en forma

A tus años

 

Isabella Rossellini en Nueva York a finales del año pasado.

Isabella Rossellini en Nueva York a finales del año pasado. Cordon Press

¿Qué es ser mayor? De hecho, ¿qué es ser una mujer mayor? Esta Semana de la Mujer he tenido la suerte de participar en la ruta #shewears por Madrid, que se ha realizado en 10 ciudades del mundo con 75 mujeres inspiradoras. En uno de sus talleres estuvimos conversando y riendo varias veinteañeras y treintañeras, principalmente, junto a señoras mayores. Mayores por los pelos, porque lo que discutimos fue eso: ¿qué imagen, además de la del pegamento para dentaduras, las compresas para el pis y los cruceros apacibles, damos los medios y la publicidad de los (y las) mayores? Probablemente, una tan absurda e irreal como la de los jóvenes, las mujeres, o los colectivos X, que metidos en un saco tiene tufos apolillados y poco realistas.

Rodeada de esas que no cumplirán los 60 (ni falta que les hace), listas, divertidas, que montan plataformas web y pintan sobre seda, sonrío al saber que Isabella Rossellini —qué genes, qué pómulos— vuelve a Lancôme. Tras muchas películas, parejas, hijos y vidas, una belleza genuina, tan auténtica como inalcanzable, va a venir a vendernos cremas. Viéndole la cara, también auténtica, también inalcanzable, casi dan ganas de comprarlas. Gente viva, vivida, más allá de la edad y de esta absurda adoración de la juventud. La que lanza a Willow Smith, 15 años, (CV: hija de) como imagen de Chanel. ¿Por qué? ¿Quién es, qué ha hecho esa quinceña, como la llamaría mi abuela? ¿Cuáles son sus méritos, sus medallas, sus tropezones? Por ahora, ns/nc. Si querían cambios, podían haber apostado por su madre, a la que no le caben más profesiones en su biografía. Pero tiene 45 años. Para alguno quizá ya sea una señora mayor.

Yoga y Meditación para la tercera edad.

Yoga-Meditación para la tercera edad. 

A medida que envejecemos somos más susceptibles a las enfermedades que vienen con el envejecimiento, como la presión arterial alta, el reumatismo, la artritis y la incontinencia. Aunque el envejecimiento puede tener algunas limitaciones en el tipo de ejercicio, aún las personas mayores pueden realizarlas, es esencial que se obtenga algún tipo de ejercicio para mantenerse en forma y saludable. 

Yoga para todos
El yoga es una excelente forma de ejercicio que se puede adaptar para satisfacer las necesidades de las personas mayores y esta es una forma que puede ayudar a muchos de los problemas asociados con el envejecimiento.
 Algunas posturas de yoga están especialmente diseñadas para ayudar a normalizar la presión arterial y llevar el equilibrio al sistema nervioso y puede ayudar en la prevención de problemas cardíacos. Las técnicas de respiración asociados con el yoga es una excelente manera de dejar que todo el cuerpo tenga la sensación restaurada y limpia de las vías respiratorias que a su vez pueden ayudar con las enfermedades del sistema respiratorio. Cualquier persona independientemente de su edad debe tener el respeto de su cuerpo y saber hasta qué punto puede realizar el yoga como una forma de ejercicio, para que el yoga sea eficaz debe hacerse en una práctica que se haga correctamente. Como cuestión de hecho diremos que cualquiera que trate de hacer el yoga muy duro y forzar demasiado a su cuerpo, tendrá el efecto contrario en su cuerpo. Recuerde que el yoga fue diseñado para hacer que el cuerpo obtenga una relajación, por lo que poner demasiada tensión en el cuerpo sólo se hará sentir más recarga a su cuerpo.
El yoga para la tercera edad es posible de practicarlo, solo asegúrese de tener a un profesional en la materia para gozar de plena salud!
 El Yoga es útil para mantener, recuperar y aumentar la salud física. Podrás prevenir el estrés, bajar la tensión y la ansiedad. Fortalecerás tu sistema inmunitario. Te beneficiará si eres hipertenso, diabético, asmático y si tienes dificultades para conciliar el sueño o padeces dolores crónicos de cabeza o espalda. Mejorarás el sistema cardiovascular, el aparato digestivo y la visión.
 El Yoga te ayudará a estar en forma y al relajar el cuerpo y la mente, aumentarás tu energía. Mejorarás la flexibilidad, la fuerza y el equilibrio. A través de su acción hormonal, contribuirá a tu equilibrio mental, permitiéndote, al mismo tiempo, estar alerta y relajado.
 El Yoga es un estilo de vida que colaborará con tu crecimiento personal, ayudándote a descubrir el potencial escondido de tu cuerpo y tu mente. Mejorará tu imagen y tu autoestima y aumentará tu poder de concentración y tu memoria.
 El Yoga te liberará de pensamientos y emociones negativas, al desarrollar tu fuerza de voluntad y tu confianza en ti mismo. Mejorarán tus relaciones con los Vera Paley
otros, al permitirte desarrollar paciencia, tolerancia, compasión y perdón.
 El Yoga aumentará tu conciencia, permitiéndote enfrentar con claridad y serenidad, las diferentes instancias de la vida. Su práctica se adapta a cada necesidad, por lo que es simple y compatible con cualquier otra disciplina física o mental, que puedas practicar.
 
Un Mayor Orden del Funcionamiento Cerebral
  La coherencia EEG aumenta entre y dentro de los hemisferios cerebrales durante la Meditación . La coherencia EEG es el índice cuantitativo del grado de orden espacial de las ondas cerebrales. El gráfico de la izquierda lo muestra para un meditador de dos semanas, la coherencia EEG aumentó durante el periodo de la meditación. El gráfico de la derecha, de un meditador de dos años, muestra niveles elevados de coherencia incluso antes de comenzar la meditación, extendiéndose a coherencia de frecuencias altas y bajas durante la mitad del periodo de la meditación, y continuando con alta coherencia incluso durante el periodo de descanso con los ojos cerrados después de meditación.
 La meditación es una práctica saludable para prevenir la depresión es acomodar técnicas de meditación trascendental. De acuerdo a una reciente investigación realizada en el Reino Unido indica el practicar la meditación es trascendental es bueno para combatir la depresión.
Las técnicas son fáciles de realizar y una vez que la han incorporado podrán disfrutar de los miles de beneficios que la meditación ejerce sobre tu vida.
Los ejercicios de meditación mejoran el humor, pero además la evidencia sugiere que es un método excelente para manejar de mejor forma mejor los problemas físicos, tales como el dolor, las enfermedades del corazón, el cáncer e incluso el VIH.
Existen además otros aspectos que se ven beneficiados, tales como el desarrollo de la creatividad, la satisfacción personal, las habilidades para estar mejor concentrados y el bienestar en general.
La meditación no hace milagros, ni cura, es una manera de poder aprender a enfrentar los problemas, es una forma de aprender a “manejar mejor la condición humana”.
Cuando se está deprimido no logramos aceptar nuestro estado mental tal como está, y desearíamos modificar las cosas. Cuando terminamos con la “auto-flagelación” o los pensamientos que son negativos, nos estamos regalando la oportunidad de sentirnos mucho mejor.
En los dolores crónicos, el poder mental nos brinda la posibilidad de “amigarnos” con nuestra enfermedad. Es “aceptar las cosas que no puedo cambiar, y cambiar aquellas que sí puedo hacer”.
Los investigadores que estudiaron los efectos de la meditación han trabajado para comprobar la efectividad de las antiguas prácticas y lograr que los beneficios lleguen a todos aquellos pacientes que lo necesiten. En este sentido es que no hay dudas que la Meditación Trascendental es buena para lograr el bienestar personal.
 Desde el punto de vista terapéutico, prevenir la causa de cualquier tipo de enfermedades, nos sugieren como método, modificar los hábitos dietéticos, imponerse la rutina de una práctica de Yoga, ejercicios de respiración, practicar la meditación a diario y las técnicas de relajación, son facetas esenciales de la autodisciplina que es preciso adquirir a fin de alcanzar la verdadera salud y plenitud del Cuerpo de la Mente y el Espíritu, estas prácticas nos darán la oportunidad perfecta de desarrollar un mayor equilibrio emocional y bienestar preventivo psicológico y físico.

