Yoga y Meditación para la tercera edad.

Yoga-Meditación para la tercera edad. 

A medida que envejecemos somos más susceptibles a las enfermedades que vienen con el envejecimiento, como la presión arterial alta, el reumatismo, la artritis y la incontinencia. Aunque el envejecimiento puede tener algunas limitaciones en el tipo de ejercicio, aún las personas mayores pueden realizarlas, es esencial que se obtenga algún tipo de ejercicio para mantenerse en forma y saludable. 

Yoga para todos
El yoga es una excelente forma de ejercicio que se puede adaptar para satisfacer las necesidades de las personas mayores y esta es una forma que puede ayudar a muchos de los problemas asociados con el envejecimiento.
 Algunas posturas de yoga están especialmente diseñadas para ayudar a normalizar la presión arterial y llevar el equilibrio al sistema nervioso y puede ayudar en la prevención de problemas cardíacos. Las técnicas de respiración asociados con el yoga es una excelente manera de dejar que todo el cuerpo tenga la sensación restaurada y limpia de las vías respiratorias que a su vez pueden ayudar con las enfermedades del sistema respiratorio. Cualquier persona independientemente de su edad debe tener el respeto de su cuerpo y saber hasta qué punto puede realizar el yoga como una forma de ejercicio, para que el yoga sea eficaz debe hacerse en una práctica que se haga correctamente. Como cuestión de hecho diremos que cualquiera que trate de hacer el yoga muy duro y forzar demasiado a su cuerpo, tendrá el efecto contrario en su cuerpo. Recuerde que el yoga fue diseñado para hacer que el cuerpo obtenga una relajación, por lo que poner demasiada tensión en el cuerpo sólo se hará sentir más recarga a su cuerpo.
El yoga para la tercera edad es posible de practicarlo, solo asegúrese de tener a un profesional en la materia para gozar de plena salud!
 El Yoga es útil para mantener, recuperar y aumentar la salud física. Podrás prevenir el estrés, bajar la tensión y la ansiedad. Fortalecerás tu sistema inmunitario. Te beneficiará si eres hipertenso, diabético, asmático y si tienes dificultades para conciliar el sueño o padeces dolores crónicos de cabeza o espalda. Mejorarás el sistema cardiovascular, el aparato digestivo y la visión.
 El Yoga te ayudará a estar en forma y al relajar el cuerpo y la mente, aumentarás tu energía. Mejorarás la flexibilidad, la fuerza y el equilibrio. A través de su acción hormonal, contribuirá a tu equilibrio mental, permitiéndote, al mismo tiempo, estar alerta y relajado.
 El Yoga es un estilo de vida que colaborará con tu crecimiento personal, ayudándote a descubrir el potencial escondido de tu cuerpo y tu mente. Mejorará tu imagen y tu autoestima y aumentará tu poder de concentración y tu memoria.
 El Yoga te liberará de pensamientos y emociones negativas, al desarrollar tu fuerza de voluntad y tu confianza en ti mismo. Mejorarán tus relaciones con los Vera Paley
otros, al permitirte desarrollar paciencia, tolerancia, compasión y perdón.
 El Yoga aumentará tu conciencia, permitiéndote enfrentar con claridad y serenidad, las diferentes instancias de la vida. Su práctica se adapta a cada necesidad, por lo que es simple y compatible con cualquier otra disciplina física o mental, que puedas practicar.
 
Un Mayor Orden del Funcionamiento Cerebral
  La coherencia EEG aumenta entre y dentro de los hemisferios cerebrales durante la Meditación . La coherencia EEG es el índice cuantitativo del grado de orden espacial de las ondas cerebrales. El gráfico de la izquierda lo muestra para un meditador de dos semanas, la coherencia EEG aumentó durante el periodo de la meditación. El gráfico de la derecha, de un meditador de dos años, muestra niveles elevados de coherencia incluso antes de comenzar la meditación, extendiéndose a coherencia de frecuencias altas y bajas durante la mitad del periodo de la meditación, y continuando con alta coherencia incluso durante el periodo de descanso con los ojos cerrados después de meditación.
 La meditación es una práctica saludable para prevenir la depresión es acomodar técnicas de meditación trascendental. De acuerdo a una reciente investigación realizada en el Reino Unido indica el practicar la meditación es trascendental es bueno para combatir la depresión.
Las técnicas son fáciles de realizar y una vez que la han incorporado podrán disfrutar de los miles de beneficios que la meditación ejerce sobre tu vida.
Los ejercicios de meditación mejoran el humor, pero además la evidencia sugiere que es un método excelente para manejar de mejor forma mejor los problemas físicos, tales como el dolor, las enfermedades del corazón, el cáncer e incluso el VIH.
Existen además otros aspectos que se ven beneficiados, tales como el desarrollo de la creatividad, la satisfacción personal, las habilidades para estar mejor concentrados y el bienestar en general.
La meditación no hace milagros, ni cura, es una manera de poder aprender a enfrentar los problemas, es una forma de aprender a “manejar mejor la condición humana”.
Cuando se está deprimido no logramos aceptar nuestro estado mental tal como está, y desearíamos modificar las cosas. Cuando terminamos con la “auto-flagelación” o los pensamientos que son negativos, nos estamos regalando la oportunidad de sentirnos mucho mejor.
En los dolores crónicos, el poder mental nos brinda la posibilidad de “amigarnos” con nuestra enfermedad. Es “aceptar las cosas que no puedo cambiar, y cambiar aquellas que sí puedo hacer”.
Los investigadores que estudiaron los efectos de la meditación han trabajado para comprobar la efectividad de las antiguas prácticas y lograr que los beneficios lleguen a todos aquellos pacientes que lo necesiten. En este sentido es que no hay dudas que la Meditación Trascendental es buena para lograr el bienestar personal.
 Desde el punto de vista terapéutico, prevenir la causa de cualquier tipo de enfermedades, nos sugieren como método, modificar los hábitos dietéticos, imponerse la rutina de una práctica de Yoga, ejercicios de respiración, practicar la meditación a diario y las técnicas de relajación, son facetas esenciales de la autodisciplina que es preciso adquirir a fin de alcanzar la verdadera salud y plenitud del Cuerpo de la Mente y el Espíritu, estas prácticas nos darán la oportunidad perfecta de desarrollar un mayor equilibrio emocional y bienestar preventivo psicológico y físico.

 La práctica diaria de Yoga nos da un mayor control del sistema nervioso autónomo y nos regula selectivamente la actividad cardiaca, la temperatura de la piel y la circulación de la sangre, reduciendo el estrés, eliminando las tensiones musculares acumuladas, relajando la mente de la actividad de la jornada.
 Las Técnicas de Relajación son numerosas, desde la repetición de mantras, pasando por la relajación muscular progresiva, hasta las técnicas de creación de imágenes bajo guía verbal. Las técnicas de relajación se evidencian en gran parte por la eficacia para disolver la tensión muscular de las personas que trabajan, por ejemplo a cortar la jaqueca antes de que dicho síntoma de estrés llegue a ser imparable.
 La meditación cotidiana nos origina cambios corporales extraordinarios, con carácter agudo y también permanente, según han confirmado varios estudios científicos. En particular, uno de los investigadores que han aportado nuevos datos en cuanto a la fisiología de la meditación es Itzhak Bentov, conocedor y practicante asiduo de la meditación., Bentov descubrió los cambios inconfundibles de la actividad cardiaca y cerebral que se producen durante los estados de meditación profunda.
 Partiendo de los resultados de sus estudios empezó a elaborar un modelo de cómo la meditación puede originar, en virtud de un vínculo especializado entre el corazón y el cerebro, cambios permanentes en las funciones cerebrales y corporales; este modelo ha sido denominado por Bentov es de la “fisio-kundalini”. Con la meditación disponemos de un recurso poderoso para entender lo que significan nuestros padecimientos y asimilar las enseñanzas necesarias que son la precondición del estado de salud. En ella tenemos la clave para captar las interrelaciones entre el yo físico y el astral, el mental y otros superiores del orden espiritual. Mediante la meditación la personalidad puede llegar a descubrir cuál es el verdadero significado de la dolencia física que le aflige. Si la persona logra corregir ese problema causante de la disfunción emocional y espiritual, la enfermedad remitirá o incluso desaparecerá por completo.
 Las técnicas de Respiración (Pranayamas) , siendo la principal función fisiológica más directamente relacionada con el prana, es también un eslabón entre el cuerpo físico y la mente. La actividad físico-mental está íntimamente ligada a la dinámica del proceso respiratorio, y las fluctuaciones de este modifican las constantes vitales y la actividad cerebral. Por ejemplo : cuando la respiración se suspende, la mente queda inmovilizada, debido a que los pensamientos se nutren de la energía que les suministra la respiración Consientes de la interdependencia existente entre estos factores (cuerpo, mente y respiración), los Yoguis investigaron a fondo las repercusiones de la respiración y desarrollaron el “PRANAYAMA” un conjunto de técnicas que regulan el proceso respiratorio, y cuyos principales objetivos son:
- Purificar el cuerpo físico y el cuerpo Energético.
- Equilibrar los flujos de las energías vital y mental
- Incrementar el nivel de energía (prana)
- Regular el flujo de prana para estabilizar la actividad mental.
La salud es la señal de que tenemos una mente en armonía y unos hábitos correctos, la alimentación, el ejercicio físico, el clima, la fisiología, la personalidad y lo espiritual, la familia que rodea al individuo, los amigos y los enemigos,… Y su manera de estudiarlo y expresarlo es la única forma posible para englobar lo material y lo espiritual.
Estar bien es hallarse feliz, sano y entero, y percibir la propia vida como algo provisto de finalidad y sentido. Esa definición de salud y bienestar implica un cambio de mentalidad que considera imprescindible el aprender nuevas ideas, el buscar nuevos sentidos y enriquecer la noción de uno mismo y, en líneas generales, el progreso continuo psicológico y espiritual del individuo.
La meditación podría proporcionar alivio para la soledad en adultos mayores
 Una nueva investigación sugiere que los programas de meditación de atención plena (“Mindfulness-Based Stress Reduction” o MBSR en inglés),  pueden beneficiar a los adultos mayores solitarios.
La MBSR es una técnica estandarizada y estructurada para enseñar a los grupos como reducir el estrés. El término fue acuñado originalmente por Jon Kabat-Zinn, Ph.D., para un programa utilizado en pacientes con dolor que incorporó principios de la meditación de atención plena tradicional, yoga y técnicas de conciencia corporal. La MBSR enseña el uso de la atención centrada (a menudo mediante el uso de una sensación física como la respiración) en un solo objetivo a la vez. Esta práctica ha demostrado ser eficaz en ciertas aplicaciones clínicas, como el dolor crónico.
En el reciente estudio, se reclutaron 40 adultos sanos mayores de 55 años de edad. Los participantes completaron un cuestionario sobre la soledad y un análisis de sangre. Posteriormente, los investigadores asignaron aleatoriamente a los participantes a el grupo MBSR o a un grupo control.
El grupo MBSR se reunió para una sesión semanal de dos horas con un clínico entrenado en la MBSR. Las sesiones consistieron en la meditación, el yoga y la discusión diseñada para centrarse en el momento presente. Los participantes también practicaron MBSR durante media hora en casa todos los días. En la sexta o séptima semana, los participantes en el grupo MBSR participaron en un retiro de un día.
Después de ocho semanas, el grupo MBSR mostró reducciones significativas en la soledad mientras que el grupo de control no cambió significativamente. Un análisis genético también mostró que el grupo MBSR tenía una menor expresión de genes vinculados a la soledad que antes del estudio. Se requiere más investigación sobre este tema.
 La resiliencia en la tercera edad
La fortaleza ante las adversidades          
Siguiendo la línea del anterior artículo sobre la Psicología Positiva, en este artículo voy a presentar un concepto que está siendo abordado ampliamente por la misma. Este concepto es la resiliencia que es un constructo relativamente nuevo en el área de la psicología.
¿Qué es la resiliencia y cómo favorece a las personas mayores?
Representa la adaptación positiva de la persona a pesar de la adversidad y ante situaciones de amenaza. En la etapa de la vejez cobra especial importancia por ser un periodo en el que se suelen presentar diversos eventos críticos y altamente estresantes y, cabe notar que, a pesar de ello, algunas personas mayores se adaptan a tales condiciones sin mostrar un decremento en el bienestar o en la satisfacción con la vida.
La tercera edad es un período caracterizado por la activación de la Resiliencia.
 En la tercera edad suelen afrontarse eventos críticos como son los problemas de salud, la pérdida de seres queridos y, en muchos casos un decremento en la situación económica. Sin embargo, hay estudios que indican que, a pesar de haber sufrido tales dificultades, y muchas veces circunstancias extremas, peligrosas o traumáticas (guerras y austeridad); muchas personas mayores se encuentran en buena condición de salud, (aunque pueden tener padecimientos propios de la edad) e, incluso, dan muestras de vitalidad, de buen humor, entusiasmo en realizar actividades que les mantenga ocupados y que aporten beneficios para ellos y para otras personas y, además poseen gran interés en seguir contribuyendo y participando con su familia y amigos.
 
