioridades para que no nos sintamos atrapadosconstantemente en un juego peligroso de represión, culpa y confusión. Para ello:

Tenemos que ser sinceros con nosotros mismos: Que tengamos una conversación con nosotros mismos en la que lleguemos a aceptar lo que realmente sentimos es la mejor forma de estar en paz. No es necesario que los demás lo sepan a cada momento, cada uno de nosotros tenemos una intimidad que no tiene por qué expresarse a los demás…pero que nosotros la aceptemos es un primer paso para liberarnos.

Fuera la represión: La represión es dañina, no podemos estar continuamente negándonos la capacidad de aflorar nuestros instintos y deseos más sinceros.Saber adecuar lo que sentimos a la realidad sin fingir: Es posiblemente lo más difícil, porque tan sano es identificar qué es lo que sientes como saber en qué situaciones puedes expresarlo y en cuáles no, es lo que en psicología se llamaautorregulación emocional. Lo que hay que evitar en la medida de lo posible es utilizar una máscara… porque llegará un momento en el que puedes ser preso de ella.Sentir culpa por algo que realmente quisimos hacer o queremos hacer es inútil:Una persona no puede manejar lo que desea y lo que no. Puede determinar si es más acertado o conveniente, pero el deseo y la atracción por algo aunque esté “prohibido” es inevitable. Sentirnos culpables por desear una cosa y no otra(siempre que ésta no implique lastimar a un tercero); es cómo desear poner un cerco a las nubes. Es mejor tolerar nuestras sensaciones y saber actuar en consecuencia, sin dañarnos a nosotros mismos ni a los demás.

No mendigues la atención de nadie y mucho menos amor

Un día te abrazarán tan fuerte que se unirán tus partes rotas

La vida es muy corta para vivir los planes de otra persona

No trates como prioridad a quien te trata como una opción

Si el amor aprieta y duele, no es tu talla

El mejor acto para el corazón es ayudar a otros a levantarse

  en 23:22

El anuncio nos muestra un abuelo pasando navidades y navidades en soledad pues sus hijos están tan ocupados en sus quehaceres profesionales, familiares, viajes… que no tienen tiempo de reunirse.

Antiguamente era frecuente ver como tres generaciones convivían en el hogar compartiendo el día a día. El que la mujer trabajara en las tareas del hogar facilitaba el cuidado de las personas dependientes, bien fueran bebés, niños o ancianos. Con la incorporación de la mujer al trabajo fuera del hogar empezaron a ser necesarios otros servicios que cubrieran estas necesidades así como son las escuelas infantiles, las residencias, o el personal contratado para estar en el hogar.

Nos parece fenomenal que la mujer pueda desarrollar su faceta profesional. En este sentido esta reflexión es un alegato a la conciliación, palabra que está a día de hoy en boca de todos pero en ningún lugar parece existir realmente.

Las jornadas laborales cada vez más largas junto con los salarios cada vez más precarios hacen muy difícil que esta conciliación sea posible. Pero ¿Es éste el único motivo por el cual nos resulta “imposible” cuidar de nuestros mayores?

Nos vamos a centrar en esta ocasión en la vejez aunque somos conscientes de que muchas de las cosas que vamos a tratar hoy serían aplicables a todo aquel sujeto dependiente (bebe, niño, discapacitado…)

Parece que a día de hoy se demandara ser eternamente joven. A los niños les introducimos cada vez más rápido en el mundo del adulto y los adultos no quieren crecer. La juventud está colocada en el lugar de la completud, convirtiéndonos en todopoderosos. Pareciera así que las personas dependientes nos molestan, no nos permiten llevar el ritmo acelerado que queremos y hay que “guardarlas”, “aparcarlas”, para poder seguir con nuestras vidas “sin límites”.

Es frecuente escuchar al personal de las residencias hablar de ancianos deprimidos, absortos en sí mismos, con la mirada al infinito y queriendo desaparecer. Estudios recientes comienzan a hablar del papel que juegan las emociones en que enfermedades como la demencia avancen más o menos despacio.

¿Con qué nos confrontan estos ancianos que necesitamos tanto esconder? Es como si al “guardarlos” estuviéramos negando algo, ¿el qué?  Desde nuestro punto de vista los ancianos nos confrontan con la muerte. Con que el “elixir de juventud” que nos prometen los anuncios de televisión es una “patraña” que sólo sirve para calmar momentáneamente la angustia que despierta el hecho de que todos, algún día, moriremos.

