Ancianos

Todo lo que tenga que ver con los mayores

A tus años

 

Isabella Rossellini en Nueva York a finales del año pasado.

Isabella Rossellini en Nueva York a finales del año pasado. Cordon Press

¿Qué es ser mayor? De hecho, ¿qué es ser una mujer mayor? Esta Semana de la Mujer he tenido la suerte de participar en la ruta #shewears por Madrid, que se ha realizado en 10 ciudades del mundo con 75 mujeres inspiradoras. En uno de sus talleres estuvimos conversando y riendo varias veinteañeras y treintañeras, principalmente, junto a señoras mayores. Mayores por los pelos, porque lo que discutimos fue eso: ¿qué imagen, además de la del pegamento para dentaduras, las compresas para el pis y los cruceros apacibles, damos los medios y la publicidad de los (y las) mayores? Probablemente, una tan absurda e irreal como la de los jóvenes, las mujeres, o los colectivos X, que metidos en un saco tiene tufos apolillados y poco realistas.

Rodeada de esas que no cumplirán los 60 (ni falta que les hace), listas, divertidas, que montan plataformas web y pintan sobre seda, sonrío al saber que Isabella Rossellini —qué genes, qué pómulos— vuelve a Lancôme. Tras muchas películas, parejas, hijos y vidas, una belleza genuina, tan auténtica como inalcanzable, va a venir a vendernos cremas. Viéndole la cara, también auténtica, también inalcanzable, casi dan ganas de comprarlas. Gente viva, vivida, más allá de la edad y de esta absurda adoración de la juventud. La que lanza a Willow Smith, 15 años, (CV: hija de) como imagen de Chanel. ¿Por qué? ¿Quién es, qué ha hecho esa quinceña, como la llamaría mi abuela? ¿Cuáles son sus méritos, sus medallas, sus tropezones? Por ahora, ns/nc. Si querían cambios, podían haber apostado por su madre, a la que no le caben más profesiones en su biografía. Pero tiene 45 años. Para alguno quizá ya sea una señora mayor.

Pérdida de apetito en los mayores

La pérdida de apetito en las personas mayores, a la que se conoce como hiporexia, no debe considerarse nunca como algo propio de la edad o un capricho, pues puede ser un síntoma propio de alguna enfermedad más o menos grave, aunque en muchas ocasiones no se pueda encontrar la causa o ésta se deba a que la persona está inmersa en una situación de tristeza, soledad, depresión o ansiedad.

Así, de la misma manera que puede ser consecuencia de una enfermedad, la pérdida de apetito puede causar un estado de desnutrición que abra la puerta a una enfermedad o agrave las ya existentes, por lo que siempre debe tomarse como un signo de alarma.

pérdida de apetito

  • Determinados tipos de cáncer: páncreas, colon, estómago u ovario.
  • Enfermedad hepática crónica.
  • Insuficiencia renal crónica.
  • EPOC.
  • Demencia.
  • Insuficiencia cardíaca.
  • Hepatitis.
  • Uso de ciertos medicamentos, como los tratamientos de quimioterapia, la codeína o la morfina.
pérdida de apetito en las personas mayores

Es obvio, por tanto que la pérdida de apetito debe motivar una rápida consulta con el médico para determinar el origen del problema. Si la enfermedad que produce la produce puede ser tratada, el apetito se recuperará con el tratamiento.

Pero en cualquier caso estas personas necesitan un estrecho seguimiento médico y la adopción de una serie de medidas encaminadas a asegurar que coman correctamente, más que en cantidad, en calidad nutricional con el fin de evitar la desnutrición:

  • Llevar un registro de lo que comen y beben durante las 24 horas del día.
  • Procurar que nunca estén solos cuando comen y vigilar que lo hacen.
  • Puede aumentarse el número de comidas al día para asegurar una alimentación adecuada y evitar que se sacie rápidamente.
  • Hacerle sus platos preferidos para estimular su apetito.
  • Elaborar alimentos que en pequeñas porciones aporten mucha energía y nutrientes, como pueden ser los purés en los que se incluya verduras, carne y pescado.
  • Evitar los alimentos con poco valor energético.
  • También se puede recurrir al uso de suplementos nutritivos y proteicos especialmente elaborados para este fin. Pero esto debe determinarlo un médico.

Uso de contenciones en residencias alemanas

Siempre que salimos en un viaje geroasistencial  de los que organiza Inforesidencias.com (un grupo de directores, gerentes y profesionales de residencias españolas visitan residencias y otros servicios para mayores en otro país) tendemos a comparar lo que vemos con lo que tenemos en casa.  Esto, en ocasiones resulta gratificante ya que, puede ser que, visitando un país que consideramos tan avanzado como Suecia, Holanda o Suiza, nos expliquen algo  que ellos consideran novedoso y aquí ya lo tienen muchas residencias.  Lo que hace interesantes los viajes, en cambio, son todas las cosas que vemos, que aquí no tenemos y que nos pueden servir de inspiración.

Grupo de profesionales visitando la feria Altenpflege 2016 en Hannover

A veces, lo llamativo es cómo, la misma realidad puede ser afrontada de formas diferentes, y un ejemplo claro es el uso de contenciones.

En el último viaje a Alemania, en Marzo de 2016, visitamos, además de la feria más grande de productos y servicios de atención mayores de Europa (Altenpflege); una residencia, un centro de día, un servicio de ayuda a domicilio y unas viviendas para mayores.  En la feria pude hablar en algunos stands sobre uso de contenciones aunque después, en los centros vimos muy pocos.

De vuelta en casa, que querido buscar algo más sobre contenciones en residencias alemanas y he encontrado algunos artículos interesantes de los que he sacado la información que sigue:

Las restricciones físicas son contrarias a la autonomía y la libertad de los pacientes. Su justificación  como medio para controlar la agitación psicomotora y el riesgo de caída se cuestiona cada vez de forma más intensa y con más apoyo científico, debido a que el bien que pretenden alcanzar es menos beneficioso para la persona que los efectos negativos que produce el mero hecho de aplicar la contención física o farmacológica.

La legislación alemana establece claramente que los pacientes en hospitales y residencias geriátricas tienen el derecho al libre movimiento de su cuerpo.
Las restricciones físicas deben ser excepcionales y en cualquier caso el último recurso después de haber probado otras alternativas. El uso de restricciones físicas en los hospitales alemanes requiere o bien el paciente preste su
consentimiento escrito o autorización judicial si la persona no es capaz
consentir. Las restricciones físicas son toleradas excepcionalmente en el caso de una emergencia, si una persona en un momento concreto muestra un comportamiento violento o claramente peligroso

A pesar de que, durante las visitas a residencias que hemos hecho en los viajes organizados por Inforesidencias no hemos visto muchas contenciones, según algunos estudios (http://bmcgeriatr.biomedcentral.com/articles/10.1186/s12877-015-0086-0) éstas existen.

Aunque en Alemania, las normas legales prohíben el uso de contenciones físicas con la excepción de los casos claramente definidos, su uso sigue siendo una práctica común con una prevalencia de alrededor del 25% de los residentes con al menos una contención física durante un período de 12 meses.  Si se cuenta todo el tiempo que un residente pasa en una residencia geriátrica en Alemania, aproximadamente el 40% de los residentes son “restringidos” al menos una vez.

Uno de cada diez residentes lleva un cinturón de sujeción y/o una mesa fija para evitar levantarse de una silla.   Aún así, según los datos del estudio al que me estoy refiriendo y que es de Julio de 2015, cada vez existe mayor diferencia en lo que a uso de contenciones se refiere entre residencias debido a que cada vez más residencias, conscientes de los riesgos que supone el uso de contenciones, lo están limitando o evitando totalmente.

Recomiendo la lectura del artículo “Implementación de una intervención multicomponente para prevenir las restricciones físicas En residencias de ancianos” ya que tiene algunas afirmaciones interesantes como que el uso de contenciones  se fundamenta en la “filosofía” o “cultura” de la atención (actitudes y creencias del personal de enfermería es decir)  más que en la evidencia científica por lo que un cambio en esa “filosofía” y “cultura” podría repercutir en una reducción en el uso de las mismas o en su total eliminación.

