Salud

La colonoscopia ¿Por qué? ¿Para qué?

Pixabay.

Pixabay.

La colonoscopia es una prueba que permite tener un registro visual de las paredes del colon para detectar tejido inflamado, lesiones, úlceras y crecimientos anormales de tejido. El cáncer de colon es una de las patologías más comunes del envejecimiento y ataca, principalmente, a los pacientes mayores de 50 años. Esta enfermedad no suele presentar síntomas hasta que se encuentra en estado avanzado, por lo que la colonoscopia de rutina después de los 50 años es uno de los más certeros métodos para el diagnóstico de este mal.

Es así como esta técnica diagnóstica es esencial para prevenir el cáncer de colon al detectarlo en las primeras fases de desarrollo, por lo general como un pólipo, antes de que se encuentre en etapas más avanzadas o cuando ya se ha extendido a otras partes del cuerpo. En el inicio de la enfermedad el tratamiento es posible y bastante efectivo, de allí la importancia del diagnóstico temprano.

Esto ha sido confirmado por numerosos estudios clínicos que afirman que la realización regular de una colonoscopia disminuye la incidencia de cáncer colorrectal tanto en hombres como en mujeres. Se recomienda que las personas con un riesgo promedio de cáncer colorrectal sean sometidos a una colonoscopia cada 10 años. Sin embargo, las personas con uno o dos pólipos pequeños y precancerosos deben realizarse el próximo examen a los cinco años. Aquellos pacientes a los que se les destectaron múltiples pólipos o pólipos grandes, suelen realizarse el estudio de control a los tres años.

La gran ventaja de la colonoscopia es que no solo es un método diagnóstico, sino que permite extirpar las lesiones. Por lo que tiene un doble beneficio, de diagnóstico y de tratamiento.

Y aunque puede pensarse que este es un examen incómodo, no es doloroso pues se realiza con sedación y el paciente solo debe realizar la preparación previa intestinal y programar el tiempo necesario para la realización del examen y la recuperación de la sedación. Se suele recomendar que el paciente vaya acompañado por alguien.

Así que aunque hay que tomarse el tiempo necesario para el examen, los beneficios del mismo superan todo inconveniente. Si usted tiene 50 años o más y considera que se encuentra en un grupo de riesgo, no dude en hablar con su médico de cabecera sobre el tema.

Pérdida de apetito en los mayores

La pérdida de apetito en las personas mayores, a la que se conoce como hiporexia, no debe considerarse nunca como algo propio de la edad o un capricho, pues puede ser un síntoma propio de alguna enfermedad más o menos grave, aunque en muchas ocasiones no se pueda encontrar la causa o ésta se deba a que la persona está inmersa en una situación de tristeza, soledad, depresión o ansiedad.

Así, de la misma manera que puede ser consecuencia de una enfermedad, la pérdida de apetito puede causar un estado de desnutrición que abra la puerta a una enfermedad o agrave las ya existentes, por lo que siempre debe tomarse como un signo de alarma.

pérdida de apetito

  • Determinados tipos de cáncer: páncreas, colon, estómago u ovario.
  • Enfermedad hepática crónica.
  • Insuficiencia renal crónica.
  • EPOC.
  • Demencia.
  • Insuficiencia cardíaca.
  • Hepatitis.
  • Uso de ciertos medicamentos, como los tratamientos de quimioterapia, la codeína o la morfina.
pérdida de apetito en las personas mayores

Es obvio, por tanto que la pérdida de apetito debe motivar una rápida consulta con el médico para determinar el origen del problema. Si la enfermedad que produce la produce puede ser tratada, el apetito se recuperará con el tratamiento.

Pero en cualquier caso estas personas necesitan un estrecho seguimiento médico y la adopción de una serie de medidas encaminadas a asegurar que coman correctamente, más que en cantidad, en calidad nutricional con el fin de evitar la desnutrición:

  • Llevar un registro de lo que comen y beben durante las 24 horas del día.
  • Procurar que nunca estén solos cuando comen y vigilar que lo hacen.
  • Puede aumentarse el número de comidas al día para asegurar una alimentación adecuada y evitar que se sacie rápidamente.
  • Hacerle sus platos preferidos para estimular su apetito.
  • Elaborar alimentos que en pequeñas porciones aporten mucha energía y nutrientes, como pueden ser los purés en los que se incluya verduras, carne y pescado.
  • Evitar los alimentos con poco valor energético.
  • También se puede recurrir al uso de suplementos nutritivos y proteicos especialmente elaborados para este fin. Pero esto debe determinarlo un médico.

Cómo hacer frente al cansancio emocional del cuidador

Un artículo de Eva Lorenzo,
Trabajadora Social y autora del blog Mi rincón de apoyo al cuidador

geriatricarea cansancio emocional del cuidador

El cansancio emocional pueden derivar en problemas graves de salud física y/o psicológica

Cuidar de una persona en situación de dependencia puede ser agotador tanto física, como emocionalmente, no solo por el gran número de tareas o actividades a realizar durante el día, sino por el estrés que genera el tener que hacer frente a circunstancias como adaptarse a una enfermedad desconocida, lidiar con sus síntomas y secuelas, buscar apoyos y recursos, organizar y repartir los cuidados y la vida familiar, laboral, social…

La Fatiga o Cansancio Emocional es una reacción natural de nuestro organismo, una respuesta que la mente da ante situaciones que no puede asimilar o circunstancias, en las que ha habido un gran desgaste físico o psicológico.

Está muy relacionado con períodos de depresión, ansiedad, sobrecarga o estrés que se alargan en el tiempo y sus principales síntomas son los siguientes:

Debilidad y Agotamiento mental
Pérdida de energía
Desmotivación
Desinterés
Problemas de concentración
Falta de atención
Despreocupación por las emociones propias
Sensación de pérdida de control de lo que pasa a nuestro alrededor
Lentitud a la hora de reaccionar o pensar
Pérdida de apetito o sueño
Pesimismo y tristeza
Irritabilidad
Desánimo…

A menudo estos síntomas del Cansancio Emocional pueden ser difíciles de detectar, ya que suelen relacionarse con el cansancio físico o con las tensiones y/o preocupaciones habituales del día a día, pero si se hacen crónicos pueden derivar en problemas graves de salud física y/o psicológica para la persona que los sufre, y en el caso concreto de los cuidadores/as, afectar de manera negativa a su bienestar y a la calidad de los cuidados que presta a su familiar.

A continuación, os dejo una serie de aspectos a tener en cuenta, para intentar superarlo con éxito y evitar que suponga que el Cansancio Emocional una merma en vuestro bienestar y calidad de vida:

  • Reconocer que existe un problema es el primer paso necesario para intentar mejorarlo
  • Determinar cuáles son las causas, en qué momentos o ante qué circunstancias concretas aparece el malestar
  • Si podéis hacer algo… ¡Intentarlo hasta el final!
  • Si la solución no está en vuestras manos aceptarlo y adaptarnos a la realidad de la mejor manera posible
  • Ante situaciones difíciles o momentos de agobio pensad en las diferentes alternativas que tenéis antes de actuar, siendo siempre conscientes de los pros, contras y las posibles consecuencias
  • Planificad y organizad con antelación la semana para ganar tiempo y evitar la sobrecarga
  • No descuidéis la alimentación. El desayuno es esencial para empezar el día con energía
  • Intentad dormir entre 6 y 8 horas, y si no es posible una pequeña siesta os permitirá recargar pilas
  • Hidrataros bien durante el día
  • Liberad la mente y oxigenad el cuerpo con una dosis de ejercicio físico o estiramientos, si es al aire libre mejor
  • Cada cierto tiempo es necesario parad, respirad, relajaros y dejad la mente en blanco durante unos minutos
  • Desconectad al final del día haciendo algo que os guste: pasear, ver una película, escuchar música, tomar un baño relajante, leer un libro…
  • Reservad algo de tiempo durante la semana para hacer actividades de ocio: ir al cine, un concierto, un café con los amigos, un masaje, clases de baile, de cocina…
  • Priorizad lo realmente importante sin intentar hacer todo al mismo tiempo
  • Compartid y expresad vuestros pensamientos o emociones, especialmente las negativas
  • Cuando estéis con otras personas participad en las conversaciones e intentad estar activos. No os dejéis llevar por la apatía
  • Disfrutad de cada momento por insignificante que pueda parecer
  • Rodearos de las personas que os quieren para evitad el aislamiento y la soledad
  • Ejercitad y estimulad vuestra mente para mantenerla alejada de preocupaciones y agobios
  • Estableced unos límites en los cuidados para evitar el agotamiento
  • No perdáis el tiempo con problemas para los que no tenéis respuestas, ni con errores o decisiones del pasado
  • Marcar un pequeño objetivo para el día o la semana os dará fuerzas para levantaros cada mañana
  • Buscad ayuda profesional si solos no podéis con todo

Sobre la autora: Eva Lorenzo Eva-Lorenzo

Eva Lorenzo es Trabajadora Social y gran parte de su vida laboral y formación han girado en torno a la atención de personas mayores y personas con diversidad funcional en situación de dependencia, que necesitaban la ayuda de un cuidador, siendo este, en la mayoría de los casos, de su entorno familiar.