No es cuestión de ponernos pesimistas, pero si nos parece necesario poder reflexionar acerca de cómo poder integrar la vida y la muerte en un sujeto. En cómo poder aceptar nuestras limitaciones a través de ver las de los otros y cómo este hecho no debería “enviarnos al cajón del olvido” sino ser capaces de vivir con nuestra incompletud.

Os dejamos el enlace al video por si quereis verlo https://www.youtube.com/watch?v=7cJ1K7fyVPE

- See more at: http://www.serviciospsicologicosmadrid.com/blog/2015/12/03/donde-queda-la-vejez-en-nuestros-tiempos#sthash.d4NkcFgA.dpuf

La soledad en la tercera edad

La soledad es uno de los grandes enemigos del bienestar de nuestros mayores. Por eso, aquí encontrarás vías de escape y entornos de apoyo para combatirla y recuperar las ganas de disfrutar la vida en compañía.
Escrito por Maite Nicuesa Guelbenzu, Doctora en Filosofía

La soledad en la tercera edad

La soledad en la tercera edad es uno de los grandes enemigos del bienestar de nuestros mayores, un tema preocupante sin duda, ya que su calidad de vida no solo implica un buen estado físico, sino también emocional. La amargura y la tristeza roban las ganas de vivir a muchas personas mayores que se sienten solas. En este sentido, conviene tener en cuenta que la sociedad y el modelo de familia han dado un giro importante en las últimas décadas. Por ello, conviene hacer autocrítica. Con la modernidad hemos conseguido retos muy positivos, pero en la actualidad también tenemos una profunda crisis de valores.

En este contexto, conviene recordar que cada persona, haciendo uso de su libertad, es capaz de ir más allá de las circunstancias sociales. Por ello, lo ideal es que los mayores tengan un protagonismo importante en el seno de la familia y no se sientan nunca solos.

Necesidades emocionales de las personas mayores

Las principales necesidades emocionales de las personas mayores son la necesidad de estima y reconocimiento. Necesitan sentir que forman parte de la sociedad y de su entorno cercano.

Para las personas mayores es muy gratificante rodearse de gente más joven porque se sienten más vivas y más alegres, y necesitan convivir con personas de edades diversas, que aportan formas de ver la vida y experiencias distintas a las suyas. Está claro que la alegría también se contagia, y en esto influyen detalles tan sencillos como la forma de vestir. Por suerte, en la actualidad las personas mayores pueden apostar por la moda y vestir de una forma juvenil y con colores animados, y es que el modo de vestir influye mucho en el estado de ánimo.

Sin embargo, es frecuente que algunas personas mayores puedan llegar a sentirse solas. El motivo es que no tienen familia, o sí la tienen, pero sus familiares actúan con indiferencia, lo que muchas veces es todavía peor. La soledad también puede surgir por los miedos y las inseguridades propias de la edad, o a causa de enfermedades crónicas que disminuyen su calidad de vida o les impiden desenvolverse por sí mismos.

En otros casos, existen personas que sufren mucho después de la jubilación ante el cambio que implica la falta de actividad profesional, y porque perciben su nueva situación como un aislamiento social por haber perdido también la relación que mantenían con sus compañeros de trabajo. Este cambio lo notan especialmente las personas que tenían un trabajo con el que eran realmente felices.

Curso informática tercera edad

Los cursos de informática ayudan a estimular la mente, y permiten hacer nuevos amigos y aprender a disfrutar de las ventajas que ofrece Internet.

Combatir la soledad en la tercera edad

Cuando los mayores ya no pueden valerse por sí mismos conviene tomar una decisión. Algunas personas apuestan por cuidar de sus padres en su casa, pero también existen casos de personas que llevan a sus padres a una residencia. Del mismo modo, destaca el excelente trabajo de los Centros de Día, que realizan una gran función, permitiendo que el anciano pueda dormir en casa, mientras durante el día se encuentra acompañado y atendido por profesionales.