 La práctica diaria de Yoga nos da un mayor control del sistema nervioso autónomo y nos regula selectivamente la actividad cardiaca, la temperatura de la piel y la circulación de la sangre, reduciendo el estrés, eliminando las tensiones musculares acumuladas, relajando la mente de la actividad de la jornada.
 Las Técnicas de Relajación son numerosas, desde la repetición de mantras, pasando por la relajación muscular progresiva, hasta las técnicas de creación de imágenes bajo guía verbal. Las técnicas de relajación se evidencian en gran parte por la eficacia para disolver la tensión muscular de las personas que trabajan, por ejemplo a cortar la jaqueca antes de que dicho síntoma de estrés llegue a ser imparable.
 La meditación cotidiana nos origina cambios corporales extraordinarios, con carácter agudo y también permanente, según han confirmado varios estudios científicos. En particular, uno de los investigadores que han aportado nuevos datos en cuanto a la fisiología de la meditación es Itzhak Bentov, conocedor y practicante asiduo de la meditación., Bentov descubrió los cambios inconfundibles de la actividad cardiaca y cerebral que se producen durante los estados de meditación profunda.
 Partiendo de los resultados de sus estudios empezó a elaborar un modelo de cómo la meditación puede originar, en virtud de un vínculo especializado entre el corazón y el cerebro, cambios permanentes en las funciones cerebrales y corporales; este modelo ha sido denominado por Bentov es de la “fisio-kundalini”. Con la meditación disponemos de un recurso poderoso para entender lo que significan nuestros padecimientos y asimilar las enseñanzas necesarias que son la precondición del estado de salud. En ella tenemos la clave para captar las interrelaciones entre el yo físico y el astral, el mental y otros superiores del orden espiritual. Mediante la meditación la personalidad puede llegar a descubrir cuál es el verdadero significado de la dolencia física que le aflige. Si la persona logra corregir ese problema causante de la disfunción emocional y espiritual, la enfermedad remitirá o incluso desaparecerá por completo.
 Las técnicas de Respiración (Pranayamas) , siendo la principal función fisiológica más directamente relacionada con el prana, es también un eslabón entre el cuerpo físico y la mente. La actividad físico-mental está íntimamente ligada a la dinámica del proceso respiratorio, y las fluctuaciones de este modifican las constantes vitales y la actividad cerebral. Por ejemplo : cuando la respiración se suspende, la mente queda inmovilizada, debido a que los pensamientos se nutren de la energía que les suministra la respiración Consientes de la interdependencia existente entre estos factores (cuerpo, mente y respiración), los Yoguis investigaron a fondo las repercusiones de la respiración y desarrollaron el “PRANAYAMA” un conjunto de técnicas que regulan el proceso respiratorio, y cuyos principales objetivos son:
- Purificar el cuerpo físico y el cuerpo Energético.
- Equilibrar los flujos de las energías vital y mental
- Incrementar el nivel de energía (prana)
- Regular el flujo de prana para estabilizar la actividad mental.
La salud es la señal de que tenemos una mente en armonía y unos hábitos correctos, la alimentación, el ejercicio físico, el clima, la fisiología, la personalidad y lo espiritual, la familia que rodea al individuo, los amigos y los enemigos,… Y su manera de estudiarlo y expresarlo es la única forma posible para englobar lo material y lo espiritual.
Estar bien es hallarse feliz, sano y entero, y percibir la propia vida como algo provisto de finalidad y sentido. Esa definición de salud y bienestar implica un cambio de mentalidad que considera imprescindible el aprender nuevas ideas, el buscar nuevos sentidos y enriquecer la noción de uno mismo y, en líneas generales, el progreso continuo psicológico y espiritual del individuo.
La meditación podría proporcionar alivio para la soledad en adultos mayores
 Una nueva investigación sugiere que los programas de meditación de atención plena (“Mindfulness-Based Stress Reduction” o MBSR en inglés),  pueden beneficiar a los adultos mayores solitarios.
La MBSR es una técnica estandarizada y estructurada para enseñar a los grupos como reducir el estrés. El término fue acuñado originalmente por Jon Kabat-Zinn, Ph.D., para un programa utilizado en pacientes con dolor que incorporó principios de la meditación de atención plena tradicional, yoga y técnicas de conciencia corporal. La MBSR enseña el uso de la atención centrada (a menudo mediante el uso de una sensación física como la respiración) en un solo objetivo a la vez. Esta práctica ha demostrado ser eficaz en ciertas aplicaciones clínicas, como el dolor crónico.
En el reciente estudio, se reclutaron 40 adultos sanos mayores de 55 años de edad. Los participantes completaron un cuestionario sobre la soledad y un análisis de sangre. Posteriormente, los investigadores asignaron aleatoriamente a los participantes a el grupo MBSR o a un grupo control.
El grupo MBSR se reunió para una sesión semanal de dos horas con un clínico entrenado en la MBSR. Las sesiones consistieron en la meditación, el yoga y la discusión diseñada para centrarse en el momento presente. Los participantes también practicaron MBSR durante media hora en casa todos los días. En la sexta o séptima semana, los participantes en el grupo MBSR participaron en un retiro de un día.
Después de ocho semanas, el grupo MBSR mostró reducciones significativas en la soledad mientras que el grupo de control no cambió significativamente. Un análisis genético también mostró que el grupo MBSR tenía una menor expresión de genes vinculados a la soledad que antes del estudio. Se requiere más investigación sobre este tema.
 La resiliencia en la tercera edad
La fortaleza ante las adversidades          
Siguiendo la línea del anterior artículo sobre la Psicología Positiva, en este artículo voy a presentar un concepto que está siendo abordado ampliamente por la misma. Este concepto es la resiliencia que es un constructo relativamente nuevo en el área de la psicología.
¿Qué es la resiliencia y cómo favorece a las personas mayores?
Representa la adaptación positiva de la persona a pesar de la adversidad y ante situaciones de amenaza. En la etapa de la vejez cobra especial importancia por ser un periodo en el que se suelen presentar diversos eventos críticos y altamente estresantes y, cabe notar que, a pesar de ello, algunas personas mayores se adaptan a tales condiciones sin mostrar un decremento en el bienestar o en la satisfacción con la vida.
La tercera edad es un período caracterizado por la activación de la Resiliencia.
 En la tercera edad suelen afrontarse eventos críticos como son los problemas de salud, la pérdida de seres queridos y, en muchos casos un decremento en la situación económica. Sin embargo, hay estudios que indican que, a pesar de haber sufrido tales dificultades, y muchas veces circunstancias extremas, peligrosas o traumáticas (guerras y austeridad); muchas personas mayores se encuentran en buena condición de salud, (aunque pueden tener padecimientos propios de la edad) e, incluso, dan muestras de vitalidad, de buen humor, entusiasmo en realizar actividades que les mantenga ocupados y que aporten beneficios para ellos y para otras personas y, además poseen gran interés en seguir contribuyendo y participando con su familia y amigos.
 