Lo anterior indica que los mayores han tenido que ajustarse y sobrevivir a innumerables situaciones de adversidad a través de procesos de adaptación, mediante los cuales, logran mantener un adecuado nivel de funcionamiento en diferentes dominios y, felizmente, alta o adecuada satisfacción con la vida y bienestar, es decir, han mostrado resiliencia ante las adversidades (Brandtstädter y Greve, 1994).
La resiliencia, por lo tanto, debe reunir dos condiciones y características:
1)  La exposición a un daño significativo o una adversidad severa.
2) La adaptación positiva a pesar de un “riesgo significativo” en el proceso de desarrollo. Los eventos adversos que ocurren en la vejez, ponen en funcionamiento múltiples autosistemas de adaptación (Greve y Staudinger, 2006). Por ejemplo, puede presentarse un declive en ciertas habilidades del área cognitiva, sin embargo, esto no determinará el funcionamiento cognitivo ya que, gracias al gran bagaje de conocimientos y habilidades adquiridos a través de los años puede compensarlo. Este tipo de procesos, según Baltes et al. (1998), indica que la resiliencia ocurre diariamente en la vejez, es decir, es un fenómeno normativo.
 La pregunta es, ¿Qué mecanismos pueden llevar a la resiliencia?
Las investigaciones han constatado que determinados recursos tienen la capacidad de amortiguar los efectos de los eventos estresantes, ya sean estos consecuencias de eventos normativos o bien, eventos no normativos. La idea básica es que si un dominio o área se ve amenazada, muchas otras áreas de protección se activarán para protegerla o subsanarla.
Los recursos asociados a la resiliencia (también llamados factores protectores o recursos) son de naturaleza múltiple y cambian en los diferentes periodos de la vida, además cabe recordar que se encuentran a nivel individual, familiar y social o de comunidad (Heckhausen, 2001, Luthar et al., 2000).
Con respecto a la vejez, los indicadores de resiliencia pueden ser el mantener un buen funcionamiento en los dominios que son de mayor interés para los individuos. Usualmente se enfocan a mantener una buena salud, movilidad y funcionamiento físico, al aspecto cognitivo y de personalidad y a mantener las redes sociales y de apoyo (Heckhausen, 2001).
Recursos que potencian la resiliencia
Es conveniente señalar que algunos investigadores insisten en que la resiliencia no es considerada una característica o atributo de la personalidad, sino un conjunto de recursos y fortalezas que son capaces de potenciarla y proveerla cuando la situación lo requiera (Greve y Staudinger, 2006). Entre los recursos señalados constantemente en la literatura se encuentran la identidad positiva, el control personal, la auto eficacia, la autoestima, las emociones positivas, el optimismo, el afrontamiento y el apoyo social.
-Identidad Positiva
Se ha encontrado que cuando los mayores se reconocen a sí mismos con una identidad positiva y ricamente construida, cuando se evalúan positivamente y establecen en el presente diferentes niveles de funcionamiento, pueden ser más exitosos y menos vulnerables ante las crisis (Brandtstädter y Greve, 1994; Coleman y Antonucci, 1982). Además esta variable está relacionada con la autoestima y el bienestar (Greve y Staudinger, 2006)
 -Control personal
El sentimiento de control, es decir, la creencia de que a través de nuestras propias conductas se ejerce control sobre nuestras vidas y sobre el entorno que nos rodea, activará diferentes estados emocionales que favorecen la salud. Adicionalmente, el control interno juega un papel funcional en la adaptación exitosa ante las situaciones difíciles e, incluso, puede mediar la relación de otros recursos como la autoestima y la auto eficacia, que a su vez activan el sistema de adaptación ante las crisis, los retos y la conducta individual (Brandtstädter y Greve, 1994, Heckhausen, 2001).
El control personal (ya sea interno, control primario o secundario) ocupa un lugar central para lograr la adaptación y la resiliencia. Los esfuerzos para regular el curso de la vida y el ambiente, es contingente con las conductas que llevarán a cabo las personas para establecer y modificar sus metas personales, optimizar sus motivaciones y recursos emocionales, así como realizar lo necesario para alcanzarlas (control secundario) y, finalmente, mantener un control sobre su propio ambiente (control primario).
 -Sentido de Auto eficacia
La auto-eficacia es la creencia acerca de las propias capacidades para organizar y manejar las situaciones futuras (Bandura, 1999). Esta variable es un recurso capaz de mediar la percepción de control del individuo y sus sentimientos ante las pérdidas. Además le ayuda a mantener el optimismo ante la situación, activa el funcionamiento de algunos dominios incrementando la probabilidad de mantener y optimizar su funcionamiento en áreas como la inteligencia, la memoria o la salud (Bandura, 1999).
-Autoestima
La autoestima, es decir, la valoración que tenemos de nosotros mismos, está relacionado con altos niveles de bienestar a pesar de los eventos adversos. Es un recurso (variable moderadora) para el afrontamiento a las amenazas y al estrés (Cicchetti y Rogosch 1997). (Brandtstädter, 1999; Grave y Staudinger, 2006; Mc Cubbin, 2001; Ong, Bergeman, Wallace y Bisconti, 2006), Además poseer una adecuada autoestima es una precondición positiva para movilizar o simplemente aceptar el apoyo social (y así ser una variable mediadora para el manejo de problemas).
 -Emociones Positivas
Las emociones positivas son estados de ánimo “que nos hacen sentir bien”; entre las más citadas están la gratitud, el amor, y el perdón, y pueden proporcionar a las personas experiencias subjetivas placenteras y sensaciones de paz. (Fredrikson, Tugade, Waugh y Larkin, 2003). Se ha encontrado que las emociones positivas tienen gran importancia en los procesos de adaptación que buscan alcanzar un equilibrio, ya que facilitan las estrategias de afrontamiento adaptativas, la obtención de recursos sociales y favorecen el bienestar. Del mismo modo, son capaces de moderar las reacciones y la recuperación ante el estrés. Adicionalmente, una gran cantidad de emociones positivas pueden potenciar altos niveles de resiliencia (Fredrickson et al., 2003; Ong et al., 2006). Estudios encaminados a explorar las emociones en personas mayores han encontrado consistentemente que experimentan más emociones positivas que negativas (Mather y Cartensten, 2005). Este hecho, sumado a los datos anteriores, explican que los mayores dispongan más de estos recursos no sólo para amortizar, también para favorecer la adaptación después o durante experiencias negativas y dañinas.
 -Optimismo
El optimismo, definido comúnmente como la tendencia a esperar que el futuro depare resultados favorables (Seligman, 2003), es una fortaleza importante que ayuda a afrontar las adversidades y tiene beneficios en la salud y el bienestar. Además media la relación de otros recursos personales y los eventos estresantes (Ong et al., 2006), promoviendo la adaptación ante el intento de alcanzar metas (Taylor y Gollwitzer)
 -Afrontamiento
Aunque el afrontamiento es una variable relacionada estrechamente con la resiliencia, no es sinónimo de ella; aunque Greve y Staudinger (2006) apuntaron que puede observarse un sobrelapamiento entre ambas.
El afrontamiento es definido como un proceso por el cuál los individuos manejan los retos o las amenazas (Lazarus y Folkman, 1984). Las personas mayores recurren más al afrontamiento centrado en las emociones que al centrado en los problemas, además se ha informado que, en su mayoría logran manejar las crisis exitosamente (incluyendo los aspectos negativos de la edad). Así, el amplio repertorio de estrategias de afrontamiento que han acumulado durante su vida, les servirán fundamentalmente para adaptarse a los diferentes problemas y a las situaciones estresantes (Brandtstädter y Greve, 1994, Diehl).
 
Se ha encontrado que las personas mayores adaptan sus estrategias ante los problemas y las pérdidas que son difíciles o imposibles de afrontar activamente. Por ejemplo, los sistema de valoración personal son modificados, las preferencias son adaptadas, y se recurre a la reinterpretación de los problemas cambiando la perspectiva (Brandtstädter y Renner, 1990). Incluso, dada la falta de control sobre algunos problemas, suele existir una aceptación de las consecuencias y de sus efectos. Estos procesos contribuyen a resolver las discrepancias y a reducir los efectos adversos en el bienestar. Lo anterior indica que el afrontamiento es un proceso de acomodación en el que la imagen del individuo y la imagen de sus metas, son alterados para eliminar los aspectos negativos de las discrepancias (Brandtstädter y Greve, 1994).
-Otros recursos psicológicos
Kinsel (2005) realizó un estudio cualitativo en el que encontró otros recursos psicológicos usados por personas mayores “resilientes”:
La curiosidad hacia el mundo y el otorgar alto valor a la educación fue considerada como variable de fundamental importancia. Los mayores trataban de seguir aprendiendo y no sentían temor ante la necesidad de buscar información cuando no conocían ciertas cosas. También informaron que era muy gratificante involucrarse en actividades de aprendizaje.
Otra cualidad fue el ser poco ortodoxos o convencionales, sin importar discrepar con las normas sociales del momento, lo cuál implicaba adoptar una “actitud activa”.
Finalmente, el terreno espiritual fue considerado como un pilar de apoyo para las personas mayores y un recurso poderoso ante la necesidad de adaptarse y hacer frente a nuevas situaciones. Al hablar del terreno espiritual, las personas se referían a la creencia de la existencia de un poder superior en el cuál podían apoyarse.
 
-Redes sociales y apoyo social
Las redes sociales y de apoyo brindan no sólo la ayuda instrumental para resolver problemas, también intervienen otros recursos como es la auto-estima y el sentimiento de auto eficacia.
Al parecer, su importancia no radica en el apoyo en sí mismo, sino en la percepción que la persona que lo recibe tiene de dicho apoyo, siendo, al parecer, la calidad de las relaciones lo que más contribuye a la resiliencia.
Al parecer, existe una asociación positiva entre el apoyo social y la auto eficacia. A su vez, el apoyo social contribuye al bienestar percibido de los mayores (Heckhausen)
 -La plasticidad
Baltes et al. (1998) y sus colaboradores puntualizaron que el ser humano se caracteriza por la plasticidad, es decir, por la capacidad de minimizar los efectos de lesiones a través de cambios estructurales y funcionales en otras áreas. Este concepto forma parte central y es prerrequisito para el desarrollo humano y para la resiliencia, y logrará activarse a través de la articulación de diferentes procesos como la selección, la compensación y la optimización.
Estos tres procesos, que ya presenté en el artículo sobre Psicología Positiva y Tercera Edad en el número anterior de la revista Saber Alternativo, están estrechamente relacionados con la “capacidad de reserva”, que activa el potencial del individuo para adaptarse al cambio y a la dialéctica de ganancias y de pérdidas que se experimentan en la vejez. En estos procesos, el individuo juega un rol activo en su desarrollo y recurre, cuando las circunstancias lo requieren, a dominios o competencias que antes no empleaba y que le ayudan a compensar sus pérdidas.


Un ejemplo de lo anterior es que para adaptarse a los cambios físicos y sociales en la vejez, es necesario seguir una serie de estrategias entre las que se encuentra la coordinación de las ganancias y de las pérdidas, que accionarán factores de protección para lograr una adaptación exitosa. Será necesario seleccionar aquellos dominios que se pueden o quieren preservar, para optimizar una función y así poder compensar lo perdido. Estas adaptaciones ayudarán al individuo a ajustarse a los nuevos requerimientos y condiciones, acercándose a la “vejez con éxito”.
 
Si los procesos de selección, compensación y optimización operan de manera conjunta, constituirán un componente fundamental de las fortalezas humanas (Baltes y Freund 2003), que en articulación con los recursos como la auto eficacia, la autoestima, etc. potenciarán la resiliencia.
En otras palabras, cuando las personas mayores se enfrentan a nuevas situaciones como son las enfermedades crónicas, el abandono por parte de los hijos, la separación del esposo o de la esposa, la viudez, o la jubilación, entre muchas otras, se ven obligados a replantearse nuevas pautas de vida que les llevará a la adopción de estrategias encaminadas a superar las crisis.
La selección de nuevos esquemas de conductas para compensar y optimizar de acuerdo a sus objetivos personales, denotará una persona integrada, que resuelve de manera consciente o inconscientemente tales crisis, que por lo tanto asienta un acercamiento a las fortalezas y a la resiliencia (Staudinger et al., 1995).
Finalmente, todos estos recursos que potencian la resiliencia son estudiados, fomentados y aplicados por la Psicología Positiva. Estas aportaciones, entre todas las que está mostrando, han conseguido que esta nueva rama de la Psicología esté despertando un enorme interés dentro de la comunidad científica y en el resto de la sociedad.
 