En Inforesidencias hemos organizado ya tres viajes a diferentes ediciones de la Feria Altenpflege.  En

Cama Floor Bed, con el somier a la altura del suelo

comparación con viajes anteriores, en 2016 no hemos visto en ningún stand la promoción de material para contener (como cinturones o petos), en cambio sí que hemos encontrado varios en los que se exponían camas bajas que precisamente se ofrecen como un medio para evitar el uso de sujecciones. Según nos informaron, la altura a la que está un colchón en una cama normal, o sea la “altura de caída” rondaría los 50 cm.  A partir de esa cifra, las diferentes empresas compiten para bajar el colchon llegando algunas al punto de que el somier está tocando el suelo.

Para acabar, algo que nos llamó la atención en la feria fue la existencia de una Cama/Jaula (el nombre se lo he puesto yo) que, parecida a una cuna de viaje de la que se utiliza con niños pequeños, pero con un techo hace, según me explicó el comercial del stand, que una persona con demencia avanzada se sienta tranquila en un lugar recogido y pequeño (el me habló del efecto nido).  La persona en esa cama puede moverse sin restricciones, no puede hacerse daño y, según me dijeron, al ser las paredes de redecilla, al cabo de un rato, deja de verlas y se siente como si estuviese “protegido pero no encerrado”.

 Si a alguien le parece interesante este sistema que se anuncia como un sistema de contención menos agresivo que los cinturones o petos, puede ampliar la información en este enlace.

Si, después de leerlo hay alguien interesado en probarlo, el precio es de unos 10.000 Euros aunque en Alemania lo alquilan por 40 Euros al día.

Pongo una foto para que cada uno saque sus propias conclusiones.

Publicado por en 9:10

Cómo hacer frente al cansancio emocional del cuidador

Un artículo de Eva Lorenzo,
Trabajadora Social y autora del blog Mi rincón de apoyo al cuidador

geriatricarea cansancio emocional del cuidador

El cansancio emocional pueden derivar en problemas graves de salud física y/o psicológica

Cuidar de una persona en situación de dependencia puede ser agotador tanto física, como emocionalmente, no solo por el gran número de tareas o actividades a realizar durante el día, sino por el estrés que genera el tener que hacer frente a circunstancias como adaptarse a una enfermedad desconocida, lidiar con sus síntomas y secuelas, buscar apoyos y recursos, organizar y repartir los cuidados y la vida familiar, laboral, social…

La Fatiga o Cansancio Emocional es una reacción natural de nuestro organismo, una respuesta que la mente da ante situaciones que no puede asimilar o circunstancias, en las que ha habido un gran desgaste físico o psicológico.

Está muy relacionado con períodos de depresión, ansiedad, sobrecarga o estrés que se alargan en el tiempo y sus principales síntomas son los siguientes:

Debilidad y Agotamiento mental
Pérdida de energía
Desmotivación
Desinterés
Problemas de concentración
Falta de atención
Despreocupación por las emociones propias
Sensación de pérdida de control de lo que pasa a nuestro alrededor
Lentitud a la hora de reaccionar o pensar
Pérdida de apetito o sueño
Pesimismo y tristeza
Irritabilidad
Desánimo…

A menudo estos síntomas del Cansancio Emocional pueden ser difíciles de detectar, ya que suelen relacionarse con el cansancio físico o con las tensiones y/o preocupaciones habituales del día a día, pero si se hacen crónicos pueden derivar en problemas graves de salud física y/o psicológica para la persona que los sufre, y en el caso concreto de los cuidadores/as, afectar de manera negativa a su bienestar y a la calidad de los cuidados que presta a su familiar.

A continuación, os dejo una serie de aspectos a tener en cuenta, para intentar superarlo con éxito y evitar que suponga que el Cansancio Emocional una merma en vuestro bienestar y calidad de vida:

  • Reconocer que existe un problema es el primer paso necesario para intentar mejorarlo
  • Determinar cuáles son las causas, en qué momentos o ante qué circunstancias concretas aparece el malestar
  • Si podéis hacer algo… ¡Intentarlo hasta el final!
  • Si la solución no está en vuestras manos aceptarlo y adaptarnos a la realidad de la mejor manera posible
  • Ante situaciones difíciles o momentos de agobio pensad en las diferentes alternativas que tenéis antes de actuar, siendo siempre conscientes de los pros, contras y las posibles consecuencias
  • Planificad y organizad con antelación la semana para ganar tiempo y evitar la sobrecarga
  • No descuidéis la alimentación. El desayuno es esencial para empezar el día con energía
  • Intentad dormir entre 6 y 8 horas, y si no es posible una pequeña siesta os permitirá recargar pilas
  • Hidrataros bien durante el día
  • Liberad la mente y oxigenad el cuerpo con una dosis de ejercicio físico o estiramientos, si es al aire libre mejor
  • Cada cierto tiempo es necesario parad, respirad, relajaros y dejad la mente en blanco durante unos minutos
  • Desconectad al final del día haciendo algo que os guste: pasear, ver una película, escuchar música, tomar un baño relajante, leer un libro…
  • Reservad algo de tiempo durante la semana para hacer actividades de ocio: ir al cine, un concierto, un café con los amigos, un masaje, clases de baile, de cocina…
  • Priorizad lo realmente importante sin intentar hacer todo al mismo tiempo
  • Compartid y expresad vuestros pensamientos o emociones, especialmente las negativas
  • Cuando estéis con otras personas participad en las conversaciones e intentad estar activos. No os dejéis llevar por la apatía
  • Disfrutad de cada momento por insignificante que pueda parecer
  • Rodearos de las personas que os quieren para evitad el aislamiento y la soledad
  • Ejercitad y estimulad vuestra mente para mantenerla alejada de preocupaciones y agobios
  • Estableced unos límites en los cuidados para evitar el agotamiento
  • No perdáis el tiempo con problemas para los que no tenéis respuestas, ni con errores o decisiones del pasado
  • Marcar un pequeño objetivo para el día o la semana os dará fuerzas para levantaros cada mañana
  • Buscad ayuda profesional si solos no podéis con todo

Sobre la autora: Eva Lorenzo Eva-Lorenzo

Eva Lorenzo es Trabajadora Social y gran parte de su vida laboral y formación han girado en torno a la atención de personas mayores y personas con diversidad funcional en situación de dependencia, que necesitaban la ayuda de un cuidador, siendo este, en la mayoría de los casos, de su entorno familiar.

Cuenta también con conocimientos y experiencia en otros ámbitos en los que un trabajador social puede desempeñar su labor (orientación laboral, mujer, inmigración, familia, menores…). En la actualidad se encuentra en búsqueda empleo y ha decidido que no hay una forma mejor de ocupar su tiempo que ayudando a los demás a través de su blog Mi rincón de apoyo al cuidador

 

Sin tiempo para morir

Sin tiempo para morir

Cuando nos dicen que una persona mayor ha muerto sola, imaginamos años de amargura antes de llegar al final

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Tenemos una idea equivocada de la vejez y tal vez también de la vida. O la tenemos de la vida y por eso también de la vejez. Cuando nos dicen que una persona mayor ha muerto sola, imaginamos años de amargura antes de llegar al final, con las manos sobre el regazo, sin hacer nada más que ver pasar el tiempo, cuando quizá lo fueron del mayor disfrute de su vida, pues por fin ese hombre o esa mujer pudo dedicarse a lo que le daba la gana, en compañía de sabios, artistas y científicos a los que no le unía más trato que el del espíritu.

Conozco a bastantes personas de más de 80 años que gozan de cierta salud y que, en lugar de pasarse el día en el ambulatorio porque les ha salido una verruguilla en el párpado derecho, se vuelcan en menesteres que otros consideran inútiles, pero que a ellos les elevan por encima del tiempo y de cualquier mal que les aqueje. Pueden al fin dedicarse al estudio del arte oriental y cubren cuadernos con selvas de bambú y flores de albaricoque de una delicadeza poco común. O hacen retratos al óleo de sus nietos, que posan con paciencia, pues por suerte estos pintores tardíos dan sus pinceladas a la Modigliani o a la Soutine.

O releen a Kafka, a Dostoievski y a Musil, con lo que apenas duermen, pues, aunque disponen de todo el día, quieren aprovechar hasta la noche. O tocan a Bach y a Schumann en el piano de la residencia, para deleite de sus compañeros. O investigan con el mismo entusiasmo sobre las nuevas baterías de grafeno que sobre el románico en Huesca. También los hay que, mientras plantan unos cebollinos, aún se emocionan ante el paisaje. Cuando me dicen que una persona mayor ha muerto sola, imagino muchos momentos felices hasta llegar al último. Tal vez me equivoque. Ojalá no. Por ellos y porque también yo sueño con una vejez como ésa. Sin tiempo para morir.