Cuenta también con conocimientos y experiencia en otros ámbitos en los que un trabajador social puede desempeñar su labor (orientación laboral, mujer, inmigración, familia, menores…). En la actualidad se encuentra en búsqueda empleo y ha decidido que no hay una forma mejor de ocupar su tiempo que ayudando a los demás a través de su blog Mi rincón de apoyo al cuidador

 

Anorexia en la tercera edad

  • La soledad, el aislamiento social y la falta de recursos hace que muchos mayores dejen de comer. Algunos llegan a perder más de cuatro kilos en un mes. La desnutrición es la peor consecuencia y afecta al 37 por ciento de los ancianos de 70 años que están hospitalizados
 A. Jiménez . Artritis

Ha perdido cuatro kilos en apenas un mes. A sus 75 años no quiere comer porque «no tiene ganas», y apenas sale de casa. Sufre lo que los expertos denominan «anorexia senil». Según Alberto López Rocha, presidente de la Sociedad Española de Médicos de Residencias (Semer) «provoca una disminución del apetito que en la mayoría de los casos se debe a causas sociales, fisiológicas o psicológicas».
Y esta última es importante, pues «en la actualidad todavía hay un millón y medio de mayores de 65 años que viven solos y que tienen que enfrentarse a barreras arquitectónicas». Y eso no sólo quita las ganas de comer, sino que, además, les hace desconfiados. «No se fían de las personas que ponen a su disposición para ayudarles, por ejemplo, a hacer la compra, y como ellos no pueden bajar a por ella, terminan consumiendo  «monoalimentos». Otro factor psicológico es la depresión y los estados de tristeza en los que se ven inmersos y que de forma indirecta repercuten en su alimentación.
No obstante, no hay que confundir este trastorno con la denominada hiporexia, que, tal y como aclara Fernando Gómez-Busto, miembro del grupo de nutrición de la Sociedad Española de Geriatría y Gerontología «es poco apetito». No es como la anorexia de envejecimiento, que se caracteriza por una disminución gradual de la ingesta en respuesta cambios corporales, a las menores necesidades energéticas, y a la menor actividad física». Entre los  20 y los 80 años, esta  disminución  se calcula, entre 600 Kcal/ día (mujeres) y 1.300 Kcal/ día (hombres) especialmente entre los 60 y 70 años y después de los 80. En cuanto al balance nutricional del paciente se produce «una disminución de la ingesta de proteínas y lípidos. Entre los micronutrientes, disminuye principalmente la ingesta de vitaminas A y D, calcio, folatos y magnesio», matiza Gómez-Busto. Otro factor  es la impactación fecal. «El 50 por ciento de los mayores sufre estreñimiento, lo que hace que tengas aún menos ganas de comer», señala el presidente de la Semer. La pérdida de peso también puede ser consecuencia de una mala dentición, alteraciones del gusto, infecciones o prótesis, así como de la demencia o enfermedades neurodegenerativas.

Riesgo
Cuando el anciano deja de comer, el peligro principal es la desnutrición, que se asocia a pérdida de masa muscular y «mayor riesgo de caídas, menor capacidad inmunológica y mayor aumento de fragilidad».  Según los expertos, este problema está presente en entre el 1 y el 8 por ciento de los  mayores que viven en sus domicilios. «Entre los ancianos hospitalizados  y los ingresados en centros geriátricos, que tienen mayores problemas de enfermedad y dependencia, estas cifras  son bastante más elevadas», dice el miembro de la Sociedad Española de Geriatría y Gerontología. Algo que corrobora López Rocha, pues, a su juicio «el 37 por ciento de los españoles mayores de 70 años que está hospitalizado muestra síntomas de desnutrición producida por dicha anorexia».
Para hacer frente al trastorno hay que acudir al médico de cabecera para que descarte otras patologías como, una enfermedad tumoral. En casa, hacer los platos más atractivos, ya que muchas veces el problema es que al no poder masticar, ingieren purés, cuyo aspecto no despierta las ganas de comer. Otra clave es tener cuidado con las siestas y, en lugar de que duerman nada más comer, es preferible que den un paseo.
De interés
para los afectados:

Sociedad Española de Médicos de Residencias (Semer)        Correo electrónico: semer@semer.es
Teléfono: 915 532 200
Web: www.semer.es

Sociedad Española de Geriatría y Gerontología (SEGG)
Teléfono: 914 111 707
Web: www.segg.es

Yoga y Meditación para la tercera edad.

Yoga-Meditación para la tercera edad. 

A medida que envejecemos somos más susceptibles a las enfermedades que vienen con el envejecimiento, como la presión arterial alta, el reumatismo, la artritis y la incontinencia. Aunque el envejecimiento puede tener algunas limitaciones en el tipo de ejercicio, aún las personas mayores pueden realizarlas, es esencial que se obtenga algún tipo de ejercicio para mantenerse en forma y saludable. 

Yoga para todos
El yoga es una excelente forma de ejercicio que se puede adaptar para satisfacer las necesidades de las personas mayores y esta es una forma que puede ayudar a muchos de los problemas asociados con el envejecimiento.
 Algunas posturas de yoga están especialmente diseñadas para ayudar a normalizar la presión arterial y llevar el equilibrio al sistema nervioso y puede ayudar en la prevención de problemas cardíacos. Las técnicas de respiración asociados con el yoga es una excelente manera de dejar que todo el cuerpo tenga la sensación restaurada y limpia de las vías respiratorias que a su vez pueden ayudar con las enfermedades del sistema respiratorio. Cualquier persona independientemente de su edad debe tener el respeto de su cuerpo y saber hasta qué punto puede realizar el yoga como una forma de ejercicio, para que el yoga sea eficaz debe hacerse en una práctica que se haga correctamente. Como cuestión de hecho diremos que cualquiera que trate de hacer el yoga muy duro y forzar demasiado a su cuerpo, tendrá el efecto contrario en su cuerpo. Recuerde que el yoga fue diseñado para hacer que el cuerpo obtenga una relajación, por lo que poner demasiada tensión en el cuerpo sólo se hará sentir más recarga a su cuerpo.
El yoga para la tercera edad es posible de practicarlo, solo asegúrese de tener a un profesional en la materia para gozar de plena salud!
 El Yoga es útil para mantener, recuperar y aumentar la salud física. Podrás prevenir el estrés, bajar la tensión y la ansiedad. Fortalecerás tu sistema inmunitario. Te beneficiará si eres hipertenso, diabético, asmático y si tienes dificultades para conciliar el sueño o padeces dolores crónicos de cabeza o espalda. Mejorarás el sistema cardiovascular, el aparato digestivo y la visión.
 El Yoga te ayudará a estar en forma y al relajar el cuerpo y la mente, aumentarás tu energía. Mejorarás la flexibilidad, la fuerza y el equilibrio. A través de su acción hormonal, contribuirá a tu equilibrio mental, permitiéndote, al mismo tiempo, estar alerta y relajado.
 El Yoga es un estilo de vida que colaborará con tu crecimiento personal, ayudándote a descubrir el potencial escondido de tu cuerpo y tu mente. Mejorará tu imagen y tu autoestima y aumentará tu poder de concentración y tu memoria.
 El Yoga te liberará de pensamientos y emociones negativas, al desarrollar tu fuerza de voluntad y tu confianza en ti mismo. Mejorarán tus relaciones con los Vera Paley
otros, al permitirte desarrollar paciencia, tolerancia, compasión y perdón.
 El Yoga aumentará tu conciencia, permitiéndote enfrentar con claridad y serenidad, las diferentes instancias de la vida. Su práctica se adapta a cada necesidad, por lo que es simple y compatible con cualquier otra disciplina física o mental, que puedas practicar.
 