 
MEDITACIÓN TIBETANA
Las técnicas de meditación tibetana son un valioso recurso para todos, incluso para los adultos mayores, pues con la práctica diaria y constante de la meditación cualquier persona puede alcanzar un óptimo estado de armonía y equilibrio.
Es una técnica ideal para disminuir el consumo de medicamentos como ansiolíticos y  antidepresivos.
Nos ayuda a manejar adecuadamente el estrés y la ansiedad.
Nos ayuda a  llenar el “vacío interior” que nos aprisiona con el “vacío exterior” que todo lo llena.
TÉCNICA DE MEDITACIÓN TIBETANA
Consiste en el conteo de respiraciones. Tomamos una profunda inspiración y la exhalamos, relajándonos y distendiéndonos cada vez que exhalamos. Tomamos cada respiración partiendo desde el estómago para hacer así respiraciones completas. Empezamos a respirar normalmente desde este momento y con cada inspiración contamos 1, con la expiración contamos 2, con la inspiración contamos 3 y así sucesivamente, concentrándonos y evitando que cualquier pensamiento penetre entre la respiración y conteo de números. No permitiendo que si un pensamiento surja en nuestra consciencia le prestemos atención, sino que debemos
seguir con nuestra atención totalmente puesta en la respiración y el sucesivo conteo. Ni siquiera debemos esforzarnos, simplemente continuamos contando, sin prisas. Para comenzar no hace falta adoptar la postura del loto o medio loto. Podemos sentarnos en una silla con
la espalda bien recta y las manos sobre los muslos. Podemos empezar haciéndolo una vez al día, mejor por la mañana o antes de acostarnos, comenzando con 10 minutos hasta llegar, en la medida de lo posible, a media hora.
SILENCIAR LA MENTE
El pensamiento, fruto de las experiencias del ayer y de las proyecciones futuras, ha de ser silenciado si queremos alcanzar el estado meditativo necesario para sentir la energía interior, que sólo se experimenta en el presente, en el “aquí y ahora”. Cuando se evita la rueda del
pensamiento, automáticamente por sí misma y, sin invitarla, comienza la meditación en silencio.
Dentro de nosotros hay pues dos ruedas: una es la del pensamiento y otra es la meditación que
nace del silencio. Para utilizar esta técnica simplemente hemos de ser conscientes de que
no hay diferencia entre el pensador y el pensamiento.  Sentémonos sosegada y relajadamente en una habitación completamente a oscuras, e imaginemos que esta habitación está situada en el piso más alto de un rascacielos.
Enfrente de nosotros se halla situada una gran ventana cubierta con una cortina negra, un marco de ventana sin ningún adorno, sin nada que pueda distraernos, y asegurémonos, poniendo la atención en nosotros mismos, de que no hay ningún pensamiento cruzando nuestra consciencia (que es la cortina negra), y si algún pensamiento intenta penetrar simplemente observémoslo, pues si así lo hacemos, con la máxima calidad de atención, veremos que se diluye, ya que la mente no piensa si se siente observada, mientras mantengamos esa atención. 


Los pensamientos por unos instantes intentarán fluctuar en el borde de esta cortina, que es nuestra consciencia.  Simplemente observé-monos, esperando a ver qué ocurre sin desear ni rechazar nada, poniendo toda nuestra energía en esta observación, y la mente se silenciará por sí sola, quedando como un lago tranquilo y en calma.

No hay diferencia entre el observador y lo observado. Mantengamos esa calidad de observación y poco a poco iremos sintiendo un sentimiento interior de plenitud, pero ni siquiera entonces debemos centrarnos en él. Sigamos observando el pensamiento sin rechazar ni dialogar, sino simplemente permanezcamos en silencio sin hacer nada y la meditación ocurrirá por sí misma, habiendo entonces alcanzado nuestro objetivo.

Practiquemos este experimento meditativo una y otra vez, y nos encontraremos que somos capaces de dominar nuestros pensamientos como hacen los Maestros, que han dejado escrito: ” Permanece en silencio y sabrás que yo, el Ser, estoy dentro de ti”. Hagámoslo varias veces al día, incluso cuando vayamos en el autobús o por la calle, mientras andamos, o realizando cualquier otra actividad. 

Parémonos por un momento, y, sabiendo que el pensamiento es el enemigo a batir, simplemente observémonos.  Si aprendemos a trascender el pensamiento tenemos la puerta abierta a todos los conocimientos y experiencias que siempre hemos buscado.

Un estudio científico sugiere que las respuestas básicas e involuntarias del cerebro pueden ser anuladas.  A esta conclusión llegaron los expertos de las universidades de Queensland y California, luego de estudiar las reacciones visuales de 76 monjes budistas tibetanos con experiencia en meditación.
Durante las pruebas realizadas por los investigadores, los monjes se pusieron unas gafas
especiales que les permitían ver simultáneamente una imagen diferente con cada ojo.
La respuesta normal -y automática- del cerebro sería alternar rápidamente la atención entre
ambas imágenes, una reacción conocida como rivalidad perceptiva o visual.
Sin embargo los monjes fueron capaces de concentrarse en sólo una de las imágenes.
EL PODER DE LA VOLUNTAD
Mediante la meditación en “un punto”, los monjes lograron centrar su atención sobre un solo
objeto o pensamiento.  Aquellos que tenían mayor experiencia en meditación consiguieron concentrarse en sólo una de las imágenes durante un período más largo, de hasta 12 minutos.
Según explican los expertos en la revista científica Current Biology, la capacidad de los monjes para anular la respuesta mental básica indica que el cerebro puede ser entrenado.  Hasta ahora se creía que la rivalidad perceptiva era una respuesta básica e involuntaria.


SALUD MENTAL
“Los monjes demostraron que podían bloquear la información externa”, explicó Olivia Carter, de la Universidad de Queensland.
“Sería bueno ahora hacer más pruebas utilizando técnicas de imagen para ver exactamente qué diferencias hay en los cerebros de los monjes”.
“La gente que practica la meditación, incluido el Dalai Lama, ha expresado que la habilidad para controlar y dirigir los pensamientos puede ser muy beneficiosa en términos de salud mental”, añadió Carter.  Os deseo, a todos los que no habéis practicado nunca la meditación, un buen comienzo y que obtengáis con ella los mejores beneficios físicos y espirituales.
 
FUENTE
The Coherence Spectral Array (COSPAR) and its application to the study of spatial ordering in the EEG, Proceedings of the San Diego Biomedical Symposium 15: 1976.
 Electrophysiologic characteristics of respiratory suspension periods occurring during the practice of the Transcendental Meditation program, Psychosomatic Medicine 46: 267-276, 1984.
Rubén Riveiro Feteira. Licenciado en Psicología. Psicólogo Positivo y Coach para http://www.saberalternativo.es/spa/tercera_edad.asp?var1=&var2=La%20resiliencia%20en%20la%20tercera%20edad&nar1=&nar2=513
Javier Akerman, ND. Doctor Naturópata para http://www.saberalternativo.es/fotos/10.pdf
 http://yogaesmas.com/yoga-para-personas-mayores/
 

Cómo estirar la pensión: guía de supervivencia

Tras toda una vida trabajando ¡por fin llega la hora de jubilarse y descansar! Pero tal vez tu pensión sea muy escasa… No te preocupes, te enseñamos trucos y descuentos que te ayudarán a optimizar tu dinero.
Escrito por L. García, Periodista especializada en tercera edad, belleza y ejercicio
Una pareja mayor guarda dinero en una hucha
Con una buena planificación y nuestros consejos aprovecharás mejor la pensión y ahorrarás dinero.

Cómo estirar la pensión: guía de supervivencia

Seis de cada diez personas mayores en España tienen problemas para llegar a fin de mes, según la última Encuesta de condiciones de vida publicada por el Instituto Nacional de Estadística, que hace referencia a datos del año 2013. Con mayor o menor dificultad consiguen sufragar los gastos cotidianos, pero no pueden afrontar ningún tipo de imprevisto ni irse de vacaciones. Y el 14,5% se encuentra en riesgo de pobreza o exclusión social.

Muchas personas descubren tristemente que tras una larga vida de esfuerzo les ha quedado una pensión muy escasa con la que apenas pueden subsistir. Los jubilados, además, han de enfrentarte en ocasiones a una carga extra: ayudar económicamente a sus hijos o nietos, que están pagando los efectos de la crisis con el desempleo y deben recurrir a la ya de por sí exigua pensión de los abuelos.

Afortunadamente, algunos organismos públicos y entidades privadas están poniendo su granito de arena para que los jubilados aumenten un poco su poder adquisitivo. Además, seguir una serie de consejos y aplicar en el día a día algunos trucos puede reducir los gastos y, de esta forma, estirar la pensión.

Para poder estirar la pensión se pueden seguir estos consejos que supondrán un ahorro importante en la economía doméstica

  • Analizar detalladamente las necesidades y caprichos. Lo mejor es que redactes una lista en la que incluyas las cosas realmente necesarias (comida, medicinas, facturas, alquiler…) y, cuando ya estén cubiertas, el dinero sobrante se puede ahorrar para imprevistos, o destinar al ocio o a comprar algo que nos apetezca.
  • La alimentación constituye el principal gasto para la mayoría de las personas jubiladas que han terminado de pagar su hipoteca. Encontrar los productos adecuados al precio más competitivo puede ser complicado, pero no imposible. Para conseguirlo lo ideal es hacerse con catálogos -o consultarlos por Internet- de todos los supermercados cercanos al domicilio y comparar los precios de los productos, con el objetivo de comprar en distintos comercios para disfrutar de todas las ofertas. Puede resultar tedioso, pero en cuanto te acostumbres y compruebes el ahorro mensual que supone, te darás cuenta de que es una buena decisión. Además, con la jubilación se dispone de un tiempo extra que puedes dedicar a esto, y los paseos hasta el centro comercial serán un gran aliado para tu salud cardiovascular. En caso de que tengas que desplazarte en coche o en transporte público debes valorar el gasto que esto supone; es decir, invertir dos euros en ir a un supermercado para ahorrar 1,50, no resulta rentable.
  • Los organismos públicos (normalmente los ayuntamientos), algunas ONG, y fundaciones, ponen a disposición de las personas jubiladas servicios que permiten ahorrar en la comida, desde recipientes en los que se lleva el alimento ya listo para calentar en casa, hasta comedores sociales o bancos de alimentos. Para tener acceso a ellos, los requisitos suelen ser no superar el umbral de ingresos marcado por cada administración pública, ser mayor de 65 años y, a veces, tener personas a cargo (para saber qué necesita la persona solicitante).
  • Otras veces hace falta una televisión nueva porque se rompió la vieja, o una cama articulada por prescripción médica. Si ese es tu caso, además de comparar precios en las tiendas, puedes recirrir a los artículos de segunda mano. Hay personas que venden objetos que tú puedes necesitar por diversos motivos (tienen uno más nuevo, fue un capricho que no utilizan…) y que ofertan por menos de la mitad del precio de uno nuevo. Eso sí, ten mucho cuidado y no compres nada sin comprobar antes que no está roto o en mal estado. Además, tú puedes hacer lo mismo y vender todo aquello que ya no utilices como, por ejemplo, ropa que no te vale, discos o libros antiguos, o algún regalo de cumpleaños fallido. Quizá puedas ganar un dinero extra por algo que hace tiempo sólo sirve para acumular polvo.
  • Antes de sustituir algo es aconsejable intentar repararlo: desde un roto en la tela del sofá que se soluciona con una funda, hasta problemas más complejos con los electrodomésticos. Con la habilidad justa y el tiempo necesario se pueden encontrar en Internet tutoriales para arreglar sencillamente los electrodomésticos, desde un fusible quemado que costaría nuevo menos de un euro en la ferretería, a limpiar con un bastoncillo y un poco de alcohol algún engranaje que no funciona correctamente. Un hijo, un nieto, o algún vecino manitas, puede echarte un cable con estas pequeñas reparaciones, o ayudarte a buscar el tutorial en Internet.
  • Si la reparación no es posible, o sale más cara que adquirir un nuevo electrodoméstico, es el momento de comprar otro. ¿Cómo hacerlo? Si la opción de segunda mano no te convence o no has encontrado lo que buscabas, debes acudir a una tienda y elegir lo más adecuado en tu caso. Existen siete tipos de clase energética, desde la A+++ a la D (a veces aparece como D/E); el precio es superior cuanto más eficientemente energético sea el dispositivo. Por ejemplo, con el gasto de un solo frigorífico existe una diferencia de consumo entre la mejor clase (la A+++) y la peor (la D) de unos 80€ al año. Por esto, antes de elegir el más barato del mercado es mejor echar cuentas y comprobar si el ahorro a medio/largo plazo acaba compensando.
  • Si necesitas financiación para adquirir un producto imprescindible, debes informarte de las condiciones que ofrecen en las tiendas. A pesar de que cada vez se ofrecen más facilidades, es mejor asegurarse bien de las condiciones y evitar pagar en intereses más que lo que hubiese costado el mismo producto en otro comercio7u.
  • Las facturas son un enemigo común para todos los ciudadanos. Es conveniente tener una hoja en la que se anoten los meses del año y lo se debe pagar en cada uno (facturas e impuestos), un truco que te ayudará a organizar la economía doméstica y te servirá para comprobar con un solo vistazo de cuánto dinero dispones cada mes, una vez cubiertos los pagos fijos.
  • Para ahorrar a diario, hay que ser muy cuidadosos en casa. Procura no dejar la luz encendida en una habitación que no se esté utilizando; desenchufa el cargador del teléfono cuando haya terminado de cargar la batería; si tu televisión tiene un punto rojo cuando está apagada, reconfigúrala para evitarlo; asegúrate de que los grifos quedan siempre bien cerrados, e incluso cierra la llave de paso cuando no estés en casa. Cualquier medida de ahorro en el hogar que se te ocurra, por pequeña que sea, irá directamente a favor de tu bolsillo.
  • Las personas mayores son un grupo muy vulnerable a sufrir estafas. Hay que tener, por tanto, mucho cuidado. Al contratar los suministros (luz, agua, teléfono…) algunos comerciales te venden solo lo que realmente necesitas, pero otros tratan de vender el producto que más comisión les deje. Por ejemplo, hay algunas personas jubiladas que pagan una tarifa de Internet en el teléfono, y su terminal no tiene ni siquiera posibilidad de acceso a la red. Por ello, revisa todas tus facturas para comprobar si lo que tienes contratado se corresponde con lo que realmente necesitas. Si no sabes cómo hacerlo, busca a alguna persona de tu confianza para que te ayude. También hay asociaciones de consumidores que pueden ayudarte gratuitamente.
  • Una fuente extra de ingresos puede ser alquilar una habitación de casa. Y las ventajas pueden ir más allá de lo meramente económico, porque con ello se consigue compañía y una ayuda en el día a día para realizar las tareas. Otra opción es compartir el piso con otra persona jubilada sin cobrar alquiler para que el pago del mantenimiento de la casa y la comida recaiga en dos pensiones, y no solo en una.