La prevención jurídica es fundamental para la tranquilidad de familiares y enfermos de Alzheimer

Con el objetivo de concienciar e informar a la sociedad en general de la importancia de la prevención jurídica en casos tan particulares como en la enfermedad del Alzheimer y otras demencias, la Fundación Pasqual Maragall y la Fundación Privada de Notarios de Cataluña organizaron la jornada “Con prevención, mejor. Asesoramiento jurídico en la enfermedad del Alzheimer”.

geriatricarea prevencion juridica alzheimer

Los expertos recomiendan pensar en la delegación de voluntades antes de que aparezcan los síntomas de Alzheimer

En este foro se expusieron las diversas herramientas jurídicas disponibles para decidir sobre nuestro futuro, ya que la prevención jurídica, tal y como indicó Jordi Camí, director de la Fundación Pasqual Maragall “es el mejor aliado para la tranquilidad futura de los afectados y sus familiares”. Y en este sentido, Rocío Maestre, directora de la Fundación de los Notarios de Catalunya, recalcó la importancia de la prevención jurídica y la importante labor que ejercen los notarios en este ámbito, destacando “la voluntad de servicio de los notarios a los ciudadanos y, especialmente, a aquellos en situaciones de vulnerabilidad”.

En su intervención, Albert Domingo Castellà, miembro del Colegio Notarial de Cataluña, aconsejó pensar en la delegación de voluntades antes de que aparezcan los síntomas de la enfermedad del Alzheimer o, como muy tarde, cuando aparecen los primeros indicios de pérdida de memoria, teniendo en cuenta estos cuatro elementos jurídicos:

  • El poder general preventivo, que sirve para escoger la persona que queremos que administre nuestro patrimonio, y que se puede tramitar solo antes de la pérdida de la capacidad. Se puede indicar que sea eficaz desde su firma o bien que lo sea solo en caso de perder la capacidad, acreditada por informes médicos. Disponer de este documento disminuye la presión del cuidador y simplifica y abarata notablemente su actuación a nivel de representación jurídica y económica del enfermo en casos de pérdida sobrevenida de capacidad.
  • La autotutela, documento que sirve para determinar quién queremos que se ocupe de nosotros y de nuestro patrimonio, en caso de que un juez decretara la pérdida de nuestra capacidad. Ejerce una función de prevención de un posible conflicto familiar por la disputa del rol de cuidador al ser el propio enfermo quien decide, cuando aún es capaz, la persona que considera lo cuidará mejor.
  • El Documento de Voluntades Anticipadas, también conocido como Testamento Vital. Éste es un instrumento que, en la fase final de la vida, evita situaciones innecesarias que comportan más sufrimiento motivadas por el deterioro de un ser querido. Permite a la persona decidir, entre otros, si en un futuro quiere aceptar, o descartar, procedimientos terapéuticos específicos, así como designar un representante interlocutor con el personal médico si no podemos expresar nuestra voluntad por nosotros mismos.
  • El Testamento, que permite determinar el destino de nuestros bienes materiales de acuerdo a nuestra voluntad, ya que si no se hace este documento, la ley decidirá por nosotros el destino de nuestros bienes.

Albert Domingo Castellà destacó también que los notarios, como funcionarios del Estado, trabajan para proporcionar la seguridad jurídica que recoge la Constitución y entre sus funciones está la de asesorar a los ciudadanos, de forma gratuita, garantizando que los negocios jurídicos se ajusten a las necesidades y a la legalidad.

En esta jornada también se abordó la problemática generada por situaciones donde la enfermedad ya está en una fase avanzada, y el afectado no puede tomar las decisiones por él mismo. En estos casos, el Código Civil prevé recurrir a la incapacidad y nombrar una tercera persona como tutor, a quien se le atribuye la potestad y la obligación de velar por el bien del enfermo. Dicha incapacitación, la puede tramitar y promover, por vía judicial, el cónyuge, los descendentes (hijos o nietos), los ascendentes (padres o abuelos), hermanos o el propio ministerio fiscal.

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Anorexia en la tercera edad

  • La soledad, el aislamiento social y la falta de recursos hace que muchos mayores dejen de comer. Algunos llegan a perder más de cuatro kilos en un mes. La desnutrición es la peor consecuencia y afecta al 37 por ciento de los ancianos de 70 años que están hospitalizados
 A. Jiménez . Artritis

Ha perdido cuatro kilos en apenas un mes. A sus 75 años no quiere comer porque «no tiene ganas», y apenas sale de casa. Sufre lo que los expertos denominan «anorexia senil». Según Alberto López Rocha, presidente de la Sociedad Española de Médicos de Residencias (Semer) «provoca una disminución del apetito que en la mayoría de los casos se debe a causas sociales, fisiológicas o psicológicas».
Y esta última es importante, pues «en la actualidad todavía hay un millón y medio de mayores de 65 años que viven solos y que tienen que enfrentarse a barreras arquitectónicas». Y eso no sólo quita las ganas de comer, sino que, además, les hace desconfiados. «No se fían de las personas que ponen a su disposición para ayudarles, por ejemplo, a hacer la compra, y como ellos no pueden bajar a por ella, terminan consumiendo  «monoalimentos». Otro factor psicológico es la depresión y los estados de tristeza en los que se ven inmersos y que de forma indirecta repercuten en su alimentación.
No obstante, no hay que confundir este trastorno con la denominada hiporexia, que, tal y como aclara Fernando Gómez-Busto, miembro del grupo de nutrición de la Sociedad Española de Geriatría y Gerontología «es poco apetito». No es como la anorexia de envejecimiento, que se caracteriza por una disminución gradual de la ingesta en respuesta cambios corporales, a las menores necesidades energéticas, y a la menor actividad física». Entre los  20 y los 80 años, esta  disminución  se calcula, entre 600 Kcal/ día (mujeres) y 1.300 Kcal/ día (hombres) especialmente entre los 60 y 70 años y después de los 80. En cuanto al balance nutricional del paciente se produce «una disminución de la ingesta de proteínas y lípidos. Entre los micronutrientes, disminuye principalmente la ingesta de vitaminas A y D, calcio, folatos y magnesio», matiza Gómez-Busto. Otro factor  es la impactación fecal. «El 50 por ciento de los mayores sufre estreñimiento, lo que hace que tengas aún menos ganas de comer», señala el presidente de la Semer. La pérdida de peso también puede ser consecuencia de una mala dentición, alteraciones del gusto, infecciones o prótesis, así como de la demencia o enfermedades neurodegenerativas.

Riesgo
Cuando el anciano deja de comer, el peligro principal es la desnutrición, que se asocia a pérdida de masa muscular y «mayor riesgo de caídas, menor capacidad inmunológica y mayor aumento de fragilidad».  Según los expertos, este problema está presente en entre el 1 y el 8 por ciento de los  mayores que viven en sus domicilios. «Entre los ancianos hospitalizados  y los ingresados en centros geriátricos, que tienen mayores problemas de enfermedad y dependencia, estas cifras  son bastante más elevadas», dice el miembro de la Sociedad Española de Geriatría y Gerontología. Algo que corrobora López Rocha, pues, a su juicio «el 37 por ciento de los españoles mayores de 70 años que está hospitalizado muestra síntomas de desnutrición producida por dicha anorexia».
Para hacer frente al trastorno hay que acudir al médico de cabecera para que descarte otras patologías como, una enfermedad tumoral. En casa, hacer los platos más atractivos, ya que muchas veces el problema es que al no poder masticar, ingieren purés, cuyo aspecto no despierta las ganas de comer. Otra clave es tener cuidado con las siestas y, en lugar de que duerman nada más comer, es preferible que den un paseo.
De interés
para los afectados:

Sociedad Española de Médicos de Residencias (Semer)        Correo electrónico: semer@semer.es
Teléfono: 915 532 200
Web: www.semer.es

Sociedad Española de Geriatría y Gerontología (SEGG)
Teléfono: 914 111 707
Web: www.segg.es

Castilla y León aprueba un nuevo modelo de atención a las personas mayores

La Junta de Castilla y León ha aprobado el Decreto 2/2016, de 4 de febrero, de autorización y funcionamiento de los centros de carácter social para la atención a las personas mayores.