Pero en caso de que el anciano pueda valerse por sí mismo, también conviene que la familia tenga gestos de interés por él: por ejemplo, los hijos y los nietos tienen que visitar a los mayores con regularidad. Conviene proponer planes semanales, como comer todos juntos el domingo y, al menos una vez al día, es recomendable que los hijos llamen por teléfono a sus padres para saber cómo están, qué han hecho a lo largo del día, y poder charlar un rato. También puedes sorprenderle en cualquier momento con un regalo para que se sienta especial, o comprarle revistas y periódicos para que pueda leer y estar informado de los temas de actualidad, hacer crucigramas, sopas de letras…

Hoy día se imparten numerosos cursos para personas mayores. Los de informática, por ejemplo, resultan de gran utilidad para estimular la mente, y también ofrecen la posibilidad de tener una ocupación, hacer nuevos amigos Y, además, aprender a disfrutar de todas las ventajas que ofrece Internet.

Existen proyectos interesantes que sirven de apoyo intelectual para muchas personas mayores. Por ejemplo, la Universidad para Mayores Francisco Ynduráin que tiene su sede en Aoiz (Navarra). Sin embargo, en cualquier ciudad se llevan a cabo actividades destinadas especialmente para las personas mayores. Otra posibilidad que puede aportar muchas satisfacciones es hacerse socio de un Club de Jubilados donde poder asistir cada día para jugar a las cartas, tomar algo, charlar con otros amigos y socializar. Además, en estos centros también organizan viajes y actividades culturales que son muy interesantes.

También hay instituciones centradas en el voluntariado que tienen como objetivo acompañar a las personas mayores que viven solas. En ese caso, aquella persona que lo necesite puede ponerse en contacto con la bolsa de voluntariado de su ciudad para demandar la ayuda de un voluntario. El hecho de recibir una visita semanal sirve de estímulo y de apoyo para aquellas personas que viven solas. Pero a su vez, las personas mayores que tienen calidad de vida, pueden colaborar como voluntarias en algo que les haga ilusión. Este tipo de iniciativas son muy positivas porque sirven para que la persona se sienta valorada y útil.

En la tercera edad es normal tener algún que otro achaque. Por ello, no hay que olvidar que los médicos también se convierten en un punto de apoyo importante para el paciente. De hecho, el médico de cabecera también realiza una gran labor de escucha activa.

 

Impacto de la pobreza energética en la salud

Por Javier Segura del Pozo
Médico salubrista

Ha llegado el frío y se acerca otro invierno, en que los hogares donde la crisis ha dado una mayor dentellada, van a tener que volver a pensárselo dos veces antes de encender la calefacción. La pobreza energética (neologismo para muchos y muchas)  forma parte de la vida de los invisibles de la crisis, aunque afortunadamente es cada vez menos invisible ¿Cuál es el impacto de la llamada pobreza energética sobre la salud? ¿Cuál es el coste en términos de gasto sanitario y farmacéutico? ¿Y sobre el rendimiento escolar y la igualdad de oportunidades de estudio y trabajo? ¿Cuáles son las intervenciones públicas más eficientes para proteger la salud? ¿Qué podemos hacer además de preocuparnos?

 

Introducción y Resumen

Residir en un hogar que no alcanza el nivel térmico recomendado por la OMS (18ºC en el dormitorio y 21º en el cuarto de estar) tiene importantes efectos directos e indirectos sobre la salud. Los efectos directos son un incremento del riesgo de morir y de enfermar, especialmente por enfermedades respiratorias (constipados, neumonía, asma), circulatorias (hipertensión, infarto miocardio, ictus, etc.), articulares (artritis y artrosis) y problema de salud mental (ansiedad y depresión).

Los efectos indirectos son las complicaciones de enfermedades preexistentes (como la diabetes, ulceras, osteoartritis, problemas de rodilla o cadera, Parkinson, demencia, etc.), el retraso en la recuperación de las personas que han sido intervenidos quirúrgicamente, el dilema entre calefacción o alimentación (“heat or eat”), el incremento de accidentes domésticos, el empeoramiento del rendimiento escolar (aumento del absentismo escolar), la sensación de inseguridad e infelicidad, y el aislamiento social. Es notable el gasto sanitario y farmacéutico asociado a la pobreza energética.

09_pobreza_energetica_david_fernandez

Vivienda en el barrio de Tetuán, Madrid. / Foto: DAVID FERNÁNDEZ (https://www.diagonalperiodico.net/global/24348-espana-cuarto-pais-la-ue-pobreza-energetica.html)

Vivir en una casa fría mata

Es sabido que durante el invierno hay un exceso de mortalidad y también que el frio exterior mata, pero no es tan conocido el hecho de que también mata el vivir en casas frías, es decir el frio del interior de las viviendas. La pregunta es qué proporción de la sobremortalidad de invierno (diciembre a marzo), es debida a la mortalidad debida a la pobreza energética. Una pista de su importancia es que esta sobremortalidad invernal es más importantes en los países del sur de Europa (Portugal, España) y aquellos que han sufrido más la crisis (Irlanda), en comparación  con los países del norte, con climas mucho más fríos (países escandinavos)[1]. Es decir, que las condiciones de los hogares (baja eficiencia térmica y pobreza energética) pueden jugar un papel importante en este exceso de mortalidad invernal.