La tercera edad, una etapa que debe vivirse en plenitud

 

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Los adultos mayores funcionales son aquellos que pueden realizar sus actividades cotidianas sin dificultad.

En la actualidad se ha incrementado la esperanza de vida de la gente, y el envejecimiento es un proceso natural e irremediable por el que atraviesa toda persona con el paso del tiempo, pero, ¿qué es lo que más afecta a su salud?, y ¿qué hacer para vivir una vejez saludable?

De acuerdo con el geriatra del Hospital San José, Abraham Vázquez García, en México el promedio de vida en hombres es de 76 años y en mujeres de 78; mientras que para el 2050, el grupo de personas de la tercera edad aumentará alrededor del 21 por ciento.

La concepción que se tiene de las personas de edad avanzada no es muy positiva: se asocia al adulto mayor con ideas como una etapa productiva concluida, incapacidad y soledad, pero la labor a nivel social debe ser ayudarlos a redescubrir sus capacidades y habilidades, enriquecer su autoestima y hacerlos parte activa de un grupo, principalmente su familia.

La geriatría, especialidad médica que trata a las personas de la tercera edad, los clasifica en funcionales y disfuncionales, basándose en escalas que miden la capacidad para realizar las actividades de la vida diaria.

Los adultos mayores funcionales son aquellos que pueden realizar sus actividades cotidianas sin dificultad, por lo que pueden mantenerse independientes. Mientras que se considera disfuncionales a aquellas personas de la tercera edad que por algún motivo presentan una limitación para efectuar las tareas mínimas para valerse por sí mismos.

¿Cuáles son las principales enfermedades que aquejan a las personas de la tercera edad en la actualidad?

“Hay enfermedades asociadas al envejecimiento que no necesariamente son causadas por esta etapa, como la diabetes mellitus, hipertensión arterial, osteoartritis, entre otras. Pero también están los síndromes geriátricos, que tienen alta prevalencia en el adulto mayor, y aunque tienen baja mortalidad, afectan demasiado la calidad de vida e independencia. Entre estas enfermedades están la demencia, depresión, fragilidad, alteraciones de la movilidad, incontinencia urinaria, entre otras”, explicó el doctor Vázquez García.

En el caso de los cambios emocionales, ¿qué debe hacer un adulto mayor para que su autoestima no esté baja y pueda realizar sus actividades de la vida diaria?

“Existen factores que pueden ser modificables para disminuir el riesgo de padecimientos afectivos, uno de ellos es mantenerse activo, es decir, tener actividades ya sea recreativas o profesionales, realizar una rutina de actividad física, así como tener un círculo social y familiar amplio”.

Una persona que vive la etapa de la tercera edad o que está por entrar a ésta, ¿qué debe tomar en cuenta para llevar una vida saludable e independiente durante su vejez?

“Una dieta saludable, actividad física regular y aplicarse sus vacunas correctamente. Además, tener un control adecuado y detección de las enfermedades crónico degenerativas”.

¿Cuáles serían los beneficios para un adulto mayor el ser independiente?

“Ser independiente es el principal marcador de calidad de vida. En la consulta geriátrica es uno de los principales factores que evaluamos, entre más autosuficiente sea una persona, mejor calidad de vida tiene. Es la meta a la que debemos aspirar todos en la etapa de la tercera edad”, señaló el especialista en geriatría.

Hábitos para vivir una vejez plena

  • Llevar una dieta saludable
  • Realizar ejercicio
  • Mantener una actitud positiva
  • Tener actividad social
  • Aprender cosas nuevas
  • Aprovechar el tiempo lo mejor posible

El suicidio, entre el ruido y el silencio

Sus factores de riesgo deben tratarse con rigor en los medios de comunicación, para sortear el efecto contagio y las conductas imitativas

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Decía Elías Canetti que “ni un solo ser humano ha sido agotado jamás. Ni en su extrema reducción, ni en la muerte, ni en su destrucción ha sido agotado jamás un ser humano”. Con frecuencia hablamos de cifras a la hora de dimensionar una tragedia. Ser la primera causa de muerte en España, con diez fallecidos diarios, no parece haber sido suficiente para romper esa barrera invisible que perpetua cualquier tabú, en este caso el del suicidio. Probablemente sólo haya algo más triste que el silencio denso que lo envuelve, la frivolidad con que emerge periódicamente en una maraña de declaraciones oportunistas, detalles morbosos, y búsqueda de chivos expiatorios que nos tranquilizan como sociedad y nos permiten sortear el sentimiento de culpa insoportable que amenaza con apresarnos colectivamente.

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Después de todo, las desgracias siempre les suceden a otros y algo habrá hecho o dejado de hacer alguien para que haya sucedido. Poco importa el dolor de quienes sobreviven a la muerte por suicidio de un ser querido el día siguiente al que el ruido que suplantó al silencio cesa, con idénticas consecuencias.

Nada nuevo bajo el sol en los aspectos menos alentadores de la condición humana, si no fuera porque el suicidio es una tragedia prevenible y evitable en la mayoría de los casos. Se sabe que es un fenómeno complejo y multifactorial poco proclive a ser explicado unicausalmente. Se conoce el potencial preventivo de abordar sus factores de riesgo con rigor en los medios de comunicación, siguiendo por una vez las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud, para sortear el efecto contagio y las conductas imitativas, especialmente importantes en las poblaciones más vulnerables a estos efectos, los más jóvenes.

El suicidio es una tragedia que se puede prevenir y evitable en la mayoría de los casos

Se trata de identificar enfermedades mentales subyacentes, conflictos familiares inabordables y distintas formas de acoso o abuso, en definitiva detectar situaciones de sufrimiento insoportable particularmente frecuentes en distintas experiencias de exclusión al diferente que superan la capacidad de afrontamiento de quien apenas está abriéndose a la aventura de vivir, con la inocencia como principal bagaje. Ofrecer una red sociofamiliar cuidadosamente tejida con profesionales de distintos ámbitos, docente, sanitario, policial, judicial y de medios de comunicación, es la única respuesta coherente que podemos dar como sociedad para lograr la prevención, el único éxito posible si hablamos de suicidio.

Si no, no habremos aprendido que lo contrario del silencio no es el ruido, que sólo la corresponsabilidad puede exonerarnos de la culpa y el fracaso colectivo, y que podemos seguir obviando la realidad, pero no las consecuencias trágicas de obviarla. “Donde hay dolor es lugar sagrado. Algún día comprenderá la humanidad lo que esto significa”, escribía Oscar Wilde en su De Profundis. Quien no pueda mejorar el silencio, que lo guarde.

Mercedes Navío Acosta es Médico Psiquiatra y Directora del Proyecto Prevención del suicidio de la Estrategia de Salud Mental del Ministerio de Sanidad.

Nueva normativa de funcionamiento de los centros de carácter social para la atención a las personas mayores en Castilla y León.

 

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DECRETO 2/2016, de 4 de febrero, de autorización y funcionamiento de los centros de carácter social para la atención a las personas mayores en Castilla y León.

 

Son   Buenas prácticas profesionales, en materia de servicios sociales,   la   autodeterminación, la intervención basada en apoyos, el proyecto de vida y la calidad de vida, conceptos que deben prevalecer sobre aquellos ligados a los cuidados asistenciales, la limpieza, la seguridad, la salud, los cuales, siendo necesarios, pasan de ser un objetivo indiscutible a ser elementos sometidos a la autodeterminación, las relaciones personales, los afectos, la inclusión social y las expectativas y deseos de las personas.

 

La calidad de vida en los servicios sociales, se concreta en las dimensiones de la autodeterminación, el bienestar físico, el bienestar emocional, los derechos de las personas, la inclusión social, el desarrollo personal y las relaciones interpersonales  ,   que facilitan que la nueva configuración de los centros se aleje del carácter hospitalario que tenían en el modelo de atención anterior

 

1º  la planificación vital centrada en la persona, el proyecto de vida. A las personas usuarias de los servicios se les asignará un profesional de referencia que garantice la ejecución de ese «proyecto de vida»; ese profesional se convertirá en el interlocutor cualificado y cercano de la persona que recibe los apoyos y garantizará que las expectativas, deseos y preferencias de las personas mayores usuarias de los centros, sean conocidas por los profesionales.

 

Los profesionales informan y proponen a la persona usuaria las intervenciones que la evidencia científica y su conocimiento profesional estiman como más convenientes para su atención, pero es la propia persona quien toma la decisión sobre su futuro hacia un envejecimiento deseable.

 

2º  se han tenido que contemplar ratios  de  personal  inferiores para situaciones, que son las habituales, en las que los usuarios de los centros sean personas con grado I reconocido o incluso sin ningún grado de dependencia   con  la exigencia de cualificación profesional

 

3º  nuevo concepto de relación entre las personas mayores y sus familias y los centros. El nuevo modelo cambia un sistema de atención basado en presupuestos y valores de actuación profesional que se dirigía fundamentalmente al mantenimiento de la salud, por un modelo de atención integral y centrado en la persona, que siendo estrictamente profesional, gira en torno a las expectativas y deseos de las personas atendidas a las que se prestan apoyos alineados con las preferencias que éstas manifiesten.

 

5º en los centros residenciales se orienta a asimilar la vida cotidiana a la del entorno familiar, muy diferente a la actividad hospitalaria. Las personas usuarias de estos centros no son enfermos, al menos no lo son más que el resto de personas con la misma edad que residan en viviendas convencionales

 

6º  centro multiservicio, destinado a personas usuarias en horario parcial diurno y a personas usuarias en estancias nocturnas. Estas unidades sirven de respiro a familias y cuidadores, favoreciendo la permanencia de la persona usuaria en su entorno habitual ,  sus usuarios siguen conservando su domicilio habitual, pero disfrutan en horarios personalizados de la totalidad de los servicios que el centro multiservicios tenga inscritos.

 

7º   Hay una única categoría los tipos de plazas residenciales, la de aptas para atender a personas en situación de dependencia, que responde a la mayoría de personas usuarias de los centros residenciales, superando así la diversa clasificación existente de plazas aptas para válidos, para asistidos, plazas mixtas o para asistidos que adolezcan o no de graves dificultades para el desplazamiento.

 

8º  en centros de personas mayores se refiere, la implantación de servicios de farmacia o la creación de las unidades de convalecencia sociosanitaria

 

9º  gestión de la calidad y la normalización de los servicios para la promoción de la autonomía personal y de la atención a la dependencia, referidas tanto al modelo de atención como a la oferta y desarrollo de servicios, en condiciones de igualdad y accesibilidad, respondiendo a un compromiso con los ciudadanos para hacer efectivo un sistema de servicios que ofrezca garantías y seguridad.