En esta nueva normativa cobran especial relevancia los conceptos de calidad de vida en los servicios sociales que se concreta en las dimensiones de la autodeterminación, el bienestar físico, el bienestar emocional, los derechos de las personas, la inclusión social, el desarrollo personal y las relaciones interpersonales.

geriatricarea atención a las personas mayores en Castilla y León

Este Decreto supone un cambio normativo hacia un nuevo modelo de atención en centros para personas mayores

Este cambio normativo trata de implementar un nuevo modelo de atención en centros para personas mayores que está basado en los siete pilares:

  • El primer pilar del nuevo modelo de atención es el instrumento que debe servir de base para la planificación vital centrada en la persona, el proyecto de vida. A las personas usuarias de los servicios se les asignará un profesional de referencia que garantice la ejecución de ese “proyecto de vida”.
    Ese profesional se convertirá en el interlocutor cualificado y cercano de la persona que recibe los apoyos y garantizará que las expectativas, deseos y preferencias de las personas mayores usuarias de los centros, sean conocidas por los profesionales.
  • En segundo lugar, un innovador enfoque de los objetivos y cometidos de los profesionales. En el nuevo modelo las decisiones sobre los apoyos que deben prestarse a las personas usuarias de los servicios pasan de ser una decisión profesional, o de un equipo de profesionales, a ser decisiones de las mismas personas usuarias, ya que afectan a su estilo y condiciones de su vida.
    En el nuevo modelo de atención, los profesionales informan y proponen a la persona usuaria las intervenciones que la evidencia científica y su conocimiento profesional estiman como más convenientes para su atención, pero es la propia persona quien toma la decisión sobre su futuro hacia un envejecimiento deseable.
  • Otro pilar será un nuevo concepto de relación entre las personas mayores y sus familias y los centros. El nuevo modelo cambia un sistema de atención basado en presupuestos y valores de actuación profesional que se dirigía fundamentalmente al mantenimiento de la salud, por un modelo de atención integral y centrado en la persona, que siendo estrictamente profesional, gira en torno a las expectativas y deseos de las personas atendidas a las que se prestan apoyos alineados con las preferencias que éstas manifiesten.
    Por ello, se considera que la actividad principal en los centros residenciales se orienta a asimilar la vida cotidiana a la del entorno familiar, muy diferente a la actividad hospitalaria.
  • En cuarto lugar, se abre paso un nuevo tipo de centro, bajo la denominación de centro multiservicio, destinado a personas usuarias en horario parcial diurno y a personas usuarias en estancias nocturnas. Las principales características de estos centros son, por un lado, que sus usuarios siguen conservando su domicilio habitual, pero disfrutan en horarios personalizados de la totalidad de los servicios que el centro multiservicios tenga inscritos en el registro de entidades, servicios y centros de carácter social de Castilla y León; y por otro lado, que las personas usuarias de los centros multiservicios en horario parcial diurno podrán optimizar las dotaciones de instalaciones y de personal de los centros residenciales y de los centros de día para hacer más eficiente la prestación de servicios a la vez que pueden ser usuarias de servicios a los que hasta la fecha no podían acceder.
  • En quinto lugar, se aglutinan en una única categoría los tipos de plazas residenciales, la de aptas para atender a personas en situación de dependencia, que responde a la mayoría de personas usuarias de los centros residenciales, superando así la diversa clasificación existente de plazas aptas para válidos, para asistidos, plazas mixtas o para asistidos que adolezcan o no de graves dificultades para el desplazamiento.
  • Un sexto pilar del nuevo modelo de atención es la mayor coordinación, interrelación y colaboración entre el sistema público de salud y el sistema de servicios sociales de responsabilidad pública, en línea con una concepción integral del ejercicio de los derechos de los ciudadanos.
  • En séptimo lugar, y no por ello menos importante, la introducción de la gestión de la calidad y la normalización de los servicios para la promoción de la autonomía personal y de la atención a la dependencia, referidas tanto al modelo de atención como a la oferta y desarrollo de servicios, en condiciones de igualdad y accesibilidad, respondiendo a un compromiso con los ciudadanos para hacer efectivo un sistema de servicios que ofrezca garantías y seguridad.

Estos siete pilares fundamentales del nuevo modelo de atención a las personas mayores que se presta en los centros de carácter social de Castilla y León se desarrollan a lo largo de cuarenta y nueve artículos organizados en cinco capítulos, cinco disposiciones adicionales, seis disposiciones transitorias, una disposición derogatoria y dos disposiciones finales.

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«Hay estereotipos sobre la vejez que llevan a la exclusión»

Su tesis sobre ageismo y derechos humanos analiza la menor calidad asistencial que reciben los ancianos por el hecho de serlo

Fina Ulloaourense / la voz, 23 de febrero de 2016. Actualizado a las 12:28 h.

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MIGUEL VILLAR

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A Ángel Martínez (Palma de Mallorca, 1960) siempre le gustó el campo legal y fundamentalmente los aspectos relacionados con la bioética y los derechos humanos, aunque su profesión es la enfermería y a ella lleva dedicándose toda la vida. Decidió estudiar derecho y este mes de febrero se doctoró con una tesis titulada «Ageísmo y derechos humanos en el contexto sanitario».

-¿Por qué eligió este tema?

-Me di cuenta de que había un avance en la investigación sobre el envejecimiento que yo podía unir a mi experiencia profesional. Siempre he trabajado mayoritariamente con personas mayores; primero en el CHUO, en cuidados intensivos y ahora en un PAC del rural. Yo me daba cuenta de que en ocasiones en la atención a estas personas se producen una serie de desajustes y quería buscar informes científicos y desde el punto de vista jurídico mover a la reflexión sobre este tema.

-¿La discriminación a los mayores es muy evidente?

-La discriminación por razón de edad es algo que se da en todas las sociedades a lo largo de la historia y eso nos impregna a todos, aunque no nos demos cuenta. Yo mismo me sorprendí hace unos meses con mi actitud. Me encontré con un señor de 90 años en la consulta y al terminar le pregunté si lo iban a venir a recoger. Me respondió muy sorprendido que él volvía al pueblo conduciendo en su coche. Yo había dado por hecho que el señor no conducía. Todos asumimos ciertos estereotipos, que pueden ser normales pero también pueden conducir a prejuicios, y eso es peligroso porque los prejuicios pueden producir marginación y exclusión. En el ámbito sanitario ese prejuicio se traduce cuando, por ejemplo, das por hecho que a una persona de cierta edad es mejor no darle un tratamiento. En la cuestión de edad, igual que en la de género, hay cosas que pasan desapercibidas porque vemos normales actitudes que en realidad no lo son porque acaban minusvalorando al paciente.

-¿Cómo por ejemplo?

-Algo muy habitual es tratarles con diminutivos o llamándole abuelo. Muchas veces se hace con cariño, otras por inercia, pero hay que replanteárselo. A esa persona le puede hacer sentirse menospreciado. La percepción personal de ser anciano no va necesariamente unida a la edad. En la Grecia clásica una persona de 55 años era un anciano. Hoy, y sobre todo en las últimas décadas, el envejecimiento ha cambiado muchísimo. Otro caso: cuando viene con acompañante, tendemos a preguntar a esa otra persona, ninguneándolo. También está el paternalismo, cuando tratamos al enfermo como un ser inferior, con todas las connotaciones que eso puede tener a la hora de quitarle la capacidad de decidir sobre su propia salud.

-¿Se puede llegar a provocar un daño físico o psicológico?

-Está estudiado que cuando se aplican prejuicios de exclusión hay consecuencias para la salud. Hay estudios, que yo incluyo en la tesis, en los que se ve que la discriminación por razón de edad conlleva una desigualdad en el tratamiento. En oncología, por ejemplo, está demostrado que las mujeres con cáncer de mama por encima de los 65 y 70 años responden muy bien a la quimioterapia; sin embargo hay estudios que dicen que las mayores de 70 años recibe menos dosis de quimioterapia. Parte del trabajo que he hecho es recoger esa evidencia científica de otros investigadores que demuestran que existe esa discriminación, sutil a veces, pero que se evidencia en los resultados de esos estudios en los que se plasma que existen tratamientos subóptimos, es decir, por debajo de la dosis adecuada.

-¿Porqué ocurre?

-Por varios motivos. El profesional tiene asumidos estereotipos sobre la vejez adquiridos de cuando estudió, pero si eso fue hace treinta años resulta que el concepto de vejez ha cambiado muchísimo. A una persona de setenta años hoy le pueden quedar otros veinte o treinta de vida. Es mucho tiempo para negarle que lo viva con calidad. Otro factor son los ensayos clínicos para investigación de tratamientos que tienden a no incluir a ancianos, así que cuando el médico tiene que darles un medicamento se encuentra con que no está probado en mayores. Esta es una cuestión que también afecta a mujeres y niños, que están muy limitados en los ensayos por los riesgos y connotaciones éticas. Se tiende a probar los medicamentos en personas que no reúnen las condiciones que luego, en práctica clínica, van a aparecer. Todo eso explica que a veces haya una deficiencia de tratamiento que no está justificada en la evidencia científica.