En el estudio anteriormente mencionado, se estimaba que la sobremortalidad invernal en España es de 21%, de las mas altas de Europa (solo superada por Portugal: 28%), lo que en 2012 supuso unas 24.000 muertes extras. Diferentes estudios estiman que entre 20% y 50% del exceso de muertes invernales son debidas a la pobreza térmica. En la revisión que hizo hace 4 años el equipo de Michael Marmot[2], se llega a la conclusión que al menos un 20% de este pico invernal puede ser atribuido a la pobreza energética. Lo que supondría en el caso de España unas 4.800 muertes anuales por pobreza energética, si tomamos esta estimación más conservadora. Lo que equivale casi a 3 veces la mortalidad por accidentes de trafico (1800 muertes anuales).

——-

Según algunas estimaciones, en España se produce cada invierno al menos 4.800 muertes por pobreza energética, tres veces más que la debida a los accidentes de tráfico

——–

Otro indicio de la importancia de la temperatura interior en el exceso de mortalidad invernal, es la diferencia en el exceso de mortalidad invernal en el 10% de hogares más fríos (aumento de 2,8% mortalidad por cada descenso de temperatura exterior de 1ºC debajo de los -5ºC), en relación al 10% de los hogares más cálidos (aumento del 0,9% de mortalidad), evidenciado en el estudio inglés de Wilkinson de 2001[3].

En cuanto a las causas de muerte, se estima que del 30-40% de sobremortalidad invernal es debida a las enfermedades respiratorias y circulatorias

En países como España hay que considerar también que la asociación entre pobreza energética y hogares con peor asilamiento térmico, supone no solo vulnerabilidad frente al frio, sino frente al calor extremo en verano. El otro pico de mortalidad se da en el verano y son los residentes de las casas de baja calidad térmica y sin sistemas de refrigeración (especialmente personas mayores que viven solas),  las victimas de esta sobremortalidad asociada a las olas de calor. Por ello en España, la inversión en rehabilitación de viviendas para mejorar el aislamiento térmico tendría un impacto doble: en disminuir la sobremortalidad invernal y la estival.

Vivir en una casa fría enferma

Por debajo de 16ºC de temperatura interior, se afectan las funciones respiratorias, y por debajo de 12º C, el sistema cardiovascular. El frio produce broncoconstricción, aumento de la producción de moco, disminuye la limpieza mucociliar y la resistencia a las infecciones respiratorias. Lo que supone más probabilidad de constipados, bronquitis y neumonías. Además, los ambientes fríos van asociados a la humedad, y esta al moho y al polvo de ácaros, lo que a su vez se asocia a crisis asmáticas y alergias. Los niños que viven en hogares fríos y húmedos tienen el doble de probabilidades de tener enfermedades respiratorias, asma, bronquitis y alergias[4]

El frio produce estrechamiento de los vasos sanguíneos, aumenta la viscosidad de la sangre y empeora la circulación sanguínea; por lo tanto, incrementa el riesgo de hipertensión arterial, infartos de miocardio e ictus. Un estudio[5] con personas mayores (65 a 74 años) estimaba que por cada descenso de 1ºC de temperatura interior de la vivienda, aumenta 1,3 mm Hg la tensión sistólica y 0,6mm Hg de diastólica.

———

Por cada descenso de 1ºC de temperatura interior de la vivienda, aumenta 1,3 mm Hg la tensión sistólica y 0,6mm Hg de diastólica

—————–

También es conocido el efecto de vivir en ambientes fríos sobre los procesos reumáticos y osteoarticulares en general. No menos importante es el efecto del frio sobre el bienestar y la salud mental. Vivir en una casa fría aumenta los síntomas de ansiedad y depresión, especialmente en adolescentes. Como ya mencionamos en otros artículos, las personas paradas de larga duración (especialmente, los hombres parados) son las que han empeorado mas su salud mental durante esta crisis. Es difícil distinguir el efecto sobre la salud mental por estar parado, del efecto de vivir en una casa fría. Ambos se potencian y desembocan en depresiones y riesgos de suicidio.

