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Cómo estirar la pensión: guía de supervivencia

Tras toda una vida trabajando ¡por fin llega la hora de jubilarse y descansar! Pero tal vez tu pensión sea muy escasa… No te preocupes, te enseñamos trucos y descuentos que te ayudarán a optimizar tu dinero.
Escrito por L. García, Periodista especializada en tercera edad, belleza y ejercicio
Una pareja mayor guarda dinero en una hucha
Con una buena planificación y nuestros consejos aprovecharás mejor la pensión y ahorrarás dinero.

Cómo estirar la pensión: guía de supervivencia

Seis de cada diez personas mayores en España tienen problemas para llegar a fin de mes, según la última Encuesta de condiciones de vida publicada por el Instituto Nacional de Estadística, que hace referencia a datos del año 2013. Con mayor o menor dificultad consiguen sufragar los gastos cotidianos, pero no pueden afrontar ningún tipo de imprevisto ni irse de vacaciones. Y el 14,5% se encuentra en riesgo de pobreza o exclusión social.

Muchas personas descubren tristemente que tras una larga vida de esfuerzo les ha quedado una pensión muy escasa con la que apenas pueden subsistir. Los jubilados, además, han de enfrentarte en ocasiones a una carga extra: ayudar económicamente a sus hijos o nietos, que están pagando los efectos de la crisis con el desempleo y deben recurrir a la ya de por sí exigua pensión de los abuelos.

Afortunadamente, algunos organismos públicos y entidades privadas están poniendo su granito de arena para que los jubilados aumenten un poco su poder adquisitivo. Además, seguir una serie de consejos y aplicar en el día a día algunos trucos puede reducir los gastos y, de esta forma, estirar la pensión.

Para poder estirar la pensión se pueden seguir estos consejos que supondrán un ahorro importante en la economía doméstica