Un Mayor Orden del Funcionamiento Cerebral
  La coherencia EEG aumenta entre y dentro de los hemisferios cerebrales durante la Meditación . La coherencia EEG es el índice cuantitativo del grado de orden espacial de las ondas cerebrales. El gráfico de la izquierda lo muestra para un meditador de dos semanas, la coherencia EEG aumentó durante el periodo de la meditación. El gráfico de la derecha, de un meditador de dos años, muestra niveles elevados de coherencia incluso antes de comenzar la meditación, extendiéndose a coherencia de frecuencias altas y bajas durante la mitad del periodo de la meditación, y continuando con alta coherencia incluso durante el periodo de descanso con los ojos cerrados después de meditación.
 La meditación es una práctica saludable para prevenir la depresión es acomodar técnicas de meditación trascendental. De acuerdo a una reciente investigación realizada en el Reino Unido indica el practicar la meditación es trascendental es bueno para combatir la depresión.
Las técnicas son fáciles de realizar y una vez que la han incorporado podrán disfrutar de los miles de beneficios que la meditación ejerce sobre tu vida.
Los ejercicios de meditación mejoran el humor, pero además la evidencia sugiere que es un método excelente para manejar de mejor forma mejor los problemas físicos, tales como el dolor, las enfermedades del corazón, el cáncer e incluso el VIH.
Existen además otros aspectos que se ven beneficiados, tales como el desarrollo de la creatividad, la satisfacción personal, las habilidades para estar mejor concentrados y el bienestar en general.
La meditación no hace milagros, ni cura, es una manera de poder aprender a enfrentar los problemas, es una forma de aprender a “manejar mejor la condición humana”.
Cuando se está deprimido no logramos aceptar nuestro estado mental tal como está, y desearíamos modificar las cosas. Cuando terminamos con la “auto-flagelación” o los pensamientos que son negativos, nos estamos regalando la oportunidad de sentirnos mucho mejor.
En los dolores crónicos, el poder mental nos brinda la posibilidad de “amigarnos” con nuestra enfermedad. Es “aceptar las cosas que no puedo cambiar, y cambiar aquellas que sí puedo hacer”.
Los investigadores que estudiaron los efectos de la meditación han trabajado para comprobar la efectividad de las antiguas prácticas y lograr que los beneficios lleguen a todos aquellos pacientes que lo necesiten. En este sentido es que no hay dudas que la Meditación Trascendental es buena para lograr el bienestar personal.
 Desde el punto de vista terapéutico, prevenir la causa de cualquier tipo de enfermedades, nos sugieren como método, modificar los hábitos dietéticos, imponerse la rutina de una práctica de Yoga, ejercicios de respiración, practicar la meditación a diario y las técnicas de relajación, son facetas esenciales de la autodisciplina que es preciso adquirir a fin de alcanzar la verdadera salud y plenitud del Cuerpo de la Mente y el Espíritu, estas prácticas nos darán la oportunidad perfecta de desarrollar un mayor equilibrio emocional y bienestar preventivo psicológico y físico.

 La práctica diaria de Yoga nos da un mayor control del sistema nervioso autónomo y nos regula selectivamente la actividad cardiaca, la temperatura de la piel y la circulación de la sangre, reduciendo el estrés, eliminando las tensiones musculares acumuladas, relajando la mente de la actividad de la jornada.
 Las Técnicas de Relajación son numerosas, desde la repetición de mantras, pasando por la relajación muscular progresiva, hasta las técnicas de creación de imágenes bajo guía verbal. Las técnicas de relajación se evidencian en gran parte por la eficacia para disolver la tensión muscular de las personas que trabajan, por ejemplo a cortar la jaqueca antes de que dicho síntoma de estrés llegue a ser imparable.
 La meditación cotidiana nos origina cambios corporales extraordinarios, con carácter agudo y también permanente, según han confirmado varios estudios científicos. En particular, uno de los investigadores que han aportado nuevos datos en cuanto a la fisiología de la meditación es Itzhak Bentov, conocedor y practicante asiduo de la meditación., Bentov descubrió los cambios inconfundibles de la actividad cardiaca y cerebral que se producen durante los estados de meditación profunda.
 Partiendo de los resultados de sus estudios empezó a elaborar un modelo de cómo la meditación puede originar, en virtud de un vínculo especializado entre el corazón y el cerebro, cambios permanentes en las funciones cerebrales y corporales; este modelo ha sido denominado por Bentov es de la “fisio-kundalini”. Con la meditación disponemos de un recurso poderoso para entender lo que significan nuestros padecimientos y asimilar las enseñanzas necesarias que son la precondición del estado de salud. En ella tenemos la clave para captar las interrelaciones entre el yo físico y el astral, el mental y otros superiores del orden espiritual. Mediante la meditación la personalidad puede llegar a descubrir cuál es el verdadero significado de la dolencia física que le aflige. Si la persona logra corregir ese problema causante de la disfunción emocional y espiritual, la enfermedad remitirá o incluso desaparecerá por completo.
 Las técnicas de Respiración (Pranayamas) , siendo la principal función fisiológica más directamente relacionada con el prana, es también un eslabón entre el cuerpo físico y la mente. La actividad físico-mental está íntimamente ligada a la dinámica del proceso respiratorio, y las fluctuaciones de este modifican las constantes vitales y la actividad cerebral. Por ejemplo : cuando la respiración se suspende, la mente queda inmovilizada, debido a que los pensamientos se nutren de la energía que les suministra la respiración Consientes de la interdependencia existente entre estos factores (cuerpo, mente y respiración), los Yoguis investigaron a fondo las repercusiones de la respiración y desarrollaron el “PRANAYAMA” un conjunto de técnicas que regulan el proceso respiratorio, y cuyos principales objetivos son:
- Purificar el cuerpo físico y el cuerpo Energético.
- Equilibrar los flujos de las energías vital y mental
- Incrementar el nivel de energía (prana)
- Regular el flujo de prana para estabilizar la actividad mental.
La salud es la señal de que tenemos una mente en armonía y unos hábitos correctos, la alimentación, el ejercicio físico, el clima, la fisiología, la personalidad y lo espiritual, la familia que rodea al individuo, los amigos y los enemigos,… Y su manera de estudiarlo y expresarlo es la única forma posible para englobar lo material y lo espiritual.
Estar bien es hallarse feliz, sano y entero, y percibir la propia vida como algo provisto de finalidad y sentido. Esa definición de salud y bienestar implica un cambio de mentalidad que considera imprescindible el aprender nuevas ideas, el buscar nuevos sentidos y enriquecer la noción de uno mismo y, en líneas generales, el progreso continuo psicológico y espiritual del individuo.
La meditación podría proporcionar alivio para la soledad en adultos mayores
 Una nueva investigación sugiere que los programas de meditación de atención plena (“Mindfulness-Based Stress Reduction” o MBSR en inglés),  pueden beneficiar a los adultos mayores solitarios.
La MBSR es una técnica estandarizada y estructurada para enseñar a los grupos como reducir el estrés. El término fue acuñado originalmente por Jon Kabat-Zinn, Ph.D., para un programa utilizado en pacientes con dolor que incorporó principios de la meditación de atención plena tradicional, yoga y técnicas de conciencia corporal. La MBSR enseña el uso de la atención centrada (a menudo mediante el uso de una sensación física como la respiración) en un solo objetivo a la vez. Esta práctica ha demostrado ser eficaz en ciertas aplicaciones clínicas, como el dolor crónico.
En el reciente estudio, se reclutaron 40 adultos sanos mayores de 55 años de edad. Los participantes completaron un cuestionario sobre la soledad y un análisis de sangre. Posteriormente, los investigadores asignaron aleatoriamente a los participantes a el grupo MBSR o a un grupo control.
El grupo MBSR se reunió para una sesión semanal de dos horas con un clínico entrenado en la MBSR. Las sesiones consistieron en la meditación, el yoga y la discusión diseñada para centrarse en el momento presente. Los participantes también practicaron MBSR durante media hora en casa todos los días. En la sexta o séptima semana, los participantes en el grupo MBSR participaron en un retiro de un día.
Después de ocho semanas, el grupo MBSR mostró reducciones significativas en la soledad mientras que el grupo de control no cambió significativamente. Un análisis genético también mostró que el grupo MBSR tenía una menor expresión de genes vinculados a la soledad que antes del estudio. Se requiere más investigación sobre este tema.
 La resiliencia en la tercera edad
La fortaleza ante las adversidades          
Siguiendo la línea del anterior artículo sobre la Psicología Positiva, en este artículo voy a presentar un concepto que está siendo abordado ampliamente por la misma. Este concepto es la resiliencia que es un constructo relativamente nuevo en el área de la psicología.
¿Qué es la resiliencia y cómo favorece a las personas mayores?
Representa la adaptación positiva de la persona a pesar de la adversidad y ante situaciones de amenaza. En la etapa de la vejez cobra especial importancia por ser un periodo en el que se suelen presentar diversos eventos críticos y altamente estresantes y, cabe notar que, a pesar de ello, algunas personas mayores se adaptan a tales condiciones sin mostrar un decremento en el bienestar o en la satisfacción con la vida.
La tercera edad es un período caracterizado por la activación de la Resiliencia.
 En la tercera edad suelen afrontarse eventos críticos como son los problemas de salud, la pérdida de seres queridos y, en muchos casos un decremento en la situación económica. Sin embargo, hay estudios que indican que, a pesar de haber sufrido tales dificultades, y muchas veces circunstancias extremas, peligrosas o traumáticas (guerras y austeridad); muchas personas mayores se encuentran en buena condición de salud, (aunque pueden tener padecimientos propios de la edad) e, incluso, dan muestras de vitalidad, de buen humor, entusiasmo en realizar actividades que les mantenga ocupados y que aporten beneficios para ellos y para otras personas y, además poseen gran interés en seguir contribuyendo y participando con su familia y amigos.
 