-¿Diría que los mayores tienen peor calidad en la asistencia?

-No digo que sea algo general, pero cuando se discrimina sí tiene consecuencias en una menor calidad de vida. La discriminación puede tener varios grados. A la gente le cuesta entender este concepto del ageísmo, pero es similar al sexismo o el racismo; que puede ir desde discriminaciones muy sutiles, hasta a agresiones.

Yoga y Meditación para la tercera edad.

Yoga-Meditación para la tercera edad. 

A medida que envejecemos somos más susceptibles a las enfermedades que vienen con el envejecimiento, como la presión arterial alta, el reumatismo, la artritis y la incontinencia. Aunque el envejecimiento puede tener algunas limitaciones en el tipo de ejercicio, aún las personas mayores pueden realizarlas, es esencial que se obtenga algún tipo de ejercicio para mantenerse en forma y saludable. 

Yoga para todos
El yoga es una excelente forma de ejercicio que se puede adaptar para satisfacer las necesidades de las personas mayores y esta es una forma que puede ayudar a muchos de los problemas asociados con el envejecimiento.
 Algunas posturas de yoga están especialmente diseñadas para ayudar a normalizar la presión arterial y llevar el equilibrio al sistema nervioso y puede ayudar en la prevención de problemas cardíacos. Las técnicas de respiración asociados con el yoga es una excelente manera de dejar que todo el cuerpo tenga la sensación restaurada y limpia de las vías respiratorias que a su vez pueden ayudar con las enfermedades del sistema respiratorio. Cualquier persona independientemente de su edad debe tener el respeto de su cuerpo y saber hasta qué punto puede realizar el yoga como una forma de ejercicio, para que el yoga sea eficaz debe hacerse en una práctica que se haga correctamente. Como cuestión de hecho diremos que cualquiera que trate de hacer el yoga muy duro y forzar demasiado a su cuerpo, tendrá el efecto contrario en su cuerpo. Recuerde que el yoga fue diseñado para hacer que el cuerpo obtenga una relajación, por lo que poner demasiada tensión en el cuerpo sólo se hará sentir más recarga a su cuerpo.
El yoga para la tercera edad es posible de practicarlo, solo asegúrese de tener a un profesional en la materia para gozar de plena salud!
 El Yoga es útil para mantener, recuperar y aumentar la salud física. Podrás prevenir el estrés, bajar la tensión y la ansiedad. Fortalecerás tu sistema inmunitario. Te beneficiará si eres hipertenso, diabético, asmático y si tienes dificultades para conciliar el sueño o padeces dolores crónicos de cabeza o espalda. Mejorarás el sistema cardiovascular, el aparato digestivo y la visión.
 El Yoga te ayudará a estar en forma y al relajar el cuerpo y la mente, aumentarás tu energía. Mejorarás la flexibilidad, la fuerza y el equilibrio. A través de su acción hormonal, contribuirá a tu equilibrio mental, permitiéndote, al mismo tiempo, estar alerta y relajado.
 El Yoga es un estilo de vida que colaborará con tu crecimiento personal, ayudándote a descubrir el potencial escondido de tu cuerpo y tu mente. Mejorará tu imagen y tu autoestima y aumentará tu poder de concentración y tu memoria.
 El Yoga te liberará de pensamientos y emociones negativas, al desarrollar tu fuerza de voluntad y tu confianza en ti mismo. Mejorarán tus relaciones con los Vera Paley
otros, al permitirte desarrollar paciencia, tolerancia, compasión y perdón.
 El Yoga aumentará tu conciencia, permitiéndote enfrentar con claridad y serenidad, las diferentes instancias de la vida. Su práctica se adapta a cada necesidad, por lo que es simple y compatible con cualquier otra disciplina física o mental, que puedas practicar.
 
Un Mayor Orden del Funcionamiento Cerebral
  La coherencia EEG aumenta entre y dentro de los hemisferios cerebrales durante la Meditación . La coherencia EEG es el índice cuantitativo del grado de orden espacial de las ondas cerebrales. El gráfico de la izquierda lo muestra para un meditador de dos semanas, la coherencia EEG aumentó durante el periodo de la meditación. El gráfico de la derecha, de un meditador de dos años, muestra niveles elevados de coherencia incluso antes de comenzar la meditación, extendiéndose a coherencia de frecuencias altas y bajas durante la mitad del periodo de la meditación, y continuando con alta coherencia incluso durante el periodo de descanso con los ojos cerrados después de meditación.
 La meditación es una práctica saludable para prevenir la depresión es acomodar técnicas de meditación trascendental. De acuerdo a una reciente investigación realizada en el Reino Unido indica el practicar la meditación es trascendental es bueno para combatir la depresión.
Las técnicas son fáciles de realizar y una vez que la han incorporado podrán disfrutar de los miles de beneficios que la meditación ejerce sobre tu vida.
Los ejercicios de meditación mejoran el humor, pero además la evidencia sugiere que es un método excelente para manejar de mejor forma mejor los problemas físicos, tales como el dolor, las enfermedades del corazón, el cáncer e incluso el VIH.
Existen además otros aspectos que se ven beneficiados, tales como el desarrollo de la creatividad, la satisfacción personal, las habilidades para estar mejor concentrados y el bienestar en general.
La meditación no hace milagros, ni cura, es una manera de poder aprender a enfrentar los problemas, es una forma de aprender a “manejar mejor la condición humana”.
Cuando se está deprimido no logramos aceptar nuestro estado mental tal como está, y desearíamos modificar las cosas. Cuando terminamos con la “auto-flagelación” o los pensamientos que son negativos, nos estamos regalando la oportunidad de sentirnos mucho mejor.
En los dolores crónicos, el poder mental nos brinda la posibilidad de “amigarnos” con nuestra enfermedad. Es “aceptar las cosas que no puedo cambiar, y cambiar aquellas que sí puedo hacer”.
Los investigadores que estudiaron los efectos de la meditación han trabajado para comprobar la efectividad de las antiguas prácticas y lograr que los beneficios lleguen a todos aquellos pacientes que lo necesiten. En este sentido es que no hay dudas que la Meditación Trascendental es buena para lograr el bienestar personal.
 Desde el punto de vista terapéutico, prevenir la causa de cualquier tipo de enfermedades, nos sugieren como método, modificar los hábitos dietéticos, imponerse la rutina de una práctica de Yoga, ejercicios de respiración, practicar la meditación a diario y las técnicas de relajación, son facetas esenciales de la autodisciplina que es preciso adquirir a fin de alcanzar la verdadera salud y plenitud del Cuerpo de la Mente y el Espíritu, estas prácticas nos darán la oportunidad perfecta de desarrollar un mayor equilibrio emocional y bienestar preventivo psicológico y físico.