  • Analizar detalladamente las necesidades y caprichos. Lo mejor es que redactes una lista en la que incluyas las cosas realmente necesarias (comida, medicinas, facturas, alquiler…) y, cuando ya estén cubiertas, el dinero sobrante se puede ahorrar para imprevistos, o destinar al ocio o a comprar algo que nos apetezca.
  • La alimentación constituye el principal gasto para la mayoría de las personas jubiladas que han terminado de pagar su hipoteca. Encontrar los productos adecuados al precio más competitivo puede ser complicado, pero no imposible. Para conseguirlo lo ideal es hacerse con catálogos -o consultarlos por Internet- de todos los supermercados cercanos al domicilio y comparar los precios de los productos, con el objetivo de comprar en distintos comercios para disfrutar de todas las ofertas. Puede resultar tedioso, pero en cuanto te acostumbres y compruebes el ahorro mensual que supone, te darás cuenta de que es una buena decisión. Además, con la jubilación se dispone de un tiempo extra que puedes dedicar a esto, y los paseos hasta el centro comercial serán un gran aliado para tu salud cardiovascular. En caso de que tengas que desplazarte en coche o en transporte público debes valorar el gasto que esto supone; es decir, invertir dos euros en ir a un supermercado para ahorrar 1,50, no resulta rentable.
  • Los organismos públicos (normalmente los ayuntamientos), algunas ONG, y fundaciones, ponen a disposición de las personas jubiladas servicios que permiten ahorrar en la comida, desde recipientes en los que se lleva el alimento ya listo para calentar en casa, hasta comedores sociales o bancos de alimentos. Para tener acceso a ellos, los requisitos suelen ser no superar el umbral de ingresos marcado por cada administración pública, ser mayor de 65 años y, a veces, tener personas a cargo (para saber qué necesita la persona solicitante).
  • Otras veces hace falta una televisión nueva porque se rompió la vieja, o una cama articulada por prescripción médica. Si ese es tu caso, además de comparar precios en las tiendas, puedes recirrir a los artículos de segunda mano. Hay personas que venden objetos que tú puedes necesitar por diversos motivos (tienen uno más nuevo, fue un capricho que no utilizan…) y que ofertan por menos de la mitad del precio de uno nuevo. Eso sí, ten mucho cuidado y no compres nada sin comprobar antes que no está roto o en mal estado. Además, tú puedes hacer lo mismo y vender todo aquello que ya no utilices como, por ejemplo, ropa que no te vale, discos o libros antiguos, o algún regalo de cumpleaños fallido. Quizá puedas ganar un dinero extra por algo que hace tiempo sólo sirve para acumular polvo.
  • Antes de sustituir algo es aconsejable intentar repararlo: desde un roto en la tela del sofá que se soluciona con una funda, hasta problemas más complejos con los electrodomésticos. Con la habilidad justa y el tiempo necesario se pueden encontrar en Internet tutoriales para arreglar sencillamente los electrodomésticos, desde un fusible quemado que costaría nuevo menos de un euro en la ferretería, a limpiar con un bastoncillo y un poco de alcohol algún engranaje que no funciona correctamente. Un hijo, un nieto, o algún vecino manitas, puede echarte un cable con estas pequeñas reparaciones, o ayudarte a buscar el tutorial en Internet.
  • Si la reparación no es posible, o sale más cara que adquirir un nuevo electrodoméstico, es el momento de comprar otro. ¿Cómo hacerlo? Si la opción de segunda mano no te convence o no has encontrado lo que buscabas, debes acudir a una tienda y elegir lo más adecuado en tu caso. Existen siete tipos de clase energética, desde la A+++ a la D (a veces aparece como D/E); el precio es superior cuanto más eficientemente energético sea el dispositivo. Por ejemplo, con el gasto de un solo frigorífico existe una diferencia de consumo entre la mejor clase (la A+++) y la peor (la D) de unos 80€ al año. Por esto, antes de elegir el más barato del mercado es mejor echar cuentas y comprobar si el ahorro a medio/largo plazo acaba compensando.
  • Si necesitas financiación para adquirir un producto imprescindible, debes informarte de las condiciones que ofrecen en las tiendas. A pesar de que cada vez se ofrecen más facilidades, es mejor asegurarse bien de las condiciones y evitar pagar en intereses más que lo que hubiese costado el mismo producto en otro comercio7u.
  • Las facturas son un enemigo común para todos los ciudadanos. Es conveniente tener una hoja en la que se anoten los meses del año y lo se debe pagar en cada uno (facturas e impuestos), un truco que te ayudará a organizar la economía doméstica y te servirá para comprobar con un solo vistazo de cuánto dinero dispones cada mes, una vez cubiertos los pagos fijos.
  • Para ahorrar a diario, hay que ser muy cuidadosos en casa. Procura no dejar la luz encendida en una habitación que no se esté utilizando; desenchufa el cargador del teléfono cuando haya terminado de cargar la batería; si tu televisión tiene un punto rojo cuando está apagada, reconfigúrala para evitarlo; asegúrate de que los grifos quedan siempre bien cerrados, e incluso cierra la llave de paso cuando no estés en casa. Cualquier medida de ahorro en el hogar que se te ocurra, por pequeña que sea, irá directamente a favor de tu bolsillo.
  • Las personas mayores son un grupo muy vulnerable a sufrir estafas. Hay que tener, por tanto, mucho cuidado. Al contratar los suministros (luz, agua, teléfono…) algunos comerciales te venden solo lo que realmente necesitas, pero otros tratan de vender el producto que más comisión les deje. Por ejemplo, hay algunas personas jubiladas que pagan una tarifa de Internet en el teléfono, y su terminal no tiene ni siquiera posibilidad de acceso a la red. Por ello, revisa todas tus facturas para comprobar si lo que tienes contratado se corresponde con lo que realmente necesitas. Si no sabes cómo hacerlo, busca a alguna persona de tu confianza para que te ayude. También hay asociaciones de consumidores que pueden ayudarte gratuitamente.
  • Una fuente extra de ingresos puede ser alquilar una habitación de casa. Y las ventajas pueden ir más allá de lo meramente económico, porque con ello se consigue compañía y una ayuda en el día a día para realizar las tareas. Otra opción es compartir el piso con otra persona jubilada sin cobrar alquiler para que el pago del mantenimiento de la casa y la comida recaiga en dos pensiones, y no solo en una.

Pensiones adecuadas: un nuevo informe pide que se adopten medidas que permitan seguir trabajando hasta llegar a la edad de jubilación

 

Una de las conclusiones principales de un nuevo informe sobre la adecuación de las pensiones de la Unión Europea afirma que cabe esperar que los sistemas de pensiones europeos ofrezcan unas pensiones adecuadas a las futuras generaciones de jubilados, a condición de que los Estados miembros apliquen políticas firmes que permitan al máximo número de trabajadores posible seguir trabajando hasta que lleguen a la edad de jubilación legal.

Según este informe, las políticas de empleo deben dar a los trabajadores de más edad mayores posibilidades de permanecer más tiempo en el mercado laboral. No obstante, los regímenes de pensiones también deben proteger a aquellos que no pueden permanecer en el mercado laboral durante un período lo suficientemente largo para adquirir suficientes derechos de pensión.

Las conclusiones del Informe sobre la adecuación de las pensiones de 2015 (pdf) han sido aprobadas por el Consejo de Empleo y Asuntos Sociales (en inglés).