Lo anterior indica que los mayores han tenido que ajustarse y sobrevivir a innumerables situaciones de adversidad a través de procesos de adaptación, mediante los cuales, logran mantener un adecuado nivel de funcionamiento en diferentes dominios y, felizmente, alta o adecuada satisfacción con la vida y bienestar, es decir, han mostrado resiliencia ante las adversidades (Brandtstädter y Greve, 1994).
La resiliencia, por lo tanto, debe reunir dos condiciones y características:
1)  La exposición a un daño significativo o una adversidad severa.
2) La adaptación positiva a pesar de un “riesgo significativo” en el proceso de desarrollo. Los eventos adversos que ocurren en la vejez, ponen en funcionamiento múltiples autosistemas de adaptación (Greve y Staudinger, 2006). Por ejemplo, puede presentarse un declive en ciertas habilidades del área cognitiva, sin embargo, esto no determinará el funcionamiento cognitivo ya que, gracias al gran bagaje de conocimientos y habilidades adquiridos a través de los años puede compensarlo. Este tipo de procesos, según Baltes et al. (1998), indica que la resiliencia ocurre diariamente en la vejez, es decir, es un fenómeno normativo.
 La pregunta es, ¿Qué mecanismos pueden llevar a la resiliencia?
Las investigaciones han constatado que determinados recursos tienen la capacidad de amortiguar los efectos de los eventos estresantes, ya sean estos consecuencias de eventos normativos o bien, eventos no normativos. La idea básica es que si un dominio o área se ve amenazada, muchas otras áreas de protección se activarán para protegerla o subsanarla.
Los recursos asociados a la resiliencia (también llamados factores protectores o recursos) son de naturaleza múltiple y cambian en los diferentes periodos de la vida, además cabe recordar que se encuentran a nivel individual, familiar y social o de comunidad (Heckhausen, 2001, Luthar et al., 2000).
Con respecto a la vejez, los indicadores de resiliencia pueden ser el mantener un buen funcionamiento en los dominios que son de mayor interés para los individuos. Usualmente se enfocan a mantener una buena salud, movilidad y funcionamiento físico, al aspecto cognitivo y de personalidad y a mantener las redes sociales y de apoyo (Heckhausen, 2001).
Recursos que potencian la resiliencia
Es conveniente señalar que algunos investigadores insisten en que la resiliencia no es considerada una característica o atributo de la personalidad, sino un conjunto de recursos y fortalezas que son capaces de potenciarla y proveerla cuando la situación lo requiera (Greve y Staudinger, 2006). Entre los recursos señalados constantemente en la literatura se encuentran la identidad positiva, el control personal, la auto eficacia, la autoestima, las emociones positivas, el optimismo, el afrontamiento y el apoyo social.
-Identidad Positiva
Se ha encontrado que cuando los mayores se reconocen a sí mismos con una identidad positiva y ricamente construida, cuando se evalúan positivamente y establecen en el presente diferentes niveles de funcionamiento, pueden ser más exitosos y menos vulnerables ante las crisis (Brandtstädter y Greve, 1994; Coleman y Antonucci, 1982). Además esta variable está relacionada con la autoestima y el bienestar (Greve y Staudinger, 2006)
 -Control personal
El sentimiento de control, es decir, la creencia de que a través de nuestras propias conductas se ejerce control sobre nuestras vidas y sobre el entorno que nos rodea, activará diferentes estados emocionales que favorecen la salud. Adicionalmente, el control interno juega un papel funcional en la adaptación exitosa ante las situaciones difíciles e, incluso, puede mediar la relación de otros recursos como la autoestima y la auto eficacia, que a su vez activan el sistema de adaptación ante las crisis, los retos y la conducta individual (Brandtstädter y Greve, 1994, Heckhausen, 2001).
El control personal (ya sea interno, control primario o secundario) ocupa un lugar central para lograr la adaptación y la resiliencia. Los esfuerzos para regular el curso de la vida y el ambiente, es contingente con las conductas que llevarán a cabo las personas para establecer y modificar sus metas personales, optimizar sus motivaciones y recursos emocionales, así como realizar lo necesario para alcanzarlas (control secundario) y, finalmente, mantener un control sobre su propio ambiente (control primario).
 -Sentido de Auto eficacia
La auto-eficacia es la creencia acerca de las propias capacidades para organizar y manejar las situaciones futuras (Bandura, 1999). Esta variable es un recurso capaz de mediar la percepción de control del individuo y sus sentimientos ante las pérdidas. Además le ayuda a mantener el optimismo ante la situación, activa el funcionamiento de algunos dominios incrementando la probabilidad de mantener y optimizar su funcionamiento en áreas como la inteligencia, la memoria o la salud (Bandura, 1999).
-Autoestima
La autoestima, es decir, la valoración que tenemos de nosotros mismos, está relacionado con altos niveles de bienestar a pesar de los eventos adversos. Es un recurso (variable moderadora) para el afrontamiento a las amenazas y al estrés (Cicchetti y Rogosch 1997). (Brandtstädter, 1999; Grave y Staudinger, 2006; Mc Cubbin, 2001; Ong, Bergeman, Wallace y Bisconti, 2006), Además poseer una adecuada autoestima es una precondición positiva para movilizar o simplemente aceptar el apoyo social (y así ser una variable mediadora para el manejo de problemas).
 -Emociones Positivas
Las emociones positivas son estados de ánimo “que nos hacen sentir bien”; entre las más citadas están la gratitud, el amor, y el perdón, y pueden proporcionar a las personas experiencias subjetivas placenteras y sensaciones de paz. (Fredrikson, Tugade, Waugh y Larkin, 2003). Se ha encontrado que las emociones positivas tienen gran importancia en los procesos de adaptación que buscan alcanzar un equilibrio, ya que facilitan las estrategias de afrontamiento adaptativas, la obtención de recursos sociales y favorecen el bienestar. Del mismo modo, son capaces de moderar las reacciones y la recuperación ante el estrés. Adicionalmente, una gran cantidad de emociones positivas pueden potenciar altos niveles de resiliencia (Fredrickson et al., 2003; Ong et al., 2006). Estudios encaminados a explorar las emociones en personas mayores han encontrado consistentemente que experimentan más emociones positivas que negativas (Mather y Cartensten, 2005). Este hecho, sumado a los datos anteriores, explican que los mayores dispongan más de estos recursos no sólo para amortizar, también para favorecer la adaptación después o durante experiencias negativas y dañinas.
 -Optimismo
El optimismo, definido comúnmente como la tendencia a esperar que el futuro depare resultados favorables (Seligman, 2003), es una fortaleza importante que ayuda a afrontar las adversidades y tiene beneficios en la salud y el bienestar. Además media la relación de otros recursos personales y los eventos estresantes (Ong et al., 2006), promoviendo la adaptación ante el intento de alcanzar metas (Taylor y Gollwitzer)
 -Afrontamiento
Aunque el afrontamiento es una variable relacionada estrechamente con la resiliencia, no es sinónimo de ella; aunque Greve y Staudinger (2006) apuntaron que puede observarse un sobrelapamiento entre ambas.
El afrontamiento es definido como un proceso por el cuál los individuos manejan los retos o las amenazas (Lazarus y Folkman, 1984). Las personas mayores recurren más al afrontamiento centrado en las emociones que al centrado en los problemas, además se ha informado que, en su mayoría logran manejar las crisis exitosamente (incluyendo los aspectos negativos de la edad). Así, el amplio repertorio de estrategias de afrontamiento que han acumulado durante su vida, les servirán fundamentalmente para adaptarse a los diferentes problemas y a las situaciones estresantes (Brandtstädter y Greve, 1994, Diehl).
 