33ba8118e538fd9a2dd0c36de25e38a5

Fuente foto: http://fuenlabradanoticias.com/madrid-quiere-luchar-contra-la-pobreza-energetica/

Las casas frías aumentan el gasto sanitario y farmacéutico

Los hogares que son intervenidos para aumentar la eficiencia energética disminuyen su gasto sanitario (menos hospitalizaciones, visitas a urgencias hospitalarias, menos consumo de medicamentos) frente a los hogares que no son intervenidos. Hay pocos estudios coste-beneficio sobre los programas de mejora de la eficiencia energética. El programa del norte de Irlanda “Warm Houses” que invirtió en un año (2008-2009) 109 millones de libras, estimó que recuperó un 42% en menor gasto sanitario. Otro en Inglaterra estimó [6]que por cada libra invertida en evitar la pobreza energética, el NHS recupera 40 peniques en ahorro en gasto sanitario[7].

—–

Algunos estudios estiman que entre un 40 y 50% de la inversión en mejora de la eficiencia térmica de las viviendas, se recupera por el ahorro asociado en gasto sanitario y farmacéutico.

———

Los efectos indirectos sobre la salud de la pobreza energética

Son más importantes que los directos. Se podrían resumir en:

1º El frio complica las patologías preexistentes (diabetes, ulceras, osteoartritis, problemas de rodilla o cadera, Parkinson, demencia, etc.) y retrasa las recuperación post-cirugía.

El dilema “Heat-Eat” (calefacción o alimentación). La familias en pobreza energética reducen su alimentación para asegurar un mínimo de confort térmico. Un estudio [6] señalaba que mientras las familias de EE.UU de clases media y alta aumentan su gasto de la cesta de la compra en invierno, las de clase baja la disminuyen. Se estima que eso supone un 10% menos de ingesta calórica (de media unos 200 calorías diaria menos). Además, ahorrar energía también implica cocinar menos, comer alimentos que necesitan poca preparación y que suelen ser menos sanos (comida basura). Esta situación pone en peligro el crecimiento de los niños (un hogar frio aumenta las necesidades calóricas para mantener la temperatura corporal, por lo que si se añade además una menor ingesta calórica, el efecto sobre el crecimiento y la formación del sistema inmunológico es importante)

3º Aumenta el riesgo de accidentes domésticos en personas mayores, por perdida de la destreza y fuerza en las manos y por usar sistemas de calefacción abiertos (estufas de resistencia eléctrica, infernillos, braseros, etc.), de mas riesgo de accidentes e incendios, como bien saben los bomberos.

Rendimiento escolar: los hogares en pobreza energética tienen mas absentismo escolar por infeccione respiratorias. Además, es frecuente que en ellos solo se calienta una habitación donde se hace toda la vida, por lo que es la más ruidosa y donde es difícil estudiar. La pobreza energética es otra losa en la desigualdad de oportunidades de estudio y de futuro profesional para las familias que caen en la pobreza

5º Sensación de inseguridad e infelicidad. Los adolescentes son especialmente sensibles a la merma en la salud mental asociado a vivir en casas donde se está a disgusto

Aislamiento social: la pobreza energética produce vergüenza. Se evita invitar a gente a casa, no se sale a la calle para evitar la sensación de volver del frio exterior a una casa fría, se va uno o una pronto a la cama para calentarse bajo las mantas. Se hace menos vida social y se está mas aislado del vecindario.

familia-teresa-medina

Fuente foto: http://granadaimedia.com/wp-content/uploads/2015/02/familia-teresa-medina.jpg

Quiénes son los mas vulnerables y qué intervenciones son más eficientes

La respuesta es simple: los que aguantan peor el frio y los que pasan más tiempo en casa. Es decir, mayores de 70 años, enfermos crónicos y discapacitados (mejor dicho, con diversidad funcional). Sin embargo, cada vez hay más preocupación por el efecto acumulativo de la pobreza energética en los niños y adolescentes y el impacto en su salud futura. No olvidemos tampoco las familias con parados de larga duración, más vulnerables a los problemas de salud mental. Los programas contra la pobreza energéticas deben dar prioridad a proteger a estos colectivos.