 

10º   exigencia de autorización en los casos de apertura y puesta en funcionamiento de un centro, traslado, modificación sustancial de las instalaciones, tipología o naturaleza de los servicios que se prestan o del número de plazas, reduciendo así a lo estrictamente necesario los actos que se someten a autorización administrativa.  La autorización prevista en este decreto no suplirá, en ningún caso, las autorizaciones o licencias que se requieran conforme a la normativa vigente.

 

11º durante el funcionamiento de un centro, como son el cambio de titularidad, el traslado, el cese de un servicio o actividad o el cierre temporal o definitivo, resulta exigible la comunicación previa al órgano competente

 

12º Las dificultades para adaptar dichos centros residenciales al modelo arquitectónico que el presente decreto configura, aconsejan no imponer lo imposible, y hacer convivir un modelo que se estima como deseable, con la realidad de una oferta que puede ser adecuada.  la figura del profesional de referencia, la historia de vida y los proyectos de vida, como organizadores de la planificación centrada en la persona, serán de obligado cumplimiento para todos los centros.

 

13º  se da la posibilidad a los centros a  realizar ampliaciones en superficie y en oferta de plazas, sin que se constituyan en unidades de convivencia, siempre que no superen las 15 plazas.

 

14º  establece el plazo  de    un  año  para que los centros residenciales que cuenten con habitaciones con tres o cuatro plazas autorizadas reduzcan su oferta a un máximo que dos.

 

15º convalidar las plazas reservadas para enfermería en los centros residenciales como plazas para residentes.

 

16º se fija el plazo y los requisitos para que los centros residenciales que no cuenten con todas las plazas aptas para personas dependientes puedan alcanzar esta autorización. Se trata de unos requisitos que por un lado, garantizan la calidad en el servicio y por otro, disminuyen las exigencias, en aras a que las personas puedan permanecer en sus habitaciones cuando sean personas dependientes.

 

17º  régimen de autorización de los centros que están en fase de proyecto o que hayan iniciado las obras de construcción, de acuerdo con los requisitos de la normativa anterior a la entrada en vigor de este decreto

 

18º el plazo en el que serán exigibles, para todos los centros, los requisitos en materia de plantillas de personal  será  de   12  meses desde  la  entrada  en  vigor  osea  18  meses desde la publicación de esta  ley   el  4/2/2016

 

19º la cualificación profesional del personal de atención directa en tanto se haya completado la formación y la acreditación de la cualificación de los profesionales de atención directa que lo precisen

 

20º incorporar a la gestión de los centros, el proyecto de vida y el plan de calidad con los que deben contar y a las previsiones de habilitación

 

Las  personas  mayores de  65  años   serán  los  usuarios   y  tambien  la  Persona con necesidades afines a las de las personas dependientes. Se considerarán como tales a las personas que no cumpliendo el requisito de edad, presenten necesidad de apoyos similares a los de las personas dependientes.

 

Actividades básicas de la vida diaria. Son las tareas más elementales de la persona que le permiten desenvolverse con un mínimo de autonomía e independencia, entendiéndose por tales el cuidado personal, las actividades domésticas básicas, la movilidad esencial, reconocer personas y objetos, orientarse, entender, dar y ejecutar órdenes o tareas sencillas.

 

Plan de apoyos: Es el instrumento de intervención de carácter técnico que deberá figurar por escrito y en el que quedarán reflejados los apoyos que se van a proporcionar a la persona usuaria de los centros para conseguir el desenvolvimiento de la persona en su cotidianeidad e inclusión social. Durante su diseño y ejecución se deben visibilizar ante la propia persona, su familia y el equipo profesional, las habilidades, destrezas y capacidades que la persona conserva, y, apoyándose en ellas, ofrecer los cuidados, estímulos y apoyos que en cada caso se requieran.

 

Unidad de convivencia. Define la estructura espacial con dimensión y ambiente de hogar, en los términos establecidos en la presente norma, en la que convive un grupo de personas mayores a quienes, con el objetivo de promover su autonomía, independencia e integración social, se proporcionan los apoyos necesarios para que sigan desarrollando su proyecto y forma de vida, de acuerdo a sus deseos y valores.

 

Centro multiservicios. Es la agrupación bajo la misma titularidad y en el mismo edificio o centro de los regulados en el presente decreto, de un conjunto de servicios dirigidos a las personas que siguen viviendo en su domicilio pero que necesitan apoyos para mantener su autonomía y su integración social.

 

h) Estancia parcial en horario diurno. Es el periodo de tiempo que una persona que no es usuaria de servicio completo en un centro residencial o en un centro con unidad de estancia diurna, permanece recibiendo cualquiera de los servicios para los que están autorizados los centros multiservicios por la normativa de servicios sociales.

 

i) Estancia parcial en horario nocturno. Es el periodo de tiempo que una persona permanece en un centro multiservicios para personas mayores, recibiendo cualquiera de los servicios que necesite en ese horario para los que esté autorizado el centro por la normativa de servicios sociales.

 

 

Pasillos  igual o superior a 1,50 metros. A estos efectos se entenderá que los pasamanos no reducen el ancho mínimo

Puertas  será de 0,78 metros en todas aquellas dependencias con acceso para personas usuarias. En el caso de puertas correderas, la anchura se medirá entre el marco y la hoja.

En los aseos destinados a personas usuarias abrirán hacia el exterior o serán correderas y en cualquier caso su cierre interior tendrá un mecanismo de apertura desde el exterior en caso de emergencia.

 

En los aseos que sean de uso público general bastará que cumplan esta condición las puertas de las cabinas de los inodoros.  Se dispondrán pasamanos en uno de los laterales de los pasillos y zonas de tránsito  su parte más alta estará comprendida entre 0,80 y 1,00 metros.

 

Ascensor  Si existiese, al menos uno de los ascensores que se instalen en los centros residenciales deberán tener unas dimensiones interiores mínimas en la cabina de 2,10 metros de fondo y 1,10 metros de ancho, el resto tendrán que ser accesibles. Para los centros de día tendrá que ser accesible.

 

Se dotará de instalación de alumbrado de emergencia a las siguientes dependencias: vestíbulos, salas de espera, pasillos, zonas comunes generales así como las de las unidades de convivencia, aseos, vestuarios de personal, almacenes, cocina y despachos, con independencia de la superficie del centro.

 

La capacidad máxima de cada unidad de convivencia será de 16 plazas, resultado de asignar una ocupación de hasta el 50% de las plazas con uso doble y el resto con uso individual.

Cada unidad de convivencia dispondrá de las siguientes dependencias:

a)  habitaciones.

b) Zonas comunes: cocina, comedor y sala de estar.

Las habitaciones, las zonas comunes y las zonas de circulación serán contiguas en cada unidad de convivencia.

a) La superficie mínima de las habitaciones será de 19 metros cuadrados útiles.

b) Las habitaciones serán personalizables por la persona usuaria que vaya a ocuparlas como residencia permanente, que pueden ser la totalidad de los componentes muebles, cortinas y pequeños electrodomésticos. La cama será dotación del centro, salvo acuerdo en diferente sentido entre la persona usuaria y el centro.

 

Las camas tendrán un ancho mínimo de 0,90 metros de anchura, deberán ser articuladas, entendiendo por tales las que se puedan abatir en dos o más planos.

Contarán con toma de TV, teléfono y acceso a banda ancha.

Contará con un baño con ducha accesible, que cumplirá los requisitos de la normativa de accesibilidad para estos espacios, y tendrá acceso al mismo desde la propia habitación

 

Las zonas comunes de la unidad de convivencia son la cocina, el comedor y la sala de estar, y podrán agruparse en un único espacio polivalente. La dotación de este espacio tendrá una dimensión de 5,60 metros cuadrados por plaza con una dotación no inferior a 30 metros cuadrados.

 

a) Promoción de la autonomía personal y participación, favoreciendo que la persona mayor conserve y ejercite sus capacidades, desarrolle la elección entre distintas opciones y participe en las decisiones que le afecten y sobre la vida del centro.

b) Normalización, proporcionando a las personas mayores, dentro y fuera del centro, un estilo de vida cotidiana lo más cercano posible, en configuración, desarrollo y experiencias, al que cualquier persona pueda disfrutar en su entorno familiar y social natural, procurando su atención a través de los servicios generales y ordinarios. Se utilizarán todos los servicios que sean posibles del entorno como parte de las actividades del centro, y se programarán actividades en el centro que tengan como destino las personas que vivan en el entorno del mismo, dentro de un enfoque comunitario.

c) Atención integral, garantizando la adecuada cobertura de las necesidades de la persona mayor, a través de la coordinación con otros dispositivos y recursos, así como de la coordinación interna y de las actuaciones basadas en la interdisciplinariedad y el trabajo en equipo.

d) Personalización de la atención, favoreciendo la flexibilidad en la búsqueda de una mayor adecuación de dicha atención a las necesidades, demandas y expectativas de la persona mayor.

e) Atención profesional dirigida al mantenimiento de la salud, buscando la mejor y más efectiva coordinación con los recursos del sistema sanitario, así como a las situaciones de dependencia mediante el reforzamiento de la promoción de la autonomía y la rehabilitación de la funcionalidad perdida, todo ello planificado y puesto en práctica sobre actividades que tengan sentido para cada persona usuaria.

 

f) Promoción de las relaciones con la familia y con otras personas de referencia.

g) Organización de la convivencia con especial atención a la garantía de la salvaguarda y preservación de los derechos de los usuarios y la dignidad de la persona, afianzando la libertad, confidencialidad, privacidad o intimidad de las personas usuarias.

 

h) Formación continuada del personal adaptada a las necesidades de los distintos programas y servicios.

i) Planificación, programación, coordinación y evaluación de la actividad, y sometimiento de la misma a las actuaciones de inspección, vigilancia, supervisión y control, garantizando los niveles requeridos de efectividad y calidad en la prestación de atención y servicios.

 

Se velará por que se garanticen los derechos de las personas usuarias de los centros de carácter social, en especial los dirigidos a:

a) Promover su autonomía sea cual fuera el alcance de sus limitaciones, en consonancia con sus preferencias y en línea con sus intereses.

b) Recibir de los profesionales que prestan servicio en el centro un trato personalizado, afectuoso, digno y respetuoso con su intimidad, identidad y creencias.

 

c) Mantener relaciones tan cercanas como sea posible con su familia, con los amigos y personas significativas en su vida y con el entorno social.

d) Recibir información, en particular sobre su situación personal y familiar, sus derechos y deberes, y su vida en el centro, y a un asesoramiento técnico sobre estas cuestiones.

e) Participar, activa y responsablemente, de acuerdo con su capacidad, en las decisiones que le afecten y en la organización, programación y desarrollo de la vida en el centro.

 

f) Expresar su opinión con libertad, a comunicarse con la dirección o responsable del centro, su profesional de referencia y resto de profesionales del centro, y a presentar peticiones, sugerencias y quejas.

g) Preservar la confidencialidad de sus datos personales y familiares.

 

 

Artículo 29. Deberes de las personas usuarias.

Las personas usuarias de los centros de carácter social para personas mayores, en el marco de la legislación en materia de servicios sociales y atención y protección a las personas mayores en Castilla y León, tendrán los siguientes deberes:

a) Respetar a las demás personas usuarias y al personal que preste sus servicios en el centro, comportándose correctamente con ellos.

b) Cumplir las normas que rijan el funcionamiento y la ordenación de la vida del centro y las indicaciones que reciban de los profesionales en el ejercicio legítimo de sus funciones, especialmente en lo referente al régimen de salidas del centro, para lo que se precisará la comunicación de las mismas.

c) Utilizar adecuadamente las dependencias y objetos del centro, cuidar las propias pertenencias y respetar las de las demás personas usuarias.

d) Cumplir los acuerdos y compromisos convenidos con el centro.

 

 

Garantizar a las personas usuarias el ejercicio del derecho a presentar peticiones, sugerencias y quejas, y promover la participación activa en la organización, programación y desarrollo de la vida del centro.

 

3. Las exigencias de dotación de profesionales en centros residenciales y unidades de estancias diurnas, tanto en lo que se refiere a la dotación mínima global en el centro, como a la de los profesionales de atención directa se expresará en una ratio que se calculará poniendo en el numerador el número de trabajadores y en el denominador la ocupación media que ha tenido el centro, considerando un periodo anual desde la fecha que se tome de referencia. La precisión de dicha ratio será hasta la milésima. A estos efectos, para el cómputo del número de trabajadores se tendrá en cuenta el equivalente al número de jornadas completas de los trabajadores que presten servicio en el centro de forma habitual, con independencia de su forma de contratación. Dicho cálculo deberá realizarse computando a cada trabajador en la equivalencia que corresponda según la proporción entre su jornada de trabajo y el 100% de la jornada anual según el Convenio Colectivo aplicable.