Se ha encontrado que las personas mayores adaptan sus estrategias ante los problemas y las pérdidas que son difíciles o imposibles de afrontar activamente. Por ejemplo, los sistema de valoración personal son modificados, las preferencias son adaptadas, y se recurre a la reinterpretación de los problemas cambiando la perspectiva (Brandtstädter y Renner, 1990). Incluso, dada la falta de control sobre algunos problemas, suele existir una aceptación de las consecuencias y de sus efectos. Estos procesos contribuyen a resolver las discrepancias y a reducir los efectos adversos en el bienestar. Lo anterior indica que el afrontamiento es un proceso de acomodación en el que la imagen del individuo y la imagen de sus metas, son alterados para eliminar los aspectos negativos de las discrepancias (Brandtstädter y Greve, 1994).
-Otros recursos psicológicos
Kinsel (2005) realizó un estudio cualitativo en el que encontró otros recursos psicológicos usados por personas mayores “resilientes”:
La curiosidad hacia el mundo y el otorgar alto valor a la educación fue considerada como variable de fundamental importancia. Los mayores trataban de seguir aprendiendo y no sentían temor ante la necesidad de buscar información cuando no conocían ciertas cosas. También informaron que era muy gratificante involucrarse en actividades de aprendizaje.
Otra cualidad fue el ser poco ortodoxos o convencionales, sin importar discrepar con las normas sociales del momento, lo cuál implicaba adoptar una “actitud activa”.
Finalmente, el terreno espiritual fue considerado como un pilar de apoyo para las personas mayores y un recurso poderoso ante la necesidad de adaptarse y hacer frente a nuevas situaciones. Al hablar del terreno espiritual, las personas se referían a la creencia de la existencia de un poder superior en el cuál podían apoyarse.
 
-Redes sociales y apoyo social
Las redes sociales y de apoyo brindan no sólo la ayuda instrumental para resolver problemas, también intervienen otros recursos como es la auto-estima y el sentimiento de auto eficacia.
Al parecer, su importancia no radica en el apoyo en sí mismo, sino en la percepción que la persona que lo recibe tiene de dicho apoyo, siendo, al parecer, la calidad de las relaciones lo que más contribuye a la resiliencia.
Al parecer, existe una asociación positiva entre el apoyo social y la auto eficacia. A su vez, el apoyo social contribuye al bienestar percibido de los mayores (Heckhausen)
 -La plasticidad
Baltes et al. (1998) y sus colaboradores puntualizaron que el ser humano se caracteriza por la plasticidad, es decir, por la capacidad de minimizar los efectos de lesiones a través de cambios estructurales y funcionales en otras áreas. Este concepto forma parte central y es prerrequisito para el desarrollo humano y para la resiliencia, y logrará activarse a través de la articulación de diferentes procesos como la selección, la compensación y la optimización.
Estos tres procesos, que ya presenté en el artículo sobre Psicología Positiva y Tercera Edad en el número anterior de la revista Saber Alternativo, están estrechamente relacionados con la “capacidad de reserva”, que activa el potencial del individuo para adaptarse al cambio y a la dialéctica de ganancias y de pérdidas que se experimentan en la vejez. En estos procesos, el individuo juega un rol activo en su desarrollo y recurre, cuando las circunstancias lo requieren, a dominios o competencias que antes no empleaba y que le ayudan a compensar sus pérdidas.


Un ejemplo de lo anterior es que para adaptarse a los cambios físicos y sociales en la vejez, es necesario seguir una serie de estrategias entre las que se encuentra la coordinación de las ganancias y de las pérdidas, que accionarán factores de protección para lograr una adaptación exitosa. Será necesario seleccionar aquellos dominios que se pueden o quieren preservar, para optimizar una función y así poder compensar lo perdido. Estas adaptaciones ayudarán al individuo a ajustarse a los nuevos requerimientos y condiciones, acercándose a la “vejez con éxito”.
 
Si los procesos de selección, compensación y optimización operan de manera conjunta, constituirán un componente fundamental de las fortalezas humanas (Baltes y Freund 2003), que en articulación con los recursos como la auto eficacia, la autoestima, etc. potenciarán la resiliencia.
En otras palabras, cuando las personas mayores se enfrentan a nuevas situaciones como son las enfermedades crónicas, el abandono por parte de los hijos, la separación del esposo o de la esposa, la viudez, o la jubilación, entre muchas otras, se ven obligados a replantearse nuevas pautas de vida que les llevará a la adopción de estrategias encaminadas a superar las crisis.
La selección de nuevos esquemas de conductas para compensar y optimizar de acuerdo a sus objetivos personales, denotará una persona integrada, que resuelve de manera consciente o inconscientemente tales crisis, que por lo tanto asienta un acercamiento a las fortalezas y a la resiliencia (Staudinger et al., 1995).
Finalmente, todos estos recursos que potencian la resiliencia son estudiados, fomentados y aplicados por la Psicología Positiva. Estas aportaciones, entre todas las que está mostrando, han conseguido que esta nueva rama de la Psicología esté despertando un enorme interés dentro de la comunidad científica y en el resto de la sociedad.
 
 
MEDITACIÓN TIBETANA
Las técnicas de meditación tibetana son un valioso recurso para todos, incluso para los adultos mayores, pues con la práctica diaria y constante de la meditación cualquier persona puede alcanzar un óptimo estado de armonía y equilibrio.
Es una técnica ideal para disminuir el consumo de medicamentos como ansiolíticos y  antidepresivos.
Nos ayuda a manejar adecuadamente el estrés y la ansiedad.
Nos ayuda a  llenar el “vacío interior” que nos aprisiona con el “vacío exterior” que todo lo llena.
TÉCNICA DE MEDITACIÓN TIBETANA
Consiste en el conteo de respiraciones. Tomamos una profunda inspiración y la exhalamos, relajándonos y distendiéndonos cada vez que exhalamos. Tomamos cada respiración partiendo desde el estómago para hacer así respiraciones completas. Empezamos a respirar normalmente desde este momento y con cada inspiración contamos 1, con la expiración contamos 2, con la inspiración contamos 3 y así sucesivamente, concentrándonos y evitando que cualquier pensamiento penetre entre la respiración y conteo de números. No permitiendo que si un pensamiento surja en nuestra consciencia le prestemos atención, sino que debemos
seguir con nuestra atención totalmente puesta en la respiración y el sucesivo conteo. Ni siquiera debemos esforzarnos, simplemente continuamos contando, sin prisas. Para comenzar no hace falta adoptar la postura del loto o medio loto. Podemos sentarnos en una silla con
la espalda bien recta y las manos sobre los muslos. Podemos empezar haciéndolo una vez al día, mejor por la mañana o antes de acostarnos, comenzando con 10 minutos hasta llegar, en la medida de lo posible, a media hora.
SILENCIAR LA MENTE
El pensamiento, fruto de las experiencias del ayer y de las proyecciones futuras, ha de ser silenciado si queremos alcanzar el estado meditativo necesario para sentir la energía interior, que sólo se experimenta en el presente, en el “aquí y ahora”. Cuando se evita la rueda del
pensamiento, automáticamente por sí misma y, sin invitarla, comienza la meditación en silencio.
Dentro de nosotros hay pues dos ruedas: una es la del pensamiento y otra es la meditación que
nace del silencio. Para utilizar esta técnica simplemente hemos de ser conscientes de que
no hay diferencia entre el pensador y el pensamiento.  Sentémonos sosegada y relajadamente en una habitación completamente a oscuras, e imaginemos que esta habitación está situada en el piso más alto de un rascacielos.
Enfrente de nosotros se halla situada una gran ventana cubierta con una cortina negra, un marco de ventana sin ningún adorno, sin nada que pueda distraernos, y asegurémonos, poniendo la atención en nosotros mismos, de que no hay ningún pensamiento cruzando nuestra consciencia (que es la cortina negra), y si algún pensamiento intenta penetrar simplemente observémoslo, pues si así lo hacemos, con la máxima calidad de atención, veremos que se diluye, ya que la mente no piensa si se siente observada, mientras mantengamos esa atención. 