Las intervenciones mas eficientes frente a la pobreza energética son las que rehabilitan las viviendas para aumentar la eficiencia térmica, frente a las ayudas para el pago de los recibos o la compra de calefactores. Inciden positivamente y permanentemente sobre la salud de sus residentes, pero también sobre la del planeta al reducir la emisión de gases de efecto invernadero.

—–

Si quieres saber más, te recomiendo:

En español:

  1. Informe sostenibilidad en España 2012. Capítulo Especial. Energía sostenible para todos. Pág. 291-326: Efectos de la pobreza energética en la salud. Accesible en: http://www.upv.es/contenidos/CAMUNISO/info/U0637061.pdf
  1. Javier Padilla. “La pobreza energética, un problema de salud pública”. Blog Médico critico: http://medicocritico.blogspot.com.es/2014/11/la-pobreza-energetica-un-problema-de.html
  2. El programa “Salvados” de la Sexta, dirigido por Jordi Evole, emitirá probablemente el domingo 13 de diciembre de 2015 un reportaje titulado: “la Pobreza energética”, en el que colaboré (http://www.lasexta.com/programas/salvados/)

En inglés:

  1. Marmot Review Team for Friends of Earth. The Health Impacts of Cold Homes and Fuel Poverty. May 2011 http://www.foe.co.uk/sites/default/files/downloads/cold_homes_health.pdf
  1. SOPHIE Project conclusions. “Social and economic policies matter for health equity” Pag 41 a 46: Housing policies can reduce health inequalities. Accesible en: http://www.sophie-project.eu/pdf/conclusions.pdf
  1. Joe Butcher. Fuel poverty: how to improve health and wellbeing through action on affordable warmth. A guide to delivering action on fuel poverty for public health professionals, health and wellbeing boards, and local authorities in England. UK Health Forum 2014. Accesible en: http://www.fph.org.uk/uploads/UKHF-HP_fuel%20poverty_report.pdf
  2. Fuel poverty+health. A guide for primary care organisations, and public health and primary care professionals. By Dr Vivienne Press. Produced by the National Heart Forum, the Eaga Partnership Charitable Trust, the Faculty of Public Health Medicine, Help the Aged and the Met Office. 2003. Accesible en: http://www.fph.org.uk/uploads/toolkit_fuel_poverty.pdf

—————–

REFERENCIAS DEL TEXTO (0s dejo los enlaces para descargaros los artículos accesibles:

[1] Healy JD (2003) Excess winter mortality in Europe: a cross country analysis identifying key risk factors. Journal of Epidemiology and Community Health, 57(10), pp.784–789.

[2] Marmot Review Team for Friends of Earht. The Health Impacts of Cold Homes and Fuel Poverty. May 2011

[3] Wilkinson P, Landon M, Armstrong
B, Stevenson S, Pattenden S, McKee M and Fletcher T (2001) Cold Comfort: The Social and Environmental Determinants of Excess Winter Deaths in England, 1986–96. Bristol: The Policy Press.

[4] Barnes M, Butt S, and Tomaszewski W (2008) The Dynamics of Bad Housing: The Impact of Bad Housing on the Living Standards of Children. London: National Centre for Social Research.

[5] Woodhouse PR, Khaw KT and Plummer
M (1993) Seasonal variation of blood pressure and its relationship to ambient temperature in an elderly population. Journal of Hypertension, 11(11), pp.1267–1274.

[6] Bhattacharya J, DeLeire T, Haider S and Currie J (2003) Heat or Eat? Cold Weather Shock and Nutrition in Poor American Families. American Journal of Public Health, 93(7), pp.1149 –1154.

[7] Liddell C and Morris C (2010) Fuel poverty and human health: a review of the recent evidence. Energy Policy, 38(6), pp.2987–2997.

Ayuda a los Ancianos En Navidad

manos

Navidad es epoca de estar en Familia, de encuentros y festejos. Pero ha y muchos ancianos y enfermos que por circustancias diversas, esta navidad la van a pasar en soledad, o por lo menos la mayor parte de ella.

Quizas pienses que ayudar a otras personas implica el comprarles regalos, u obsequiarles con dinero. Lo cierto que mucho mas valioso que todo eso es, el pasar un rato con esa persona, ayudarla cuando mas lo necesia o incluso invitarla a cenar o a comer en esos dias tan señalados. ¡Eso es un verdadero regalo!.

Como ayudar a los mayores en Navidad

Les puedes ayudar , con actividades en familia que les hagan sentir apreciados y valorados, a olvidarse de todos sus problemas y disfrutar de una ocasión especial con sus seres queridos.