Lo anterior indica que los mayores han tenido que ajustarse y sobrevivir a innumerables situaciones de adversidad a través de procesos de adaptación, mediante los cuales, logran mantener un adecuado nivel de funcionamiento en diferentes dominios y, felizmente, alta o adecuada satisfacción con la vida y bienestar, es decir, han mostrado resiliencia ante las adversidades (Brandtstädter y Greve, 1994).
La resiliencia, por lo tanto, debe reunir dos condiciones y características:
1)  La exposición a un daño significativo o una adversidad severa.
2) La adaptación positiva a pesar de un “riesgo significativo” en el proceso de desarrollo. Los eventos adversos que ocurren en la vejez, ponen en funcionamiento múltiples autosistemas de adaptación (Greve y Staudinger, 2006). Por ejemplo, puede presentarse un declive en ciertas habilidades del área cognitiva, sin embargo, esto no determinará el funcionamiento cognitivo ya que, gracias al gran bagaje de conocimientos y habilidades adquiridos a través de los años puede compensarlo. Este tipo de procesos, según Baltes et al. (1998), indica que la resiliencia ocurre diariamente en la vejez, es decir, es un fenómeno normativo.
 La pregunta es, ¿Qué mecanismos pueden llevar a la resiliencia?
Las investigaciones han constatado que determinados recursos tienen la capacidad de amortiguar los efectos de los eventos estresantes, ya sean estos consecuencias de eventos normativos o bien, eventos no normativos. La idea básica es que si un dominio o área se ve amenazada, muchas otras áreas de protección se activarán para protegerla o subsanarla.
Los recursos asociados a la resiliencia (también llamados factores protectores o recursos) son de naturaleza múltiple y cambian en los diferentes periodos de la vida, además cabe recordar que se encuentran a nivel individual, familiar y social o de comunidad (Heckhausen, 2001, Luthar et al., 2000).
Con respecto a la vejez, los indicadores de resiliencia pueden ser el mantener un buen funcionamiento en los dominios que son de mayor interés para los individuos. Usualmente se enfocan a mantener una buena salud, movilidad y funcionamiento físico, al aspecto cognitivo y de personalidad y a mantener las redes sociales y de apoyo (Heckhausen, 2001).
Recursos que potencian la resiliencia
Es conveniente señalar que algunos investigadores insisten en que la resiliencia no es considerada una característica o atributo de la personalidad, sino un conjunto de recursos y fortalezas que son capaces de potenciarla y proveerla cuando la situación lo requiera (Greve y Staudinger, 2006). Entre los recursos señalados constantemente en la literatura se encuentran la identidad positiva, el control personal, la auto eficacia, la autoestima, las emociones positivas, el optimismo, el afrontamiento y el apoyo social.
-Identidad Positiva
Se ha encontrado que cuando los mayores se reconocen a sí mismos con una identidad positiva y ricamente construida, cuando se evalúan positivamente y establecen en el presente diferentes niveles de funcionamiento, pueden ser más exitosos y menos vulnerables ante las crisis (Brandtstädter y Greve, 1994; Coleman y Antonucci, 1982). Además esta variable está relacionada con la autoestima y el bienestar (Greve y Staudinger, 2006)
 -Control personal
El sentimiento de control, es decir, la creencia de que a través de nuestras propias conductas se ejerce control sobre nuestras vidas y sobre el entorno que nos rodea, activará diferentes estados emocionales que favorecen la salud. Adicionalmente, el control interno juega un papel funcional en la adaptación exitosa ante las situaciones difíciles e, incluso, puede mediar la relación de otros recursos como la autoestima y la auto eficacia, que a su vez activan el sistema de adaptación ante las crisis, los retos y la conducta individual (Brandtstädter y Greve, 1994, Heckhausen, 2001).
El control personal (ya sea interno, control primario o secundario) ocupa un lugar central para lograr la adaptación y la resiliencia. Los esfuerzos para regular el curso de la vida y el ambiente, es contingente con las conductas que llevarán a cabo las personas para establecer y modificar sus metas personales, optimizar sus motivaciones y recursos emocionales, así como realizar lo necesario para alcanzarlas (control secundario) y, finalmente, mantener un control sobre su propio ambiente (control primario).
 -Sentido de Auto eficacia
La auto-eficacia es la creencia acerca de las propias capacidades para organizar y manejar las situaciones futuras (Bandura, 1999). Esta variable es un recurso capaz de mediar la percepción de control del individuo y sus sentimientos ante las pérdidas. Además le ayuda a mantener el optimismo ante la situación, activa el funcionamiento de algunos dominios incrementando la probabilidad de mantener y optimizar su funcionamiento en áreas como la inteligencia, la memoria o la salud (Bandura, 1999).
-Autoestima
La autoestima, es decir, la valoración que tenemos de nosotros mismos, está relacionado con altos niveles de bienestar a pesar de los eventos adversos. Es un recurso (variable moderadora) para el afrontamiento a las amenazas y al estrés (Cicchetti y Rogosch 1997). (Brandtstädter, 1999; Grave y Staudinger, 2006; Mc Cubbin, 2001; Ong, Bergeman, Wallace y Bisconti, 2006), Además poseer una adecuada autoestima es una precondición positiva para movilizar o simplemente aceptar el apoyo social (y así ser una variable mediadora para el manejo de problemas).
 -Emociones Positivas
Las emociones positivas son estados de ánimo “que nos hacen sentir bien”; entre las más citadas están la gratitud, el amor, y el perdón, y pueden proporcionar a las personas experiencias subjetivas placenteras y sensaciones de paz. (Fredrikson, Tugade, Waugh y Larkin, 2003). Se ha encontrado que las emociones positivas tienen gran importancia en los procesos de adaptación que buscan alcanzar un equilibrio, ya que facilitan las estrategias de afrontamiento adaptativas, la obtención de recursos sociales y favorecen el bienestar. Del mismo modo, son capaces de moderar las reacciones y la recuperación ante el estrés. Adicionalmente, una gran cantidad de emociones positivas pueden potenciar altos niveles de resiliencia (Fredrickson et al., 2003; Ong et al., 2006). Estudios encaminados a explorar las emociones en personas mayores han encontrado consistentemente que experimentan más emociones positivas que negativas (Mather y Cartensten, 2005). Este hecho, sumado a los datos anteriores, explican que los mayores dispongan más de estos recursos no sólo para amortizar, también para favorecer la adaptación después o durante experiencias negativas y dañinas.
 -Optimismo
El optimismo, definido comúnmente como la tendencia a esperar que el futuro depare resultados favorables (Seligman, 2003), es una fortaleza importante que ayuda a afrontar las adversidades y tiene beneficios en la salud y el bienestar. Además media la relación de otros recursos personales y los eventos estresantes (Ong et al., 2006), promoviendo la adaptación ante el intento de alcanzar metas (Taylor y Gollwitzer)
 -Afrontamiento
Aunque el afrontamiento es una variable relacionada estrechamente con la resiliencia, no es sinónimo de ella; aunque Greve y Staudinger (2006) apuntaron que puede observarse un sobrelapamiento entre ambas.
El afrontamiento es definido como un proceso por el cuál los individuos manejan los retos o las amenazas (Lazarus y Folkman, 1984). Las personas mayores recurren más al afrontamiento centrado en las emociones que al centrado en los problemas, además se ha informado que, en su mayoría logran manejar las crisis exitosamente (incluyendo los aspectos negativos de la edad). Así, el amplio repertorio de estrategias de afrontamiento que han acumulado durante su vida, les servirán fundamentalmente para adaptarse a los diferentes problemas y a las situaciones estresantes (Brandtstädter y Greve, 1994, Diehl).
 
Se ha encontrado que las personas mayores adaptan sus estrategias ante los problemas y las pérdidas que son difíciles o imposibles de afrontar activamente. Por ejemplo, los sistema de valoración personal son modificados, las preferencias son adaptadas, y se recurre a la reinterpretación de los problemas cambiando la perspectiva (Brandtstädter y Renner, 1990). Incluso, dada la falta de control sobre algunos problemas, suele existir una aceptación de las consecuencias y de sus efectos. Estos procesos contribuyen a resolver las discrepancias y a reducir los efectos adversos en el bienestar. Lo anterior indica que el afrontamiento es un proceso de acomodación en el que la imagen del individuo y la imagen de sus metas, son alterados para eliminar los aspectos negativos de las discrepancias (Brandtstädter y Greve, 1994).
-Otros recursos psicológicos
Kinsel (2005) realizó un estudio cualitativo en el que encontró otros recursos psicológicos usados por personas mayores “resilientes”:
La curiosidad hacia el mundo y el otorgar alto valor a la educación fue considerada como variable de fundamental importancia. Los mayores trataban de seguir aprendiendo y no sentían temor ante la necesidad de buscar información cuando no conocían ciertas cosas. También informaron que era muy gratificante involucrarse en actividades de aprendizaje.
Otra cualidad fue el ser poco ortodoxos o convencionales, sin importar discrepar con las normas sociales del momento, lo cuál implicaba adoptar una “actitud activa”.
Finalmente, el terreno espiritual fue considerado como un pilar de apoyo para las personas mayores y un recurso poderoso ante la necesidad de adaptarse y hacer frente a nuevas situaciones. Al hablar del terreno espiritual, las personas se referían a la creencia de la existencia de un poder superior en el cuál podían apoyarse.
 