 

Cuando un centro residencial o un centro de día con unidad de estancias diurnas, cuente en su totalidad con usuarios de Grado II o de Grado III de acuerdo con la clasificación de la Ley 39/2006, de 14 de diciembre, de Promoción de la Autonomía Personal y Atención a las Personas en Situación de Dependencia y su normativa de desarrollo, la ratio global del centro residencial será de 0,460 en los centros residenciales y de 0,235 en las unidades de estancias diurnas. En el resto de las situaciones, la ratio será de 0,410 y en las unidades de estancias diurnas de 0,230.

 

2. En los centros residenciales se considerará como ratio mínima conjunta de personal de atención directa y de personal técnico, aquella que no sea inferior a 0,248 teniendo en cuenta los contratos vigentes de los trabajadores en situación de alta laboral y la ocupación del centro en el día concreto

 

Para  cada   10  usuarios de  grado  2  y  3   habrá   4,6   empleados   entre  personal  de  atención  directa  y  técnico  (  director  ats  medico trab  social  fisio etc) .  En  centro de  dia   baja  cada   10   usuarios   2,35  empleados .

 

Ratio  minima   de las  residencias  con grado  0  1  2  3    es    por  cada  10  usuarios    2,48  empleados    o   5  empleados  cada  20  residentes.

 

El  director  puede    ser   a media   jornada  hasta  las  60  plazas  residenciales

 

Artículo 38. Personal de atención directa.

1. El personal de atención directa tiene como función principal la prestación de los apoyos a las personas usuarias de acuerdo con lo previsto en su proyecto de vida, así como canalizar las demandas de aquellas que no puedan satisfacer.

 

2. El personal que desempeñe estas funciones deberá poseer los conocimientos y capacidades que le permitan ejercer sus funciones con garantías de calidad y profesionalidad. Para ello, deberá contar con la titulación del sistema de formación profesional en materia de atención a personas en situación de dependencia, o con el respectivo certificado de profesionalidad o la cualificación profesional de atención sociosanitaria a personas dependientes, ya sea en instituciones sociales o en el domicilio.

 

3. La organización de los turnos dentro del centro residencial garantizará la atención de estos profesionales las 24 horas del día todos los días de la semana. Durante el período de actividad diurna, ninguna unidad de convivencia o espacio común del centro donde haya personas usuarias con necesidad de apoyos podrá prescindir de la atención de estos profesionales.

 

Durante las noches, los centros residenciales con ocupación hasta 60 personas usuarias contarán con al menos un profesional de atención directa. En este caso deberá estar localizable otro profesional del centro. Cada 60 personas usuarias o fracción se dotará de otro profesional de atención directa.

 

Cuando   los  usuarios  sean  de   todos  de  grados   2  y  3   la  ratio de  atención directa  será de  10  usuarios  2,75   trabajadores .

Si  hay    todos los  grados  solo se  exigen  por  cada  10  residentes    2,2  trabajadores

 

La función del personal de servicios generales es atender los servicios de limpieza, lavandería, cocina, seguridad, administrativos y análogos

2. Al profesional de referencia le corresponderán las siguientes funciones:

a) Establecer con la persona mayor una relación de apoyo, constituyendo para él una figura de referencia en el centro, para la atención, canalización y resolución de sus problemas y demandas.

b) Facilitar la coordinación diaria de todas las actuaciones relativas a la persona mayor, la ejecución y el desarrollo de las actividades en las que participe, adecuándolas a los objetivos previstos en su proyecto de vida y orientándola en beneficio de su desarrollo personal y social.

 

c) Apoyar el desarrollo del proyecto de vida y las actuaciones concretas que integren el mismo de cada persona mayor a él asignada, llevar a cabo el seguimiento continuado de la persona mayor y proponer cuando proceda, las adaptaciones pertinentes en dicho proyecto de vida.

d) Servir de enlace y referencia de la familia, en su caso.

e) Asegurar el puntual y completo registro de las incidencias, datos y observaciones sobre la persona usuaria y su evolución, recopilar información sobre ella, incorporándola a los informes que hayan de ser elaborados sobre la evaluación y seguimiento del proyecto de vida, compartiendo con el resto del personal la información disponible sobre aquella, y lo determinado sobre ella en las sucesivas reuniones del equipo de atención directa.

 

f) Cuidar de que se incorporen al expediente de la persona usuaria todos los documentos y datos que deban ser recogidos en él, garantizando su ordenación y permanente puesta al día.

g) Responsabilizarse del funcionamiento y dinamización del grupo de convivencia en el que, como unidad funcional básica, se integran las personas usuarias a él asignadas.

 

3. En la designación del profesional de referencia, se atenderá en la medida de lo posible su adecuación a las necesidades o condiciones específicas que pueda presentar la persona usuaria, y deberá ser un profesional de atención directa en los centros residenciales. Ningún profesional de referencia podrá serlo de más de seis personas usuarias en los centros residenciales y de doce en los centros de día con unidad de estancias diurnas.

En estos últimos centros el personal técnico también podrá realizar funciones   varias .

 

Para  los  centros   Ya  en  funcionamiento  c) La superficie mínima del dormitorio será de 8 metros cuadrados en las habitaciones individuales y 12 metros cuadrados en las dobles.

d) Existirá un aseo con ducha accesible por cada dos habitaciones.

e) El espacio común de la unidad de convivencia podrá agruparse en un único espacio polivalente. La dotación de este espacio tendrá una dimensión de 4,00 metros cuadrados por plaza con una dotación no inferior a 30 metros cuadrados.

 

Una vez haya concluido el plazo previsto en la disposición transitoria tercera del presente decreto, aquellos centros que cuenten con plazas que no hayan sido calificadas como aptas para personas en situación de dependencia, para justificar las prestaciones económicas vinculadas derivadas de la Ley 39/2006, de 14 de diciembre, deberán certificar que las personas afectadas ocupan plazas aptas para personas dependientes.

 

Los centros residenciales que se encuentren autorizados, definitiva o condicionadamente, antes de la entrada en vigor del presente decreto y cuenten con habitaciones con tres o más plazas, dispondrán de dieciocho meses a partir de la entrada en vigor de este decreto para modificar la capacidad de aquellas a un máximo de dos plazas.

 

Que disponga de, al menos, un aseo con ducha que dé servicio, como máximo, a cuatro plazas o fracción. El aseo incluido dentro de una habitación se considerará de uso exclusivo para esas plazas. La zona de ducha de estos aseos deberá estar enrasada con el suelo adyacente y permitir, en posición de sentado, el aseo con apoyos de una tercera persona. Asimismo, contará con un sistema de alarma al centro de control

 

Sexta. Cualificación profesional del personal de atención directa.

Hasta que se convoquen y resuelvan los procesos de evaluación y acreditación de competencias necesarios para la obtención de los certificados de la familia profesional servicios socioculturales y a la comunidad, incluidos en el Repertorio Nacional de certificados de profesionalidad, que permitan el acceso a dichos procesos al personal que preste servicios en el ámbito de esta Comunidad, a través del servicio público o privado que dé lugar a prestación vinculada, y no reúna los requisitos de formación exigidos por Acuerdo del Consejo Territorial del Sistema para la Autonomía y Atención a la Dependencia, se le exigirá la formación prevista en la normativa autonómica vigente a la entrada en vigor del presente decreto.

 

1. En el plazo de un año desde la entrada en vigor de la presente norma, por la consejería competente en materia de servicios sociales se aprobará la orden que establezca el contenido y la estructura del plan de gestión de la calidad de los centros.

Los centros que determina el presente decreto deberán contar con el correspondiente plan de calidad del centro en el plazo de un año desde la fecha de publicación de la citada orden.

 

2. En el plazo de un año desde la entrada en vigor de la presente norma, por la consejería competente en materia de servicios sociales se aprobará la orden que determine el contenido y la estructura del proyecto de vida de los usuarios.

En los centros que determina el presente decreto, las personas usuarias deberán contar con el correspondiente proyecto de vida en el plazo de un año desde la fecha de publicación de la citada orden

 

El presente decreto entrará en vigor a los seis meses de su publicación en el bocyl

 

http://bocyl.jcyl.es/boletin.do?fechaBoletin=05/02/2016BOCYL-D-05022016-2.pdf

 

Combatir la soledad en la Tercera Edad

Juan Moisés de la Serna
- Viernes, 22 Enero 2016 10:36
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El doctor en Psicología, Juan Moisés de la Serna, nos explica los beneficios que tiene para las personas mayores gozar de la compañía de los demás. Dedicarles unos minutos a la semana no nos supone un gran esfuerzo y así les ayudaremos a prevenir los achaques de la edad.

Seguro que conoce algún mayor que por un motivo u otro quiere estar solo, ya sea porque ya no le quedan seres queridos viviendo cerca, o porque son celosos de su intimidad.Pero el resto, la mayoría de las personas mayores, quieren y necesitan estar con sus semejantes, ya sean estos de su misma edad o no. Los seres humanos, por definición, somos seres sociales, nacemos, crecemos y nos desarrollamos en sociedad, y cuando llegamos a ancianos,… a veces la sociedad les da la espalda.

Sacar diez minutos a la semana no cuesta tanto y hace mucho bien al anciano.

Es cierto que una persona mayor no puede ser tan dinámica como los jóvenes, e incluso que puede sufrir algún tipo de achaque físico o en sus habilidades cognitivas, pero no es excusa para no poderles dedicar algún tiempo a la semana.

Desde hace muchos años, en algunas instituciones solidarias e incluso religiosas existen los visitadores de ancianos y enfermos; personas dedicadas a donar su tiempo y compartirlo con desconocidos que lo único que quieren es saberse escuchados y acompañados.

 


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Es cierto que siempre tenemos muchas actividades que realizar, pero sacar diez minutos a la semana no cuesta tanto y hace mucho bien al anciano.

La prevención de la soledad sirve para paliar muchos de los achaques que aparecen a edades avanzadas. Esto no es la cura de la vejez, ni la fuente de la juventud, pero sí es la forma en que se previene los efectos de la soledad, los cuales suelen ir acompañados de baja autoestima y sentimientos depresivos. Y todo ello se puede prevenir atendiendo a nuestros mayores, escuchándoles o simplemente compartiendo tiempo con ellos. entonces ¿Eres capaz de sacar diez minutos a la semana para atender a un mayor?

Ancianos muertos de soledad

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Hace unos días encontraron muertos en sus domicilios de Madrid a dos personas de 85 y 82 años, uno ya descompuesto sobre su cama y la hermana tirada en el pasillo, muerta desde hacía tres días.

Eran ciudadanos que pagaban sus impuestos, y que murieron en la más triste soledad durante este tórrido verano. Lo mismo ha sucedido en otras grandes urbes. Y en nuestras ciudades, mueren ancianos en soledad durante todo el año.

La opinión pública no es capaz de asimilar este trágico destino que amenaza a centenares de miles de personas ancianas que viven solas y a las que descubren los vecinos por el olor que se cuela por sus puertas, o por el ruido de un televisor encendido. Nadie los había echado de menos. Nadie había acudido a su llamada de socorro ante una rotura de fémur, un accidente en su domicilio o una enfermedad banal que los imposibilitó para utilizar el teléfono o gritar de forma que lo oyeran sus vecinos.

Nadie sujetó sus manos, ni secó sus frentes ni refrescó sus labios mientras se enfrentaban al tránsito en el que sus vidas se apagaban.

Ningún animal padece la experiencia de soledad en el momento de su muerte. Los seres humanos, sí.

Es necesario representarlos como a nuestros propios padres e hijos, como a un amigo. No cabe ninguna abstracción ante la muerte ni ante la vida, ante la injusticia y la insolidaridad que se apodera de unas sociedades esclavas de vorágines que nos dominan. Es preciso denunciar y gritar para rescatar la memoria del olvido.

Toda persona, por el hecho de haber nacido, forma parte de la gran familia humana. Para cada uno de los componentes de la sociedad, el “otro” no sólo es referencia sino componente fundamental de una existencia compartida.

Eso es lo que entendemos por civilización, eso es lo que asumimos como miembros de la sociedad humana. Con independencia de cualquier moral, religión o filosofía, porque aunque la vida no tuviera sentido, tiene que tener sentido vivir. Lo sepan o no, lo respeten o lo conculquen, en las diversas expresiones culturales, el vivir de los seres humanos y del mundo animado, y aún del medio en que vivimos, tiene un profundo sentido que nos informa y nos sostiene, porque nos anima.

Vivir es un quehacer que es preciso compartir con los demás en un ámbito general de libertad, de justicia y de solidaridad. Vivir con dignidad puede aconsejar a una persona poner fin a una situación insoportable. Pero no nos puede permitir que abandonemos en nuestras ciudades a personas para morir en soledad, con tristeza y sin auxilio.