Todos conocemos las limitaciones que suelen experimentar los adultos mayores y en consecuencia, por ahí podemos comenzar ayudándolas. Es decir, debemos pensar en formas en las que podemos hacer más confortable su vida y también a que disfruten estas próximas celebraciones de Navidad en familia.

Con frecuencia, los Ayuntamientos en diferentes comunidades organizan actividades especialmente dirigidas a los adultos mayores, incluyendo actuaciones musicales, recitales de villancicos, incluso bailes y concursos de disfraces.

Todas estas son actividades que promueven su participación y evitan el sedentarismo de tal manera que no únicamente son benéficas en cuanto a levantar su ánimo, sino que también son buenas para su salud mental, física y emocional.

Por ello, es una buena idea que si conoces de algún adulto mayor que pueda beneficiarse de este tipo de actividades, le informes sobre ellas y le ayudes en todo lo posible en caso de que sea necesario.

Ancianos Enfermos.

Si por desgracia , la salud fisica del anciano , le impide desplazarse, o esta internado en alguna institución, siempre podemos adaptar las celebraciones , para que se sienta participie de ellas, bien celebrando la cena de noche buena con el en su casa, o visitandolo en el centro u hospital donde se encuentre, de forma que se sienta querido y apreciado en  estas fechas, en las que suelemn a parecer el recuerdo por los seres queridos que ya no estan, y que como dicen algunos, ” es que cada vez hay mas huecos en la mesa”.

Celebremos la Navidad, de una manera solidaria y alegre, llevando la felicidad a los que la necesitan. Es el mejor regalo que nos podemos hacer.

 

¡Feliz Navidad!

Gabriel Marinero Secretario

Jose Carlos Escalera Cernuda Trabajador Social

Asociación Ayuda al Anciano Sobre Residencias.

Si nos necesitas Llama o escribe. www.ayudaalanciano.org ,Whatsapp:   640 526  523 ,email. info@ayudaalanciano.org

De acuerdo a un estudio publicado por el Pew Research Center, producto de 27 encuestas realizadas a 62 mil personas entre marzo y abril de este año, 35% de los adultos mayores de 65 años utiliza redes sociales en EE.UU., comparado con apenas 2% en 2005, más que triplicando los niveles de participación reportados en 2010 (11%).

Aunque todavía los adultos mayores están lejos del porcentaje de participación de los jóvenes entre 18 y 29 años (90%), su ritmo de crecimiento es ciertamente notable, tomando en cuenta las barreras tecnológicas que todavía prevalecen.

En reportes previos, Pew Research esboza 3 posibles razones para que los adultos de la tercera edad se animen a entrar al mundo de las redes sociales:

  • Para ubicar y conectarse con viejos amigos
  • Para conseguir apoyo especializado en enfermedades crónicas
  • Para cerrar la brecha generacional con sus familiares

En nuestra experiencia, ciertamente hemos observado que a nuestros adultos mayores les gusta Facebook, para tener noticias de familiares y amigos, aunque en muchos casos utilizan a un hijo o un nieto para participar indirectamente.

La otra red social que enamora a la tercera edad es Twitter, porque representa la inmediatez de la noticia. Allí conseguirán, en tiempo real, enterarse de lo que está pasando en su ámbito de interés. Normalmente son tuiteros silenciosos, limitándose a seguir a las fuentes de noticias que van descubriendo, pero hay sin duda viejitos que se han convertido en agudos tuiteros, drenando en esa red social sus angustias y preocupaciones.

La otra red social donde vemos a los adultos mayores incorporándose con buen ritmo es Whatsapp. Allí pueden contar con sus contactos de emergencia y leer lo que dicen sus grupos familiares y de amigos, mientras se van familiarizando progresivamente con la herramienta.

Con un poco de paciencia, podemos enseñarle a nuestros mayores a utilizar las redes sociales, comenzando por crearles un correo electrónico, en caso que no lo tengan, normalmente el punto de partida de todas las redes.

Como siempre, quedamos atentos a sus comentarios y sugerencias.