-Redes sociales y apoyo social
Las redes sociales y de apoyo brindan no sólo la ayuda instrumental para resolver problemas, también intervienen otros recursos como es la auto-estima y el sentimiento de auto eficacia.
Al parecer, su importancia no radica en el apoyo en sí mismo, sino en la percepción que la persona que lo recibe tiene de dicho apoyo, siendo, al parecer, la calidad de las relaciones lo que más contribuye a la resiliencia.
Al parecer, existe una asociación positiva entre el apoyo social y la auto eficacia. A su vez, el apoyo social contribuye al bienestar percibido de los mayores (Heckhausen)
 -La plasticidad
Baltes et al. (1998) y sus colaboradores puntualizaron que el ser humano se caracteriza por la plasticidad, es decir, por la capacidad de minimizar los efectos de lesiones a través de cambios estructurales y funcionales en otras áreas. Este concepto forma parte central y es prerrequisito para el desarrollo humano y para la resiliencia, y logrará activarse a través de la articulación de diferentes procesos como la selección, la compensación y la optimización.
Estos tres procesos, que ya presenté en el artículo sobre Psicología Positiva y Tercera Edad en el número anterior de la revista Saber Alternativo, están estrechamente relacionados con la “capacidad de reserva”, que activa el potencial del individuo para adaptarse al cambio y a la dialéctica de ganancias y de pérdidas que se experimentan en la vejez. En estos procesos, el individuo juega un rol activo en su desarrollo y recurre, cuando las circunstancias lo requieren, a dominios o competencias que antes no empleaba y que le ayudan a compensar sus pérdidas.


Un ejemplo de lo anterior es que para adaptarse a los cambios físicos y sociales en la vejez, es necesario seguir una serie de estrategias entre las que se encuentra la coordinación de las ganancias y de las pérdidas, que accionarán factores de protección para lograr una adaptación exitosa. Será necesario seleccionar aquellos dominios que se pueden o quieren preservar, para optimizar una función y así poder compensar lo perdido. Estas adaptaciones ayudarán al individuo a ajustarse a los nuevos requerimientos y condiciones, acercándose a la “vejez con éxito”.
 
Si los procesos de selección, compensación y optimización operan de manera conjunta, constituirán un componente fundamental de las fortalezas humanas (Baltes y Freund 2003), que en articulación con los recursos como la auto eficacia, la autoestima, etc. potenciarán la resiliencia.
En otras palabras, cuando las personas mayores se enfrentan a nuevas situaciones como son las enfermedades crónicas, el abandono por parte de los hijos, la separación del esposo o de la esposa, la viudez, o la jubilación, entre muchas otras, se ven obligados a replantearse nuevas pautas de vida que les llevará a la adopción de estrategias encaminadas a superar las crisis.
La selección de nuevos esquemas de conductas para compensar y optimizar de acuerdo a sus objetivos personales, denotará una persona integrada, que resuelve de manera consciente o inconscientemente tales crisis, que por lo tanto asienta un acercamiento a las fortalezas y a la resiliencia (Staudinger et al., 1995).
Finalmente, todos estos recursos que potencian la resiliencia son estudiados, fomentados y aplicados por la Psicología Positiva. Estas aportaciones, entre todas las que está mostrando, han conseguido que esta nueva rama de la Psicología esté despertando un enorme interés dentro de la comunidad científica y en el resto de la sociedad.
 
 
MEDITACIÓN TIBETANA
Las técnicas de meditación tibetana son un valioso recurso para todos, incluso para los adultos mayores, pues con la práctica diaria y constante de la meditación cualquier persona puede alcanzar un óptimo estado de armonía y equilibrio.
Es una técnica ideal para disminuir el consumo de medicamentos como ansiolíticos y  antidepresivos.
Nos ayuda a manejar adecuadamente el estrés y la ansiedad.
Nos ayuda a  llenar el “vacío interior” que nos aprisiona con el “vacío exterior” que todo lo llena.
TÉCNICA DE MEDITACIÓN TIBETANA
Consiste en el conteo de respiraciones. Tomamos una profunda inspiración y la exhalamos, relajándonos y distendiéndonos cada vez que exhalamos. Tomamos cada respiración partiendo desde el estómago para hacer así respiraciones completas. Empezamos a respirar normalmente desde este momento y con cada inspiración contamos 1, con la expiración contamos 2, con la inspiración contamos 3 y así sucesivamente, concentrándonos y evitando que cualquier pensamiento penetre entre la respiración y conteo de números. No permitiendo que si un pensamiento surja en nuestra consciencia le prestemos atención, sino que debemos
seguir con nuestra atención totalmente puesta en la respiración y el sucesivo conteo. Ni siquiera debemos esforzarnos, simplemente continuamos contando, sin prisas. Para comenzar no hace falta adoptar la postura del loto o medio loto. Podemos sentarnos en una silla con
la espalda bien recta y las manos sobre los muslos. Podemos empezar haciéndolo una vez al día, mejor por la mañana o antes de acostarnos, comenzando con 10 minutos hasta llegar, en la medida de lo posible, a media hora.
SILENCIAR LA MENTE
El pensamiento, fruto de las experiencias del ayer y de las proyecciones futuras, ha de ser silenciado si queremos alcanzar el estado meditativo necesario para sentir la energía interior, que sólo se experimenta en el presente, en el “aquí y ahora”. Cuando se evita la rueda del
pensamiento, automáticamente por sí misma y, sin invitarla, comienza la meditación en silencio.
Dentro de nosotros hay pues dos ruedas: una es la del pensamiento y otra es la meditación que
nace del silencio. Para utilizar esta técnica simplemente hemos de ser conscientes de que
no hay diferencia entre el pensador y el pensamiento.  Sentémonos sosegada y relajadamente en una habitación completamente a oscuras, e imaginemos que esta habitación está situada en el piso más alto de un rascacielos.
Enfrente de nosotros se halla situada una gran ventana cubierta con una cortina negra, un marco de ventana sin ningún adorno, sin nada que pueda distraernos, y asegurémonos, poniendo la atención en nosotros mismos, de que no hay ningún pensamiento cruzando nuestra consciencia (que es la cortina negra), y si algún pensamiento intenta penetrar simplemente observémoslo, pues si así lo hacemos, con la máxima calidad de atención, veremos que se diluye, ya que la mente no piensa si se siente observada, mientras mantengamos esa atención. 


Los pensamientos por unos instantes intentarán fluctuar en el borde de esta cortina, que es nuestra consciencia.  Simplemente observé-monos, esperando a ver qué ocurre sin desear ni rechazar nada, poniendo toda nuestra energía en esta observación, y la mente se silenciará por sí sola, quedando como un lago tranquilo y en calma.

No hay diferencia entre el observador y lo observado. Mantengamos esa calidad de observación y poco a poco iremos sintiendo un sentimiento interior de plenitud, pero ni siquiera entonces debemos centrarnos en él. Sigamos observando el pensamiento sin rechazar ni dialogar, sino simplemente permanezcamos en silencio sin hacer nada y la meditación ocurrirá por sí misma, habiendo entonces alcanzado nuestro objetivo.

Practiquemos este experimento meditativo una y otra vez, y nos encontraremos que somos capaces de dominar nuestros pensamientos como hacen los Maestros, que han dejado escrito: ” Permanece en silencio y sabrás que yo, el Ser, estoy dentro de ti”. Hagámoslo varias veces al día, incluso cuando vayamos en el autobús o por la calle, mientras andamos, o realizando cualquier otra actividad. 

Parémonos por un momento, y, sabiendo que el pensamiento es el enemigo a batir, simplemente observémonos.  Si aprendemos a trascender el pensamiento tenemos la puerta abierta a todos los conocimientos y experiencias que siempre hemos buscado.