 La práctica diaria de Yoga nos da un mayor control del sistema nervioso autónomo y nos regula selectivamente la actividad cardiaca, la temperatura de la piel y la circulación de la sangre, reduciendo el estrés, eliminando las tensiones musculares acumuladas, relajando la mente de la actividad de la jornada.
 Las Técnicas de Relajación son numerosas, desde la repetición de mantras, pasando por la relajación muscular progresiva, hasta las técnicas de creación de imágenes bajo guía verbal. Las técnicas de relajación se evidencian en gran parte por la eficacia para disolver la tensión muscular de las personas que trabajan, por ejemplo a cortar la jaqueca antes de que dicho síntoma de estrés llegue a ser imparable.
 La meditación cotidiana nos origina cambios corporales extraordinarios, con carácter agudo y también permanente, según han confirmado varios estudios científicos. En particular, uno de los investigadores que han aportado nuevos datos en cuanto a la fisiología de la meditación es Itzhak Bentov, conocedor y practicante asiduo de la meditación., Bentov descubrió los cambios inconfundibles de la actividad cardiaca y cerebral que se producen durante los estados de meditación profunda.
 Partiendo de los resultados de sus estudios empezó a elaborar un modelo de cómo la meditación puede originar, en virtud de un vínculo especializado entre el corazón y el cerebro, cambios permanentes en las funciones cerebrales y corporales; este modelo ha sido denominado por Bentov es de la “fisio-kundalini”. Con la meditación disponemos de un recurso poderoso para entender lo que significan nuestros padecimientos y asimilar las enseñanzas necesarias que son la precondición del estado de salud. En ella tenemos la clave para captar las interrelaciones entre el yo físico y el astral, el mental y otros superiores del orden espiritual. Mediante la meditación la personalidad puede llegar a descubrir cuál es el verdadero significado de la dolencia física que le aflige. Si la persona logra corregir ese problema causante de la disfunción emocional y espiritual, la enfermedad remitirá o incluso desaparecerá por completo.
 Las técnicas de Respiración (Pranayamas) , siendo la principal función fisiológica más directamente relacionada con el prana, es también un eslabón entre el cuerpo físico y la mente. La actividad físico-mental está íntimamente ligada a la dinámica del proceso respiratorio, y las fluctuaciones de este modifican las constantes vitales y la actividad cerebral. Por ejemplo : cuando la respiración se suspende, la mente queda inmovilizada, debido a que los pensamientos se nutren de la energía que les suministra la respiración Consientes de la interdependencia existente entre estos factores (cuerpo, mente y respiración), los Yoguis investigaron a fondo las repercusiones de la respiración y desarrollaron el “PRANAYAMA” un conjunto de técnicas que regulan el proceso respiratorio, y cuyos principales objetivos son:
- Purificar el cuerpo físico y el cuerpo Energético.
- Equilibrar los flujos de las energías vital y mental
- Incrementar el nivel de energía (prana)
- Regular el flujo de prana para estabilizar la actividad mental.
La salud es la señal de que tenemos una mente en armonía y unos hábitos correctos, la alimentación, el ejercicio físico, el clima, la fisiología, la personalidad y lo espiritual, la familia que rodea al individuo, los amigos y los enemigos,… Y su manera de estudiarlo y expresarlo es la única forma posible para englobar lo material y lo espiritual.
Estar bien es hallarse feliz, sano y entero, y percibir la propia vida como algo provisto de finalidad y sentido. Esa definición de salud y bienestar implica un cambio de mentalidad que considera imprescindible el aprender nuevas ideas, el buscar nuevos sentidos y enriquecer la noción de uno mismo y, en líneas generales, el progreso continuo psicológico y espiritual del individuo.
La meditación podría proporcionar alivio para la soledad en adultos mayores
 Una nueva investigación sugiere que los programas de meditación de atención plena (“Mindfulness-Based Stress Reduction” o MBSR en inglés),  pueden beneficiar a los adultos mayores solitarios.
La MBSR es una técnica estandarizada y estructurada para enseñar a los grupos como reducir el estrés. El término fue acuñado originalmente por Jon Kabat-Zinn, Ph.D., para un programa utilizado en pacientes con dolor que incorporó principios de la meditación de atención plena tradicional, yoga y técnicas de conciencia corporal. La MBSR enseña el uso de la atención centrada (a menudo mediante el uso de una sensación física como la respiración) en un solo objetivo a la vez. Esta práctica ha demostrado ser eficaz en ciertas aplicaciones clínicas, como el dolor crónico.
En el reciente estudio, se reclutaron 40 adultos sanos mayores de 55 años de edad. Los participantes completaron un cuestionario sobre la soledad y un análisis de sangre. Posteriormente, los investigadores asignaron aleatoriamente a los participantes a el grupo MBSR o a un grupo control.
El grupo MBSR se reunió para una sesión semanal de dos horas con un clínico entrenado en la MBSR. Las sesiones consistieron en la meditación, el yoga y la discusión diseñada para centrarse en el momento presente. Los participantes también practicaron MBSR durante media hora en casa todos los días. En la sexta o séptima semana, los participantes en el grupo MBSR participaron en un retiro de un día.
Después de ocho semanas, el grupo MBSR mostró reducciones significativas en la soledad mientras que el grupo de control no cambió significativamente. Un análisis genético también mostró que el grupo MBSR tenía una menor expresión de genes vinculados a la soledad que antes del estudio. Se requiere más investigación sobre este tema.
 La resiliencia en la tercera edad
La fortaleza ante las adversidades          
Siguiendo la línea del anterior artículo sobre la Psicología Positiva, en este artículo voy a presentar un concepto que está siendo abordado ampliamente por la misma. Este concepto es la resiliencia que es un constructo relativamente nuevo en el área de la psicología.
¿Qué es la resiliencia y cómo favorece a las personas mayores?
Representa la adaptación positiva de la persona a pesar de la adversidad y ante situaciones de amenaza. En la etapa de la vejez cobra especial importancia por ser un periodo en el que se suelen presentar diversos eventos críticos y altamente estresantes y, cabe notar que, a pesar de ello, algunas personas mayores se adaptan a tales condiciones sin mostrar un decremento en el bienestar o en la satisfacción con la vida.
La tercera edad es un período caracterizado por la activación de la Resiliencia.
 En la tercera edad suelen afrontarse eventos críticos como son los problemas de salud, la pérdida de seres queridos y, en muchos casos un decremento en la situación económica. Sin embargo, hay estudios que indican que, a pesar de haber sufrido tales dificultades, y muchas veces circunstancias extremas, peligrosas o traumáticas (guerras y austeridad); muchas personas mayores se encuentran en buena condición de salud, (aunque pueden tener padecimientos propios de la edad) e, incluso, dan muestras de vitalidad, de buen humor, entusiasmo en realizar actividades que les mantenga ocupados y que aporten beneficios para ellos y para otras personas y, además poseen gran interés en seguir contribuyendo y participando con su familia y amigos.
 