Los pensamientos por unos instantes intentarán fluctuar en el borde de esta cortina, que es nuestra consciencia.  Simplemente observé-monos, esperando a ver qué ocurre sin desear ni rechazar nada, poniendo toda nuestra energía en esta observación, y la mente se silenciará por sí sola, quedando como un lago tranquilo y en calma.

No hay diferencia entre el observador y lo observado. Mantengamos esa calidad de observación y poco a poco iremos sintiendo un sentimiento interior de plenitud, pero ni siquiera entonces debemos centrarnos en él. Sigamos observando el pensamiento sin rechazar ni dialogar, sino simplemente permanezcamos en silencio sin hacer nada y la meditación ocurrirá por sí misma, habiendo entonces alcanzado nuestro objetivo.

Practiquemos este experimento meditativo una y otra vez, y nos encontraremos que somos capaces de dominar nuestros pensamientos como hacen los Maestros, que han dejado escrito: ” Permanece en silencio y sabrás que yo, el Ser, estoy dentro de ti”. Hagámoslo varias veces al día, incluso cuando vayamos en el autobús o por la calle, mientras andamos, o realizando cualquier otra actividad. 

Parémonos por un momento, y, sabiendo que el pensamiento es el enemigo a batir, simplemente observémonos.  Si aprendemos a trascender el pensamiento tenemos la puerta abierta a todos los conocimientos y experiencias que siempre hemos buscado.

Un estudio científico sugiere que las respuestas básicas e involuntarias del cerebro pueden ser anuladas.  A esta conclusión llegaron los expertos de las universidades de Queensland y California, luego de estudiar las reacciones visuales de 76 monjes budistas tibetanos con experiencia en meditación.
Durante las pruebas realizadas por los investigadores, los monjes se pusieron unas gafas
especiales que les permitían ver simultáneamente una imagen diferente con cada ojo.
La respuesta normal -y automática- del cerebro sería alternar rápidamente la atención entre
ambas imágenes, una reacción conocida como rivalidad perceptiva o visual.
Sin embargo los monjes fueron capaces de concentrarse en sólo una de las imágenes.
EL PODER DE LA VOLUNTAD
Mediante la meditación en “un punto”, los monjes lograron centrar su atención sobre un solo
objeto o pensamiento.  Aquellos que tenían mayor experiencia en meditación consiguieron concentrarse en sólo una de las imágenes durante un período más largo, de hasta 12 minutos.
Según explican los expertos en la revista científica Current Biology, la capacidad de los monjes para anular la respuesta mental básica indica que el cerebro puede ser entrenado.  Hasta ahora se creía que la rivalidad perceptiva era una respuesta básica e involuntaria.


SALUD MENTAL
“Los monjes demostraron que podían bloquear la información externa”, explicó Olivia Carter, de la Universidad de Queensland.
“Sería bueno ahora hacer más pruebas utilizando técnicas de imagen para ver exactamente qué diferencias hay en los cerebros de los monjes”.
“La gente que practica la meditación, incluido el Dalai Lama, ha expresado que la habilidad para controlar y dirigir los pensamientos puede ser muy beneficiosa en términos de salud mental”, añadió Carter.  Os deseo, a todos los que no habéis practicado nunca la meditación, un buen comienzo y que obtengáis con ella los mejores beneficios físicos y espirituales.
 
FUENTE
The Coherence Spectral Array (COSPAR) and its application to the study of spatial ordering in the EEG, Proceedings of the San Diego Biomedical Symposium 15: 1976.
 Electrophysiologic characteristics of respiratory suspension periods occurring during the practice of the Transcendental Meditation program, Psychosomatic Medicine 46: 267-276, 1984.
Rubén Riveiro Feteira. Licenciado en Psicología. Psicólogo Positivo y Coach para http://www.saberalternativo.es/spa/tercera_edad.asp?var1=&var2=La%20resiliencia%20en%20la%20tercera%20edad&nar1=&nar2=513
Javier Akerman, ND. Doctor Naturópata para http://www.saberalternativo.es/fotos/10.pdf
 http://yogaesmas.com/yoga-para-personas-mayores/
 

La tercera edad, una etapa que debe vivirse en plenitud

 

Galeria

Los adultos mayores funcionales son aquellos que pueden realizar sus actividades cotidianas sin dificultad.

En la actualidad se ha incrementado la esperanza de vida de la gente, y el envejecimiento es un proceso natural e irremediable por el que atraviesa toda persona con el paso del tiempo, pero, ¿qué es lo que más afecta a su salud?, y ¿qué hacer para vivir una vejez saludable?

De acuerdo con el geriatra del Hospital San José, Abraham Vázquez García, en México el promedio de vida en hombres es de 76 años y en mujeres de 78; mientras que para el 2050, el grupo de personas de la tercera edad aumentará alrededor del 21 por ciento.

La concepción que se tiene de las personas de edad avanzada no es muy positiva: se asocia al adulto mayor con ideas como una etapa productiva concluida, incapacidad y soledad, pero la labor a nivel social debe ser ayudarlos a redescubrir sus capacidades y habilidades, enriquecer su autoestima y hacerlos parte activa de un grupo, principalmente su familia.

La geriatría, especialidad médica que trata a las personas de la tercera edad, los clasifica en funcionales y disfuncionales, basándose en escalas que miden la capacidad para realizar las actividades de la vida diaria.

Los adultos mayores funcionales son aquellos que pueden realizar sus actividades cotidianas sin dificultad, por lo que pueden mantenerse independientes. Mientras que se considera disfuncionales a aquellas personas de la tercera edad que por algún motivo presentan una limitación para efectuar las tareas mínimas para valerse por sí mismos.

¿Cuáles son las principales enfermedades que aquejan a las personas de la tercera edad en la actualidad?

“Hay enfermedades asociadas al envejecimiento que no necesariamente son causadas por esta etapa, como la diabetes mellitus, hipertensión arterial, osteoartritis, entre otras. Pero también están los síndromes geriátricos, que tienen alta prevalencia en el adulto mayor, y aunque tienen baja mortalidad, afectan demasiado la calidad de vida e independencia. Entre estas enfermedades están la demencia, depresión, fragilidad, alteraciones de la movilidad, incontinencia urinaria, entre otras”, explicó el doctor Vázquez García.

En el caso de los cambios emocionales, ¿qué debe hacer un adulto mayor para que su autoestima no esté baja y pueda realizar sus actividades de la vida diaria?

“Existen factores que pueden ser modificables para disminuir el riesgo de padecimientos afectivos, uno de ellos es mantenerse activo, es decir, tener actividades ya sea recreativas o profesionales, realizar una rutina de actividad física, así como tener un círculo social y familiar amplio”.

Una persona que vive la etapa de la tercera edad o que está por entrar a ésta, ¿qué debe tomar en cuenta para llevar una vida saludable e independiente durante su vejez?

“Una dieta saludable, actividad física regular y aplicarse sus vacunas correctamente. Además, tener un control adecuado y detección de las enfermedades crónico degenerativas”.

¿Cuáles serían los beneficios para un adulto mayor el ser independiente?

“Ser independiente es el principal marcador de calidad de vida. En la consulta geriátrica es uno de los principales factores que evaluamos, entre más autosuficiente sea una persona, mejor calidad de vida tiene. Es la meta a la que debemos aspirar todos en la etapa de la tercera edad”, señaló el especialista en geriatría.

Hábitos para vivir una vejez plena

  • Llevar una dieta saludable
  • Realizar ejercicio
  • Mantener una actitud positiva
  • Tener actividad social
  • Aprender cosas nuevas
  • Aprovechar el tiempo lo mejor posible

Equipo de Redacción A Tu Salud

Actualmente, cuando la expectativa de vida sigue en aumento a nivel mundial (en Argentina supera los 75 años) desde diferentes enfoques de la medicina, la mirada está puesta en ahondar las medidas tendientes a lograr que las personas lleguen a edades avanzadas  de la forma más óptima posible.