Un estudio científico sugiere que las respuestas básicas e involuntarias del cerebro pueden ser anuladas.  A esta conclusión llegaron los expertos de las universidades de Queensland y California, luego de estudiar las reacciones visuales de 76 monjes budistas tibetanos con experiencia en meditación.
Durante las pruebas realizadas por los investigadores, los monjes se pusieron unas gafas
especiales que les permitían ver simultáneamente una imagen diferente con cada ojo.
La respuesta normal -y automática- del cerebro sería alternar rápidamente la atención entre
ambas imágenes, una reacción conocida como rivalidad perceptiva o visual.
Sin embargo los monjes fueron capaces de concentrarse en sólo una de las imágenes.
EL PODER DE LA VOLUNTAD
Mediante la meditación en “un punto”, los monjes lograron centrar su atención sobre un solo
objeto o pensamiento.  Aquellos que tenían mayor experiencia en meditación consiguieron concentrarse en sólo una de las imágenes durante un período más largo, de hasta 12 minutos.
Según explican los expertos en la revista científica Current Biology, la capacidad de los monjes para anular la respuesta mental básica indica que el cerebro puede ser entrenado.  Hasta ahora se creía que la rivalidad perceptiva era una respuesta básica e involuntaria.


SALUD MENTAL
“Los monjes demostraron que podían bloquear la información externa”, explicó Olivia Carter, de la Universidad de Queensland.
“Sería bueno ahora hacer más pruebas utilizando técnicas de imagen para ver exactamente qué diferencias hay en los cerebros de los monjes”.
“La gente que practica la meditación, incluido el Dalai Lama, ha expresado que la habilidad para controlar y dirigir los pensamientos puede ser muy beneficiosa en términos de salud mental”, añadió Carter.  Os deseo, a todos los que no habéis practicado nunca la meditación, un buen comienzo y que obtengáis con ella los mejores beneficios físicos y espirituales.
 
FUENTE
The Coherence Spectral Array (COSPAR) and its application to the study of spatial ordering in the EEG, Proceedings of the San Diego Biomedical Symposium 15: 1976.
 Electrophysiologic characteristics of respiratory suspension periods occurring during the practice of the Transcendental Meditation program, Psychosomatic Medicine 46: 267-276, 1984.
Rubén Riveiro Feteira. Licenciado en Psicología. Psicólogo Positivo y Coach para http://www.saberalternativo.es/spa/tercera_edad.asp?var1=&var2=La%20resiliencia%20en%20la%20tercera%20edad&nar1=&nar2=513
Javier Akerman, ND. Doctor Naturópata para http://www.saberalternativo.es/fotos/10.pdf
 http://yogaesmas.com/yoga-para-personas-mayores/
 

Se podría reducir el consumo de psicofármacos en ancianos con demencia, según un estudio

 

_ndice
NOTA DE PRENSA 2015
Un estudio del Instituto de Investigación en Atención Primaria Jordi Gol (IDIAP Jordi Gol) y del Instituto Catalán de laSalud demuestra, a partir de una revisión de la prescripción farmacéutica en residencias geriátricas, que se puedeconseguir reducir el consumo de psicofármacos (antidepresivos, benzodiacepinas, antipsicóticos) en enfermos condemencia.
UNA REVISIÓN DE LA PRESCRIPCIÓN DE PSICOFÁRMACOS ENANCIANOS CON DEMENCIACONSIGUE REDUCIR EN UN 40% EL NÚMERO DE ESTOS MEDICAMENTOS PRESCRITOS

Hay una alta prevalencia de uso de psicofármacos enpacientes mayores de 65 años. De hecho, un 40% delos mayores de 65 años consumen antidepresivos.

Se ha demostrado la relación entre alto consumo depsicofármacos y pérdida de la capacidad cognitiva,rigidez y somnolencia.
La demencia es una enfermedad degenerativa que provoca deterioro de la memoria, pero también de otrasfunciones cognitivas. Muy frecuentemente las demencias generan síntomas psicológicos y conductuales tales comoagitación, irritabilidad, trastornos del sueño, alucinaciones o agresividad, etc. De hecho, según losexpertos, el 90%de los pacientes con demencia desarrollarán algunosde estos síntomas en los cinco años posteriores asuenfermedad.
SegúnMireia Massot,farmacéutica de atención primaria del ICS e investigadora del IDIAP Jordi Gol,”el tratamientopara paliar estos síntomas sería el establecimiento, en un primer momento, de medidas nofarmacológicasy, en casode que no sean efectivas, habríaque añadir un tratamiento farmacológico para paliar los síntomas”, sin embargo, laprevalencia de psicofármacos en pacientes mayores de 65 años es muy elevada. En este sentido, varios estudiossitúan laprevalencia de consumo de benzodiacepinas en mayores de 65 años en el20%.
También indican que un40% de los mayores de 65 años toma antidepresivos,mientras que un 24,8% de este mismo grupo de edad tomaantipsicóticos.Resultados del estudio
El estudio ha querido analizar si se podría reducirla prescripción de psicofármacos para el tratamiento de lossíntomas psicológicos conductuales asociados a la demencia, dado que hay una evidencia creciente de dañospotenciales asociados al uso de estos fármacos en personas con demencia. Estos riesgos son: disminución de lacapacidad cognitiva, rigidez, somnolencia, o complicaciones como labroncoaspiración.
Se estudió una población asignada a cinco residencias geriátricas de la provincia de Barcelona. En total, participaronen el proyecto de investigación 182 ancianos, de los cuales un 72,53% eran mujeres y con una media deedad de86,85 años.
Se revisó la medicación pautada a este tipo de pacientes con demencia y, al mismo tiempo,se ofreció formación alprofesional de medicina de la residencia,para que revisara el tratamiento farmacológico enfunción de laspatologías de los pacientes, sus variables clínicasy su estado general.
Se hizo un seguimiento al cabo de un mes de la revisión y la formación y se observó unareducción de la prescripciónde psicofármacos de un 39,57%.
Se mantuvo la reducción a los seis meses de la intervención. En cifras, se pasó de un consumo total inicial de 508 psicofármacos a 332 ,  después de la intervención.
Per més informació. Ester Duran Premsa IDIAP 659 44 27 95 eduran@idiapjgol.orgsalutmedia.net

 

 

 

 

Calidad de vida en personas con demencia institucionalizadas

 Beatriz León Salas. Doctora en Sociología, especialidad Población y SaludLa demencia, uno de los mayores problemas de salud pública de la actualidad, es un síndrome que causa una tremenda sobrecarga en los pacientes, sus familiares y la sociedad. La causa más común de demencia es la enfermedad de Alzheimer, responsable del 60–75% de todas las demencias en los países occidentales. En España existente unas 400.000 personas con demencia causada por la enfermedad de Alzheimer.

Debido a que la enfermedad de Alzheimer es una enfermedad crónica y degenerativa para la que no existe un tratamiento curativo, el bienestar y la calidad de vida de estos pacientes se considera una de las principales prioridades en su cuidado.

La calidad de vida en demencia ha sido definida como el resultado subjetivo individual de la experiencia y la valoración de circunstancias personales relacionadas con el bienestar psicológico, el nivel de competencia (social, físico y cognitivo), la interacción con el medio y la enfermedad (Lawton, 1994; Whitehouse et al., 1997b; Brod et al., 1999a; Martinez-Martín, 2006).

Desde el punto de vista práctico, existen dos aproximaciones a la medida de la calidad de vida de personas con demencia: calidad de vida percibida directamente por quien sufre la enfermedad y calidad de vida percibida por las personas más cercanas de los enfermos. Además existen diferentes instrumentos específicos para medir la calidad de vida de personas con demencia. Uno de los más utilizados en el ámbito internacional es la “Quality of Life–Alzheimer’s Disease scale” (Escala de calidad de vida en la enfermedad de Alzheimer, QoL–AD) (Logsdon et al., 1999).

Objetivos

Los objetivos principales de mi tesis doctoral sobre Calidad de vida y demencia fueron:

  1. Analizar y evaluar la fiabilidad y las propiedades psicométricas de la versión española de la QoL–AD en personas institucionalizadas diagnosticadas de demencia.
  2. Comparar las evaluaciones realizadas por las personas con demencia y las de sus familiares.
  3. Hallar los determinantes sociales y relacionados con la salud de la calidad de vida en personas con demencia institucionalizadas.
  4. Examinar la evolución de la calidad de vida en el tiempo (estudio de seguimiento de 1 año).

 

La calidad de vida fue medida utilizando la QoL–AD. Además se recogieron variables sociales, demográficas y de salud (tanto de los residentes como de sus familiares) así como otras variables relacionadas con la demencia: cognición (Mini Examen del Estado Mental-MMSE), actividades de la vida diaria (Índice de Barthel-BI e Índice de Lawton-LI), conducta (Inventario Neuropsiquiátrico-NPI), emoción (Escala Cornell para la Depresión en Demencia-CSDD), apatía (Apathy Inventory-AI) e intensidad de la demencia (Escala de Deterioro Global-GDS).