Lo anterior indica que los mayores han tenido que ajustarse y sobrevivir a innumerables situaciones de adversidad a través de procesos de adaptación, mediante los cuales, logran mantener un adecuado nivel de funcionamiento en diferentes dominios y, felizmente, alta o adecuada satisfacción con la vida y bienestar, es decir, han mostrado resiliencia ante las adversidades (Brandtstädter y Greve, 1994).
La resiliencia, por lo tanto, debe reunir dos condiciones y características:
1)  La exposición a un daño significativo o una adversidad severa.
2) La adaptación positiva a pesar de un “riesgo significativo” en el proceso de desarrollo. Los eventos adversos que ocurren en la vejez, ponen en funcionamiento múltiples autosistemas de adaptación (Greve y Staudinger, 2006). Por ejemplo, puede presentarse un declive en ciertas habilidades del área cognitiva, sin embargo, esto no determinará el funcionamiento cognitivo ya que, gracias al gran bagaje de conocimientos y habilidades adquiridos a través de los años puede compensarlo. Este tipo de procesos, según Baltes et al. (1998), indica que la resiliencia ocurre diariamente en la vejez, es decir, es un fenómeno normativo.
 La pregunta es, ¿Qué mecanismos pueden llevar a la resiliencia?
Las investigaciones han constatado que determinados recursos tienen la capacidad de amortiguar los efectos de los eventos estresantes, ya sean estos consecuencias de eventos normativos o bien, eventos no normativos. La idea básica es que si un dominio o área se ve amenazada, muchas otras áreas de protección se activarán para protegerla o subsanarla.
Los recursos asociados a la resiliencia (también llamados factores protectores o recursos) son de naturaleza múltiple y cambian en los diferentes periodos de la vida, además cabe recordar que se encuentran a nivel individual, familiar y social o de comunidad (Heckhausen, 2001, Luthar et al., 2000).
Con respecto a la vejez, los indicadores de resiliencia pueden ser el mantener un buen funcionamiento en los dominios que son de mayor interés para los individuos. Usualmente se enfocan a mantener una buena salud, movilidad y funcionamiento físico, al aspecto cognitivo y de personalidad y a mantener las redes sociales y de apoyo (Heckhausen, 2001).
Recursos que potencian la resiliencia
Es conveniente señalar que algunos investigadores insisten en que la resiliencia no es considerada una característica o atributo de la personalidad, sino un conjunto de recursos y fortalezas que son capaces de potenciarla y proveerla cuando la situación lo requiera (Greve y Staudinger, 2006). Entre los recursos señalados constantemente en la literatura se encuentran la identidad positiva, el control personal, la auto eficacia, la autoestima, las emociones positivas, el optimismo, el afrontamiento y el apoyo social.
-Identidad Positiva
Se ha encontrado que cuando los mayores se reconocen a sí mismos con una identidad positiva y ricamente construida, cuando se evalúan positivamente y establecen en el presente diferentes niveles de funcionamiento, pueden ser más exitosos y menos vulnerables ante las crisis (Brandtstädter y Greve, 1994; Coleman y Antonucci, 1982). Además esta variable está relacionada con la autoestima y el bienestar (Greve y Staudinger, 2006)
 -Control personal
El sentimiento de control, es decir, la creencia de que a través de nuestras propias conductas se ejerce control sobre nuestras vidas y sobre el entorno que nos rodea, activará diferentes estados emocionales que favorecen la salud. Adicionalmente, el control interno juega un papel funcional en la adaptación exitosa ante las situaciones difíciles e, incluso, puede mediar la relación de otros recursos como la autoestima y la auto eficacia, que a su vez activan el sistema de adaptación ante las crisis, los retos y la conducta individual (Brandtstädter y Greve, 1994, Heckhausen, 2001).
El control personal (ya sea interno, control primario o secundario) ocupa un lugar central para lograr la adaptación y la resiliencia. Los esfuerzos para regular el curso de la vida y el ambiente, es contingente con las conductas que llevarán a cabo las personas para establecer y modificar sus metas personales, optimizar sus motivaciones y recursos emocionales, así como realizar lo necesario para alcanzarlas (control secundario) y, finalmente, mantener un control sobre su propio ambiente (control primario).
 -Sentido de Auto eficacia
La auto-eficacia es la creencia acerca de las propias capacidades para organizar y manejar las situaciones futuras (Bandura, 1999). Esta variable es un recurso capaz de mediar la percepción de control del individuo y sus sentimientos ante las pérdidas. Además le ayuda a mantener el optimismo ante la situación, activa el funcionamiento de algunos dominios incrementando la probabilidad de mantener y optimizar su funcionamiento en áreas como la inteligencia, la memoria o la salud (Bandura, 1999).
-Autoestima
La autoestima, es decir, la valoración que tenemos de nosotros mismos, está relacionado con altos niveles de bienestar a pesar de los eventos adversos. Es un recurso (variable moderadora) para el afrontamiento a las amenazas y al estrés (Cicchetti y Rogosch 1997). (Brandtstädter, 1999; Grave y Staudinger, 2006; Mc Cubbin, 2001; Ong, Bergeman, Wallace y Bisconti, 2006), Además poseer una adecuada autoestima es una precondición positiva para movilizar o simplemente aceptar el apoyo social (y así ser una variable mediadora para el manejo de problemas).
 -Emociones Positivas
Las emociones positivas son estados de ánimo “que nos hacen sentir bien”; entre las más citadas están la gratitud, el amor, y el perdón, y pueden proporcionar a las personas experiencias subjetivas placenteras y sensaciones de paz. (Fredrikson, Tugade, Waugh y Larkin, 2003). Se ha encontrado que las emociones positivas tienen gran importancia en los procesos de adaptación que buscan alcanzar un equilibrio, ya que facilitan las estrategias de afrontamiento adaptativas, la obtención de recursos sociales y favorecen el bienestar. Del mismo modo, son capaces de moderar las reacciones y la recuperación ante el estrés. Adicionalmente, una gran cantidad de emociones positivas pueden potenciar altos niveles de resiliencia (Fredrickson et al., 2003; Ong et al., 2006). Estudios encaminados a explorar las emociones en personas mayores han encontrado consistentemente que experimentan más emociones positivas que negativas (Mather y Cartensten, 2005). Este hecho, sumado a los datos anteriores, explican que los mayores dispongan más de estos recursos no sólo para amortizar, también para favorecer la adaptación después o durante experiencias negativas y dañinas.
 -Optimismo
El optimismo, definido comúnmente como la tendencia a esperar que el futuro depare resultados favorables (Seligman, 2003), es una fortaleza importante que ayuda a afrontar las adversidades y tiene beneficios en la salud y el bienestar. Además media la relación de otros recursos personales y los eventos estresantes (Ong et al., 2006), promoviendo la adaptación ante el intento de alcanzar metas (Taylor y Gollwitzer)
 -Afrontamiento
Aunque el afrontamiento es una variable relacionada estrechamente con la resiliencia, no es sinónimo de ella; aunque Greve y Staudinger (2006) apuntaron que puede observarse un sobrelapamiento entre ambas.
El afrontamiento es definido como un proceso por el cuál los individuos manejan los retos o las amenazas (Lazarus y Folkman, 1984). Las personas mayores recurren más al afrontamiento centrado en las emociones que al centrado en los problemas, además se ha informado que, en su mayoría logran manejar las crisis exitosamente (incluyendo los aspectos negativos de la edad). Así, el amplio repertorio de estrategias de afrontamiento que han acumulado durante su vida, les servirán fundamentalmente para adaptarse a los diferentes problemas y a las situaciones estresantes (Brandtstädter y Greve, 1994, Diehl).
 
Se ha encontrado que las personas mayores adaptan sus estrategias ante los problemas y las pérdidas que son difíciles o imposibles de afrontar activamente. Por ejemplo, los sistema de valoración personal son modificados, las preferencias son adaptadas, y se recurre a la reinterpretación de los problemas cambiando la perspectiva (Brandtstädter y Renner, 1990). Incluso, dada la falta de control sobre algunos problemas, suele existir una aceptación de las consecuencias y de sus efectos. Estos procesos contribuyen a resolver las discrepancias y a reducir los efectos adversos en el bienestar. Lo anterior indica que el afrontamiento es un proceso de acomodación en el que la imagen del individuo y la imagen de sus metas, son alterados para eliminar los aspectos negativos de las discrepancias (Brandtstädter y Greve, 1994).
-Otros recursos psicológicos
Kinsel (2005) realizó un estudio cualitativo en el que encontró otros recursos psicológicos usados por personas mayores “resilientes”:
La curiosidad hacia el mundo y el otorgar alto valor a la educación fue considerada como variable de fundamental importancia. Los mayores trataban de seguir aprendiendo y no sentían temor ante la necesidad de buscar información cuando no conocían ciertas cosas. También informaron que era muy gratificante involucrarse en actividades de aprendizaje.
Otra cualidad fue el ser poco ortodoxos o convencionales, sin importar discrepar con las normas sociales del momento, lo cuál implicaba adoptar una “actitud activa”.
Finalmente, el terreno espiritual fue considerado como un pilar de apoyo para las personas mayores y un recurso poderoso ante la necesidad de adaptarse y hacer frente a nuevas situaciones. Al hablar del terreno espiritual, las personas se referían a la creencia de la existencia de un poder superior en el cuál podían apoyarse.
 
-Redes sociales y apoyo social
Las redes sociales y de apoyo brindan no sólo la ayuda instrumental para resolver problemas, también intervienen otros recursos como es la auto-estima y el sentimiento de auto eficacia.
Al parecer, su importancia no radica en el apoyo en sí mismo, sino en la percepción que la persona que lo recibe tiene de dicho apoyo, siendo, al parecer, la calidad de las relaciones lo que más contribuye a la resiliencia.
Al parecer, existe una asociación positiva entre el apoyo social y la auto eficacia. A su vez, el apoyo social contribuye al bienestar percibido de los mayores (Heckhausen)
 -La plasticidad
Baltes et al. (1998) y sus colaboradores puntualizaron que el ser humano se caracteriza por la plasticidad, es decir, por la capacidad de minimizar los efectos de lesiones a través de cambios estructurales y funcionales en otras áreas. Este concepto forma parte central y es prerrequisito para el desarrollo humano y para la resiliencia, y logrará activarse a través de la articulación de diferentes procesos como la selección, la compensación y la optimización.
Estos tres procesos, que ya presenté en el artículo sobre Psicología Positiva y Tercera Edad en el número anterior de la revista Saber Alternativo, están estrechamente relacionados con la “capacidad de reserva”, que activa el potencial del individuo para adaptarse al cambio y a la dialéctica de ganancias y de pérdidas que se experimentan en la vejez. En estos procesos, el individuo juega un rol activo en su desarrollo y recurre, cuando las circunstancias lo requieren, a dominios o competencias que antes no empleaba y que le ayudan a compensar sus pérdidas.


Un ejemplo de lo anterior es que para adaptarse a los cambios físicos y sociales en la vejez, es necesario seguir una serie de estrategias entre las que se encuentra la coordinación de las ganancias y de las pérdidas, que accionarán factores de protección para lograr una adaptación exitosa. Será necesario seleccionar aquellos dominios que se pueden o quieren preservar, para optimizar una función y así poder compensar lo perdido. Estas adaptaciones ayudarán al individuo a ajustarse a los nuevos requerimientos y condiciones, acercándose a la “vejez con éxito”.
 