La Organización Mundial de la Salud (OSM) recientemente puso énfasis en la necesidad de que los Estados renueven sus políticas sobre el tema. En el “Informe mundial sobre envejecimiento y salud”, el organismo habla de un cambio en el concepto de envejecimiento y respalda el reemplazar el modelo de salud curativo por uno que esté centrado en la prestación de los cuidados integrales y la promoción de la integración en todas las esferas de la vida social.

Es que superadas las concepciones que sostenían que la llegada del final de la vida se asociaba  al término de los años laboralmente productivos -es decir, la jubilación- en la actualidad el encuadre respecto es distinto.

De hecho, ya alejados de esta postura frente a la vida, muchos hombres y mujeres que atraviesan esta etapa piensan más bien en seguir con distintos proyectos o saldar los pendientes, como estudiar, aprender una disciplina  (artística o no) o sencillamente reunirse con amigos y familiares, viajar e inclusive, rearmar su vida afectiva y de pareja, entre otros aspectos.

No obstante, aclara el informe de la OMS, el alcance de las oportunidades de una mayor longevidad dependerá, en gran medida, de un factor clave: la salud.

“Si las personas viven en buen estado de salud, su capacidad para hacer lo que aprecian será apenas incomparable a la de una persona más joven. Pero si esos años se determinan por reducción de la capacidad física y mental, las derivaciones para las personas mayores y para la sociedad serán mucho más negativas”, puntualiza el escrito donde se destaca que por primera vez en la historia la mayoría de la población mundial puede aspirar a vivir más de sesenta años.

Hábitos saludables, la clave

Marcelo Barcenilla, médico geriatra y gerontólogo, citó que si se quiere contar con una buena calidad de vida desde el punto de vista físico, emocional y mental, es preciso tomar algunas medidas en los años anteriores a la tercera edad.

Entre los principales componentes de riesgo que son precisos impedir figuran los altos niveles de colesterol y triglicéridos, como del mismo modo patologías como la diabetes y la hipertensión o bien, hábitos poco saludables, entre ellos, el tabaquismo, el sedentarismo y el consumo desmedido de alcohol y otras sustancias nocivas.

Por el contrario, detalló el especialista, salir a caminar treinta minutos entre dos y tres veces por semana (de manera de estimular los grupos musculares), ejercitar el cerebro (con al menos una lectura de una hora todos los días), cambiar los horarios de las rutinas, conservar las redes sociales activas y alimentar los lazos afectivos sólidos con la familia, son parte del secreto para vivir con plenitud muchos años.

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Lee: Enfermedades frecuentes del tubo digestivo en el adulto mayor

“Volver a lo natural”

Entre otras pautas para cuidar el organismo, la alimentación proporcionada y saludable, basada en el consumo de  vitaminas, minerales, calcio y fibra, figura entre las prioridades. En un mundo donde la industrialización de los alimentos ha llevado muchas veces a alterar sus componentes naturales, lo recomendable es retomar las dietas basadas en platos más bien naturales o hechos en casa.

Patricia Chalabe, médica diabetóloga reveló que de hecho, “estamos en una situación bastante tóxica debido a la utilización de productos elaborados con muchos conservantes, agregados y estabilizantes”. Por eso, ella recomienda el consumo de productos naturales e integrales y en lo posible cocinar con vegetales de origen orgánico como así también evitar las gaseosas y los jugos preparados, entre otros productos. “Estos hábitos se deben incorporar inclusive desde la infancia”, sugiere la especialista.

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La influencia del entorno

Pero a esta valoración integral sobre el envejecimiento se suma otro factor, que tiene que ver con el medio ambiente, que puede brindar una serie de recursos o bien, plantear dificultades. Esto, en última instancia establecerá si la persona tiene las posibilidades de hacer las cosas que siente.

Así, ejemplifica el informe, aunque el adulto mayor esté limitado en sus capacidades, podrá hacer las compras si tiene acceso a medicamentos o a un dispositivo de apoyo (como un bastón o una silla de ruedas), o si vive cerca de un medio de transporte accesible.

Esta relación entre el individuo y el entorno en el que vive, y cómo interactúan, es lo que se conoce como capacidad funcional. Esto se define como los atributos relacionados con la salud que permiten a las personas ser y hacer lo que tienen razones para valorar. A partir de estos conceptos, se define que el envejecimiento saludable es el proceso de desarrollar y mantener la capacidad funcional que permite  el bienestar en la vejez.676029_NpAdvHover

Una mirada más optimista

El psicólogo y director del Centro de Psicología Cognitiva Santiago Gómez sugirió que una forma de vivir con plenitud esos años de libertad y disfrute de todo lo sembrado a lo largo de la vida, consiste en conservar las habilidades sociales (por ejemplo, ir al club o juntarse con amigos), satisfacer los propios intereses y disfrutar de todas las actividades que se consideren placenteras, como el deporte, el teatro, la música, la pintura y todo lo que la persona crea conveniente.

Para conseguir una mirada optimista, recomendó Gómez, es preciso estimular el pensamiento positivo, la creatividad y concentrarse en soluciones frente a las dificultades que vayan apareciendo.

En ese sentido, algunas pautas pueden ser: agradecer todas las mañanas por un nuevo día de vida; tener proyectos personales, no renegar por los dolores físicos, propios de la edad; valorar todo lo que uno sí tiene y puede; cortar los pensamientos negativos, tales como “como ya soy grande” y cambiarlos, por “lo voy a intentar”. Del mismo modo se recomienda reír porque de este modo se estimulan las endorfinas que mejoran el humor.

También puedes consultar: Lo que debe saber el adulto mayor antes de hacer ejercicio