Conclusiones

La escala QoL–AD fue un instrumento efectivo para medir la calidad de vida en la población analizada y fue útil para examinar las percepciones de residentes e informantes.

El estado de salud y la apatía fueron los principales determinantes de la calidad de vida entre las personas institucionalizadas con demencia y deben considerarse como objetivos prioritarios, tanto en la investigación como en la valoración de nuevos tratamientos relacionados con la demencia. Sin embargo, la calidad de vida es compleja y debe tenerse en cuenta que puede que existan otras variables que estén influyendo y que no se han considerado en este estudio. Por este motivo, es necesario continuar con la investigación sobre la calidad de vida percibida por las personas con demencia grave y sus posibles determinantes.

Publicaciones que han resultado de esta tesis doctoral

calidad-vida-demencia

– Libro “Calidad de vida y demencia: Estudio de calidad de vida en personas con demencia institucionalizadas”. Disponible en Amazon

– Artículo: Revisión de instrumentos de calidad de vida utilizados en personas con demencia: II. Instrumentos específicos

– Artículo: Revisión de instrumentos de calidad de vida utilizados en personas con demencia: I. Instrumentos genéricos

– Artículo: Quality of life (QoL) in community-dwelling and institutionalized Alzheimer’s disease (AD) patients. León-Salas B, Olazarán J, Cruz-Orduña I, Agüera-Ortiz L, Dobato JL, Valentí-Soler M, Muñiz R, González-Salvador MT, Martínez-Martín P. Arch Gerontol Geriatr. 2013 Nov-Dec;57(3):257-62

– Artículo: Psychometric properties of the Spanish QoL-AD with institutionalized dementia patients and their family caregivers in Spain. León-Salas B, Logsdon RG, Olazarán J, Martínez-Martín P, The Msu-Adru. Aging Ment Health. 2011 Aug;15(6):775-83.

– Artículo: Caregivers’ estimation of patients’ quality of life (QoL) in Alzheimer’s disease (AD): an approach using the ADRQL. León-Salas B, Olazarán J, Muñiz R, González-Salvador MT, Martínez-Martín P. Arch Gerontol Geriatr. 2011 Jul-Aug;53(1):13-8

Equipo de Redacción A Tu Salud

Actualmente, cuando la expectativa de vida sigue en aumento a nivel mundial (en Argentina supera los 75 años) desde diferentes enfoques de la medicina, la mirada está puesta en ahondar las medidas tendientes a lograr que las personas lleguen a edades avanzadas  de la forma más óptima posible.

La Organización Mundial de la Salud (OSM) recientemente puso énfasis en la necesidad de que los Estados renueven sus políticas sobre el tema. En el “Informe mundial sobre envejecimiento y salud”, el organismo habla de un cambio en el concepto de envejecimiento y respalda el reemplazar el modelo de salud curativo por uno que esté centrado en la prestación de los cuidados integrales y la promoción de la integración en todas las esferas de la vida social.

Es que superadas las concepciones que sostenían que la llegada del final de la vida se asociaba  al término de los años laboralmente productivos -es decir, la jubilación- en la actualidad el encuadre respecto es distinto.

De hecho, ya alejados de esta postura frente a la vida, muchos hombres y mujeres que atraviesan esta etapa piensan más bien en seguir con distintos proyectos o saldar los pendientes, como estudiar, aprender una disciplina  (artística o no) o sencillamente reunirse con amigos y familiares, viajar e inclusive, rearmar su vida afectiva y de pareja, entre otros aspectos.

No obstante, aclara el informe de la OMS, el alcance de las oportunidades de una mayor longevidad dependerá, en gran medida, de un factor clave: la salud.

“Si las personas viven en buen estado de salud, su capacidad para hacer lo que aprecian será apenas incomparable a la de una persona más joven. Pero si esos años se determinan por reducción de la capacidad física y mental, las derivaciones para las personas mayores y para la sociedad serán mucho más negativas”, puntualiza el escrito donde se destaca que por primera vez en la historia la mayoría de la población mundial puede aspirar a vivir más de sesenta años.

Hábitos saludables, la clave

Marcelo Barcenilla, médico geriatra y gerontólogo, citó que si se quiere contar con una buena calidad de vida desde el punto de vista físico, emocional y mental, es preciso tomar algunas medidas en los años anteriores a la tercera edad.

Entre los principales componentes de riesgo que son precisos impedir figuran los altos niveles de colesterol y triglicéridos, como del mismo modo patologías como la diabetes y la hipertensión o bien, hábitos poco saludables, entre ellos, el tabaquismo, el sedentarismo y el consumo desmedido de alcohol y otras sustancias nocivas.

Por el contrario, detalló el especialista, salir a caminar treinta minutos entre dos y tres veces por semana (de manera de estimular los grupos musculares), ejercitar el cerebro (con al menos una lectura de una hora todos los días), cambiar los horarios de las rutinas, conservar las redes sociales activas y alimentar los lazos afectivos sólidos con la familia, son parte del secreto para vivir con plenitud muchos años.

en-la-vejez-el-ejercicio-es-beneficioso--1-20150722065327-a22f5a5d274e5556979c2e9320b08cea

Lee: Enfermedades frecuentes del tubo digestivo en el adulto mayor

“Volver a lo natural”

Entre otras pautas para cuidar el organismo, la alimentación proporcionada y saludable, basada en el consumo de  vitaminas, minerales, calcio y fibra, figura entre las prioridades. En un mundo donde la industrialización de los alimentos ha llevado muchas veces a alterar sus componentes naturales, lo recomendable es retomar las dietas basadas en platos más bien naturales o hechos en casa.

Patricia Chalabe, médica diabetóloga reveló que de hecho, “estamos en una situación bastante tóxica debido a la utilización de productos elaborados con muchos conservantes, agregados y estabilizantes”. Por eso, ella recomienda el consumo de productos naturales e integrales y en lo posible cocinar con vegetales de origen orgánico como así también evitar las gaseosas y los jugos preparados, entre otros productos. “Estos hábitos se deben incorporar inclusive desde la infancia”, sugiere la especialista.

alimentacion-adulto-mayor

La influencia del entorno

Pero a esta valoración integral sobre el envejecimiento se suma otro factor, que tiene que ver con el medio ambiente, que puede brindar una serie de recursos o bien, plantear dificultades. Esto, en última instancia establecerá si la persona tiene las posibilidades de hacer las cosas que siente.

Así, ejemplifica el informe, aunque el adulto mayor esté limitado en sus capacidades, podrá hacer las compras si tiene acceso a medicamentos o a un dispositivo de apoyo (como un bastón o una silla de ruedas), o si vive cerca de un medio de transporte accesible.

Esta relación entre el individuo y el entorno en el que vive, y cómo interactúan, es lo que se conoce como capacidad funcional. Esto se define como los atributos relacionados con la salud que permiten a las personas ser y hacer lo que tienen razones para valorar. A partir de estos conceptos, se define que el envejecimiento saludable es el proceso de desarrollar y mantener la capacidad funcional que permite  el bienestar en la vejez.676029_NpAdvHover

Una mirada más optimista

El psicólogo y director del Centro de Psicología Cognitiva Santiago Gómez sugirió que una forma de vivir con plenitud esos años de libertad y disfrute de todo lo sembrado a lo largo de la vida, consiste en conservar las habilidades sociales (por ejemplo, ir al club o juntarse con amigos), satisfacer los propios intereses y disfrutar de todas las actividades que se consideren placenteras, como el deporte, el teatro, la música, la pintura y todo lo que la persona crea conveniente.

Para conseguir una mirada optimista, recomendó Gómez, es preciso estimular el pensamiento positivo, la creatividad y concentrarse en soluciones frente a las dificultades que vayan apareciendo.

En ese sentido, algunas pautas pueden ser: agradecer todas las mañanas por un nuevo día de vida; tener proyectos personales, no renegar por los dolores físicos, propios de la edad; valorar todo lo que uno sí tiene y puede; cortar los pensamientos negativos, tales como “como ya soy grande” y cambiarlos, por “lo voy a intentar”. Del mismo modo se recomienda reír porque de este modo se estimulan las endorfinas que mejoran el humor.

También puedes consultar: Lo que debe saber el adulto mayor antes de hacer ejercicio

Fuente: losandes

Navidad puede detonar depresión en adultos mayores

Navidad causa depresión en adultos mayores

La época de navidad es un momento para compartir en familia los logros que un año más nos deja; sin embargo, existen personas que no disfrutan de esos momentos.

 

La Facultad de Medicina de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), define la depresión es una enfermedad que altera de manera intensa los sentimientos y los pensamientos  de quien la padece, además de la pérdida de interés en actividades que previamente resultaban placenteras.

 

También te puede interesar: Convivir con adultos mayores, mejora expectativas de vida

¿Cómo afecta la depresión a los adultos mayores?