Al menos, el del cariño, la comprensión y la cercanía.

Somos responsables de su suerte porque hoy es posible arbitrar medios para identificarlos y mantener servicios sociales que los cuiden. Ahora ha sido el calor, durante todo el año son la enfermedad, los accidentes o la infinita tristeza de saberse abandonados. El aislamiento físico no siempre responde a un abandono de sus familias. Su soledad responde a una sensación de impotencia por vivir una circunstancia para la que nadie los preparó. Asumieron la jubilación como la meta de una carrera que consistía en producir.  Algunos caen en la cuenta de que aún conservan salud y muchas de sus aptitudes físicas y mentales, pero no saben cómo compartirlas.

Muchos voluntarios sociales han asumido un compromiso con una persona mayor para visitarla, dar un paseo o acompañarla a cualquier sitio que sirva como excusa para compartir un rato y hablar.  Otros jóvenes comparten el curso académico con personas ancianas que viven solas, pueden valerse por ellas mismas, pero que disfrutan con estos nietos adoptivos y ellos con el descubrimiento de una realidad desconocida. En este caso la coordinación y el control son necesarios por personas preparadas de alguna asociación civil responsable. Desde hace décadas funciona en Madrid el programa de vivienda compartida con inmensas satisfacciones, y esfuerzos, claro.

En ningún pueblo de economía de subsistencia se abandona a los ancianos, sino que se les venera, se les reverencia y se les considera como clave de la vida familiar y social. Cualquier anciano es responsabilidad, no sólo de su familia sino del grupo social, y su pérdida es sentida por cada una de las personas como algo personal.

En las sociedades aparentemente desarrolladas y que tan sólo lo son en crecimiento económico y en posibilidades científicas y técnicas, no es de recibo asistir cada año y cada día a este espectáculo de seres humanos que mueren abandonados.

José Carlos García Fajardo
Profesor Emérito de la Universidad Complutense de Madrid (UCM) Director del Centro de Colaboraciones Solidarias (CCS)
fajardoccs@solidarios.org.es

Twitter: @CCS_Solidarios

Añadiendo a esto y como colofon un comentario del Papa sobre la eutanasia.

Eutanasia

Sobre la eutanasia, el papa ha denunciado una clase de “eutanasia oculta” de la sociedad que descarta lo que no es útil como los ancianos o los niños.

“Es una costumbre hoy dejar morir a los ancianos, pero decimos la palabra técnica, ‘eutanasia’, pero también existe una eutanasia oculta”, afirmado.

En este sentido, ha puesto el acento en que la soledad es el veneno más grande para los ancianos y ha explicado que la cercanía, la amistad, la ternura, es la mejor medicina para vivir largo tiempo.

Asimismo, advierte a los hijos que lo que se siembra se recoge.

“Yo pregunto a hijos que tienen padres ancianos: ¿Ustedes son cercanos o los tienen en una residencia, los van a visitar?” dijo.

“Se descartan ancianos, porque se les deja solos y además nosotros, los ancianos, tenemos achaques y traemos problemas”, explica el papa.

Suicidios en la tercera edad, una amenaza silenciosa

Escrito por  Danitza Montaño T/El País eN Ene 25, 2016

depresión

A sus 90 años Julio decidió poner fin a su vida, era una mañana del año 2015. Para esto tomó el cinturón que le había regalado su hijo y se ahorcó. Mucho antes en la puerta había colocado un letrero que decía llamen a la Policía. En el interior de su pequeña habitación, yacía colgado su frágil cuerpo, que según él ya no le importaba a nadie.
En otro escenario María tenía presión alta y diabetes, deprimida por la muerte de su esposo dejó de tomar sus medicaciones y se dejó morir. El hecho no fue registrado como suicidio pero bien saben sus hijos que fue así.
El suicidio en la tercera edad es una amenaza silenciosa que va en aumento en el mundo, se calcula que alrededor de un millón de personas pone fin a su vida, entre ellos un número creciente de individuos mayores de 60 años.
De acuerdo al profesor y psicólogo  José Carlos García Fajardo el suicidio estaba entre las tres primeras causas mundiales de muerte en personas de entre 15 y 44 años, aunque el sector con mayor riesgo era el de los adolescentes. Ahora los suicidios de personas mayores sin prestaciones médicas se han disparado en el país en más de un 30%. Son las personas de edad que ya no se sienten útiles, ni necesitadas, ni queridas, las que toman esta decisión.
Cada día casi tres mil personas en el mundo ponen fin a su vida. Cada hora, ciento veinticinco personas se suicidan, más de dos personas por minuto. Un millón de personas se quitan la vida cada año, afirma la Organización Mundial de la Salud (OMS).
Según Fajardo hablamos de suicidios verificados, no de los camuflados en “accidentes”, previa ingestión de drogas, de alcohol o de broncas emocionales que conducen a aplastar el acelerador.
“Muchos ancianos que viven solos en las ciudades grandes y que ´aparecen´ muertos, no se han pegado un tiro, ni se han tirado por la ventana ni ingerido venenos, se han dejado morir, abandonándose en la comida y en la higiene, perdiendo fuerzas, y hasta intuyendo una liberación en dejar de llevar un vivir sin sentido”, explica y añade que todo tiene que ver con el abandono.
En Bolivia, la cantidad de población adulta mayor que estaría en condición de abandono y maltrato alcanza a una cifra de 33.474 personas, equivalente al 5,90% del total de Personas Adultas Mayores en el país. Sólo el 21% tiene sus necesidades básicas satisfechas, el 16% está en el umbral de la pobreza y el 63% en pobreza, según fuentes de la Defensoría del Pueblo.

En Tarija hay más de 23 mil adultos mayores en abandono
De acuerdo a los datos del Censo 2012 que el Instituto Nacional de Estadística (INE) facilitó a El País eN, en total en el departamento hay 43. 154 adultos mayores. La mayor concentración de éstos se encuentra en un rango de edad de 64 y 95 años, sumando 23.290 mujeres y 19.864 hombres. Del total, 23.057 están obligados a trabajar para sobrevivir, pues sus hijos no se encargan de ellos e incluso son los adultos mayores quienes aún deben mantenerlos.
De acuerdo a la Defensora del Pueblo en Tarija, Gladys Sandoval, la situación de los adultos mayores en el departamento es muy crítica, debido a que hay una constante vulneración de sus derechos humanos. Resalta, por ejemplo, que los hijos desconocen que se debe pasar una asistencia familiar a los padres (adultos mayores) si es que éstos no cuentan con recursos para sustentarse. Un estudio revela que los adultos mayores son abandonados mayormente en las calles, hospitales y centros geriátricos.
En el departamento ya se han registrado varios casos de fallecimiento de ancianos en situación de abandono e incluso adultos mayores internados en hospitales sin ningún familiar que responda por ellos.

Un caso emblemático en Tarija
En septiembre de 2014, tras varios años de estar alejado de su hija, quien partió hacia Estados Unidos en busca de trabajo, un anciano decidió quitarse la vida, se colgó con una soga que amarró a una tubería de su domicilio, ubicado en la ciudad de Yacuiba. Así lo informó la Policía.
Un familiar que vivía con él relata que el adulto mayor se sentía triste y ya no comía. “Fue encontrado colgado en un tubo metálico, el posible móvil del hecho fue una depresión por no reunirse con su hija en Norteamérica; no se encontró ninguna carta póstuma”, reportó la Policía en ese entonces.
Una situación similar, aunque no terminó en suicidio, lo relata Lola Palacios, la directora de la Casa del Adulto Mayor, cuenta que en una ocasión les llegó el caso de un anciano al que pusieron en un avión procedente de La Paz indicando que sus familiares estaban en Tarija.
Hechas las averiguaciones se descubrió que no tenía a nadie aquí por lo que el centro intervino y consiguió que se le recibiera en el asilo de ancianos Teresa de Jornet.

En Bolivia hay más de 33 mil ancianos abandonados
De acuerdo con los datos revelados por el presidente de la Asociación Nacional del Adulto Mayor de Bolivia (Anambo), Hugo  Crespo Terrazas,  en Bolivia hay 1,5 millones de adultos mayores. Del total, 30 de cada 100 personas de la tercera edad sufren algún tipo de maltrato físico o verbal.
Empero el maltrato verbal es una de las menores situaciones que deben soportar debido a que el abandono es un gran problema en el país.  Más de 33.400 personas adultas mayores sufren condiciones de abandono y maltrato en Bolivia, informaron fuentes de la Defensoría del Pueblo.
“En Bolivia la cantidad de población adulta mayor que estaría en condición de abandono y maltrato, alcanza una cifra de 33.474 personas”, señala un informe entregado por ese despacho a los periodistas.
De acuerdo a la psicóloga tarijeña Claudia López Figueroa una forma de lograr un entorno saludable para los ancianos está cimentada en la creación de entornos sociales afectivos y lazos familiares fuertes, en los que se apoye a los ancianos y se produzcan relaciones intergeneracionales saludables, “entornos en los que se acepte el envejecimiento como una dimensión del transcurso vital de las personas. Esto evitará que los adultos mayores se dejen morir o tomen decisiones radicales”, explica.

Prevención de los suicidios
Los profesionales que trabajan en la prevención de los suicidios insisten en que se trata de muertes evitables que, en algunos países, alcanzan a 10,4 por cada cien mil habitantes y, entre los adolescentes, el riesgo es del 30% por la misma proporción y ahora en personas mayores sin medios.
Ya sabemos que el suicidio es un tabú tan fuerte como el incesto o, hasta hace poco, la homosexualidad. En los Libros de estilo de muchos medios se reglamenta la publicación de estas noticias, “porque pueden provocar estímulo de imitación”.
La OMS pide mejorar la educación en el tema, reducir la estigmatización y aumentar la conciencia de que el suicidio es prevenible. En muchas legislaciones, el intento de suicidio se castiga como delito.
Empero, lo cierto es que es necesario prevenir decisiones fatales que podrían evitarse mediante atención médica y psicológica, comprensión y tratamiento, información adecuada y medios eficaces. Los más vulnerables son los ancianos sin medios para vivir con dignidad.
“No vamos de la vida hacia la muerte, sino que aspiramos a momentos felices al saberse uno mismo, libre y responsable”, señala López.
Aunque no se ha hecho mucho por prevenir este problema, en Bolivia y en Tarija hay algunos lugares creados para dar mejores días a los adultos mayores, entre los más importantes están: el asilo de ancianos y la casa del adulto mayor.

El asilo de ancianos
Divido en cuatro pabellones, separados hombres de mujeres, el “Hogar de Ancianos Santa Teresa de Jornet”  se yergue en la calle Santa Cruz y funciona desde 1993, vale decir hace 20 años. En él, diez monjas y quince trabajadores de apoyo cumplen la función de atender a 162 ancianos.
El patio central, rodeado de rosas y hortensias, sirve de espacio para que los adultos mayores que ahí habitan tomen un poco de sol cada mañana, celebren algunas fechas especiales e inevitablemente recuerden a sus hijos en largas conversaciones.
Algunos caminan por todo el patio y otros sólo están sentados en sus sillas. Son muy pocos aquellos ancianos que se distraen en la sala con el televisor; tanto así que la misma madre responsable del pabellón de varones, Nieves Ojeda Huarayo, dice: “estas personas son de otra camada, pues no ven televisión”.
De acuerdo a datos de la madre superiora del asilo, Florentina Delgado, en el hogar están en su mayoría agricultores que han vivido una vida muy golpeada. “Algunos son traídos por su familia, a veces vienen solos y en otras ocasiones los trae la Policía porque se extraviaron. Muy pocas familias reclaman por ellos y los vienen a recoger”, revela Delgado, quien añade además que muchos de ellos sufrieron violencia familiar.
Pero más allá de las palabras, la tristeza se respira en el aire y una sencilla cifra la ratifica; pues recurriendo a un cálculo mental, la hermana Nieves Ojeda afirma que sólo cuatro ancianos de 162 reciben por día la visita de sus familiares.