Si los procesos de selección, compensación y optimización operan de manera conjunta, constituirán un componente fundamental de las fortalezas humanas (Baltes y Freund 2003), que en articulación con los recursos como la auto eficacia, la autoestima, etc. potenciarán la resiliencia.
En otras palabras, cuando las personas mayores se enfrentan a nuevas situaciones como son las enfermedades crónicas, el abandono por parte de los hijos, la separación del esposo o de la esposa, la viudez, o la jubilación, entre muchas otras, se ven obligados a replantearse nuevas pautas de vida que les llevará a la adopción de estrategias encaminadas a superar las crisis.
La selección de nuevos esquemas de conductas para compensar y optimizar de acuerdo a sus objetivos personales, denotará una persona integrada, que resuelve de manera consciente o inconscientemente tales crisis, que por lo tanto asienta un acercamiento a las fortalezas y a la resiliencia (Staudinger et al., 1995).
Finalmente, todos estos recursos que potencian la resiliencia son estudiados, fomentados y aplicados por la Psicología Positiva. Estas aportaciones, entre todas las que está mostrando, han conseguido que esta nueva rama de la Psicología esté despertando un enorme interés dentro de la comunidad científica y en el resto de la sociedad.
 
 
MEDITACIÓN TIBETANA
Las técnicas de meditación tibetana son un valioso recurso para todos, incluso para los adultos mayores, pues con la práctica diaria y constante de la meditación cualquier persona puede alcanzar un óptimo estado de armonía y equilibrio.
Es una técnica ideal para disminuir el consumo de medicamentos como ansiolíticos y  antidepresivos.
Nos ayuda a manejar adecuadamente el estrés y la ansiedad.
Nos ayuda a  llenar el “vacío interior” que nos aprisiona con el “vacío exterior” que todo lo llena.
TÉCNICA DE MEDITACIÓN TIBETANA
Consiste en el conteo de respiraciones. Tomamos una profunda inspiración y la exhalamos, relajándonos y distendiéndonos cada vez que exhalamos. Tomamos cada respiración partiendo desde el estómago para hacer así respiraciones completas. Empezamos a respirar normalmente desde este momento y con cada inspiración contamos 1, con la expiración contamos 2, con la inspiración contamos 3 y así sucesivamente, concentrándonos y evitando que cualquier pensamiento penetre entre la respiración y conteo de números. No permitiendo que si un pensamiento surja en nuestra consciencia le prestemos atención, sino que debemos
seguir con nuestra atención totalmente puesta en la respiración y el sucesivo conteo. Ni siquiera debemos esforzarnos, simplemente continuamos contando, sin prisas. Para comenzar no hace falta adoptar la postura del loto o medio loto. Podemos sentarnos en una silla con
la espalda bien recta y las manos sobre los muslos. Podemos empezar haciéndolo una vez al día, mejor por la mañana o antes de acostarnos, comenzando con 10 minutos hasta llegar, en la medida de lo posible, a media hora.
SILENCIAR LA MENTE
El pensamiento, fruto de las experiencias del ayer y de las proyecciones futuras, ha de ser silenciado si queremos alcanzar el estado meditativo necesario para sentir la energía interior, que sólo se experimenta en el presente, en el “aquí y ahora”. Cuando se evita la rueda del
pensamiento, automáticamente por sí misma y, sin invitarla, comienza la meditación en silencio.
Dentro de nosotros hay pues dos ruedas: una es la del pensamiento y otra es la meditación que
nace del silencio. Para utilizar esta técnica simplemente hemos de ser conscientes de que
no hay diferencia entre el pensador y el pensamiento.  Sentémonos sosegada y relajadamente en una habitación completamente a oscuras, e imaginemos que esta habitación está situada en el piso más alto de un rascacielos.
Enfrente de nosotros se halla situada una gran ventana cubierta con una cortina negra, un marco de ventana sin ningún adorno, sin nada que pueda distraernos, y asegurémonos, poniendo la atención en nosotros mismos, de que no hay ningún pensamiento cruzando nuestra consciencia (que es la cortina negra), y si algún pensamiento intenta penetrar simplemente observémoslo, pues si así lo hacemos, con la máxima calidad de atención, veremos que se diluye, ya que la mente no piensa si se siente observada, mientras mantengamos esa atención. 


Los pensamientos por unos instantes intentarán fluctuar en el borde de esta cortina, que es nuestra consciencia.  Simplemente observé-monos, esperando a ver qué ocurre sin desear ni rechazar nada, poniendo toda nuestra energía en esta observación, y la mente se silenciará por sí sola, quedando como un lago tranquilo y en calma.

No hay diferencia entre el observador y lo observado. Mantengamos esa calidad de observación y poco a poco iremos sintiendo un sentimiento interior de plenitud, pero ni siquiera entonces debemos centrarnos en él. Sigamos observando el pensamiento sin rechazar ni dialogar, sino simplemente permanezcamos en silencio sin hacer nada y la meditación ocurrirá por sí misma, habiendo entonces alcanzado nuestro objetivo.

Practiquemos este experimento meditativo una y otra vez, y nos encontraremos que somos capaces de dominar nuestros pensamientos como hacen los Maestros, que han dejado escrito: ” Permanece en silencio y sabrás que yo, el Ser, estoy dentro de ti”. Hagámoslo varias veces al día, incluso cuando vayamos en el autobús o por la calle, mientras andamos, o realizando cualquier otra actividad. 

Parémonos por un momento, y, sabiendo que el pensamiento es el enemigo a batir, simplemente observémonos.  Si aprendemos a trascender el pensamiento tenemos la puerta abierta a todos los conocimientos y experiencias que siempre hemos buscado.

Un estudio científico sugiere que las respuestas básicas e involuntarias del cerebro pueden ser anuladas.  A esta conclusión llegaron los expertos de las universidades de Queensland y California, luego de estudiar las reacciones visuales de 76 monjes budistas tibetanos con experiencia en meditación.
Durante las pruebas realizadas por los investigadores, los monjes se pusieron unas gafas
especiales que les permitían ver simultáneamente una imagen diferente con cada ojo.
La respuesta normal -y automática- del cerebro sería alternar rápidamente la atención entre
ambas imágenes, una reacción conocida como rivalidad perceptiva o visual.
Sin embargo los monjes fueron capaces de concentrarse en sólo una de las imágenes.
EL PODER DE LA VOLUNTAD
Mediante la meditación en “un punto”, los monjes lograron centrar su atención sobre un solo
objeto o pensamiento.  Aquellos que tenían mayor experiencia en meditación consiguieron concentrarse en sólo una de las imágenes durante un período más largo, de hasta 12 minutos.
Según explican los expertos en la revista científica Current Biology, la capacidad de los monjes para anular la respuesta mental básica indica que el cerebro puede ser entrenado.  Hasta ahora se creía que la rivalidad perceptiva era una respuesta básica e involuntaria.


SALUD MENTAL
“Los monjes demostraron que podían bloquear la información externa”, explicó Olivia Carter, de la Universidad de Queensland.
“Sería bueno ahora hacer más pruebas utilizando técnicas de imagen para ver exactamente qué diferencias hay en los cerebros de los monjes”.
“La gente que practica la meditación, incluido el Dalai Lama, ha expresado que la habilidad para controlar y dirigir los pensamientos puede ser muy beneficiosa en términos de salud mental”, añadió Carter.  Os deseo, a todos los que no habéis practicado nunca la meditación, un buen comienzo y que obtengáis con ella los mejores beneficios físicos y espirituales.
 
FUENTE
The Coherence Spectral Array (COSPAR) and its application to the study of spatial ordering in the EEG, Proceedings of the San Diego Biomedical Symposium 15: 1976.
 Electrophysiologic characteristics of respiratory suspension periods occurring during the practice of the Transcendental Meditation program, Psychosomatic Medicine 46: 267-276, 1984.
Rubén Riveiro Feteira. Licenciado en Psicología. Psicólogo Positivo y Coach para http://www.saberalternativo.es/spa/tercera_edad.asp?var1=&var2=La%20resiliencia%20en%20la%20tercera%20edad&nar1=&nar2=513
Javier Akerman, ND. Doctor Naturópata para http://www.saberalternativo.es/fotos/10.pdf
 http://yogaesmas.com/yoga-para-personas-mayores/