Fuente: losandes

 LOS SEXALECENTES
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SI miramos con cuidado podemos detectar la aparición de una franja social que antes no existía: la gente que hoy tiene alrededor de
sesenta años:Es una generación que ha echado fuera del idioma la palabra “sexagenario”, porque sencillamente no tiene entre sus planes actuales la posibilidad de envejecer. Se trata de una verdadera novedad demográfica parecida a la aparición en su momento, de la “adolescencia”, que también fue una franja social nueva que surgió a mediados del S. XX para dar identidad a una masa de niños desbordados, en cuerpos creciditos, que no sabían hasta entonces dónde meterse, ni cómo vestirse. Este nuevo grupo humano que hoy ronda los sesenta o setenta, ha llevado una vida razonablemente satisfactoria. Son hombres y mujeres independientes que trabajan desde hace mucho tiempo y han logrado cambiar el significado tétrico que tanta literatura latinoamericana le dio durante décadas al concepto del trabajo. Lejos de las tristes oficinas, muchos de ellos buscaron y encontraron hace mucho la actividad que más le gustaba y se ganan la vida con eso. Supuestamente debe ser por esto que se sienten plenos; algunos ni sueñan con jubilarse. Los que ya se han jubilado disfrutan con plenitud de cada uno de sus días sin temores al ocio o a la soledad, crecen desde adentro. Disfrutan el ocio, porque después de años de trabajo, crianza de hijos, carencias, desvelos y sucesos fortuitos bien vale mirar el mar con la mente vacía o ver volar una paloma desde el 5º piso del departamento. Dentro de ese universo de personas saludables, curiosas y activas, la mujer tiene un papel rutilante.
Ella trae décadas de experiencia de hacer su voluntad, cuando sus madres habían sido educadas a obedecer y ahora pueden ocupar lugares en la sociedad que sus madres ni habrían soñado en ocupar. Esta mujer sexalescente pudo sobrevivir a la borrachera de poder que le dio el feminismo de los 60′, en aquellos momentos de su juventud en los que los cambios eran tantos, pudo detenerse a reflexionar qué quería en realidad. Algunas se fueron a vivir solas, otras estudiaron carreras que siempre habían sido exclusivamente masculinas, algunas estudiaron una carrera universitaria junto con la de sus hijos, otras eligieron tener hijos a temprana edad, fueron periodistas, atletas o crearon su propio “YO, S.A.”. Este tipo de mujeres nacidas en los 50s. no son ni por equivocación las clásicas “suegras” que quieren que los hij/as les estén llamando todos los días, porque ellas tienen su propia vida y ya no viven a través de la vida de los hijos. Su camino no ha sido fácil y todavía lo van diseñando cotidianamente. Pero algunas cosas ya pueden darse por sabidas, por ejemplo que no son personas detenidas en el tiempo; la gente de “sesenta o setenta”", hombres y mujeres, maneja la compu como si lo hubiera hecho toda la vida. Se escriben, y se ven, con los hijos que están lejos y hasta se olvidan del viejo teléfono para contactar a sus amigos y les escriben un e-mail con sus ideas y vivencias. Por lo general están satisfechos de su estado civil y si no lo están, no se conforman y procuran cambiarlo. Raramente se deshacen en un llanto sentimental. A diferencia de los jóvenes; los sexalescentes conocen y ponderan todos los riesgos. Nadie se pone a llorar cuando pierde: sólo reflexiona, toma nota, a lo sumo… y a otra cosa. La gente mayor comparte la devoción por la juventud y sus formas superlativas, casi insolentes de belleza, pero no se sienten en retirada. Compiten de otra forma, cultivan su propio estilo… Ellos,
los varones no envidian la apariencia de jóvenes astros del deporte, o de los que lucen un traje Armani, ni ellas, las mujeres, sueñan con tener la figura tuneada de una vedette. En lugar de eso saben de la importancia de una mirada cómplice, de una frase inteligente o de una sonrisa iluminada por la experiencia. Hoy la gente de 60 o 70, como es su costumbre, está estrenando una edad que todavía NO TIENE NOMBRE, antes los de esa edad eran viejos y hoy ya no lo son, hoy están plenos física e intelectualmente, recuerdan la juventud, pero sin nostalgias, porque la juventud también está llena de caídas y nostalgias y ellos lo saben. La gente de 60 y 70 de hoy celebra el Sol cada mañana y sonríe para sí misma muy a menudo…hacen planes con su propia vida, no con la de los demás. Quizás por alguna razón secreta que sólo saben y sabrán los del siglo XXI.

Autor desconocido.

-Senior-couple-in-winterUN ORFIDAL? MEJOR, PASEE POR EL CAMPO

MADRID, 22 (SERVIMEDIA)

Reduce el riesgo de desarrollar enfermedades cardiovasculares, aumenta la respuesta inmune y favorece nuestra recuperación tras una convalecencia. No hablamos de ningún fármaco milagroso ni de ninguna terapia alternativa. Nos referimos a la biofilia, la pasión innata por todo lo que tiene vida y el contacto directo con la naturaleza, cuya represión, además, se asocia con diversas patologías. Quién sabe, quizás en un futuro no muy lejano salgamos de la consulta del médico con paseos por el campo en la receta.
El término lo acuñó a mediados de los años 80 del siglo XX el biólogo y entomólogo estadounidense Edward Osborne Wilson, el primer formulador del concepto de biodiversidad. “Se trata de una explicación evolucionista del comportamiento humano que nos dice que el bienestar humano depende de la conexión con signos y elementos que, por alguna razón, han sido cruciales para la supervivencia humana”, asegura José Antonio Corraliza, catedrático de Psicología Ambiental de la Universidad Autónoma de Madrid.
Y, según Corraliza, existen dos explicaciones que demuestran que la biofilia “funciona”. “Los estudios de percepción de paisajes confirman que nos decantamos por aquellos que presentan indicios de vida y por los que contienen agua y/o vegetación y esto ocurre, básicamente, porque el agua y la vegetación han sido fundamentales para la perpetuación de nuestra especie. Por el contrario, los que son demasiado desérticos nos generan tensión”, apunta Corraliza.
Por otra parte, este experto hace referencia a la teoría de “la panorámica-refugio”, según la cual los humanos sentimos predilección por los paisajes “que permiten ver mucho sin ser vistos”. De nuevo, la variable supervivencia.
“En términos evolutivos, nuestro cerebro vive en la ciudad desde hace muy poco, y por eso conecta muy bien con los estímulos de la naturaleza. Agua, vegetación, visiones panorámicas y lugares de refugio son las cuatro funciones biofílicas que nos han ayudado a sobrevivir como especie y que explican lo que somos”, sentencia Corraliza.
Entonces, żqué ocurre cuando no mantenemos ningún contacto con paisajes ni entornos naturales? Según César López, profesor del departamento de Ecología de la Universidad Autónoma de Madrid, “en ese caso pueden aparecer problemas de desequilibrio mental, estrés y conflictos en la convivencia”.
Hoy en día se habla, incluso, del trastorno por déficit de naturaleza, un problema que sufren muchos de los que viven en permanente desconexión con entornos naturales. Como la mayoría de los habitantes de las ciudades.
PAISAJES DESDE LA VENTANA
Por lo general, basta con un simple contacto visual para aliviar los síntomas del llamado trastorno por déficit de naturaleza. Lo demostró en los años 80 el investigador sueco Roger S. Ulrich, tras comprobar que lo que veían los pacientes de un hospital a través de las ventanas de sus habitaciones influía en su postoperatorio.
Ulrich se centró en personas a las que se había extirpado la vesícula y observó que quienes se encontraban en el ala del hospital que daba a un bosque se recuperaban tres o cuatro días antes que aquellos cuya estancia se abría a un patio de hormigón.
En España, sin embargo, aún no se diagnostica el trastorno por déficit de naturaleza. “Aquí vamos siempre con retraso, pero en otros países, como en Estados Unidos, el médico de cabecera te puede recetar visitas a parques naturales”, prosigue el profesor César López.
BENEFICIOS PROBADOS
Europarc-España, organización en la que participan las instituciones implicadas en la planificación y gestión de los espacios protegidos en nuestro país, publicó en 2013 un informe sobre los efectos positivos directos sobre la salud de los espacios naturales, titulado ‘Salud y áreas protegidas en España’. La lista es larga: disminución de la frecuencia cardiaca y de la presión arterial, reducción del riesgo de desarrollar enfermedades cardiovasculares, aumento de nuestra respuesta inmune y de la producción de vitamina D…
Además, según Europarc, estos espacios promueven la mejora de la autoestima, “ya que muchas actividades suelen conllevar un plus de dificultad o suponen metas simbólicas”, y “ayudan a la recuperación de la fatiga mental, el estrés emocional, la depresión y la ansiedad”, entre otros trastornos.
(SERVIMEDIA) 22-NOV-15 LLM/caa

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Las bicicletas eléctricas son un gran invento, especialmente para aquellos que tienen algún tipo de movilidad reducida, como es el caso de las personas de la tercera edad, pero dado que es muy saludable hacer ejercicio no importa los años que se tengan, dentro de las recomendaciones que los especialistas gerontológicos indican, está el uso de estos vehículos.

Un cúmulo de ventajas

Cuando se sale a practicar ejercicio y más en las personas mayores, que cuentan con bastante tiempo libre, gracias a que suelen estar jubilados, se deben tener los elementos más acordes, para realizarlo de manera correcta y saludable.

Según estudios realizados en el Reino Unido y EEUU, dónde se ha popularizado la costumbre de salir a andar en bici por parte de los adultos mayores, el hecho de tener como opción la no realización de esfuerzos muy agotadores o sea recurrir a la movilidad eléctrica en vez de pedalear cuando lo crean conveniente, es realmente una ventaja a tomar en cuenta.