La Comisaria de Empleo, Asuntos Sociales, Capacidades y Movilidad Laboral, Marianne Thyssen, ha acogido el informe con satisfacción y ha manifestado que:

«Las últimas reformas de las pensiones se han centrado en garantizar pensiones a una proporción mucho mayor de personas mayores sin desestabilizar las finanzas públicas. Esto solo puede lograrse si se ofrecen a la gran mayoría de las personas suficientes oportunidades para seguir trabajando hasta alcanzar la edad normal de jubilación, que va a aumentar en toda la UE. Nuestra prioridad debe ser invertir lo suficiente en las capacidades y la salud de las personas para permitir que aprovechen tales oportunidades. También debemos ser solidarios con quienes, pudiendo necesitarlas, no pueden contar con prestaciones de desempleo o de invalidez antes de alcanzar la edad de jubilación.»

Según el informe, en el conjunto de la UE las pensiones proporcionan actualmente a la mayoría de la gente una protección suficiente contra la pobreza, así como la seguridad de unos ingresos adecuados durante la vejez. En general, las personas mayores de la Unión Europea disfrutan de un nivel de vida semejante al de la población más joven.

Informe sobre la adecuación de las pensiones de 2015

Informe sobre la adecuación de las pensiones de 2015

Por término medio en la UE, los ingresos medianos disponibles de las personas de 65 o más años se sitúan en el 93 % de los ingresos de los menores de 65. Incluso durante la crisis las personas mayores han estado más protegidas que otros grupos de edad, pero varios Estados miembros aún deben seguir esforzándose por reducir el riesgo de pobreza y garantizar la seguridad de los ingresos durante la vejez.

En los distintos Estados miembros se reflejan diferencias de género persistentes en cuanto a las pensiones y se observa que las mujeres están más expuestas a la pobreza y tienen pensiones más bajas que los hombres, como consecuencia de unos salarios más bajos y de una vida laboral más corta por haberse ocupado de responsabilidades familiares. Las mujeres viven, de media, más tiempo que los hombres y, en consecuencia, tienen más probabilidades de enviudar y acabar viviendo en un hogar unipersonal con una situación más precaria. Por término medio en la UE, las pensiones de las mujeres son un 40 % inferiores a las de los hombres. Las diferencias de género en las pensiones pueden reducirse, pero a menudo será necesario realizar esfuerzos políticos a largo plazo que combinen políticas de igualdad de oportunidades en varios ámbitos antes de que las personas lleguen a la edad de jubilación con cambios en el régimen de pensiones.

En el futuro será cada vez más importante realizar una carrera profesional completa de cuarenta a cuarenta y cinco años de cotización para recibir una pensión digna. En algunos Estados miembros, el mantenimiento de los ingresos futuros tras la jubilación dependerá cada vez más de seguros privados, a través de regímenes de pensión personales o profesionales. Es necesario que los Estados miembros colaboren estrechamente en materia de pensiones complementarias, entre otras cuestiones en las relacionadas con la disponibilidad, la aceptación y la cobertura. Dependiendo de cuáles sean las prácticas nacionales, los interlocutores sociales pueden desempeñar un papel importante al respecto.

Las últimas reformas de las pensiones han atrasado la jubilación y han restringido la salida anticipada del mercado laboral. El éxito de estas reformas dependerá en gran medida de la capacidad de los trabajadores de más edad de seguir trabajando conforme aumenta la edad de jubilación. En 2012 solo aproximadamente la mitad de las jubilaciones se produjeron por haberse cumplido la edad de jubilación. Muchas personas se jubilaron antes por motivos de salud, desempleo y por responsabilidades familiares.

Por tanto, será esencial proporcionar a las personas las capacidades necesarias, así como asistencia sanitaria y social, para que mantengan su empleabilidad a medida que envejecen. La Comisión lleva a cabo iniciativas que van en esta dirección, como la reciente Recomendación sobre el desempleo de larga duración, cuyo objetivo es ayudar más a los desempleados de larga duración para que puedan reincorporarse al mercado laboral y no pasen a ser inactivos.

Contexto

El informe trienal sobre la adecuación de las pensiones del Comité de Protección Social de la UE hace un seguimiento, a escala de la UE, de en qué medida las pensiones ofrecen a las personas una renta suficiente en la vejez para protegerlas contra la pobreza y permiten que tengan unas condiciones de vida dignas. El informe evalúa medidas de reforma clave del pasado que estaban destinadas a garantizar unas pensiones adecuadas y financieramente viables, y define otras necesidades de reforma.

El informe complementa las estimaciones realizadas por el Comité de Política Económica en el Informe sobre el envejecimiento de 2015, en el que se evalúan las repercusiones que tendrá el futuro gasto en pensiones en la sostenibilidad de las finanzas públicas.

 

Texto basado en nota de prensa de la Comisión Europea, representación en España