 LOS SEXALECENTES
13294573-el-grupo-trio-de-mujeres-ancianas-haciendo-ejercicios-de-estiramiento-aislado-en-blanco

SI miramos con cuidado podemos detectar la aparición de una franja social que antes no existía: la gente que hoy tiene alrededor de
sesenta años:Es una generación que ha echado fuera del idioma la palabra “sexagenario”, porque sencillamente no tiene entre sus planes actuales la posibilidad de envejecer. Se trata de una verdadera novedad demográfica parecida a la aparición en su momento, de la “adolescencia”, que también fue una franja social nueva que surgió a mediados del S. XX para dar identidad a una masa de niños desbordados, en cuerpos creciditos, que no sabían hasta entonces dónde meterse, ni cómo vestirse. Este nuevo grupo humano que hoy ronda los sesenta o setenta, ha llevado una vida razonablemente satisfactoria. Son hombres y mujeres independientes que trabajan desde hace mucho tiempo y han logrado cambiar el significado tétrico que tanta literatura latinoamericana le dio durante décadas al concepto del trabajo. Lejos de las tristes oficinas, muchos de ellos buscaron y encontraron hace mucho la actividad que más le gustaba y se ganan la vida con eso. Supuestamente debe ser por esto que se sienten plenos; algunos ni sueñan con jubilarse. Los que ya se han jubilado disfrutan con plenitud de cada uno de sus días sin temores al ocio o a la soledad, crecen desde adentro. Disfrutan el ocio, porque después de años de trabajo, crianza de hijos, carencias, desvelos y sucesos fortuitos bien vale mirar el mar con la mente vacía o ver volar una paloma desde el 5º piso del departamento. Dentro de ese universo de personas saludables, curiosas y activas, la mujer tiene un papel rutilante.
Ella trae décadas de experiencia de hacer su voluntad, cuando sus madres habían sido educadas a obedecer y ahora pueden ocupar lugares en la sociedad que sus madres ni habrían soñado en ocupar. Esta mujer sexalescente pudo sobrevivir a la borrachera de poder que le dio el feminismo de los 60′, en aquellos momentos de su juventud en los que los cambios eran tantos, pudo detenerse a reflexionar qué quería en realidad. Algunas se fueron a vivir solas, otras estudiaron carreras que siempre habían sido exclusivamente masculinas, algunas estudiaron una carrera universitaria junto con la de sus hijos, otras eligieron tener hijos a temprana edad, fueron periodistas, atletas o crearon su propio “YO, S.A.”. Este tipo de mujeres nacidas en los 50s. no son ni por equivocación las clásicas “suegras” que quieren que los hij/as les estén llamando todos los días, porque ellas tienen su propia vida y ya no viven a través de la vida de los hijos. Su camino no ha sido fácil y todavía lo van diseñando cotidianamente. Pero algunas cosas ya pueden darse por sabidas, por ejemplo que no son personas detenidas en el tiempo; la gente de “sesenta o setenta”", hombres y mujeres, maneja la compu como si lo hubiera hecho toda la vida. Se escriben, y se ven, con los hijos que están lejos y hasta se olvidan del viejo teléfono para contactar a sus amigos y les escriben un e-mail con sus ideas y vivencias. Por lo general están satisfechos de su estado civil y si no lo están, no se conforman y procuran cambiarlo. Raramente se deshacen en un llanto sentimental. A diferencia de los jóvenes; los sexalescentes conocen y ponderan todos los riesgos. Nadie se pone a llorar cuando pierde: sólo reflexiona, toma nota, a lo sumo… y a otra cosa. La gente mayor comparte la devoción por la juventud y sus formas superlativas, casi insolentes de belleza, pero no se sienten en retirada. Compiten de otra forma, cultivan su propio estilo… Ellos,
los varones no envidian la apariencia de jóvenes astros del deporte, o de los que lucen un traje Armani, ni ellas, las mujeres, sueñan con tener la figura tuneada de una vedette. En lugar de eso saben de la importancia de una mirada cómplice, de una frase inteligente o de una sonrisa iluminada por la experiencia. Hoy la gente de 60 o 70, como es su costumbre, está estrenando una edad que todavía NO TIENE NOMBRE, antes los de esa edad eran viejos y hoy ya no lo son, hoy están plenos física e intelectualmente, recuerdan la juventud, pero sin nostalgias, porque la juventud también está llena de caídas y nostalgias y ellos lo saben. La gente de 60 y 70 de hoy celebra el Sol cada mañana y sonríe para sí misma muy a menudo…hacen planes con su propia vida, no con la de los demás. Quizás por alguna razón secreta que sólo saben y sabrán los del siglo XXI.

Autor desconocido.