Por otro lado se destaca la practicidad del vehículo a la hora de cargar las baterías y que este hecho es un aliciente más para los usuarios, pues los “obliga” a ser previsores y es una ayuda más para la fortificación de las células cerebrales y la memoria.

En cuanto al ejercicio en sí, practicar un ciclismo suave y de corte urbano, es muy positivo para la circulación, para el mantenimiento de la masa muscular, para evitar anquilosamientos a nivel articular y de la columna y cómo no, para la salud mental de los pacientes.

Realizar trayectos diarios en bicicleta eléctrica también es una buena medida para la sociabilización de las personas mayores, ya que el hecho de no tener que pedalear continuamente, les permite salir en grupo y estar todos a la misma altura de rendimiento según sus capacidades y dificultades, es decir que nadie tiene porque retrasarse o no ser parte activa del “pelotón”.

Para quienes tienen mayor disposición y unas condiciones físicas adecuadas, este ejercicio puede realizarse durante tiempos mayores e incluso en terrenos algo más escabrosos, como bosques o senderismo suave, fomentando en ellos el deseo de superación, que no tiene por qué decaer con la edad.

De igual modo, los geriatras dan instrucciones a sus pacientes para que cumplan con todas las normas de seguridad posibles, porque una caída puede resultar muy peligrosa a su edad, por lo que es imprescindible el uso del casco y son recomendable las protecciones al menos de codos y rodillas, así como una correcta postura a la hora de pasear en sus bicicletas eléctricas.

Muy pocas desventajas

El peso de los vehículos una de las pocas desventajas que ven los médicos a la hora de hacer las recomendaciones pertinentes, pero este factor está comenzando a no representar mayor influencia, ya que las bicicletas eléctricas son cada vez más ligeras gracias a los nuevos materiales con los que se construyen como la fibra de carbono o el aluminio, al igual que las baterías que están disminuyendo en tamaño y aumentando en capacidad de acumulación.

El precio era otra de las “contras” de las bicicletas eléctricas, pero en realidad la oferta que hay de estas bicis es hoy en día muy superior a la de hace algunos años y los costos están abaratándose, por lo que en la actualidad se pueden conseguir unidades muy acordes con el uso requerido y a unos precios más que razonables.

 

 

Sandra Monteverde

Editora de Betabusiness.net

¿Sonríes a la vida? Beneficios de reír para la salud de los mayores

por | may 7, 2015

¿Sonríes a la vida? Beneficios de reír para la salud de los mayores

No hay mejor medicina que la risa para cualquier molestia o malestar: depresión, tristeza, angustia, desilusión además de ser un gran aliado cuando sufrimos otras enfermedades más graves. En los mayores, les ayuda a prevenir posibles enfermedades y les hace afrontar la vida con optimismo, entusiasmo y positividad, fundamental en esta etapa de la vida.

Los beneficios de reír para salud de los mayores son muchos y están científicamente comprobados. Te explicamos el por qué; Parece ser que la risa libera endorfinas que nos hacen sentir felices y reducen nuestros niveles de estrés. Además tiene un efecto analgésico.

Y no sólo libera endorfinas sino que reduce el cortisol, que es la hormona de estrés. Eso explica que al reírnos nos sintamos menos agobiados y más felices.

También es una gran ayuda para nuestros pulmones, porque se expanden y se reponen de oxígeno por lo que mejora la respiración y nos hace sentir con mucha más vitalidad.

Incluso nuestros músculos se relajan liberándonos de cualquier estrés. Además, una buena carcajada nos hace vibrar la cabeza que despeja nariz y oído y disminuye el insomnio.

Y no sólo eso, es que mejora las digestiones por las contracciones de los músculos abdominales, previene los infartos por los espasmos del diafragma que fortalecen los pulmones y el corazón. Y para la piel, la rejuvenece consiguiendo un efecto antiarrugas y tonificante. Sin olvidar que también aumenta la esperanza de vida porque beneficia al sistema inmunológico.

Con todos estos beneficios queda claro que ¡la risa es salud! y lo mejor de todo es que es tremendamente contagiosa. Al sonreír al alguien le estamos transmitiendo esa vitalidad y todos esos beneficios que hemos mencionado. ¿Necesitas más motivos para sonreír?

Así que, ¡elige estar de buen humor y sonríele a la vida!

¿Por qué el ejercicio es importante para las personas de la tercera edad?

Vivir un estilo de vida activo y saludable, como un niño pequeño o en sus años 90, usted necesita hacer el ejercicio adecuado. Mientras que muchas personas mayores dejan de hacer ejercicios debido a diversas limitaciones físicas, en realidad es muy importante para las personas mayores hacer entrenamientos regulares. También es importante que las personas de la tercera edad incluyan en su vida diaria 4 tipos diferentes de ejercicio. Estos incluyen: el entrenamiento de fuerza, ejercicios de resistencia, ejercicios de flexibilidad, y ejercicios de equilibrio.

El entrenamiento de fuerza

A medida que envejecemos, nuestros cuerpos comienzan a perder masa ósea y muscular. La pérdida de masa ósea aumenta el riesgo de osteoporosis. La pérdida de masa muscular nos hace más débiles, más lentos, y menos capaces de hacer las cosas. Una buena manera de prevenir y quizás incluso revertir algunos de los daños es hacer ejercicios regulares de entrenamiento de fuerza. Esto no tiene por qué implicar el tener un equipo de lujo grande; puede usar bandas de resistencia o cosas que tienes alrededor de la casa. Sólo asegúrese de seguir la forma apropiada para evitar lesiones.

Los ejercicios de resistencia

ejercicios para mayoresSi bien algunas personas mayores les resulta fácil de caminar, correr o hacer otras actividades extenuantes durante un largo periodo de tiempo; otros encuentran que tienen dificultades para simplemente caminar por el pasillo. Para ambos tipos de personas, es importante participar en los ejercicios que mantienen o aumentan su resistencia y aguante. Esto podría incluir caminar, el uso de equipos de cardio, o incluso hacer un poco de jardinería durante la primavera y el verano. Cualquier cosa que te haga mover es bueno. Trate de hacer 30 minutos al día por lo menos de 3 a 4 días a la semana.

Los ejercicios de flexibilidad

Tal vez le resulte más difícil hacer las cosas ahora que eran fáciles para usted cuando usted era más joven. Mucho de esto se debe a que nuestros cuerpos pierden su flexibilidad y se vuelven mucho más rígidos. Incluso el simple acto de caminar o la de abrir una puerta puede ser un desafío. Usted puede combatir este problema, haciendo ejercicios de flexibilidad. Estos ejercicios pueden ir desde el yoga a los estiramientos diarios simples; siempre y cuando mantenga el estiramiento y mueva los músculos y el resto de su cuerpo.

Equilibrio

Nada puede ser más devastador para una persona mayor que sufrir una lesión grave, como romperse una cadera o dislocarse un hombro. Muchas personas mayores que tienen un accidente grave nunca se recuperan. Es por eso que es importante ejercitar los músculos para mejorar el equilibrio. Hacer yoga, pilates, y cualquier otra cosa que ayuda a fortalecer los músculos de la base pueden ser útiles.

Incluso la gente joven necesita descansar entre esfuerzos. Esto es aún más importante para las personas mayores. El cuerpo necesita tiempo para descansar y curarse a sí mismo. Sin un descanso adecuado, el riesgo de provocar una lesión aumenta. Usted no debe exigirse demasiado con cualquier ejercicio y recuerde que debe tomarse un tiempo libre entre los entrenamientos.

Al comenzar cualquier programa de ejercicios, usted debe consultar a su médico primero. Ellos le pueden decir si los ejercicios que decide hacer son los adecuados para su cuerpo o pueden sugerirle algo más apropiado.

Si ya estás en forma o nunca han trabajado antes, hoy es el día para ir a buscar y hacer un poco de ejercicio.