 

De acuerdo con la American Psychological Asociation, la depresión en adultos mayores se hace presente cuando se tiene la sensación de una pérdida de control sobre su vida debido a problemas con la vista, pérdida de la audición y otros cambios físicos.

 

Las fiestas decembrinas suelen ocasionar depresión en adultos mayores, debido a  que suman las pérdidas de sus seres queridos, de su salud, carecen de redes sociales, de apoyo, viven situaciones de dependencia o abandono; además de padecer limitaciones funcionales.

 

La licenciada Cynthia Pereyda Herrera, Consejera en Tanatología en el Centro Bariátrico Metabólico Dalinde, explica que este tipo de trastorno ocurre en el invierno.

 

La disminución de luz  durante el día ocasiona una alteración de dos sustancias químicas en el cerebro que son la melatonina y la serotonina, encargadas de regular los ciclos de sueño y alerta, la energía, el apetito y el estado de ánimo.

 

¿Cómo detectar depresión en adultos mayores? Aquí te compartimos algunos síntomas:

 

1. Lentitud en el pensamiento.

 

2. Distracción u olvidos.

 

3. Disminución de las actividades de la vida diaria.

 

4. Desesperación, tristeza o apatía.

 

5. Insomnio por la noche y largos periodos de sueño durante el día.

 

6. Alto consumo de alimentos dulces.

 

7. Baja autoestima.

 

8. Pensamientos suicidas o asociados con la muerte.

 

Cifras del Instituto Nacional de Geriatría indican que 15% de los adultos mayores de más de 65 años sufren trastorno depresivo el cual en la mayoría de los casos no es diagnosticado o tratado debidamente.

 

¿Cómo ayudar?

 

Se estima que de 30% a 50% de todos los adultos mayores tendrán un episodio de depresión durante el transcurso de sus vidas.  Por ello te compartimos algunas  recomendaciones del Centro Bariátrico Metabólico Dalinde para que los ayudes a superar esa etapa:

 

1. Realiza actividades. Integra al adulto mayor en las actividades familiares

 

2. Compartir con la naturaleza. Es recomendable tomar baños de sol diarios por periodos de 15 minutos.

 

3. Sé parte del mundo. Si la persona está en cama, deja entrar la luz del sol por la ventana

 

4. Actívate. Incrementa la actividad física con breves caminatas al exterior.

 

5. Higiene del sueño. Toma siestas de veinte minutos como máximo.

 

Un diagnóstico y tratamiento temprano ayudan a contrarrestar y prevenir las consecuencias emocionales de la depresión en adultos mayores. ¡Cuídalos!

Nos defendemos del mundo.¿Cómo?mecanismos-de-defensa-presentacio-19-01-13-2-638

miércoles, 16 de diciembre de 2015

7 estrategias con las que nos defendemos del mundo

En este mundo de cambios constantes y en el que conocer personas nuevas forma parte de nuestro día a día sentimos que es fundamental salvaguardar nuestra propia identidad. Pero en este intento por protegernos, construimos una coraza que nos termina asfixiando a nosotros mismos.

Intentamos ocultar nuestros verdaderos deseos y motivaciones por miedo a la censura social, el rechazo o el aislamiento para evitar etiquetas que nos estigmaticen…y lo hacemos con una serie de estrategias con las que nos defendemos del mundo.

En el psicoanálisis Sigmund Freudlos llamó mecanismos de defensa: Formas de transformar algunos deseos o sentimientos en algo que creemos socialmente aceptado.

Algunos de los mecanismos de defensa que utilizamos son adecuados mientras que otros lo único que hacen es reprimir más nuestro “verdadero yo”. Vamos a describir algunas de estas estrategias o mecanismos de defensa que pueden ayudarnos a dilucidar el porqué de nuestro comportamiento y actitudes en un sinfín de circunstancias, señalando también cuáles son más adecuadas y cuáles son perjudiciales

“La neurosis es la inhabilidad para tolerar la ambiguedad”

-Sigmund Freud-

La Represión

En la represión nuestro yo pone una barrera a los sentimientos que nos causan ansiedad e impide que entren a la conciencia,lo que puede derivar en que aparezca en nosotros unaneurosis.

Por ejemplo, reprimimos continuamente el deseo hacia otra persona sin hacer algo más realista que nos acerque a ella o sincerarnos con nosotros mismos…

La Proyección

La proyección es una atribución de características propias que no reconocemos o que nos molestan a otras personas u objetos. Por ejemplo, atribuir a los demásnegatividad y ansiedad cuando somos nosotros mismos los que estamos experimentando esas sensaciones. Puede derivar en psicosis, neurosis y en una actitud perversa hacia los demás.

La Formación reactiva

Los pensamientos censurables se reprimen y se expresan con sus opuestos. Puede explicar episodios maníacos y posturas radicales que adoptamos ante algo. Por ejemplo, alguien que desea practicar sexo y opta por el celibato o alguien que es homosexual y para reprimirse adopta una actitud de defensa muy radical de rechazo ante lahomosexualidad.

La Sublimación

Sustituimos un objeto o actividad por otro que posea un valor social o ético más elevado. Por ejemplo si sentimos atracción por la sangre,elegir una actividad de investigación médica en la que ésta esté presente. Si sentimos agresividad e ira, practicar algúndeporte de contacto como boxeo o artes marciales. Es un mecanismo válido y que no causa malestar.

La Identificación

Es la tendencia a aumentar nuestros sentimientos de valía personal por medio de la adopción o copia de las características de alguien que admiramos. Por ejemplo, adaptamos gestos y actitudes de alguien que vemos como exitoso en nuestro entorno. No es muy problemático para nuestra salud mental si esta copia no se produce por un período excesivo de tiempo.

El Desplazamiento

Sustituir nuestro verdadero deseo que provoca ansiedad y es intolerable hacia otro blanco que no produce ansiedad pero que es aceptable. Este mecanismo puede explicar el porqué de sentir sorpresivamente fobia por algo, por ejemplo si nos sentimos sucios y nos avergüenza decirlo expresamos nuestro asco y fobia a las cucarachas.

La Intelectualización

Cuando intentamos dar un discurso muy elaborado e intelectual acerca de nuestros sentimientos con el fin de controlarlos. Tratamos de neutralizar nuestros sentimientos de verdad y alejarnos de ellos. Por ejemplo,adoptamos un discurso muy lógico y organizado cuando en realidad estamos hablando de nuestros sentimientos más íntimos y primarios.

” Las emociones inexpresadas nunca mueren. Son enterradas vivas y salen más tarde de peores formas”

-Sigmund Freud-

Como reducir los mecanismos de defensa ante el mundo

Nuestro comportamiento es muy complejo porque no solo debemos estructurar todo lo que pensamos y sentimos en un todo coherente, sino que además dependiendo de la situación y de las personas con las que nos encontremos adoptaremos una actitud de mayor o menor censura hacia nosotros mismos.

La mejor manera entonces de lograr una coherencia y un bienestar en nuestra psique esestablecer una serie de prioridades para que no nos sintamos atrapadosconstantemente en un juego peligroso de represión, culpa y confusión. Para ello:

Tenemos que ser sinceros con nosotros mismos: Que tengamos una conversación con nosotros mismos en la que lleguemos a aceptar lo que realmente sentimos es la mejor forma de estar en paz. No es necesario que los demás lo sepan a cada momento, cada uno de nosotros tenemos una intimidad que no tiene por qué expresarse a los demás…pero que nosotros la aceptemos es un primer paso para liberarnos.

Fuera la represión: La represión es dañina, no podemos estar continuamente negándonos la capacidad de aflorar nuestros instintos y deseos más sinceros.Saber adecuar lo que sentimos a la realidad sin fingir: Es posiblemente lo más difícil, porque tan sano es identificar qué es lo que sientes como saber en qué situaciones puedes expresarlo y en cuáles no, es lo que en psicología se llamaautorregulación emocional. Lo que hay que evitar en la medida de lo posible es utilizar una máscara… porque llegará un momento en el que puedes ser preso de ella.Sentir culpa por algo que realmente quisimos hacer o queremos hacer es inútil:Una persona no puede manejar lo que desea y lo que no. Puede determinar si es más acertado o conveniente, pero el deseo y la atracción por algo aunque esté “prohibido” es inevitable. Sentirnos culpables por desear una cosa y no otra(siempre que ésta no implique lastimar a un tercero); es cómo desear poner un cerco a las nubes. Es mejor tolerar nuestras sensaciones y saber actuar en consecuencia, sin dañarnos a nosotros mismos ni a los demás.

No mendigues la atención de nadie y mucho menos amor

Un día te abrazarán tan fuerte que se unirán tus partes rotas

La vida es muy corta para vivir los planes de otra persona

No trates como prioridad a quien te trata como una opción

Si el amor aprieta y duele, no es tu talla

El mejor acto para el corazón es ayudar a otros a levantarse

  en 23:22