La casa del adulto mayor
Otra iniciativa en Tarija es la casa del adulto mayor, se trata de una infraestructura que ha sido construida pensando en dar a los adultos mayores un lugar en el que puedan ver transcurrir su vida con mayor calidad y mejores condiciones.
Su edificación fue un sueño para su directora, Lola Palacios, desde que comenzó a trabajar en la Unidad del Adulto Mayor. “Yo conocí un centro en Argentina y quería algo así para Tarija, ellos han venido hace poco y han visto el centro y me han dicho que yo me he copiado de ellos pero que ahora ellos se van a copiar de nosotros, les ha gustado mucho lo que tenemos aquí”, explica.
La infraestructura de la Casa del Adulto Mayor cuenta con los ambientes necesarios para promover la socialización de las personas de la tercera edad en reuniones y otras actividades como la realización de manualidades, comidas y encuentros, donde los adultos mayores pueden expresarse a través del canto y el baile.
Además se ha construido una piscina muy cómoda equipada especialmente para que las personas de la tercera edad puedan practicar natación y hacer ejercicios que les benefician en factores relacionados a la salud. Allí cuentan con vestidores y duchas.
También existe una sala de hidromasajes con tres jacuzzis para que los usen aquellas personas que precisen este tipo de masaje terapéutico.
Para casos de pequeñas emergencias médicas hay un consultorio a cargo de una enfermera en el que pueden recibir primeros auxilios y también medicamentos que les serán otorgados de manera gratuita.
Doña Lolita, como le llaman a la Directora, los atiende y escucha sus problemas y necesidades. En casos graves canaliza la búsqueda de soluciones.

El adulto mayor y la depresión
Doña Dolores salía todos los domingos a las 15.30 a la puerta del asilo. “Es que mis hijos ya van a venir y tengo que estar bien presentable”, respondía a quienes le preguntaban por qué se había puesto tan linda ese día.
Se cepillaba el pelo desde la mañana, pasaba horas frente al espejo y hasta el almuerzo le parecía una pérdida de tiempo, porque no podía faltar a aquella cita que nunca se cumplió. Sólo el frío y la recomendación de las asistentes del asilo la movían del banco elegido, cuando las sombras de la noche llegaban para hacer juego con el crepúsculo de sus años.
Otra vez le habían fallado, otro domingo que no llegaron, pero nunca perdió la fe porque a pesar de sumergirse en depresión, en la semana, vivía de ese hilo de esperanza. Hasta que un día fue ella quien falló a la cita, hasta que la muerte apresuró su partida.
Cuentan los allegados que fue justamente un domingo que sus hijos la dejaron en ese asilo con la promesa. “Espéranos acá, que el domingo que viene vendremos para sacarte a pasear”.
Como ésta son muchas las historias y situaciones que sumergen a las personas de la tercera edad en situaciones de depresión. Se calcula que hasta un 30% de los mayores de 65 años en Bolivia padecen de alguna forma de depresión.
Se sabe que este estado de ánimo complica la evolución de las enfermedades médicas del anciano; interfiere en la rehabilitación de enfermedades incapacitantes como el ictus; induce a un mayor riesgo de suicidio y se traduce en una mayor mortalidad por cualquier causa en quien lo padece.

Hay varias normas que
protegen a los ancianos

De acuerdo a una investigación bibliográfica que realizó El País eN, la Ley Nº 603 (Código de las Familias y del Proceso Familiar), artículo 33, inciso d. (Deberes de hijas e hijos, tuteladas y tutelados) expresa: “Son deberes de las y los hijos, tuteladas y tutelados: prestar asistencia a su madre, padre o a ambos, y ascendientes, cuando se hallen en situación de necesidad y no estén en posibilidades de procurarse los medios propios de subsistencia”.
-La Constitución Política del Estado Plurinacional por primera vez constitucionaliza los derechos de las personas adultas mayores en la Sección VII, Artículos 67, 68 y 69. Se sanciona toda forma de maltrato, abandono, violencia y discriminación.
-Está en vigencia el programa “Movilización por la identidad: Existo yo, Existe Bolivia” que proporciona carnets de identidad de manera gratuita a las personas indocumentadas.
-La Ley Nº 2616 de Registro Civil, acelera la tramitación de saneamientos de documentos de personas adultas mayores en la rectificación y corrección de errores.
-La Ley Nº 3323 de Seguro de Salud para la Persona Adulto Mayor (SSPAM) establece que, a partir de los 60 años, tienen derecho a recibir atención médica integral, gratuita, curativa y preventiva orientada a proteger su salud.
-La Ley Nº 1674 contra la violencia en la familia reconoce que los bienes protegidos jurídicamente son la integridad física, psicológica, moral y sexual de cada uno de los integrantes del núcleo familiar.
-El decreto Supremo Nº 0264, aprobado el 26 de agosto de 2009, declara este día como el “Día dela Dignidad de las Personas Adultas Mayores”.
-Se promulgó la Ley Nº 3791 de la Renta Universal de Vejez (Renta Dignidad) y Gastos Funerales de diciembre de 2007. La Ley otorga una pensión vitalicia y universal a todas las personas mayores de 60 años, que tengan o no jubilación.

Se podría reducir el consumo de psicofármacos en ancianos con demencia, según un estudio

 

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NOTA DE PRENSA 2015
Un estudio del Instituto de Investigación en Atención Primaria Jordi Gol (IDIAP Jordi Gol) y del Instituto Catalán de laSalud demuestra, a partir de una revisión de la prescripción farmacéutica en residencias geriátricas, que se puedeconseguir reducir el consumo de psicofármacos (antidepresivos, benzodiacepinas, antipsicóticos) en enfermos condemencia.
UNA REVISIÓN DE LA PRESCRIPCIÓN DE PSICOFÁRMACOS ENANCIANOS CON DEMENCIACONSIGUE REDUCIR EN UN 40% EL NÚMERO DE ESTOS MEDICAMENTOS PRESCRITOS

Hay una alta prevalencia de uso de psicofármacos enpacientes mayores de 65 años. De hecho, un 40% delos mayores de 65 años consumen antidepresivos.

Se ha demostrado la relación entre alto consumo depsicofármacos y pérdida de la capacidad cognitiva,rigidez y somnolencia.
La demencia es una enfermedad degenerativa que provoca deterioro de la memoria, pero también de otrasfunciones cognitivas. Muy frecuentemente las demencias generan síntomas psicológicos y conductuales tales comoagitación, irritabilidad, trastornos del sueño, alucinaciones o agresividad, etc. De hecho, según losexpertos, el 90%de los pacientes con demencia desarrollarán algunosde estos síntomas en los cinco años posteriores asuenfermedad.
SegúnMireia Massot,farmacéutica de atención primaria del ICS e investigadora del IDIAP Jordi Gol,”el tratamientopara paliar estos síntomas sería el establecimiento, en un primer momento, de medidas nofarmacológicasy, en casode que no sean efectivas, habríaque añadir un tratamiento farmacológico para paliar los síntomas”, sin embargo, laprevalencia de psicofármacos en pacientes mayores de 65 años es muy elevada. En este sentido, varios estudiossitúan laprevalencia de consumo de benzodiacepinas en mayores de 65 años en el20%.
También indican que un40% de los mayores de 65 años toma antidepresivos,mientras que un 24,8% de este mismo grupo de edad tomaantipsicóticos.Resultados del estudio
El estudio ha querido analizar si se podría reducirla prescripción de psicofármacos para el tratamiento de lossíntomas psicológicos conductuales asociados a la demencia, dado que hay una evidencia creciente de dañospotenciales asociados al uso de estos fármacos en personas con demencia. Estos riesgos son: disminución de lacapacidad cognitiva, rigidez, somnolencia, o complicaciones como labroncoaspiración.
Se estudió una población asignada a cinco residencias geriátricas de la provincia de Barcelona. En total, participaronen el proyecto de investigación 182 ancianos, de los cuales un 72,53% eran mujeres y con una media deedad de86,85 años.
Se revisó la medicación pautada a este tipo de pacientes con demencia y, al mismo tiempo,se ofreció formación alprofesional de medicina de la residencia,para que revisara el tratamiento farmacológico enfunción de laspatologías de los pacientes, sus variables clínicasy su estado general.
Se hizo un seguimiento al cabo de un mes de la revisión y la formación y se observó unareducción de la prescripciónde psicofármacos de un 39,57%.
Se mantuvo la reducción a los seis meses de la intervención. En cifras, se pasó de un consumo total inicial de 508 psicofármacos a 332 ,  después de la intervención.
Per més informació. Ester Duran Premsa IDIAP 659 44 27 95 eduran@idiapjgol.orgsalutmedia.net

 

 

 

 

Calidad de vida en personas con demencia institucionalizadas

 Beatriz León Salas. Doctora en Sociología, especialidad Población y SaludLa demencia, uno de los mayores problemas de salud pública de la actualidad, es un síndrome que causa una tremenda sobrecarga en los pacientes, sus familiares y la sociedad. La causa más común de demencia es la enfermedad de Alzheimer, responsable del 60–75% de todas las demencias en los países occidentales. En España existente unas 400.000 personas con demencia causada por la enfermedad de Alzheimer.

Debido a que la enfermedad de Alzheimer es una enfermedad crónica y degenerativa para la que no existe un tratamiento curativo, el bienestar y la calidad de vida de estos pacientes se considera una de las principales prioridades en su cuidado.

La calidad de vida en demencia ha sido definida como el resultado subjetivo individual de la experiencia y la valoración de circunstancias personales relacionadas con el bienestar psicológico, el nivel de competencia (social, físico y cognitivo), la interacción con el medio y la enfermedad (Lawton, 1994; Whitehouse et al., 1997b; Brod et al., 1999a; Martinez-Martín, 2006).

Desde el punto de vista práctico, existen dos aproximaciones a la medida de la calidad de vida de personas con demencia: calidad de vida percibida directamente por quien sufre la enfermedad y calidad de vida percibida por las personas más cercanas de los enfermos. Además existen diferentes instrumentos específicos para medir la calidad de vida de personas con demencia. Uno de los más utilizados en el ámbito internacional es la “Quality of Life–Alzheimer’s Disease scale” (Escala de calidad de vida en la enfermedad de Alzheimer, QoL–AD) (Logsdon et al., 1999).

Objetivos

Los objetivos principales de mi tesis doctoral sobre Calidad de vida y demencia fueron:

  1. Analizar y evaluar la fiabilidad y las propiedades psicométricas de la versión española de la QoL–AD en personas institucionalizadas diagnosticadas de demencia.
  2. Comparar las evaluaciones realizadas por las personas con demencia y las de sus familiares.
  3. Hallar los determinantes sociales y relacionados con la salud de la calidad de vida en personas con demencia institucionalizadas.
  4. Examinar la evolución de la calidad de vida en el tiempo (estudio de seguimiento de 1 año).

 

La calidad de vida fue medida utilizando la QoL–AD. Además se recogieron variables sociales, demográficas y de salud (tanto de los residentes como de sus familiares) así como otras variables relacionadas con la demencia: cognición (Mini Examen del Estado Mental-MMSE), actividades de la vida diaria (Índice de Barthel-BI e Índice de Lawton-LI), conducta (Inventario Neuropsiquiátrico-NPI), emoción (Escala Cornell para la Depresión en Demencia-CSDD), apatía (Apathy Inventory-AI) e intensidad de la demencia (Escala de Deterioro Global-GDS).

Conclusiones

La escala QoL–AD fue un instrumento efectivo para medir la calidad de vida en la población analizada y fue útil para examinar las percepciones de residentes e informantes.

El estado de salud y la apatía fueron los principales determinantes de la calidad de vida entre las personas institucionalizadas con demencia y deben considerarse como objetivos prioritarios, tanto en la investigación como en la valoración de nuevos tratamientos relacionados con la demencia. Sin embargo, la calidad de vida es compleja y debe tenerse en cuenta que puede que existan otras variables que estén influyendo y que no se han considerado en este estudio. Por este motivo, es necesario continuar con la investigación sobre la calidad de vida percibida por las personas con demencia grave y sus posibles determinantes.

Publicaciones que han resultado de esta tesis doctoral

calidad-vida-demencia

– Libro “Calidad de vida y demencia: Estudio de calidad de vida en personas con demencia institucionalizadas”. Disponible en Amazon

– Artículo: Revisión de instrumentos de calidad de vida utilizados en personas con demencia: II. Instrumentos específicos

– Artículo: Revisión de instrumentos de calidad de vida utilizados en personas con demencia: I. Instrumentos genéricos

– Artículo: Quality of life (QoL) in community-dwelling and institutionalized Alzheimer’s disease (AD) patients. León-Salas B, Olazarán J, Cruz-Orduña I, Agüera-Ortiz L, Dobato JL, Valentí-Soler M, Muñiz R, González-Salvador MT, Martínez-Martín P. Arch Gerontol Geriatr. 2013 Nov-Dec;57(3):257-62

– Artículo: Psychometric properties of the Spanish QoL-AD with institutionalized dementia patients and their family caregivers in Spain. León-Salas B, Logsdon RG, Olazarán J, Martínez-Martín P, The Msu-Adru. Aging Ment Health. 2011 Aug;15(6):775-83.

– Artículo: Caregivers’ estimation of patients’ quality of life (QoL) in Alzheimer’s disease (AD): an approach using the ADRQL. León-Salas B, Olazarán J, Muñiz R, González-Salvador MT, Martínez-Martín P. Arch Gerontol Geriatr. 2011 Jul-Aug;53(1):13-8